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Un documento explica por qué Reino Unido rechaza un acuerdo con la UE

9 diciembre 2011 - 11:18 - Autor:

¿Qué pretendía salvar David Cameron al negarse a aceptar un pacto en la UE?

Que los organismos de la UE no metan las narices en su sistema financiero. Londres, después de Wall Street, es la mayor plaza financiera del mundo. La Agencia de Supervisión Europea, (ESA, en inglés), así como las autoridades de Bruselas, desean crear leyes comunes para todos los miembros, entre las cuales está supervisar a las agencias de rating, a los bancos, a los gobiernos, unificar los impuestos, y exigir ciertas reglas iguales de juego.

David Cameron, el primer ministro británico, afirmó esta mañana a las cinco. “Les deseamos lo mejor (a los países que quieren reformar el Tratado) porque queremos que todos resuelvan sus problemas ya que necesitamos más crecimiento económico”. El pero vino después: “Pero al final me di cuenta de que no interesaba a Reino Unido,y por eso lo veté”.

¿Y en qué afecta esto a Reino Unido?

El periódico The Telegraph obtuvo el documento que presentó Cameron en la Cumbre Europea. Explica qué es lo que solicita y por qué. En resumen, que cualquier control y supervisión de los organismos europeos se detenga en la soberanía británica. Quieren decidir por su cuenta y proteger su sistema financiero y bursátil.

Por ejemplo, cuando la UE habla de controlar y supervisar a las agencias de rating, Cameron responde que es competencia de su país. Y para ello se aferran a unos acuerdos del Consejo Europeo del junio de 2009.

O por ejemplo, la decisión de la UE de unificar impuestos, “no deberían afectar las responsabilidades fiscales de cada estado miembro”.

O bien, si alguna empresa de un país ajeno a la UE quiere hacer negocios en Reino Unido, “la autorización y supervisión seguirá siendo determinada por el Reino Unido mientras no afecte a otro estado miembro”.

El ministro de Exteriores británicos, William Hague, ha negado en un programa de TV matutino (Today) que “el país se quede aislado”. Respondía así a algunas ediciones digitales de diarios como The Guardian o The Telegraph que amanecieron con esa interpretación: Reino Unido se queda aislado.

El ex ministro de Exteriores, Lord Owen, en cambio ha dicho que Reino Unido ha fallado en lograr los objetivos de su país dentro de la UE.

El corresponsal de The Telegraph en Bruselas consiguió una declaración de una fuente no identificada francesa, quien dijo. “Cameron ha hecho lo mismo que ir a una fiesta de intercambio de parejas, pero sin su pareja”.

El diario conservador Daily Mail decía en su versión digital (la mayor de Europa), que “Cameron por fin se pone duro con Europa”.

 

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Cómo librarse de las agencias de rating

6 diciembre 2011 - 21:19 - Autor:

Las tres mayores agencias de rating o de calificación crediticia son norteamericanas. ¿Serían igual de lenguaraces si estuvieran vigilando la economía de su país? ¿Y qué harían si vivieran en la zona euro?

Creo que hay que independizarse de las calificaciones de Fitch, S&P y Moody’s. Necesitamos agencias de calificación, pero no queremos que sean éstas en concreto porque pertenecen al mismo país.

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¿Alguien ha contado cuántas horas de trabajo gratuito hacen miles de voluntarios?

5 diciembre 2011 - 10:00 - Autor:

Hoy es un día paradójico: debido al puente de la Constitución, se esfumarán 4.200 millones de euros en horas no trabajadas, pero a la vez celebraremos el Día del Voluntariado. ¿Cuántas horas han echado gratis miles de voluntarios en España? ¿Alguien lo ha contado?

Hay unos cuatro millones de personas dedicadas a esas tareas. Deberían ser muchas más. Las personas con edad de trabajar (la población activa que es de más de 16 años) deberían dedicar una parte de su tiempo a ayudar a los demás. No sólo con dinero sino formando parte de ONGs, o de organizaciones como Cáritas, o Cruz Roja, o tomando parte en actividades solidarias de su municipio.

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Esto no se hundirá

3 diciembre 2011 - 23:35 - Autor:

Hace muchos meses que vengo escuchando el fin de euro, el fin de la Unión Europea, el hundimiento de la economía española, el colapso total, la explosión cósmica…

No va a pasar.

Sufriremos, nos angustiaremos, rozaremos el abismo, el euro parecerá que se desmorona, habrá más sustos como el de Grecia, los articulistas anunciarán el apocalipsis financiero… Pero no nos vamos a ir al carajo.

No voy a decir que las crisis forman parte de la historia de la economía. Eso suena a pescao podrido. Voy a decir que en los momentos duros hay que ser duro como el diamante.

Y este es un momento duro. Pero ha habido otros.

Parece que muchos han olvidado lo que supuso entrar en el Mercado Común en 1986. Las empresas españolas no estaban preparadas. Llevábamos diez años de crisis.

¿Saben lo que dijeron un montón de empresarios catalanes que entrevisté a finales de 1985? Que era bueno entrar en el Mercado Común porque les obligaría a adaptarse, a renovar, a modernizarse. A ser competitivos.

Y empezamos fatal: Seat ya era de los alemanes, la naval estaba desmantelada, las acerías no eran competitivas, las multinacionales compraban empresas españolas en los outlets

Pero no nos hundimos.

¿Es que no nos hemos dado cuenta de lo que supuso entrar en el euro en 1999? España no estaba preparada en 1996. El paro era del 24%. Tuvimos que hacer muchos sacrificios: congelar salarios de funcionarios, paralizar la obra pública…

Pero no nos hundimos. En tres años, nuestras cifras habían superado a las de Alemania y fuimos un alumno destacado.

¿Es que hemos olvidado lo que sucedió en octubre de 2008? La credibilidad del sistema financiero estaba al borde del abismo. Hubo gente que empezó a hacer cola en los bancos para sacar dinero y meterlo en un calcetín. Pero un mes después de la caída de Lehman, el límite del Fondo de Garantía de Depósitos subió de 20.000 a 100.000 euros.

No nos hundimos. Y se salvaron los ahorros.

Ahora estamos rescatando a nuestro sistema financiero. Estamos tratando de castigar a los ejecutivos responsables. Ya hemos castigado a los políticos responsables (al menos en las urnas).

Nos queda mucho por andar. Esto no es un discurso político. Es la verdad. Nos queda mucho por sufrir. Habrá terremotos financieros, se disparará la prima de riesgo, caerá la bolsa, los gobiernos europeos se pelearán, veremos un paro por encima de 5 millones, más cajas serán intervenidas, la prensa publicará más escándalos de ejecutivos irresponsables que arruinaron a las entidades, el Gobierno de Rajoy tomará muchas decisiones equivocadas, habrá más recortes sociales, escucharemos declaraciones terroríficas de políticos europeos, habrá huelgas, caerán cargos políticos, los alemanes protestarán, muchas empresas abusarán de la situación, muchas pymes se desvanecerán…

Pero no nos hundiremos. Hay más gente interesada en salvar esto, que en hundir esto.

Y cuando pase la crisis, no sé si dentro de dos o cinco o diez años, me gustaría mirar atrás y señalar a los que se enfrentaron a los problemas y los resolvieron.

Creo que Goethe dijo algo así: “No tiembles, tú que eres robusto, aunque otros se acoquinen; si quieres asustar al Diablo tienes que gritar mucho”.

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Rajoy y la paradoja de las navidades

1 diciembre 2011 - 21:43 - Autor:

¿Recortar los salarios de los funcionarios? ¿Poner un nuevo impuesto? ¿Subir el IVA?

No. La decisión más difícil de Rajoy de aquí a Nochevieja es diseñar  un nuevo contrato laboral para reactivar la economía. “Sin duda”, me dijo hace poco un miembro del PP. “Eso va a ser lo más importante y urgente”.

A Rajoy le encantaría que los sindicatos le apoyasen. Salir en público con UGT y CCOO diciendo: “Hemos llegado a un acuerdo para un nuevo contrato laboral”.

Un contrato con menos días de indemnización por despido.

Los empresarios han afirmado que si se reducen los días de indemnización de los 45 días actuales por año, a 20 días, o a 10, ellos se sentirían con ganas de contratar.

Y aquí viene la duda: ¿será cierto que si Rajoy aprueba un contrato con menos indemnización para el trabajador, los empresarios harán más contratos fijos?

¿Y si no lo hacen?

¿Y si aprovechan ese decreto para despedir más gente?

Por eso, hay muchas dudas de que los sindicatos se hagan la foto. No lo van a aceptar. ¿Un paso atrás? Ni para coger impulso, dirán.

Entonces, Rajoy lo hará por decreto, dicen en el PP. Será su decisión más difícil antes de Nochevieja.

Confía que esa y otras decisiones parecidas gustarán a los mercados. Mano firme. Reactivación económica.

Pero claro, la misma decisión que pretende tranquilizar a los mercados, puede ponerlos más nerviosos.

Hagamos periodismo ficción: supongamos que los sindicatos desatan huelgas. Supogamos que hay un grupo descontrolado. Imaginemos: huelgas, violencia, policía, represión, heridos, inestabilidad, miedo de los inversores, subida de la prima de riesgo, dificultades financieras para España, recelo de los mercados, caída de la Bolsa, más manifestaciones, parálisis económica… Damas y caballeros: la nueva Grecia.

Va a ser la paradoja de Navidades: Rajoy tomará una decisión para tranquilizar a los mercados que puede poner nerviosos a los mercados.

Y el colmo sería que los empresarios no crearan empleo con este nuevo contrato; entonces habrá que prepararse para la madre de todas las huelgas.

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Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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