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Los irrisorios comienzos de Google: ¿y para qué sirve ese buscador?

13 abril 2012 - 9:13 - Autor:

Cada vez que veo los impresionantes resultados financieros de Google me acuerdo de aquella historia que leí: cuando los fundadores de Google presentaron su buscador a varios inversores, éstos preguntaron: “¿Y para qué sirve?”.

Entonces, Larry Page y Serguey Brin se encogieron de hombros porque tampoco lo tenían claro.  Solo servía para buscar información. Pero no sabían si ganaría dinero.

Lo cuentan David Vise y Mark Malseed en “Google, la historia”, un libro que se editó en 2006 pero sigue igual de interesante.

Larry y Serguey se conocieron en la universidad de Stanford en 1995. Y les pasó eso que sucede casi por milagro entre dos personas: conectaron. Se enfrascaron en profundas discusiones matemáticas y de informática.

Uno de sus debates preferidos giraba en torno a los motores de búsqueda. Por entonces, el más popular era Altavista. Larry y Serguey pensaron en crear su propio buscador al que llamaron BackRub. Este buscador tenía como objetivo lanzarse a la red y traer enlaces.

El nombre: un error

Luego pensaron que era mejor buscar otro nombre con más gancho. Y entonces se les ocurrió Google, pues así suena el nombre que define a un número casi infinito en matemáticas. Les gustó e inscribieron ese nombre. Luego, descubrieron que ese número se escribe Gogol, pero ya era tarde. La empresa se llamaría Google.

Se les ocurrió que si dispusieran de una red de ordenadores de bajo coste conectados entre sí, podrían arañar la red y traer todos los enlaces del mundo.  Pero no bastaba con eso.

Para evitar traer enlaces basura o poco interesantes, había que perfeccionar un sistema de catalogación que mostrara en la primera página de Google los enlaces que realmente estaba deseando encontrar cualquier persona. ¿Cómo hacerlo? Pues basándose en los sistemas de citas de la literatura científica y en la catalogación de las bibliotecas, es decir, en los índices bibliográficos.

Al final de cada libro o artículo científico siempre se citan los libros que han sido utilizados. La lógica indicaba que los autores y libros más citados por los eruditos de todas las ciencias, serían los mejores del mundo. Si se usaba esa técnica de mostrar los enlaces más citados en la red, eso les permitiría crear un buscador mucho más eficiente que Altavista. A ese sistema de categorías lo llamaron PageRank.

La fórmula quedó impresa en un documento que los dos elaboraron. Se puede leer en internet y se titula “La anatomía de un motor de búsqueda”. 

La búsqueda de dinero

Cuando fueron a presentar su invento al primer inversor que era nada menos que Altavista, les dijeron que ya tenían un buscador que funcionaba muy bien. Luego acudieron a otra empresa llamada Excite y no tuvieron éxito.  Luego fueron a otro, y a otro, pero fue fracaso tras fracaso. Acabaron llamando a las puertas de Yahoo.

Pero esta joven empresa, que tenía un buscador bastante tosco, les dijo que tampoco quería otro buscador porque estaba contenta con el suyo.

Total, que pasó el tiempo hasta que un día se presentó en un lujoso bólido un empresario de capital riesgo llamado Andy Bechtolsheim. Este les preguntó si ese extraño buscador daría dinero. Porque entonces todos los buscadores perdían dinero.

Larry y Serguey no sabían muy bien cómo sacar partido al invento. A lo mejor le podía interesar a una gran empresa para organizar sus archivos.  O podían vender la patente. Quizá para las páginas amarillas. 

El empresario les preguntó cómo pensaban hacer publicidad, y ellos respondieron que no la harían. Sería de boca a oreja. ¿Cómo? Estos chicos estaban locos.

Bechtolsheim no tenía muy claro si estos chicos eran una ruina pero su olfato le indicó que Google podía ser rentable: les dejó un cheque de 100.000 dólares y se fue.

Y la moraleja es…

Con ese dinero, Larry y Serguey compraron ordenadores, los desmontaron, crearon una red de servidores e introdujeron el algoritmo de búsqueda, el famoso algoritmo de Google que permite encontrar información en todo internet en milisegundos y con una eficacia altísima.

Ayer Google presentó sus resultados del primer trimestre de este año. Gana más dinero que nunca. Los beneficios han sido de 1.800 millones de dólares, un 65% más que el año pasado. ¿Y sus ventas? Unos 10.650 millones de dólares, dos mil millones más de lo que esperaban los analistas.

¡Qué gran visión la de aquellos que les dieron con la puerta en las narices!

@ojomagico

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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