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La bandera es la nueva ‘marca España’

18 junio 2012 - 23:08 - Autor:

Rafael Nadal gana el Roland Garros el lunes 11 de junio en París. Izan la bandera española. Lorenzo, Espargaró y Viñales ganan MotoGP, Moto 2 y Moto 3 el domingo siguiente.  Izan tres veces la bandera española en Silverstone. La selección de fútbol gana a Croacia y pasa a cuartos el lunes 18 en Polonia. La bandera española inunda millones de televisores de Europa y todo el mundo.

“Desde el punto de vista de las marcas, la bandera es ahora el mejor símbolo de España”, dice Thomas Gerlach, consultor de Dobble, una empresa especializada en branding. Un valor que se percibe cada vez más a escala internacional.

Cuantas más victorias obtengan los deportistas españoles, más se ondea la bandera roja y amarilla. Ellos están dando valor a la marca España.

A pesar de ello, la bandera española sigue teniendo muchas connotaciones políticas.  Exhibirla en un balcón de Cataluña o en el País Vasco no es habitual. Piensan que eso es ceder soberanía. Tampoco se exhibe mucho en el resto de España cuando no hay grandes eventos deportivos como el fútbol. “La gente no desea que les identifiquen como fachas“, dice Gerlach. Y añade que sería muy provechoso para España que este símbolo pudiese asumirse con naturalidad como en otros países. Está pasando, pero poco a poco.

“España tiene muchos héroes en el deporte que la están haciendo conocida”, añade Gerlach. Pero ni el gobierno hace una labor educativa con la marca España, ni los mismos españoles. “A los españoles les encanta criticarse”, apostilla este consultor.

El resultado es que hasta los inversores castigan a España, porque la asocian a Grecia. “Pero no es lo mismo”, dice Gerlach.  ”La gente no sabe que España es el segundo fabricante europeo de vehículos, es líder mundial en energía eólica, fabrica trenes y muchas cosas más”.

Por cierto, que la mayoría de los españoles desconoce la historia de su propia bandera. Durante casi tres siglos, los buques comerciales y de guerra españoles ondeaban una bandera blanca con la cruz de Borgoña o con el escudo de los Borbones. Pero en alta mar, eso suponía un peligro porque de lejos no se podía identificar a los navíos, y hasta podían recibir fuego amigo.

A finales del siglo XVIII, Carlos III convocó un concurso para elegir la nueva bandera.  Se dio cuenta de que la enseña de los borbones, se confundía  ”a largas distancias o con vientos calmosos con la de otras Naciones”. Y se aprobó el diseño de colores rojo y amarillo, porque eran los colores que mejor se veían en alta mar.

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Fotogalería de las banderas españolas

 @ojomagico

 

El desconocimiento generlizado se produce precisamente por tener un origen basado en la conveniencia y la inexistencia de un relato (como en Reino Unido y la superposición de diversas banderas de los reinos constituyentes). Exhibirla en un balcón es poco habitual también fuera de País Vasco y Cataluña… únicamente se hace en festividades puntuales. Y la razón es meramente estética.
Personalmente, no entiendo muy bien el uso de banderas fuera de edificios oficiales o festividades de carácter nacional, eventos deportivos de selecciones…
Creo que su escaso uso por la gente es una oportunidad que debemos aprovechar para hacer pedagogía y no caer en nacionalismos o chovinismos absurdos (lacra que tienen en muchos países como Argentina, Estados Unidos…).
Por otro lado, tal vez es unión inicial que se cita entre bandera y deporte tiene el efecto negativo de ocultar la producción industrial. Me alegro de los éxitos deportivos como el que más, por eso tal vez haya que trabajar esa “Marca España” más allá de la bandera.

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Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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