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¿Y si nos birlan toda la pasta de un proyecto de ‘crowfunding’?

2 marzo 2014 - 16:01 - Autor:

¡Alerta! El gobierno quiere regular el crowfunding.

Resulta que el pasado viernes, el gobierno aprobó regular estas plataformas que piden dinero para poner en marcha proyectos de todo tipo: desde películas hasta libros.

Como saben, ese dinero son donaciones directas por internet, es decir, que no pasan por los bancos.

El fenómeno ha crecido tanto, que  hasta el BBVA les considera una seria amenaza. El Blog megafounder consiguió un documento del BBVA donde decía: “[el crowfunding] tiene el potencial de desplazar a los bancos como la fuente principal de financiación de personas y pequeñas empresas”.

Saltarse a los banqueros para conseguir dinero es una amenaza para los banqueros. Yo mismo he dado dinero a través de Kickstarter para financiar a un artista llamado Jossie Mails que pedía dinero para continuar haciendo sus dibujos animados Bendito Machine; he dado dinero a Lanzanos para que Antonio Martínez Ron publicase su libro de divulgación (¿Qué ven los astronautas cuando cierran los ojos?).

He dado dinero a Wikipedia, a Acción contra el Hambre o a un profesor de dibujo norteamericano llamado Proko. Son emprendedores que en lugar de pedir dinero a un banquero, lo piden a gente anónima que crea en sus proyectos. Donantes. Todo por internet.

Pero donde hay dinero, puede haber fraude o robo. Ya sea en internet o fuera de internet. Ya sea con sellos como Forum y Afinsa, o en la plataforma Bitcoin que se ha esfumado la semana pasada.

Tarde o temprano, alguna plataforma de crowfunding va a ser víctima de un fraude, robo, hackeo o lo que sea. Por ejemplo, aunque no sea exactamente un robo, hace unas semanas me mandaron un correo de Kickstarter informándome de que habían sufrido un hackeo y que por favor cambiara mi contraseña. O sea, mi cuenta, mi tarjeta y mis datos, seguro que han acabado por ahí.

La mía y la de miles o cientos de miles.

Por eso, cuando el Gobierno dijo que pensaba regular estas plataformas me dije: bien, es mejor hacerlo ahora, que esperar un escándalo y que les echen la culpa por no regularlos.

“El objetivo es impulsar una nueva herramienta de financiación directa de proyectos empresariales en sus fases iniciales de desarrollo, al tiempo que se protege a los inversores”, dice la nota de La Moncloa.

Proteger a los inversores. Esa es la intención. Prefiero que el Gobierno limite la cantidad por persona a 3.000 euros (tranquilos, la mayor parte de la gente no pasa de 10 euros), y de un millón de euros por proyecto. Así evitarán que una banda de serbios hackers entre un día y les deje sin un clavo. Porque a medida que más pasta mueva un proyecto, habrá más ladrones interesados en robarle.

¿Y no es verdad que la banca se va a beneficiar de esta medida? Seguro. Si hay proyectos más caros no acudirán al crowfunding sino a los banqueros.

También se benefició la banca cuando miles de inversores se vieron atrapados con el fraude de Forum y Afinsa. Muchos de esos inversores volvieron a comprar Letras del Tesoro a través de su bancos. Otros, preferentes.

¿Evita esto que nos engañe la banca? No. Lo pueden hacer. El dinero no está seguro en ningún sitio amigos. Ni debajo del colchón ni en cajas de seguridad, ni en Suiza.

Y por supuesto, tampoco está seguro en estas plataformas de crowfunding. Por mucho idealismo que compartamos los que ponemos dinero en esas plataformas, siempre puede llegar alguien y llevarse la pasta.

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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