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Discurso del rey Felipe VI: lo importante no es qué dice sino quién lo dice

25 Diciembre 2014 - 12:26 - Autor:

El discurso de Navidad del rey Felipe VI gustó hasta a los republicanos. ¿Por qué?

Contiene todo lo que les preocupa en este momento a los españoles, y encima, lo ha dicho alguien que tiene un expediente limpio.

Pero hay más cosas: si este discurso lo hubiera dado el presidente de gobierno, la mitad de los españoles le habría dado la espalda porque ‘no era de los suyos’.

Aunque suene a topicazo, el rey no pertenece a ningún partido, a ninguna confederación de empresarios, a ningún sindicato ni a ninguna organización. Habla en nombre de todos y para todos. En un país que vive una permanente guerra civil de baja intensidad eso es muy importante.

Pero además el discurso gustó porque supera a los de su padre, Juan Carlos I. Seamos sinceros: los discursos de Juan Carlos eran de plástico. Y al final, tras los casos de corrupción que implican a su yerno y a su hija, y tras sus torpes viajes a Botsuana, ya habían perdido credibilidad, si es que le quedaba alguna.

Hay más cosas llamativas en el mensaje de Navidad: la dicción, el movimiento de manos y el énfasis eran bastante buenos. Felipe VI se ha ido puliendo. Muchos notaron la mano de la reina Letizia, periodista de televisión que además estuvo en los ensayos.

El contenido del discurso tocó los temas principales del país: corrupción, estado de bienestar, Cataluña, desempleo, crisis, regeneración, unión… Dio para titulares en todos los periódicos de todas las tendencias.

En Twiter, que es la red social para pulsar opiniones en vivo y en directo, había más opiniones a favor que en contra. Hasta Pablo Iglesias llegó a estar de acuerdo. “Comparto aspectos del diagnóstico del Jefe del Estado pero se equivoca si piensa que los responsables de la crisis nos sacarán de ella”, dijo.

A algunos les llamó la atención el decorado: la bandera española aparecía bastante lejos, fuera del plano general del rey. También alguien se esmeró en detectar que el rey hablaba en primera persona del plural: somos, estamos, debemos… Su padre parece que siempre hablaba en primera persona. La agencia Europa Press ha hecho una recopilación de las principales palabras en 38 años y una de las que más sale es ‘quiero’.

Otros criticaron la foto en las butacas del ‘jet privado’. Pero en realidad se trata del avión de las Fuerzas Armadas.

En general, la prensa ha interpretado que cuando Felipe VI habla de corrupción no solo se refiere al azote de los últimos años en la clase política, sino a su hermana y a su cuñado.

Creo que lo más importante no es lo que dice el discurso. Leído así a secas, está bien y nada más. Contiene lo que debía contener. Alguien se leyó las encuestas del CIS sobre la preocupación de los españoles y lo plasmó en el discurso.

Lo que hace importante a este discurso es quien lo dice: la imagen de Felipe VI ha ido mejorando de mes en mes, según las encuestas. No está asociado personalmente a nada malo. Sus decisiones desde que asumió la corona (como por ejemplo, rechazar regalos y ser más transparente), le han dado más popularidad.

Lo más seguro es que en la encuesta del CIS, que se realizará dentro de dos semanas y que se publicará en los primeros días de febrero, el rey va a sacar una nota muy alta gracias a este discurso.

Es un discurso que ha destacado porque el rey está sabiendo representar cada vez más los deseos una sociedad desmoralizada por tanta corrupción, por la crisis y por la tensión nacionalista. ¿Cuáles son esos deseos? Arreglar este país. Era el discurso que esperaban millones de personas.

 

 

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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