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Libros de papel y libros electrónicos: ¿podemos decir ya quién ganará la batalla?

23 abril 2015 - 10:01 - Autor:

En marzo de 2009 me regalaron un lector electrónicos de libros. Tenía en su memoria más de 500 obras clásicas que ‘había que leer antes de morir’: La Iliada, David Copperfield, Colmillo Blanco, El mundo es ansí...

Yo iba muy contento en el Metro leyendo en mi pantalla de tinta electrónica. ¿Cuáles son las cualidades de un libro electr´nico sobre el papel?

Pesan menos que un tocho de Ken Follet (La caída de los gigantes pesaba en papel 1,4 kilos y un lector electrónico unos 200 gramos), puedes llevar en tu maleta de viaje cientos de libros en un chip de memoria del tamaño de una minigalleta, la tinta electrónica no agota la vista, los e books suelen ser más baratos en Amazon que los de papel, no tienes que ocupar tanto espacio en las estanterías en tu casa…

Siempre que digo eso, me encuentro con una oleada de críticas. La que más me descoloca es la siguiente: “No se puede comparar: un libro de papel tiene un olor especial”.

¿Especial? ¿En serio?

Jamás en mi vida he comprado un libro por su olor. Nunca. Si fuera así, la Casa del Libro me parecería una tienda de Sephora.

Hay personas que afirman que en los libros de papel es más fácil escribir notas al margen.

No estoy de acuerdo. En los libros electrónicos es más fácil marcar las páginas, más fácil subrayar los párrafos en cualquier postura (tratad de subrayar un libro de papel cuando estáis echados en la cama), y es más fácil consultar esas notas. Las notas del libro electrónico se guardan en un índice aparte. A la hora de consultarlas es una gozada sobre todo para quienes están haciendo un trabajo universitario o profesional. Se ahorra tiempo de búsqueda.

¿En qué supera el libro de papel al electrónico?

En el hecho de pasar las hojas y sentirlas en las yemas. Reconozco que ese sentido táctil no se puede imitar en los libros electrónicos a pesar de que hayan copiado hasta el sonido. Tampoco se puede imitar la tridimensionalidad de un libro de papel, razón por la cual muchos los prefieren a los electrónicos.

Pero hay que reconocer que, puestas en fila, hay más razones a favor del libro electrónico. ¿Es el fin del libro de papel? No lo creo.

Yo sigo comprando libros de papel por internet y me encanta recibir la caja o el paquete, y abrirla como si fuera un regalo de Navidad. En cambio, los libros electrónicos se descargan sin gracia y con tanta rapidez que no hay tiempo para enamorarte de ese momento tan hermoso que supone ‘desempaquetar’.

Me encanta ir a las librerías y encontrar libros con títulos y temas fantásticos. Me encanta sentarme en un café a leer unos párrafos de los libros que he comprado en esa librería.

Me encanta encontrar chollos en las librerías de segunda mano de ciudades, pueblos, villas, tienduchas y hasta en los manteros. Me gusta ordenar de vez en cuando mi biblioteca de viejos libros de papel.

Para mí, eso hará que la vida del libro de papel sea muy larga. Más larga de lo que predicen los agoreros digitales. La batalla no ha terminado.

Pero defender los libros de papel porque tienen un olor especial es algo que, sinceramente, nunca he entendido.

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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