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Mensaje a Enrique Iglesias: deja los drones a los periodistas

7 Junio 2015 - 9:52 - Autor:

 

Confieso que sentí dolor cuando vi que Enrique Iglesias se dañaba la mano al agarrar un drone. Justo una semana antes había dado una charla en la Universidad Complutense sobre las ventajas de estos aparatos, pero advertí que había que saber manejarlos porque eran peligrosos.

Pueden caerte en la cabeza o dañarte las manos.

Los drones se han puesto de moda. Hace pocos años los conocíamos como máquinas de guerra usadas por los ejércitos del mundo para atacar y destruir objetivos. Eran aviones no tripulados (unmanned aerial vehicles o UAV).

Pero aparecieron cada vez más los cuadricópteros: son más baratos, los puede manejar cualquiera y la estabilidad de sus imágenes produce unos videos que cortan el aliento.

http://youtu.be/MT3uuhUd9oo

Las grandes cadenas de TV del mundo están apostando de lleno por los drones (por cierto, significa abeja zángano). En la charla que di en la Facultad de Periodismo de la Complutense organizada por Arturo Gómez Quijano (NewPaper), mostré dos vídeos. Uno era de la BBC sobre los destrozos de Israel en el campos de Gaza (ver arriba). Otro de AP sobre los destrozos causados por el terremoto en Nepal. Dramáticos.

Los drones se han convertido en una tecnología fascinante para los periodistas. Llegan a sitios donde antes no podían llegar las cámaras: desastres naturales como inundaciones, terremotos, tsunamis, incendios…

El problema de los drones es que son peligrosos cuando sobrevuelan a la multitud. Por eso, está prohibido su uso sin permiso. Pueden ser peligrosos. Enrique Iglesias solo se dañó los dedos pero si le llega a caer a alguien en la cabeza habría sido peor. Hace unos años, un drone casi le cae en la cabeza a Angela Merkel. Vean el video.

En algunos países, las autoridades desean controlar de cerca el uso de drones porque sería muy fácil causar un gran atentado con un drone. O infectar a la población con algún tipo de virus. Por eso, la batalla ahora de la libertad de expresión irá por esa vía: gobiernos con sus leyes, contra periodistas y sus nuevas narrativas.

Los periodistas, que buscamos nuevas fórmulas para contar las cosas, estamos encantados con los drones. Los reportajes de David Beriain sobre la explotación de oro en Latinoamérica están hechos en parte con drones.

Ya se ha creado una especialidad que podemos llamar ‘periodismo de drones’ (drone journalism) y en algunas facultades se están empezando a entrenar a profesionales, y a pedir licencias como si fueran de pilotos.Vamos a ver cosas increíbles pues se están ensayando habilidades que no podemos ni concebir.

La tecnología de estos aparatos ha evolucionado tanto en tan poco tiempo, que hay drones que son ‘waterproff’, es decir, sumergibles. Otros pueden seguir a una persona que esquía, mientras esta persona tenga un localizador.

La estabilidad de los drones está rompiendo límites. Un pequeño video hecho por un experto muestra la habilidad de un drone para sostener una escoba, y muchas cosas más.

Hay drones con cámaras infrarrojas, drones espía y drones hiperveloces.

Creo que hemos entrado, desde el punto de vista de la comunicación, en la era del drone.  Es lo que propone un artúculo que me fue remitido por Juan Luis Manfredi sobre la definición que se hace ya en las facultades norteamericanas. Procede del Drone Journalism Lab de la Universidad de Nebraska.

Prepárense para el gran espectáculo.

 

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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