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La culpa de los malos horarios no la tienen los empleados sino los jefes

29 julio 2015 - 9:09 - Autor:

A todos nos ha sorprendido que una de las mayores empresas del mundo, General Electric, ofrezca vacaciones ilimitadas a miles de empleados.  Si los empleados hacen su trabajo en menos tiempo, tendrán más días de vacaciones, siempre que cuenten con la aprobación de un jefe.

Según la empresa, con eso van a conseguir aumentar la productividad.

Creo que con un poco de planificación, se puede conseguir que en muchas empresas los trabajadores hagan su trabajo en menos tiempo. ¿Cuál es el problema?

Los jefes.

Hay un montón de jefes que no sabe planificar. Organizar el trabajo de los demás requiere mucho tiempo y esfuerzo. Y mucha disciplina. Pero muchos jefes no planifican lo suficiente, cambian de planes, introducen novedades, improvisan, no se preparan para los imprevistos, se olvidan del calendario…

Por eso salimos tarde, no acabamos nuestras tareas, tenemos la sensación de que improvisamos, o nos quedamos los fines de semana rematando la faena.

Una vez, cuando estuve en Google, el director para España me enseñó la oficina medio vacía. “Están trabajando en su casa, en un Starbucks o donde quieran”, me dijo. “Nosotros les ponemos un portátil y un plan de trabajo que deben cumplir a tiempo”. Sencillo y lógico.

Pero hay otro error que cometen los jefes: no organizar las reuniones. Se pierde mucho tiempo en las reuniones porque no hay un buen ‘organizador’ de reuniones. Falta alguien que limite el tiempo, que saque lo mejor de cada uno, y que obligue a todos a ir al grano.

Hay algo más: la mayoría de los jefes no sabe qué está haciendo su equipo. Si los jefes supieran lo que hace cada uno de sus empleados, aumentarían la productividad y les harían más felices.

Los jefes tienen que ayudar a los demás a crearse un plan de trabajo eficiente: enseñar a dar prioridades a unas cosas frente a otras; a crearse una agenda de actividades; a concentrarse en las cosas más importantes; a hacer listas de actividades; a aprender a usar los descansos para cargar pilas…

Pero claro, como ese jefe no tuvo antes un jefe que le enseñara a organizar su tiempo, la empresa sigue teniendo malos horarios, la gente sale tarde, no es productiva, y sin motivación.

(Foto cortesía de freedigitalphotos.net)

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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