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¿Por qué Podemos se desinfla en las encuestas? Siete argumentos para entenderlo

18 octubre 2015 - 9:24 - Autor:

Hace unos meses, las encuestas daban a Podemos y a Pablo Iglesias más del 20%de los votos. En algunos momentos, llegó a ser el primer partido en intención de voto. Pablo Iglesias ya se veía investido presidente.

Pero poco a poco, han ido decayendo. Da la impresión de que ni siquiera serán segundones. ¿Qué ha pasado?

El efecto cabreo. Las encuestas realizadas a partir de mayo de 2014 y principios de 2015 coincidieron con varios casos de corrupción del PP que salieron a la luz: Francisco Granados, ex vicepresidente de la comunidad de Madrid (y todos los politicos arrestados en el caso Púnica); el pequeño Nicolás, que se hizo pasar desde agente del CNI a importante conseguidor de contratos; las grabaciones a Alfonso Rus, ex presidente de la Diputación de Valencia, contando dinero en un coche; el caso de Luis Bárcenas, ex tesorero del PP, que demostró según el juez que el PP tuvo una caja B durante 18 años; el ex vicepresidente de gobierno Rodrigo Rato y sus tarjetas black… Los encuestados respondían rápidamente que estaban tan cabreados que iban a votar “al de la coleta”. Ese efecto ‘cabreo’ se está desvaneciendo.

El efecto Monedero. El número 2 del partido fue pillado in fraganti cuando no declaró unos trabajos que realizó en Venezuela. Esto castigó a Podemos por partida doble. Primero, porque estaba cometiendo el mismo delito que achacaban a sus enemigos, evadir impuestos. Y segundo, porque el contrato no lo realizó con Finlandia, sino con Venezuela, un país que suscita muchos recelos (por ser amables) en los españoles. Monedero dimitió, pero ahora, ya libre de cargos, hace declaraciones que no son precisamente moderadas y que no ayudan al partido.

El efecto Ciudadanos. El discurso de centro, la buena oratoria, el programa y historial limpio, les están haciendo subir en las encuestas. Muchas personas que estaban encantadas con Pablo Iglesias, ahora prefieren a Albert Rivera.

El efecto recuperación. Aunque cientos de miles de familias siguen teniendo serios problemas para llegar a final de mes y no notan el discurso de la recuperación, hay otras familias que sí lo están notando, y que pueden apostar por el continuismo.

El efecto extrema izquierda. En las encuestas, los electores sitúan a Podemos en la extrema izquierda. Y aciertan. Los vídeos de Pablo Iglesias con una bandera roja y la estampa de Lenin; su defensa y alianza con Bildu; sus loas al comandante Hugo Chávez… España es un país donde las victorias electorales se deciden “en el centro del tablero”, como diría Iglesias. Por mucho que lo intenten, la gente no les percibe como un partido moderado ni de centro. Y cuando intentan acercarse al centro, sus electores de extrema izquierda se cabrean.

El efecto que viene el coco. El discurso del miedo es una de las bazas del PP para desviar votos a Podemos. A muchos electores les están asustando los ediles de Podemos repartidos por España, que ganaron las elecciones de mayo. Quitan fotos y bustos del rey, apoyan a políticos abertzales en Navarra, tienen un pasado dudoso…

El efecto ‘enfado permanente’. Pablo Iglesias ha reconocido varias veces que tienen que suavizar desde su discurso hasta su imagen: están siempre cabreados. “Se nos puso mal gesto, mala cara y mal tono, hay que corregirlo”, dijo en una entrevista a El Mundo. El cabreo sirvió para atraer electores en una etapa, pero llega un momento en que los electores quieren que les vendas futuro, sonrisa, esperanza.. Como decía la protagonista de Johnny Guitar: “Miénteme: dime que me quieres”.

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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