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Hay algo que a Pablo Iglesias le pone “muy nervioso”: su pasado

18 diciembre 2015 - 10:11 - Autor:

Algunos pensarán que mis críticas contra Pablo Iglesias son algo personal. Lo son desde el momento en que supe que Pablo Iglesias asesoró al Gobierno venezolano, dio formación ideológica a las bases chavistas, manifestó su admiración por Hugo Chávez y ha tomado muchas cosas de ese modelo chavista.

Eso se destapó a partir de mayo del año pasado, cuando la formación de Iglesias saltó a la fama tras recolectar una buena parte de los votos en las elecciones europeas. Admiré y sigo admirando su oratoria, su capacidad de sintetizar y de conectar con un auditorio. Pero creo que ha apoyado a un estado criminal. Una persona que ahora se está presentando como alguien moderado y aspirante ‘al centro del tablero político’ sencillamente engaña.

En el currículum que aparece en internet, hay varios cursos que demuestran cómo fue un comisario ideológico del gobierno de Hugo Chávez.

-Profesor en el Curso de formación ideológica y constitucional (segunda edición) para funcionarios y asesores CONATEL (Venezuela) (Convenio Fundación CEPS/CONATEL). Modulo impartido: “Neoliberalismo, Globalización y reacción social”. Caracas, Junio de 2007.

-Profesor en el Curso de formación ideológica y constitucional para funcionarios y asesores del Ministerio del Interior y Justicia de la República Bolivariana de Venezuela (Convenio Fundación CEPS/Ministerio del Interior y Justicia de la RBV). Modulo impartido: “Neoliberalismo, Globalización y reacción social”. Caracas, semana del 5 al 9 de Junio de 2006. Programa: http://sindominio.net/~pablo/curso_caracas.htm

Esos cursos y muchos más que ha impartido en los últimos años, me recuerdan la retórica que viví en la universidad en los años setenta y ochenta. Es una retórica antigua. Pensaba que se había ido derrumbando con la caída del Muro de Berlín y de los regímenes de Europa del Este.

A pesar de eso, muchos jóvenes están fascinados con Iglesias y Podemos. Entiendo que los jóvenes se ilusionen con algo nuevo porque como decía Mafalda, si no quieres cambiar el mundo cuando eres joven, el mundo te irá cambiando a ti. A los jóvenes les gusta el programa social, le retórica, las críticas a la corrupción, al viejo sistema, al bipartidismo, a los causantes de la crisis y todo lo demás.

Pero quien sostiene esas críticas apoyó un régimen corrupto, acusado de narcotraficante, que ha amordazado  a la prensa, que ha arruinado la economía, que produce colas en los supermercados, que es incapaz de evitar 25.000 asesinatos al año y que controla los tres poderes de forma abusiva. Si ese es el modelo de Pablo Iglesias, ¿qué piensa hacer en España?

Por eso critico y criticaré al personaje. Porque creo que oculta la verdad. Ha provocado ensoñaciones en la gente joven, pero bastaría invitar a un paseo por Venezuela a sus potenciales votantes para que se asustaran. Se preguntarían, ¿y Pablo ha colaborado con eso?

Con eso y mucho más. Hace unos días, el expresidente de Gobierno Felipe González denunció algo incluso más grave: que Pablo Iglesias asesoró al gobierno venezolano para saber cómo hacer escuchas ilegales a las conversaciones privadas de la oposición.

Pablo Iglesias ha intentado desvincularse de Venezuela. Cuando un candidato trata de recordarle el pasado, Iglesias dice: “Ya, claro, ahora me vas a hablar de Venezuela y de la URSS”. Y yo me pregunto: ¿se pone nervioso cuando habla de eso?

Detrás de la oratoria vibrante y convincente de Pablo Iglesias, hay una persona que no dudaría de emplear los mecanismos más viles para destrozar a sus opositores. Buena parte de su catecismo ideológico se ha ido plasmando en vídeos que ahora está empleando el Partido Socialista para mostrar eso que a Pablo Iglesias le pone nervioso: su pasado.

(La imagen de arriba de de la web chavista aporrea.org)

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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