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¿Por qué Manuela Carmena sigue permitiendo la estatua de un golpista en Madrid?

24 diciembre 2015 - 10:16 - Autor:

 

La alcaldesa de Madrid se ha olvidado de eliminar del perfil de Madrid la estatua de un golpista anticonstitucional. Organizó un golpe de estado contra el gobierno legítimo de la república, se burló de la democracia y provocó matanzas.

Me refiero a Francisco Largo Caballero, secretario general de UGT y líder del Partido Socialista en 1934.

El 4 de octubre de ese año, reaccionó contra el legítimo resultado de unas elecciones, organizando una huelga nacional revolucionaria. A continuación, intentó tomar por las armas el edificio de la gobernación en Madrid.

A este llamado respondieron los sindicatos asturianos que armados con dinamita volaron cuarteles, robaron armas y mataron a miembros de la Guardia Civil.

En realidad, estaban poniendo en práctica unas instrucciones del Consejo Nacional Revolucionario dictadas en febrero de ese año:

“Apoderarse de los establecimientos donde se vendan armas, municiones y explosivos. Las casas cuarteles de la Guardia Civil deben incendiarse si previamente no se entregan. Imposibilitar que los jefes de las fuerzas puedan incorporarse a sus puestos, deteniéndoles a la salida de sus domicilios y atacándoles si se resisten. Utilizar uniformes del ejército, para dar la impresión de insubordinación militar.

“Levantar barricadas que oculten aparatos explosivos. Volar puentes. Cortar carreteras y líneas de ferrocarril. Donde haya estación emisora de radio, si no puede incautarse, incendiarla o volarla. El movimiento debe afectar a todos los servicios, principalmente a los de vital importancia (alimentación, transportes, agua, gas, etc.,.), y los grupos de acción cuidarán de anular a los que se presten a evitarlo. Los bienes de las gentes pudientes servirán para garantizar las necesidades del vecindario hasta que se dicten medidas por el Poder Central”.

Largo Caballero no creía en la república de 1933. En un artículo publicado en El Socialista, el 14 de noviembre de 1933, dijo: Si la legalidad no nos sirve, si impide nuestro avance, daremos de lado a la democracia burguesa e iremos a la conquista revolucionaria del Poder”.

La rebelión fracasó y Largo Caballero fue detenido  y enviado a prisión por el gobierno de la república. En 1935 concedió una entrevista a Edward Knowblaugh, corresponsal de la agencia Associated Press.

“Dentro de cinco años, la República estará de tal forma organizada que a mi Partido le resultará fácil utilizarla como escalón para conseguir nuestro objetivo. Nuestra meta es una unión de Repúblicas Ibéricas Soviéticas. La península ibérica volverá a ser un gran país. Portugal se incorporará a nosotros –confiamos que pacíficamente-, pero utilizaremos la fuerza si es necesario. ¡Detrás de estas rejas tiene usted al futuro amo de España! Lenin ha declarado que España sería la segunda República Soviética de Europa, y su profecía será una realidad. Yo seré el segundo Lenin que lo hará realidad”.

Golpista, anticonstitucional, culpable de la muerte de 1.300 personas en 1934, causante del preludio de la Guerra Civil, Francisco Largo Caballero fue nombrado presidente del consejo de ministros y ministro de la guerra cuando estalló la Guerra Civil. Huyó a Francia en 1939. Murió en ese país víctima de complicaciones renales.

Hoy su estatua sigue presente en una esquina del Ministerio de Fomento, los Nuevos Ministerios. ¿Alguien del ayuntamiento la va a quitar?

PD: para más información y documentación, consultar La verdad ofende

(La foto es de fotomadrid.com)

 

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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