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Maduro no quiere dejar el poder porque sabe que irá a prisión

29 abril 2016 - 17:59 - Autor:

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, no va a dejar el poder por la vía legal. Hará todo lo posible por suspender la convocatoria de un referéndum para echarle.

En estos momentos, millones de venezolanos están firmado o dispuestos a firmar la convocatoria de un referéndum para decidir si el presidente de Venezuela debe seguir o debe abandonar el cargo. Este referéndum lo creó Hugo Chávez cuando amplió el mandato presidencial de cinco a seis años.

A mitad de mandato, a los tres años, se podría revocar al presidente, si el pueblo lo quería. Chávez lo convocó en 2004 y lo ganó con el 59% de los votos. Maduro lo perderá.

Cuando Chávez ganó el referéndum en 2004, el barril de petróleo había pasado de unos 10 dólares a 30 dólares de media desde 1998, año en que ganó las elecciones. Había empezado con las Misiones (ayuda a los más desfavorecidos), la economía estaba en expansión y no había escasez. El estado se estaba encargando de correr con todos los gastos, desde expropiaciones de tierras y empresas, hasta los recibos de la luz o regalo de viviendas.

Eso funciona mientras haya dinero en la caja. Ahora no hay dinero en la caja. No hay alimentos en los supermercados. No hay empleos. No hay ayudas para pagar la electricidad. No hay dinero para regalar viviendas. No hay nada.

Si un referéndum obligase a Maduro a abandonar el poder, ¿que creen que pasaría con él? ¿Piensan que se iría a un retiro tranquilo en el atolón maravilloso de Los Roques?

No. El nuevo gobierno abriría procesos judiciales contra Maduro por malversar los fondos del estado, abuso de poder, violación de las leyes y muchas cosas más. Maduro acabaría entre rejas.  Maduro y los suyos, por supuesto.

Maduro no va a dejar que eso pase. Ya ha hecho todo lo posible por retrasar algo tan sencillo como entregar el formulario para pedir el referéndum. La oposición lo viene pidiendo desde hace meses y no fue hasta la semana pasada que el Consejo Nacional Electoral, en manos de chavistas, les entregaron lo que se llama ‘la planilla’. El permiso.

Así será el hastío de los venezolanos, que en pocos días se superaron las 200.000 firmas mínimas. Se requería el 1% de los inscritos en el Registro Electoral reciente: había 197.000 inscritos. Primera prueba, superada.

Ahora hay una segunda fase en la cual tienen que recaudar por lo menos el 20% del censo electoral: necesitan 4 millones de votos. La oposición da por hecho que lo conseguirán.

El tercero y último es convocar el referéndum y obtener mismo número de votos (más uno) que los que obtuvo Maduro cuando ganó las pasadas elecciones en 2013. Necesitarían más de 7.587.535 votos.

Después de eso, si Maduro pierde, tendría que abandonar su cargo. Lo sustituiría el presidente de la asamblea, quien convocaría nuevas elecciones. Entonces sería el fin del chavismo en el gobierno.

Maduro y los suyos no van a dejar que eso pase tan fácilmente. Apelará a un Poder Judicial que de independiente tiene lo que yo se físico nuclear: nada. Retrasará el recuento porque con funcionarios que solo trabajan dos días a la semana, todos los pasos del proceso pueden dilatarse meses.

La lucha de la oposición para vencer a Maduro por la vía legal será larga y tortuosa. Y la lucha de Maduro para impedir que le saquen del gobierno será ilegal y perversa. Lo veremos en los telediarios.

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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