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Nuestros políticos deberían usar Tinder para ahorrarnos tiempo y dinero

28 julio 2016 - 15:52 - Autor:

Tinder es una aplicación que permite ligar a hombres y mujeres. Bueno, más que eso: tener un rollo rápido.

Se ha hecho muy famosa en el mundo. Una vez que tenemos una cara en la pantalla, si la deslizamos hacia la izquierda es que la descartamos. Y si deslizamos el dedo a la derecha, aquella noche puede haber rollete.

Rápido. Eficaz. Sencillo.

Y yo me pregunto, ¿por qué los políticos no usan Tinder para sus fines?

Imaginen: salen ahí las caras de Mariano, de Pedro, de Albert, de Pablo… Y así de todos los políticos. Pero no solo del Parlamento, sino de parlamentos autonómicos, diputaciones y ayuntamientos. Hombres y mujeres. Concejales y concejalas.

En lugar de celebrar tediosas reuniones, es mejor estar en tu casa tan tranquilito pasando el dedo y ¡zas! Con éste sí, con éste no. Se podrían aprobar leyes pero también nombrar presidentes de gobierno, crear y deshacer coaliciones y todo desde una aplicación muy sexy.

Tinder además permite conversaciones. En el caso de nuestros políticos, tendrían que enrrollarse un poquito, seducirse, mimarse, quererse. ¿No es eso lo que pide el pueblo, según dicen las encuestas? Los ciudadanos quieren que se pongan de acuerdo. Así que, ya está bien de hacerse los interesantes: queremos más Tinder. A ligar.

Sería un enorme ahorro de tiempo y de dinero.

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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