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Si te importan un pito los ‘test de estrés’ de la banca deberías leer esto

30 julio 2016 - 11:48 - Autor:

¿Les suena el nombre Olyver Wyman? No es una marca de whisky escocés. Es una firma auditora que en 2012 examinó la banca española por encargo de las autoridades europeas. Su veredicto: fatal.

La firma dijo entonces que la banca española necesitaba más de 52.000 millones de euros para salir del agujero. O eso, o la quiebra. Olyver Wyman había hecho un test de estrés que consiste en hacer una simulación: ¿qué pasaría si la economía se contrajera de repente? Pues que empresas y familias no tendrían dinero para devolver sus créditos. ¿Cómo lo resistirían los bancos? Los que no tenían dinero para afrontar ese golpe, caerían. Eso es un test de estrés.

La peor nota de todas fue para Bankia. Necesitaría entre 13.000 y 24.000 millones de euros para salir de una crisis, según la dureza de la simulación. En realidad, necesitó 22.000 millones de euros porque aquel 2012 y los siguientes fueron malos para la economía española.

Cuatro años después se han realizado nuevos test de estrés. ¿Y saben cuál es el banco español con la mejor nota? Bankia. Digamos que tiene una nota de 9,58. Esa nota es el grado de solvencia. Es decir, cuánto capital propio cuenta el banco para resistir una caída de la economía. A lo largo de estos cuatro años, silenciosamente y sin ocupar portadas, los bancos españoles se han ido capitalizando. Encima de ellos estaba el ministro de Economía vigilándolos e imponiéndoles duras condiciones.

Todos los bancos españoles han aprobado los test de estrés de este año. Han salido mejor parados que los alemanes, y no digamos los italianos. Monte dei Paschi, teóricamente el banco más antiguo del mundo, ha suspendido. Digámoslo ya: la banca italiana está peor que la española en 2012. Nosotros hicimos nuestros deberes. Ellos no.

Muchos españoles piensan que eso de los test de estrés es un asunto para los bancos y los banqueros.

Pero voy a decir una cosa: hace cuatro años, millones de clientes de Bankia y de otros bancos españoles podrían haberse encontrado un día en que, al acudir a su entidad, había un cartel en su puerta que decía: hemos quebrado y no hay dinero.

¿Exagero? Eso fue lo que sucedió. Hubo días en que se formaron colas en Bankia porque mucha gente empezó a sacar dinero y cundió el pánico. Muy pocos medios lo publicaron porque, aunque no lo crean, los periodistas sabemos que el pánico causa más pánico y al final llega la ruina sin quererlo.

Después de esa crisis, la banca española se sometió a un proceso de recapitalización que consistió en meter unos 40.000 millones de euros para evitar la quiebra. Gracias a eso, los pensionistas, los trabajadores, los empresarios y todos los que teníamos nuestros ahorros allí pudimos seguir teniéndolos. ¿De dónde vino esa pasta? De las instituciones europeas. El ministro de Economía Luis de Guindos logró convencer a las autoridades europeas de que nos prestaran 100.000 millones pero solo usamos 40.000 millones porque somos muy apañaditos.

Mucha gente dijo: “¿Veis? Eso es un rescate aunque el Gobierno lo niegue”. Llámenlo como quieran. Ese rescate fue para salvar a la banca. Si hubiéramos tenido un rescate-país habríamos tenido que multiplicar por 12 esa cifra de ayudas. Medio billón de euros. ¿No se lo creen? Pues solo la banca italiana tiene deudas incobrables por valor de 380.000 euros. Esos sí están al borde del rescate-país.

Otros dijeron: “¿Cómo es posible que le den todo ese dinero a los banqueros?”. Oh, no. No era para los banqueros. Era para salvar a los clientes de esos bancos: a los cuentacorrentistas y todos los que tenemos nuestros ahorros ahí.

Así que podemos darnos por contentos por haber sabido gestionar la crisis financiera. Bueno, muchos banqueros aún deberían responder ante la justicia por causar ese quebranto, cobrar sueldazos, tener tarjetas black y tomarnos el pelo. La imagen de los banqueros nunca ha sido muy buena en este país pero después de eso quedó por los suelos. Además, la alegría de conceder préstamos sin garantías a todo quisque se saldó con miles de familias desahuciadas porque no podían devolver sus créditos. Eso produjo luego un mayor quebranto a la banca.

Pero si miran la foto de los nuevos test de estrés, y los comparan con la foto de hace cuatro años (se hablaba casi del fin del mundo), podrán comprobar que los banqueros lograron sanear las entidades con las ayudas internacionales obtenidas por el gobierno. Y todo ese dinero está siendo devuelto al 3% anual. España puede ser un país peleón y desbarajustado, pero honesto. Eso lo valoran los alemanes, que son quienes más dinero nos han prestado.

Deberíamos valorarlo nosotros también, ¿no?

Eso no significa que todo esté resuelto: el Brexit, la incertidumbre política, la transformación digital, la nueva regulación, los ataques de hackers…y muchas cosas más afectan a nuestro sistema financiero. Si quieren saber un poco de todo eso pinchen en este enlace o vean el video de arriba donde Francisco Uría, experto de KPMG del sector financiero, analiza el panorama. En el minuto 2:28 explica de qué es un test de estrés.

 

 

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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