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Imaginen un país donde el salario mínimo sube un 50%: ¿paraíso o infierno?

14 agosto 2016 - 9:30 - Autor:

 

Nicolás Maduro acaba de  subir el salario mínimo de los trabajadores venezolanos un 50%.

Es la tercera vez que lo sube. Maduro además subió un 128,5% el bono de alimentación, de modo que los trabajadores venezolanos deberían estar felices.

Cuando se suben los salarios mínimos y los bonos de esa forma es que la economía se está colapsando. ¿Cómo es posible?

Hasta un economista recién graduado sabe que el mayor enemigo de un país es la inflación. Lo fue en la Alemania de Weimar, lo ha sido en Zimbabue y ahora en Venezuela.

La inflación anualizada en Venezuela es de más del 400%. Según el FMI es del 700%.

De modo que la subida que ha decretado Maduro en realidad está por debajo de la inflación. Con subir los salarios mínimos Maduro no arregla nada porque el problema de Venezuela es que se ha desmoronado la confianza en la economía y en la moneda. La prueba es que Maduro ha venido subiendo el salario mínimo todos los años. Los empresarios suben los salarios varias veces al año. Pero la inflación crece más.

¿Cómo empezó todo? Con las nacionalizaciones. La producción industrial cayó en picado porque los funcionarios no sabían gestionar empresas. No hay carne, ni leche, nu huevos porque no se produce suficiente carne, leche o huevos. Y la que llega a los mercados, cae en manos de especuladores que la suben de precio para ganar más. ¿Y quién especula? Gente del pueblo que gana más haciendo estraperlo que trabajando de peón.

El culpable de lo que pasa en Venezuela no es la CIA, ni los empresarios, ni la oposición. NI siquiera los especuladores. Es el gobierno chavista, que hace años puso en marcha su revolución económica. Y ha fracasado.

 

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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