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El primer vuelo comercial entre Cuba y EEUU desde 1963 no debería ser noticia

26 agosto 2016 - 10:00 - Autor:

El primer vuelo comercial directo entre EEUU y Cuba se realizará el 31 de agosto. Lo hará la compañía norteamericana JetBlue. Despegará de Fort Lauerdale, en Miami, y aterrizará en Santa Clara, Cuba. Es el primer avión que hace ese recorrido desde 1963. Está previsto que en las próximas semanas se abran vuelos comerciales parecidos a otras ciudades cubanas, entre ellas, La Habana.

La isla caribeña dependió en un tiempo de la URSS. Luego, de su amigo Hugo Chávez, que le proporcionaba gasolina casi gratis. Pero ahora no tiene grandes recursos, salvo el del turismo. Estas aperturas comerciales le vendrán muy bien. Pero no creo que cambien mucho el sistema político lo cual regocijará a los admiradores del castrismo.

Muchos siguen venerando a Cuba como el Monte Olimpo de la organización humana. Lo dicen siempre desde fuera, claro. No se van a vivir allí. El único que lo ha intentado es Willy Toledo, pero ha vuelto. No ha durado mucho.

No voy a hacer aquí un largo recuento de lo que es Cuba. Me limitaré a transcribir lo que escribe Yoani Sánchez, en su medio digital 14ymedio, en Cuba.

“El nivel de esclavitud de un pueblo lo determina la suma de libertades que lo restringen”.

Los que todavía creen que Cuba es tierra de promisión, que comparen sus libertades en España con las de Cuba. Por ejemplo, que sea noticia que una línea norteamericana abra su primer vuelo regular comercial desde 1963, ya lo dice todo.

Busquen, comparen y si encuentran algo mejor en Cuba, quédense.

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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