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Si quieres saber qué pasa de verdad en EEUU lee las noticias de Springfield

30 enero 2017 - 20:21 - Autor:

El Servicio Postal de EEUU tiene una lista de las ciudades más comunes en ese país. La primera es Springfield. Hay 41 pueblos o villas llamados Springfield a secas, sin contar con la hipotética ciudad de Homer Simpson.

Si pudiéramos hacer un recorrido por todas esos Springfield y ver de qué hablan, qué sienten y cómo piensan, nos daríamos una idea más o menos certera de lo que pasa en ese país.

Yo he hecho un viaje digital. Me he metido en algunos de los periódicos de esos 41 Springfield (no en todos), y algo me ha llamado la atención. Trump no ocupa un lugar muy destacado. Por ejemplo, en el Springfield News Sun del condado de Clark, en Ohio (60.000 habitantes), prefieren hablar ahora de sus equipos locales de baloncesto o de fútbol americano, del temporal, o del vecino que acaba de ganar el premio nacional de “la mejor casa decorada de Navidad” (?).

En cambio, si uno lee La Voz de Asturias, El Correo Gallego o el Ideal de Granada parece que el planeta se va a caer a trocitos por culpa de Trump. Está en portada. Le seguimos dedicando páginas enteras, reportajes, especiales informáticos en televisión, informes semanales, y quizá dentro de poco un serial de televisión al estilo Aguila Roja.

¿Quién está equivocándose? ¿La prensa de provincias de EEUU o nosotros?

Bueno, esa no debería ser la pregunta, sino más bien, ¿por qué no le están dedicando tanta atención o por qué no están tan preocupados como nosotros?

Ojo, hablo de la prensa local, o los periódicos de los miles de pequeños Springfield que hay en EEUU. En cambio, la prensa de Nueva York, de Washington, de Los Angeles o Houston no deja de hablar de Trump y están escandalizados con sus medidas.

Aquí hay dos américas. Una que está preocupada por su imagen en el mundo, por el cierre de fronteras, por esas leyes ejecutivas que firma Trump como si fueran volantes de médico paranoico… Y otra, los que piensan que eso no es noticia. ¿Será porque no es un problema para ellos?

A ver: a un tipo de Springfield en Ohio, ¿se le va a atragantar la cena por ver que los aeropuertos de Nueva York están colapsados? No lo creo. El está feliz con su pueblo, y lo que hay dentro de él. La vida de las grandes ciudades le causa repulsión, con sus bolsas de dinero, sus millonarios, sus teatros, sus galerías de arte moderno, su liberalismo, y sus burlas a la religión, a esa misma religión que él adora pues va con sus hijos adolescentes a misa todos los domingos.

Esto que estoy diciendo es lo que creo que estoy viendo cuando entro en los medios digitales locales encabezados por la palabra Springfield. Son medios que nunca he leído en mi vida. Yo, tan fino, prefiero The New York Times, The Washington Post, The Wall Street Journal, Forbes, Fortune… ah, pero, ¿dónde está ahora surgiendo la realidad? ¿En las megacities o en Springfield?

(El nombre de ciudad o pueblo más utilizado es Washington; lo que pasa es que viene combinado con otras características como Washington Prairie, Washingtonville, Port Washington… de modo que he escogido Springfield pues es el más común sin aditivos. Ese condado de Clark donde está Springfield casualmente fue elegido por Usa Today –el periódico más popular de EEUU–, como una de los condados-test para saber cómo votaba EEUU. Y Trump se llevó con el 57% de los votos. Está considerado un condado de blue-collar white workers, trabajadores blancos de la industria, los que más han sufrido la crisis).

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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