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Por qué hay cosas que no me cuadran en la historia reciente de Bankia

14 febrero 2017 - 0:12 - Autor:

A ver si lo entiendo: la Audiencia Nacional ha citado al ex gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, como imputado por las irregularidades en la salida a bolsa de Bankia en 2011. Y también al subgobernador y al ex presidente de la CNMV. ¿El próximo?

Pues si se tira del hilo, supongo que será alguien del gobierno, pues la salida a bolsa de Bankia fue un acuerdo general con rango muy alto. En ese caso, ¿el ministro de Economía de entonces? Era una mujer: la socialista Elena Salgado. ¿Y por qué no el presidente de gobierno de entonces? José Luis Rodríguez Zapatero.

¿Y cómo estaba Bankia entonces?

Bankia era la fusión de un montón de entidades financieras, siete, alguna de las cuales estaban a punto de quebrar, como Bancaja. Esta última era puro veneno. Tenía toneladas de ladrillo invendible, terrenos, solares, especialmente en Levante.

No era la única: el famoso sistema financiero que era un orgullo nacional, se había desmoronado por la locura de conceder créditos y la locura de todos de pedir préstamos. Un sistema que funcionó hasta que llegó la crisis. Los préstamos no se podían devolver, de modo que las cajas y los bancos se quedaron con esas toneladas de ladrillo. Para evitar su quiebra, se planeó fusionarlas para tener cierto peso y evitar el pánico colectivo.

Como no había mucho dinero, se decidió cortar a Bankia en dos, poniendo el veneno en una matriz llamada BFA, y la savia en Bankia. Y además, situando de presidente de la entidad buena a un hombre que entonces gozaba de prestigio, Rodrigo Rato, y sacándola a bolsa. O eso, o que quebrase. Esto último habría supuesto poner en peligro la poca confianza que le quedaba al sistema financiero.

Se presentaron las cuentas de Bankia y se sacó a Bolsa. Puede ser que fueran las cuentas de la abuela, pero en ese momento, toda la estructura de mando pensó que era lo mejor. La mejor alternativa.

Pero Zapatero convocó elecciones anticipadas, llegó el PP y de repente, empezaron los problemas. Se le exigieron más duras medidas de aprovisionamiento (los coeficientes), y entonces, se descubrió que Bankia tenía un agujero: en lugar de ganar, perdía mucho dinero. Se  inyectó capital, se nacionalizó el banco y se le volvió a inyectar más dinero.

¿Cómo es posible? Solo se explica porque, o los anteriores gestores eran muy optimistas, o los nuevos, eran muy pesimistas. Las cuentas de cualquier empresa sa basan en valoraciones, y las valoraciones las hacen seres humanos basados en mil factores. La verdadera diferencia era que había una Bankia del PSOE y otra del PP. La primera, en teoría, había hundido Bankia, y la segunda, en teoría, la iba a salvar. Un poco extraño.

Luego fueron saliendo técnicos del Banco de España que decían “ya lo dijimos nosotros”, y auditorías que de repente, no valían nada.

De modo que tenemos que creernos la historia de que decenas de personas, desde gestores, contables y economistas de prestigio, pasando por el Banco de España hasta el Ministerio de Economía, habían conspirado para estafar a la sociedad española con Bankia. Todos ellos, de la época del PSOE.

No sé. Hay cosas que no me cuadran en toda esta historia.

 

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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