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Sociología del que busca empleo: cerca de casa, bien pagado y que no me exploten

6 Julio 2017 - 19:04 - Autor:

Un estudio promovido por Antevenio y publicado en la web oficinaempleo.com revela algunos datos interesantes sobre la sociología de la gente que busca empleo.

El estudio se ha hecho con encuestas a más de 6.700 personas, de los cuales la inmensa mayoría está sin empleo. Estos son los rasgos más destacados.

–Un 60% rechazaría un empleo si implica moverse a más de 100 kilómetros de su lugar actual de residencia.

–Los que no poseen estudios o tienen estudios básicos son los más propensos a no moverse de su ciudad.

–Vascos, catalanes y aragoneses son los más reacios a este cambio, mientras que riojanos, baleares y extremeños no tendrían tanto problema.

–Los encuestados mayores de 30 años creen que la cantidad mínima justa que se debería percibir está entre 1.000 y 1.500 euros mensuales (se supone que por 14 pagas y que esa es la cantidad neta). Pues bien, eso es más que el salario medio que se cobra en España.

–El 74% considera que en los “trabajos de verano” se explota a los trabajadores y, además, están mal pagados.

–La mayoría piensa que la edad de jubilación de 65 años deberían anticiparse aún más (en contra de la tendencia).

-El 47% considera que los inmigrantes pueden ser un obstáculo a la hora de encontrar trabajo, sobre todo “porque cobran un salario inferior al mínimo y porque exigen menos condiciones laborales”.

(Oficinaempleo es un portal de encuentro de empresas que buscan empleados, y trabajadores que buscan empleo)

(La foto es de Europa Press)

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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