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Se cumplen 20 años del error que permitió a Google registrar su nombre en internet

15 septiembre 2017 - 21:58 - Autor:

 

Hace 20 años, un error permitió registrar el dominio más poderoso del mundo. Así lo cuentan desde la propia compañía.

Fue el 15 de septiembre de 1997. Larry Page y Sergey Brin, los fundadores, habían desarrollado un año antes su motor de búsqueda, llamado BackRub.

Pero Larry quería un nombre más formal “para describir la tarea colosal de un motor de búsqueda que organizaba y priorizaba una enorme cantidad de información”, cuenta el bloguero Brad Acker.

Ese día de septiembre de 1997, Larry Page y sus compañeros de oficina discutían una serie de nuevos nombres posibles para esa maravillosa tecnología de búsqueda. Sean Anderson y Larry Page estaban usando una pizarra, tratando de idear un buen nombre relacionado con la indexación de datos.

Sean propuso verbalmente la palabra “googolplex”, y Larry respondió verbalmente con la forma abreviada, “googol”.

El googol en matemáticas se considera un número seguido por cien ceros.

El caso es que Sean se puso ante  su ordenador, y empezó a buscar en bases de datos un registro de nombres de dominio de Internet “para ver si el nuevo nombre sugerido todavía estaba disponible para su registro y uso”. Sean cometió el error de no deletrear bien gooogol y puso “google.com”. Ese sí estaba disponible. 

A Larry le gustó el nombre. Poco después  dio el paso de registrar el nombre “google.com”. Era el 15 de septiembre de 1997. En pocos meses se convirtió en el dominio de internet más poderosos del mundo.

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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