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¿El poder corrompe? Este estudio psicológico echó por tierra ese prejuicio

4 octubre 2016 - 23:04 - Autor:

Por estos días se está juzgando el mayor caso de corrupción del PP, el caso Gúrtel, y asímismo, el abuso de las tarjetas black en Cajamadrid-Bankia.

Hace unas semanas supimos que la Fiscalía Anticorrupción pedía seis años de cárcel para el ex presidente socialista de la Junta de Andalucía, Griñán, y diez de inhabilitación para el ex presidente Chaves.

Desde hace unos años, estamos asediados por casos de corrupción en este país. Parece como si todos los cargos públicos fueran corruptos. ¿Es así? ¿Por qué nos corrompemos cuando detentamos algo de poder? ¿Todos caemos en las garras de la corrupción?

En 2012, un grupo de psicólogos canadienses trató de responder a la pregunta poniendo en marcha un experimento. Escogieron un grupo formado por estudiantes y trabajadores, en total casi 300 personas.

Para empezar les preguntaron a todos que pusieran notas a ciertas categorías morales en orden de importancia. Estas categorías eran compasión, cuidado a los demás, generosidad, honestidad y algunas más. Así clasificaron a unos participantes como más morales y a otros como menos morales.

Luego, pidieron a un grupo de participantes que describieran una ocasión en su vida en la que se hubieran visto con poder. Y a otro grupo le pidieron que expusiera un día cualquiera en la vida de una persona normal.

A continuación empezó el experimento. Les dijeron a todos que imaginaran que tenían que repartirse 500 puntos, pero que cada uno solo podría tomar entre cero y 10 puntos. No había puntos para todos si todos escogían 10 puntos. ¿Cuánto se sacrificarían?

Los participantes que fueron sometidos a la prueba de describir el día de una persona normal dijeron que se quedarían solo con 6,5 puntos. Este grupo marcó la media humana. ¿Qué harían los otros? ¿Se quedarían más puntos o menos?

Pues bien: entre los participantes que habían sido preparados (priming) para sentir que tocaban el ‘poder’, pasaron dos cosas. Aquellos que mostraban una actitud moral más baja (en función de las preguntas morales), escogían 7,5 puntos. Más que la media. Eran más egoístas. Y aquellos que de ese grupo habían mostrado una actitud moral más alta en los test, escogieron 5,5 puntos. Se sacrificaban por los demás.

Para los científicos, esto demostraba, en contra de lo que se piensa, que el poder no corrompe sino que la gente con poca moral se corromperá cuando tiene la oportunidad de hacerlo. Y los honestos pensarán en los demás aunque tengan poder.

Eso nos da esperanza para creer en la humanidad, y creer en los políticos honestos. Yo creo que sí existen, por mucha bulla que escuchemos. En España hay unos 8.000 pueblos con sus concejales y alcaldes. Creo que la inmensa mayoría son honestos o que en su trayectoria han actuado más honestamente que lo contrario.

Era una percepción mía sin pruebas hasta que vi este informe de los psicólogos norteamericanos de la . Lo único que tenemos que hacer ahora es escoger a los que tienen una moral más limpia y ponerlos en los cargos más importantes.

El problema es que muchas veces, el que selecciona esos cargos, es un corrupto, una persona sin moral. Y así nos va.

(El artículo fue publicado en el Journal of Applied Psychology y comentado por el Instituto Smithsonian aquí).

(La foto es de Sira Anamwong por cortesía de freedigitalphotos.net)

¿Por qué a pesar de la corrupción el PP sigue creciendo en votos?

27 septiembre 2016 - 8:40 - Autor:

En mayo de 2015, la corrupción pasó su factura al PP pues el partido perdió las mayorías en las comunidades y ayuntamientos donde habían ganado con holgura en 2011.

Mariano Rajoy achacó ese fracaso a los casos de corrupción. Los columnistas de derechas pidieron su dimisión y alguno de ellos dijo que “de ese PP condenado a muerte por Rajoy no se salva nada”.

Voy a enumerar los casos de corrupción en los que se han visto envueltos políticos del PP:

Gürtel, Púnica, Brugal y los Papeles de Bárcenas. Y desde entonces, Taula, Acuamed y Papeles de Panamá. Eso sin contar las grabaciones a líderes catalanes por el Ministerio de Interior, los registros en la sede el PP y la dimisión del ministro de Industria.

En las elecciones generales de diciembre de 2015, el PP obtuvo los peores resultados de la historia: 123 diputados. Se volvió a hablar de la dimisión de Rajoy debido al desastre. Más o menos como le pasa ahora a Pedro Sánchez.

¿Y qué ha pasado desde entonces?

En las elecciones del 26J el PP recuperó terreno y ganó 14 diputados más. En las gallegas, ha ganado por mayoría absoluta y en las vascas solo ha perdido un diputado. El PSOE siete.

Es más, como recordaba el periódico Público, el PP ha logrado recuperarse en las regiones más castigadas por sus casos de corrupción. En Valencia, Canarias y Cataluña logró más votos.

¿A qué se debe esto?

Primero, a que el PP siempre da imagen de unidad. Al jefe no le rechista nadie. Pase lo que pase, siempre aparecen unidos, mucho más que la izquierda, la cual, cuando las cosas salen mal, se vuelve una jaula de grillos locos. Todos contra todos.

Segundo, por la recuperación económica. El paro disminuye, el consumo aumenta y la economía crece a buen ritmo.

Tercero, por la estrategia de ‘que viene el lobo’. Al PP le ha funcionado la propaganda contra Podemos y el pacto de izquierdas que podría traer a España una nueva Venezuela.

Cuarto, por el carácter de Rajoy: es paciente y no se deja llevar por los arrebatos momentáneos que padecen a otros líderes.

Quinto, el votante del PP es más fiel que el del PSOE o de Podemos. Al final, vuelve.

Sexto, por el voto útil. Los que se habían ido a Ciudadanos o se habían abstenido, prefieren que su voto tenga utilidad.

Si se celebran terceras elecciones, el PP obtendría aun mejores resultados. Al final, les funciona la estrategia de la paciencia y de esperar su momento.

-¿Por qué la izquierda es rebelde y la derecha es fiel? 

 

La corrupción ‘bien vista’ del PSOE: 741 millones para los amiguetes

19 septiembre 2016 - 7:09 - Autor:

Una amiga que tiene mucha imaginación en Facebook calificaba el otro día la corrupción del PSOE como ‘bien vista’. Lo dice porque escucha al PSOE despotricar contra la corrupción del PP, pero le sorprende que pasen de largo sobre el mayor caso de corrupción de la historia de España, 741 millones de euros gastados en falsos Expedientes de Regulación de Empleo en Andalucía. ¿Qué pasa? ¿Acaso los del PSOE piensan que su corrupción es hermosa?

Los del PSOE deben pensar que la corrupción de los demás es asquerosa e inadmisible, pero la suya es bonita, está bien vista, y hasta es fashion. Susana Díaz, la presidenta de Andalucía sigue defendiendo la honestidad de los anteriores presidentes socialistas de Andalucía, Manuel Chaves y José Antonio Griñán, procesados por ese caso de corrupción. El fiscal les pide 10 años de inhabilitación y seis de cárcel. Y hay un montón más de altos cargos. Pero ella, como si ná.

Por eso es tan gracioso escuchar a los líderes socialistas en cualquier acto público hablar del escándalo de Rita Barberá, la ex alcaldesa de Valencia del PP, acusada de blanqueo de dinero. La gente les ve por televisión y dice: “Pero si los socialistas robaron más que nadie”.

Comparemos.

En el caso de los EREs la cifra defraudada es de 741 millones de euros que se fueron por la cloaca de empresas y amiguetes del PSOE de Andalucía. En el caso de Rita Barberá, la cifra es de unos 50.000 euros en dinero negro. Si la razón humana sirve para algo es para establecer categorías.

En el ranking de la corrupción de los partidos políticos, los socialistas están en el primer puesto. Su corrupción es como la de los demás, indigna, pero la diferencia es que la de ellos ha sido la peor en los últimos 40 años de historia.

 

 

¿El PP no se enteró de lo que pasaba en Valencia o no se quiso enterar?

17 marzo 2016 - 14:14 - Autor:

Mariano Rajoy dijo en Telecinco que no se habían enterado de lo que pasaba en Valencia hasta ahora. ¿Cómo? ¿La cúpula del Partido Popular en Valencia lleva años cobrando comisiones y llevándose dinero y en Madrid se enteran ahora?

No me lo creo.

Hace tiempo, una persona vinculada al PP de Valencia me insinuó el escándalo de las comisiones. Yo lo escuché como el que escucha muchos rumores sin comprobar y sin pruebas.

Pues bien, gracias a una concejal de Izquierda Unida, que fue quien denunció esa corrupción, el PP de Madrid se ha enterado lo que hacía el PP de Valencia.

Todo empezó porque Rosa Pérez, de IU, era miembro del consejo de la empresa pública valenciana Imelsa y allí vio la corrupción. Supongo que al iniciar esta investigación, el PP pensaría que la chica de IU quería conspirar contra ellos sin motivo. Lo de siempre. No movieron un dedo.

Y al final, Rosa Pérez tenía razón.

¿Creen ustedes que el PP habría iniciado una investigación por su cuenta a pesar de saber lo que pasaba? No. ¿Lo sabían? Estoy seguro de que sí lo sabían, o al menos les habían llegado serios rumores.

¿Cuántas veces hemos sabido de partidos que inician sus propias investigaciones y denuncian casos internos de corrupción? Muy pocas. Me consta que a veces filtran papeles a la prensa para desmantelar una facción dentro del partido, o para desarmar a un candidato que les hace sombra. Pero en general los partidos tienen firewalls que por una razón u otra detienen las investigaciones.

No sabemos aún si habrá elecciones en verano. El PP está remontando un poco en las encuestas, pero si continúan saliendo casos de corrupción, sus posibilidades irán menguando. Creo que la cantilena de que ‘estamos hartos de la corrupción’ que suelta el PP, o la de ‘vamos a limpiar el partido’ no cuela porque los votantes cada vez desconfían más de ese partido.

Todo lo que podrían cosechar el PP de la recuperación económica verdadera se va a marchitar y se está marchitando, a juzgar por los datos macroeconómicos sobre creación de empleo, inversiones y confianza en España.

Al final, el PP va a enterrar sus propios votos.

El lado positivo de la corrupción: ahora todos tratan de ser más limpios

14 marzo 2016 - 19:21 - Autor:

Cada semana tenemos un nuevo caso de corrupción. Se destapa una comisión, un enchufe, una intermediación, un sobresueldo, un pago en negro…

Para muchos españoles, esta riada de noticias relacionadas con la corrupción es realmente desalentadora. Les da la impresión de estar viviendo en un país que se desmorona moralmente.

Eso es verdad, pero no es toda la verdad. La parte positiva de todos estos escándalos es que las organizaciones, las instituciones y las empresas se están haciendo más limpias.

En primer lugar, en las mismas instituciones políticas: para volverse a ganar la confianza de los votantes, los políticos son cada vez más transparentes y austeros. Publican más a menudo sus cuentas, controlan sus remuneraciones y se fiscaliza hasta el último euro. Saben que si se pasan de la raya, otro partido les va a denunciar. Puede sonar a conspiración pero, ¿qué otro modo hay de evitar los abusos de un político si no es porque otro político conoce las cuentas y las destapa?

Las grandes empresas, las del Ibex, también se están controlando. Menos viajes de representación, menos invitaciones a restaurantes suculentos, menos gastos para las relaciones públicas… O por lo menos,  más controlados.

Hace poco me dijeron que un banco estaba limitando las comidas pagadas a sus ejecutivos porque la vigilancia pública les exigía más austeridad. Era un banco rescatado.

Estamos tratando de enderezar los entuertos que hicimos en años anteriores. Los políticos pensaron que eran inmunes. Los empresarios pensaron lo mismo. Los sindicatos les imitaron. Muchos se conchabaron para repartirse comisiones, obtener privilegios y sacar tajada, y ahora todo eso está saliendo a la luz.

Por eso creo que el lado más constructivo de la corrupción es que la estamos conociendo. Lo peor sería que existiera y que no nos hubiéramos enterado. O que existiera y que la intentásemos parar. Eso fue lo que pasó en Colombia.

Hace poco me contaron el caso de una periodista colombiana que destapó un detestable caso de corrupción masculina sexual en Colombia. La periodista reveló un video donde el viceministro del interior habla en el interior de un coche con un capitán de la policía, al cual se le insinúa. El policía reconocía en el video que tuvo que pagar favores (al parecer ascensos) mediante sexo.

Pues bien, la periodista fue criticada por sus colegas, por los políticos y por todo el  mundo por destapar ese video, y al final tuvo que renunciar a su cargo. A la sociedad colombiana parece que le repudian cosas que ella misma produce. La víctima fue la periodista.

¿Pasaría eso ahora en España? No, claro. Los medios de comunicación –con nuestros errores– somos los que estamos publicando los escándalos y la sociedad española lo agradece. Si me dejan decirlo, es el lado positivo de la corrupción porque al final los malos se asustan. Es una nueva era.

(En la foto, Francisco Granados, consejero de Presidencia, Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid, detenido por corrupción).

¿Por qué es tan difícil pillar a los corruptos?

11 junio 2015 - 7:05 - Autor:

Imaginen la siguiente situación:

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Ocho misiles para arruinar la fiesta a los amantes de la Champions

6 junio 2015 - 20:04 - Autor:

No me voy a sumar al día del delirio. Todo lo contrario. Tengo razones para criticar la gran fiesta del fútbol. La Champions. Allá van mis críticas.

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Al Partido Popular solo le falta apretar el botón de autodestrucción

4 mayo 2015 - 17:03 - Autor:

Empezaron con un caso de corrupción al mes. Luego, uno a la semana. Ahora un escándalo al día.

En eso se ha convertido el PP: en el partido de los escándalos, la corrupción, la malversación y las excusas.

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Más Platón y menos corrupción: la increíble actualidad de un libro escrito hace 2.400 años

24 enero 2015 - 12:09 - Autor:

Uno de los libros más famosos de la cultura occidental -La República-, tiene un capítulo dedicado a la corrupción de los políticos (el VIII). Fue escrito por Platón hace 2.400 años pero parece redactado hace pocos días. Lean las coincidencias.

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Opinión en el PP: “Esto se hunde”

31 octubre 2014 - 21:05 - Autor:

Hace unos días hablé con una persona vinculada al aparato del PP. A los altos cargos. Y me bastó preguntar ‘qué tal’, para escuchar: “Mal: esto se hunde”.

¿Qué se hunde?

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Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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