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Maduro sigue dando golpes a la prensa pero ya ha perdido esa batalla

17 febrero 2017 - 9:41 - Autor:

 

Pocas horas después de cortar la señal a la CNN, el presidente Maduro se encontró con una sorpresa: la CNN abría un canal en YouTube. Ya tiene 236.000 seguidores, y se puede ver en directo a la CNN, mejor dicho, a la CÑÑ. Y encima el canal ha creado el hashtag #CNNEcensurado.

Zasca a Maduro.

El presidente de Venezuela bloqueó la señal de la CNN cuando este canal informó de algo que le cabreó mucho. El vicepresidente de Venezuela, Tareck El Aissami, podría estar involucrado en la entrega de 173 pasaportes falsos a ciudadanos iraquíes, entre los cuales habría miembros del grupo islamista Hezbollah.

Maduro ha actuado igual que cuando El Nacional publicó los lazos del gobierno venezolano con el narcotráfico. Persiguiendo al director, que ahora no puede entrar en Venezuela.

Maduro ha hecho barbaridades para amordazar a la prensa: comprar medios (El Universal, Cadena Capriles), quitarles la señal (RadioCaracasTV, CÑÑ, TNT24…), lanzar órdenes de busca y captura contra periodistas (el director de El Nacional), limitar el papel de las bobinas (a toda la prensa venezolana), quitarles publicidad institucional…

Pero no ha podido con la verdad. Las noticias de los abusos en otras épocas no llegaba a la calle sino por ligeros rumores, pero ahora se filtran por Twitter, Facebook, WhatsApp y YouTube. Parar a la tecnología de la información es más inútil que poner un muro de corcho frente a un tsunami.

Con sus amenazas, Maduro ha convertido a la prensa mundial en su mayor enemigo. Pero esa batalla la tiene perdida. Solo se mantiene en el poder por abuso de fuerza. Ya ni sus partidarios pueden recurrir a la legalidad de las elecciones de 2013, puesto que no se ha sometido al mandato constitucional de aceptar un referéndum revocatorio a mitad de mandato, o sea, el año pasado.

Le quedan dos años más en el poder. Y mientras tanto, la situación económica, política y social del país seguirá hundiéndose en el abismo. Quien no denuncie este abuso, es parte del abuso. ¿Lo han entendido algunos partidos políticos españoles como Podemos?

 

Maduro solo quiere ganar tiempo para evitar que muera su revolución

13 noviembre 2016 - 22:54 - Autor:

 

Gracias a la presión de la Iglesia, la oposición y el gobierno de Maduro están iniciando un diálogo. El sábado se pactaron cinco puntos importantes. La oposición mantendrá la paz en las calles. ¿Y el gobierno? El gobierno liberará a algunos presos políticos, convocará elecciones en el estado Amazonas (había impugnado a los representantes elegidos), respetará a la asamblea nacional, permitirá que la asamblea elija dos nuevos rectores del Consejo Nacional Electoral y el gobierno permitirá pasillos de alimentos y de medicinas,

Vuelvan a leer dos puntos de lo que acabo de escribir. El gobierno respetará a la asamblea. El gobierno permitirá la entrada de alimentos y medicinas. Eso es como si el gobierno de Rajoy lograse un acuerdo con Ciudadanos y el PSOE para permitir a los españoles comer paella.

Es ridículo.

¿Qué hay detrás de todo esto? Hacer estas concesiones para negar otras. No aceptará por ejemplo que se realice en referéndum revocatorio. Este año ya está perdido porque el CNE lo suspendió “hasta nueva instrucción judicial”.

La Constitución establece que al tercer año de mandato, se puede convocar un referéndum para revocar al presidente. Eso sucedió en tiempos de Chávez, y Chávez lo ganó. Ahora su sucesor, que se llama a sí mismo ‘el hijo de Chávez’, no quiere convocar ese referéndum porque lo perdería.

Esa es la clave de esta negociación. Maduro ha llevado al país a un caos social y al hundimiento económico. Ha perdido el control de la Asamblea y ahora solo le queda el poder presidencial. Como no está dispuesto a perderlo, se ha sentado con la oposición  y le ha condedido cosas que le corresponden por derecho.

Pero no hay que perder la perspectiva: Maduro y los chavistas piensan que la revolución es algo que debe seguir extendiéndose por Venezuela. Ahora, solo han parado para tomar aire. Hay muchos vídeos que atestiguan esta postura radical de ‘o con nosotros, o la muerte política’. Hace poco, la ministra de Felicidad de Venezuela (un nombre que con la situación de Venezuela es una burla), amenazó con despidos a quien no siguiera el chavismo.

Lo hizo en una reunión con representantes del Sistema Nacional de Orquestas. Este sistema, creado en los años 70, ha logrado integrar a miles de jóvenes y niños en la sociedad gracias a la música. No tiene nada que ver con el chavismo.  Pero da igual: la ministra  Carolina Cestari le dijo a un empleado del Sistema de Orquestas lo siguiente; “¿Usted no está de acuerdo con el proceso revolucionario? Sea coherente, con su posición política y busque trabajo en otra parte”.

 

 

El periodista socialista que Nicolás Maduro quiere dejar “en los huesos”

24 octubre 2016 - 21:45 - Autor:

Uno de los mayores enemigos de Nicolás Maduro es el periodista Rafael Poleo.

Nacido en 1937, ha sido director del prestigioso vespertino El Mundo (Caracas), jefe de noticias del canal Globovisión y fundador de otros medios como El Nuevo País o Zeta.

Ahora vive exilado en Miami. No puede viajar a Venezuela porque lo meterían preso. Está amenazado. Sobre todo por lo que publicó hace pocos días sobre PDVSA, la mayor empresa de Venezuela y una de las mayores petroleras del mundo.

PDVSA es la gallina de los huevos de oro de Venezuela. Siempre lo ha sido. Lo que pasa es que ahora sus cuentas no están claras. Se sospecha que los chavistas desde tiempos de Chávez la usan como caja B para apoyar a las FARC (como cuenta Emili Blasco en su libro Bumeran Chávez), o para financiar lo que al gobierno le dé la gana sin pasar por controles.

Resulta que la agencia de noticias financieras Bloomberg publicó a principios de este mes un reportaje sobre PDVSA titulado “Venezuela está empeñando trozos de su marca americana Citgo para sobrevivir” (Venezuela is pawning pieces of iconic american brand Citgo to survive).

PDVSA es propietaria de la red de gasolineras norteamericanas Citgo. Aunque no lo crean, esta compañía tiene una imagen muy buena en EEUU. Primero porque está en muchos sitios de ese país. Y segundo porque, si mal no recuerdan, Chávez ordenó una vez suministrar gratis el carburante para la calefacción de las familias pobres en EEUU. Y Citgo lo sigue haciendo cada invierno.

Era una forma de burlarse del imperio.

Pero sigo.

El problema de Citgo no es Citgo sino PDVSA.

Los bonos de PDVSA son el último recurso de Maduro para obtener divisas en unos momentos en que nadie presta dinero a un gobierno que ha provocado una inflación gigantesca y que no tiene prestigio financiero.

Hasta ahora, PDVSA tenía cierta credibilidad porque vende petróleo, el petróleo mueve al mundo y el petróleo se paga en dólares.

Durante mucho tiempo, PDVSA ha estado emitiendo bonos con una jugosa rentabilidad: 20%. Esas emisiones pagaban emisiones anteriores.

El esquema funciona bien siempre que confíen en ti y te sigan comprando bonos. Pero en los últimos meses, PDVSA ha tenido problemas para colocar los bonos. Se queda corta de dinero. Es más, en una colocación, se tuvo que comer la mitad de los bonos. Y eso a pesar de que estuvo dando largas, diciendo que ampliaba el plazo, y presumiendo de que tenía debajo el prestigio de Citgo, a la que valoró en más de 8.300 millones de dólares.

Pero la agencia Bloomberg consultó a varios analistas los cuales la valoraron en menos de la mitad. Todo eso lo contaba un periodista de Bloomberg llamado Joe Carroll, que debe ser ahora otro enemigo público de Maduro.

Y aquí es donde entra Rafael Poleo.

En su diario digital El Nuevo País se publicó la historia de Bloomberg con pelos y señales pero en castellano (pinchar aquí). Entre los detalles, se leía que a PDVSA le están esperando como lobos otras multinacionales petroleras norteamericanas que se quieren quedar con Citgo. ¿Saben por qué? Porque los chavistas nacionalizaron sus propiedades en Venezuela. Esas petroleras creen que ha llegado la hora de la venganza.

La situación es alarmante porque Venezuela se está quedando sin divisas. No tiene dólares para pagar las importaciones. Y encima su prestigiosa PDVSA ya no logra colocar bonos. Peor aún: entre algunos analistas empieza a correrse el rumor de que PDVSA podría entrar en default, en impago o quiebra.

Fue contado así, tal cual, por El Nuevo País de Rafael Poleo, y también por cientos de medios en todo el mundo conectados a Bloomberg.

Pero, ¿contra quién arremetió Maduro? Contra Poleo. Ha exigido a un ministro chavista que demande a Poleo “hasta dejarlo en los huesos”. Y el colmo es que quiere prohibir que Poleo y sus medios mencionen la palabra PDVSA. Es como prohibir decir “buenos días”.

Para Poleo esta batalla no es nueva. Hace muchos años, publicó que el antiguo presidente socialdemócrata venezolano Carlos Andrés Pérez había extendido a cuenta de su amante un cheque de más de 400 millones de dólares para cobrar en EEUU.

Pérez mandó a los servicios secretos a liquidarle, razón por la cual, Poleo se tuvo que refugiar en Miami. Volvió al cabo de los años a Venezuela. Pero cuando publicó que Hugo Chávez iba a acabar “colgado de los tobillos como Mussolini”, el gobierno chavista también le persiguió, acusándole de incitación al asesinato. Y vuelta a Miami.

Muchos pensarán que Poleo era un periodista antichavista. Pues no. No habla mal de Chávez. Fueron amigos hasta donde un periodista y un político pueden ser amigos. Poleo piensa que Chávez era un hombre de buena fe y nada codicioso; solo buscaba el mito y la gloria. Pensó en los pobres. Pero se echó a perder por culpa de Fidel Castro.

Chávez tuvo mucho aprecio a Poleo hasta que le dijo dos verdades.

Poleo cree que el chavismo, como cualquier dictadura, caerá tarde o temprano. Piensa que se está preparando una transición en Venezuela que no tardará en llegar, y que se vivirá una recuperación económica impulsada por Venezuela, Brasil y Argentina.

Poleo, por cierto, es socialdemócrata. Ha sido senador venezolano por Acción Democrática. Tiene muy buenas relaciones con el PSOE. Pero por encima de todo Poleo es periodista. Hace poco le escuché decir que un periodista es “un historiador del presente”.

(Poleo estuvo en España y dio una rueda de prensa organizada por Venezuelan Press, una asociación donde hay muchos periodistas exilados. Todos los que quieran contactar con ellos pueden hacerlo por la página web www.venezuelanpress.com o bien por Twitter @VenezuelanPress o bien facebook  www.facebook.com/venezuelanpress).

 

El mayor enemigo de Maduro son las urnas y por eso prohíbe votar

22 octubre 2016 - 8:45 - Autor:

Pocas horas antes de que Venezuela supiese que no iba a haber un referéndum para echar al presidente Maduro, estuve hablando con un periodista venezolano muy influyente en aquel país.

Le pregunté si creía en la posibilidad de que se llevase a cabo el referéndum y me dijo que no. “Porque Maduro lo perdería e iría a la cárcel”.

Lo mismo pensaba yo desde hace tiempo. En abril escribí un post en este blog casi con las mismas palabras: “Maduro no quiere dejar el poder porque sabe que irá a prisión”.

Y hace poco escribí otro post donde dibujaba los escenarios para Venezuela, arriesgándome a calcular los porcentajes de cumplimiento. Y al referendum revocatorio le daba menos del 5%.  (Pinchar aquí para leerlo).

La razón es sencilla: Maduro, Diosdado Cabello, la cúpula chavista y los cargos importantes de Venezuela han robado, vaciado, esquilmado, violado las leyes y arruinado el país, por lo cual saben que el día que caigan irán a la cárcel o tendrán que salir huyendo.

Maduro controla al poder judicial y al Consejo Nacional Electoral. Basándose en pruebas muy débiles, los ha combinado para suspender el referéndum. El mismo día en que se anunció la suspensión, se fue de viaje por el mundo sin solicitar permiso al parlamento. Y poco antes había aprobado los presupuestos del estado saltándose a la Asamblea Nacional. ¿Asamblea? Le ha cortado el dinero, la ha atacado por traidora y dice que no la reconoce. Y por último el Consejo Nacional Electoral, en manos chavistas, ha pospuesto las elecciones regionales y municipales de este año, al año que viene. Si es que se celebran.

Todo lo que sea pasar por las urnas o por votaciones, es ignorado por Maduro. Si eso no es una dictadura, que alguien le ponga un nombre.

El líder de la oposición Henrique Capriles ha reaccionado diciendo que es “un golpe de estado” y que el pueblo debe “tomar la calle” para protestar. Hace poco me llegó un recorte de periódico donde Chávez dijo lo mismo cuando, siendo presidente, convocó un referéndum y dijo que la Corte Suprema de Justicia no lo podría impedir.

Eso parece no importase a Maduro. La popularidad de Maduro cae por semanas. El pueblo le odia. Y hasta ya hay chavistas que le odian. En la web chavista aporrea.org salen publicados cada vez más artículos contra Maduro. El pueblo pasa hambre y sufre abusos. Ni el chavista más convencido puede taparse los ojos.

Lo peor de todo es que cuanto más se aferre Maduro en su cargo, peor será su caída.

Maduro no acepta las caravanas de medicinas porque le ponen en ridículo

12 septiembre 2016 - 8:03 - Autor:

El presidente Maduro impidió hace unos días que unos envíos de medicinas para enfermos de Hepatitis puedan llegar a Venezuela. El jugador de fútbol Dani Alves era la cara amable de este envío pues es el Embajador Mundial contra la Hepatitis C. No le ha valido a Alves ser una de las estrellas mundiales del balompié.

Para Maduro, los envíos y caravanas de medicamentos que pretenden llegar a Venezuela son un insulto. Claro. Le ponen en ridículo.

Un país que jamás ha sufrido de provisiones de medicinas ahora tiene que mendigar por el planeta para mitigar sus dolores. Se han creado grupos en Facebook como “Medicinas para Venezuela”. Los venezolanos emplean Twitter y WhastApp para intercambiar y pedir medicamentos. Lilian Tintori, la esposa de Leopoldo López, líder socialdemócrata detenido en Caracas, recogió más de cinco toneladas de medicamentos en su último viaje a España. Llevarlas a Venezuela fue una odisea.

Enviar medicinas no es como enviar leche en polvo. Algunas medicinas se estropean si no están a determinadas temperatura. Otras tienen una temprana fecha de caducidad. Hay que crear una logística enorme y diligente para hacer llegar las medicinas. Y al final, puede suceder que en los aeropuertos, los oficiales chavistas paralicen la distribución porque han recibido órdenes de sus superiores. Y entonces, se estropean la mitad de los medicamentos.

Como muchos de esos medicamentos son críticos para enfermos de cáncer, de hepatitis o de otras enfermedades graves, los bloqueos de Maduro significan empeorar su situación o dejarles morir. Desesperados por este bloqueo, algunos venezolanos asaltan farmacias. Las saquean. O viajan cientos de kilómetros para conseguirlas en Colombia.

Todos los días hay casos de personas que han fallecido por falta de medicinas. Incluyendo niños. Basta poner en Google las palabras “Venezuela, medicinas, muerto” para que vean la realidad.

lainformación.com publicó hace unas semanas la lista de las más urgentes. Pero no solo se requieren medicinas sino material de hospital como catéteres o pósitos. (Pinchar aquí para ver la lista).

Este bloqueo se unirá algún día a la lista de crímenes contra Venezuela que Maduro y sus secuaces han puesto en marcha. Son criminales. Son culpables de muertes inducidas por su irresponsabilidad, porque no saben gestionar y porque impiden el flujo de los productos y hasta medicinas.

 

Venezuela se encuentra al borde de un momento decisivo de su historia

30 agosto 2016 - 0:26 - Autor:

 

El próximo 1 de septiembre miles de venezolanos saldrán a la calle a exigir un derecho elemental: votar.

Se trata de un referéndum. Los venezolanos quieren decidir si el presidente Nicolás Maduro debe seguir al frente del país.

Las elecciones presidenciales en realidad deberían realizarse dentro de tres años, en 2019. Pero según la Constitución se puede echar al presidente a mitad de mandato.

Como Maduro fue elegido presidente (por los pelos) en 2013, el referéndum para revocarle debería tener lugar este año.

Ya Hugo Chávez se sometió a ese referéndum anteriormente y ganó. Nada que discutir. Ahora, correspondería a los venezolanos votar de nuevo pero el presidente Maduro quiere impedirlo.

En primer lugar, Maduro y los chavistas han puesto toda clase de obstáculos para iniciar el primer paso. Se necesitaban unas 190.000 firmas para solicitar el referéndum revocatorio. Millones de venezolanos se movilizaron. Ocho de cada diez firmas fueron invalidadas por el Consejo Nacional Electoral (en manos de chavistas), sin dar más pruebas que sus ganas de invalidarlas.

Aun así, era tal la cantidad de firmas que se sobrepasaron los mínimos. Ahora tendría que realizarse el segundo paso que es recoger el 20% de las firmas de los ciudadanos con derecho a voto, cosa que se podría conseguir sin problemas.

Y aquí es donde el abuso de Maduro y los chavistas ha sobrepasado los límites: sencillamente el presidente y su gobierno han dicho que no les da la gana que se celebre. Se han saltado a la torera la propia constitución aprobada por el pueblo.

Si no tiene lugar ese referéndum este año, podría tener lugar el año que viene. Pero hay un problema: según la Constitución, al cuarto año de mandato, si el presidente es revocado, no se celebran elecciones presidenciales sino que toma su puesto el vicepresidente. Con lo cual un presidente chavista seguiría en el poder hasta 2019.

En cualquier diccionario de política, lo que está haciendo Maduro y sus secuaces tiene un nombre: dictadura.

Pero dictadura de la peor calaña. Porque mientras tanto, los venezolanos están pasando cada vez más dificultades. Le asesinan por las calles. No tienen alimentos, no tienen medicinas, y, como decía el video de una pequeña niña de un barrio humilde, no tienen ni para lavarse el pelo con jabón.

Como están hartos de la situación, los venezolanos quieren salir a la calle este 1 de septiembre en una manifestación masiva para exigir el referéndum. No va a ser fácil. Se han movilizado 15.000 policías y soldados, que tratarán de bloquear la manifestación por la fuerza.

El mayor éxito que puede conseguir esta convocatoria es que los medios de comunicación de todo el mundo den cuenta de lo que está pasando. Y lo que está pasando solo tiene un culpable: Nicolás Maduro. Es hora de echarlo y de juzgarlo por crímenes contra el pueblo.

Imaginen un país donde el salario mínimo sube un 50%: ¿paraíso o infierno?

14 agosto 2016 - 9:30 - Autor:

 

Nicolás Maduro acaba de  subir el salario mínimo de los trabajadores venezolanos un 50%.

Es la tercera vez que lo sube. Maduro además subió un 128,5% el bono de alimentación, de modo que los trabajadores venezolanos deberían estar felices.

Cuando se suben los salarios mínimos y los bonos de esa forma es que la economía se está colapsando. ¿Cómo es posible?

Hasta un economista recién graduado sabe que el mayor enemigo de un país es la inflación. Lo fue en la Alemania de Weimar, lo ha sido en Zimbabue y ahora en Venezuela.

La inflación anualizada en Venezuela es de más del 400%. Según el FMI es del 700%.

De modo que la subida que ha decretado Maduro en realidad está por debajo de la inflación. Con subir los salarios mínimos Maduro no arregla nada porque el problema de Venezuela es que se ha desmoronado la confianza en la economía y en la moneda. La prueba es que Maduro ha venido subiendo el salario mínimo todos los años. Los empresarios suben los salarios varias veces al año. Pero la inflación crece más.

¿Cómo empezó todo? Con las nacionalizaciones. La producción industrial cayó en picado porque los funcionarios no sabían gestionar empresas. No hay carne, ni leche, nu huevos porque no se produce suficiente carne, leche o huevos. Y la que llega a los mercados, cae en manos de especuladores que la suben de precio para ganar más. ¿Y quién especula? Gente del pueblo que gana más haciendo estraperlo que trabajando de peón.

El culpable de lo que pasa en Venezuela no es la CIA, ni los empresarios, ni la oposición. NI siquiera los especuladores. Es el gobierno chavista, que hace años puso en marcha su revolución económica. Y ha fracasado.

 

 

Los vídeos virales son las peores armas de destrucción masiva contra Maduro

7 junio 2016 - 11:03 - Autor:

Una niña le dice a Maduro que tiene hambre, que no agua, no tiene comida, no tiene medicamentos y que ni siquiera tiene champú. Este simple video grabado con un teléfono móvil se ha convertido en un arma de destrucción masiva contra el presidente de Venezuela. Un arma más peligrosa que la invasión imperialista que tanto teme Maduro.

¿Cómo se puede detener la viralización de este video? ¿Qué podría hacer Maduro? ¿Confiscar todos los teléfonos móviles?

Después de ese video ha habido otro dramático. Está grabado con un móvil desde un coche que se desplaza desde la puerta de un supermercado de Margarita. Decenas, cientos de personas hacen cola. Parece interminable.

En ese mismo supermercado, algunos ciudadanos se sublevaron y tuvo que intervenir la Guardia Nacional. El presidente de Venezuela se ha gastado millones de dólares en comprar armamento para defenderse de una supuesta invasión y resulta que su mayor enemigo son las colas. Manda a la Guardia Nacional a reprimir al pueblo.

Hay videos de asaltos a pollerías, de invasiones de farmacias, de robos de mercancía antes de llegar. Maduro ha intentado parar esos vídeos prohibiendo a la gente que graben con sus teléfonos móviles lo que está pasando en la calle. Según el Observatorio Venezolano de la Conflictividad, en mayo hubo 52 saqueos y 36 intentos de saqueo.

Otro de los vídeos más dramáticos fue el de una venezolana que no tenía comida para su hijo pequeño. Les habían robado el coche recién comprado y no tenían para comprar otro. Suplicaron a los ladrones.

Mucha gente todavía se pregunta en España si lo que está pasando es verdad. No. Lo que están viendo es una pequeña parte de la verdad. La verdad es peor. Eso es lo mismo que dijo el reportero de Antena 3 que hizo una serie sobre Venezuela. Lo que vio allí era mucho peor.

En los hospitales no hay medicamentos. Se realizan campañas en Colombia y en España para donar medicamentos. No hay ni siquiera comida decente en los hospitales de modo que la gente se debilita y muere.

Una persona grabó con su móvil lo que pasaba en el hospital Luis Razetti de Barinas. Como no hay suministro eléctrico, no funcionan los ascensores y los pacientes en camilla deben ser transportados a mano por las escaleras.

En la península de la Guajira, adonde ni siquiera llega comida, los niños de la etnia guajira mueren por malnutrición. Hace unos días se reportaba la muerte de un bebé y de una niña porque su madre no tenía dinero para comprarles comida.

La mayor parte de estas imágenes no aparecen en televisión porque los medios están controlados o presionados por el gobierno. Solo aparecen en las redes sociales o en el diario El Nacional.

 

 

Maduro tiene listos a miles de chavistas armados para neutralizar a la oposición

18 mayo 2016 - 15:07 - Autor:

 

Un día de marzo de 2002 me tocó estar sentado junto a José Vicente Rangel, vicepresidente de Venezuela. Era un “Aló presidente” de Hugo Chávez, que se retransmitía desde un barrio muy pobre de Caracas.

En la calle, miles de opositores ya protestaban contra Hugo Chávez haciendo sonar cacerolas. Me acerqué a Rangel y le pregunté si no temían un golpe de Estado. Sin mover el rostro me dijo que podían poner a más de un millón de personas en pie de guerra para neutralizar cualquier intento.

Un mes después se produjo ese golpe. Los opositores a Chávez convocaron una marcha que culminó en Miraflores, la sede presidencial. Chávez dimitió y  varios militares le prendieron y le llevaron a una isla. Entonces, miles de chavistas, de los Círculos Bolvarianos, se pusieron de acuerdo por teléfono móvil para asediar Miraflores, la sede del gobierno, tomada por los golpistas y así acabaron con la intentona. Chávez volvió al poder.

Estos días Maduro teme algo contra él: golpe, invasión o movilización. No se aclara, la verdad. No sabemos si va a ser una rebelión interna o externa, de civiles o militares, de venezolanos o extranjeros. Ha llegado a decir que un avión de comunicaciones de EEUU violó el espacio aéreo, aunque, como siempre, no ha dicho dónde. Solo cuándo.

En Venezuela va a pasar algo. No hace falta ser analista ni estar conectado con los servicios secretos. Un país que está sufriendo hambre, cortes de agua y luz, y cuyos bebés, ancianos y enfermos mueren en los hospitales por falta de medicamentos, es que está al borde del colapso.

Más del 95% de los venezolanos cree que la situación es mala o muy mala.

Maduro se niega a permitir que la Asamblea Nacional le controle a él o a sus ministros. No hace caso a nada. Se ha convertido en un dictador. Amplía sus poderes excepcionales a pesar de que ya lleva tres meses con poderes excepcionales y el país se hunde más.

Su última maniobra ha consistido en dotar a los llamados Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap) de poder para “mantener el orden público y garantizar la seguridad y soberanía en el pasó”. Los Clap ya han sido denunciados por la oposición como otra forma de control popular.

Aparte de los Clap están los ‘colectivos’. La diferencia es que están armados. Milicias ideológicas marxistas. Paramilitares. Chavistas de barrio que pasan lista a todos los que no se sumen a la revolución. Cháves los llamó “el brazo armado de la revolución”. Maduro ha llegado a felicitarles públicamente. Los miembros del colectivo Tupamaro afirman que se dedican a actividades culturales y a la promoción de la democracia. Con armas, supongo, como se ve abajo.

Durante las manifestaciones callejeras de 2014, los colectivos fueron acusados de asesinar estudiantes y civiles. Los colectivos son los que atacaron hace poco a Henrique Capriles y otros miembros de la oposición.

Ahora, la tensión ha subido de nivel porque Henrique Capriles –líder de la oposición– sigue convocando marchas contra el Consejo Nacional Electoral, un organismo en manos chavistas que está haciendo todo lo posible por que no se convoque un referéndum que sacaría a Maduro del Poder. Además, Capriles ha dicho que rechaza los últimos decretos de Emergencia dictados por Maduro. La mayor parte de la Asamblea también ha rechazado los decretos de Maduro.

Maduro se siente acorralado y, como los animales presas del pánico, está respondiendo cada vez con mayor ferocidad. Pero la oposición ya no tiene miedo a sus bravatas y le desafía cada vez con mayor descaro. Ha amenazado con acabar con la Asamblea.

Cada vez que la oposición convoca una manifestación, Maduro convoca otra con chavistas y colectivos.

¿Se imaginan que pasaría en el peor de los casos? ¿Milicias chavistas armadas contra opositores en las calles?

Un diputado chavista, Elías Jaua, ha dicho que con sus leyes de Emergencia, Maduro solo está intentando evitar la guerra civil. Si de verdad quiere evitar la guerra civil, Maduro debería acatar la ley que él mismo votó hace años: permitir que se celebre un referéndum revocatorio, y que el pueblo y los votos decidan si debe seguir o largarse ya.

 

Maduro gasta 500 millones en armas mientras los bebés mueren en los hospitales

16 mayo 2016 - 13:17 - Autor:

 

 

El presidente de Venezuela ha hecho compra de armamento por valor de 500 millones de dólares para atajar el supuesto golpe, invasión o amenaza al país.

En septiembre del año pasado anunció la compra de 12 aviones Sukhoi rusos, según recogía las Agencia Venezolana de Noticias (AVN). A eso se añaden 13 helicópteros rusos comprados recientemente.

Mientras tanto, en los hospitales mueren los bebés por falta de medicinas y de material quirúrgico. Un reciente reportaje de The New York Times recogía las declaraciones de un médico venezolano del hospital Luis Razetti: “Algunos bebés entran sanos y salen muertos”. Otro médico afirmaba que los hospitales parecen del siglo XIX, puesto que los médicos se lavan las manos con gaseosa antes de operar.

El número de mujeres parturientas muertas se ha quintuplicado. Dos bebés prematuros fallecieron camino al hospital de Barcelona porque la ambulancia no tenía oxígeno.

El periódico neoyorquino sacaba la imagen de Yulitza Roa, que padece un tumor cerebral, y que no puede ser operada porque el hospital no tiene operativos los escáneres. Sin embargo, en unas declaraciones recientes, Maduro dijo: “Dudo que, excepto en Cuba, exista mejor sistema de salud en el mundo que el nuestro”.

Poco antes, las bombas de agua del hospital de Los Andes habían explotado por falta de mantenimiento. No hay repuestos. Los médicos operan sin guantes, sin jabón ni antibióticos, y muchas veces la sala de operaciones aún está manchada con la sangre del anterior paciente.

En el hospital infantil J.M de los Ríos una medico se quejaba de que los niños morían por malnutrición.

Mientras tanto, Maduro se gasta millones de dólares en armamento para luchar contra un supuesto golpe de estado o una supuesta invasión. Ha ampliado el estado de emergencia nacional, ha ordenado maniobras militares y ha prometido tomar por la fuerza las fábricas improductivas.

Improductivas porque el estado no les deja importar materia prima ya que el país se ha quedado sin dólares.

¿Hay alguien por ahí que siga defendiendo este régimen?

Pinchen aquí para leer el reportaje en español

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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