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Así son los ‘Hell Angels’ de Maduro que amenazan (y liquidan) a sus enemigos

21 abril 2017 - 11:28 - Autor:

Van en pareja subidos sobre motocicletas chinas. Forman un enjambre que se mueve por las calles de Caracas. Visten de civil. A veces ocultando la cara con pañuelos negros. Son los nuevos ‘Hell Angels’ (Angeles del Infierno). Muchos de ellos van armados.

Pero ni la policía, ni la Guardia Nacional les detiene porque son de los suyos

Estamos hablando de ‘los colectivos’, grupos paramilitares armados que circulan en moto por Caracas, y que desde hace tiempo acosan, amedrentan y hasta matan a quienes critiquen al régimen revolucionario de Nicolás Maduro.

Los colectivos conforman el primer brazo armado civil del chavismo. De hecho, estos colectivos proceden de organizaciones chavistas, disfrazadas de grupos culturales o cívicos. Pero son grupos paramilitares, muchos de los cuales han sido armados por el propio gobierno, y en los que algunos de sus miembros pertenecen incluso a la Guardia Nacional. Y por supuesto: al Partido Socialista Unificado de Venezuela, el partido fundado por Hugo Chávez.

Un largo informe publicado por Franz von Bergen en el diario El Nacional afirmaba en 2014 que los colectivos podrían llegar a 35.000 personas. En las últimas manifestaciones masivas contra Maduro y el chavismo, los colectivos han sido vistos con toda impunidad atacando y acosando a los manifestantes. Se les acusa de haber asesinado fríamente a una estudiante en la ciudad de San Cristóbal, y de hecho la chica cayó muerta justo en el momento en que pasa un colectivo motorizado.

Además, según el informe de Bergen, los colectivos actúan com mafiosos en sus barrios: prometen proteger a los comerciantes contra los ladrones a cambio de “colaboraciones”. Y si los comerciantes no “colaboran” sufren casualmente robos en sus comercios.

Además de los colectivos, Maduro cuenta con una especie de policía ideológica que se creó en 2013, a raíz de la pérdida de 900.000 votos que casi le hacen perder el poder. Entonces, se crearon las Unidades Batalla Bolívar Chávez (UBCH), y se la dotó de un decálogo, en uno de cuyos puntos se les pide “asumir el compromiso de recorrer casa por casa el país, para conformar una sólida red de hogares chavistas, movilizados”.

El vicepresidente Diosdado Cabello dijo entonces que el objetivo de las UBCH era “cumplir es la búsqueda de las 900.000 personas que, siendo chavistas, dejaron de votar el 14 de abril alegando estar tristes por la muerte del Presidente Hugo Chávez”. Era una forma de decir que estaban elaborando una lista negra con las personas que dejaron de votar al partido, y sobre las que caería el castigo que los chavistas suelen aplicar en estos casos.

En tercer lugar, están las movilizaciones que el gobierno organiza para contrarrestar las manifestaciones multitudinarias de la oposición. Pero no son movilizaciones espontáneas. Cada vez que Maduro necesita el apoyo de las masas hace circular ‘cartas’ por todos los departamentos del estado, desde Ministerios, hasta instituciones, donde se conmina a los funcionarios a participar en las manifestaciones revolucionarias, desde mitines del presidente hasta caminatas. Y quien no se adhiera…

Pero basta ver las caras de las personas que asisten, caras finales, para ver que no están allí por gusto sino por amenazas. Pueden perder hasta su puesto de trabajo, o las prebendas que hayan obtenido hasta ese momento.

 

Las hilarantes frases de Podemos sobre el golpe de estado en Venezuela

1 abril 2017 - 9:44 - Autor:


El régimen que los líderes de Podemos apoyaron ha ido convirtiendo a Venezuela en un país pobre y desesperado.  Los líderes chavistas se mantienen en el poder con actos de fuerza, como el de esta semana, en el cual el Tribunal Supremo, controlado por Nicolás Maduro, ha arrebatado a la Asamblea Nacional de todo poder y lo ha usurpado. La prensa mundial lo ha calificado de golpe de Estado.

Acorralados por su defensa del chavismo, a los líderes de Podemos se han inventado unas frases que son para echarse a reír.

“Una situación como esta no debe ser instrumentalizada”. Es la misma frase que emplearon los de Podemos en las pasadas elecciones en España, para que no les atacaran. Pues bien, ahora no hay elecciones en España. ¿Tampoco se puede instrumentalizar?

“Hay que apoyar el diálogo”. Se refiere a mediar para que Maduro y la oposición negocien. El problema es que Maduro se ha saltado las reglas, ha encarcelado a líderes de la oposición venezolana, no acepta convocar el referéndum al que está obligado a convocar y ha aplastado las iniciativas legales de la Asamblea. ¿Diálogo?

“Hay un conflicto entre el Ejecutivo y el Legislativo”. No. El Legislativo nunca ha existido desde diciembre de 2015, cuando ganó la oposición por mayoría. Maduro jamás ha hecho caso al Legislativo, hasta el punto de que les ha suspendido los sueldos, y ni siquiera ha convocado elecciones regionales, no ha formalizado el referéndum, y no ha presentado los presupuestos.

“Lo único que está haciendo el tribunal supremo es asumir unas competencias concretas para evitar que Venezuela se paralice”. Desde que se formó la nueva Asamblea, el Tribunal Supremo controlado por Maduro ha emitido más de 50 resoluciones anulando las decisiones de la Asamblea. La ha paralizado. Y este es el golpe final. Despojarle de su poder.

“Hay que preservar la estabilidad y las instituciones democráticas en Venezuela”. Desde hace muchos años en Venezuela no hay estabilidad ni democracia. La suprimieron los chavistas pues tienen controlada a la prensa, persiguen a los periodistas, han encarcelado a los líderes de la oposición, se han burlado de la Asamblea, y han tomado al asalto el Tribunal Supremo, cuyo presidente actual fue un diputado chavista.

Por cierto, Juan Carlos Monedero ha dicho que esto no es un golpe de Estado, como tampoco calificó de golpe de estado el intento violento de asalto al poder de Chávez en 1992. ¿Qué debe ser para él un golpe de Estado?

Maduro salta de la sartén al fuego sin importarle que los venezolanos se frían en aceite

30 marzo 2017 - 22:10 - Autor:

Hace 25 años, Alberto Fujimori era el presidente de Perú y pidió al parlamento poderes extraordinarios para gobernar. Al no concedérselos, Fujimori disolvió el Congreso y suspendió al Poder Judicial. Solo quedó el Poder Ejecutivo, él mismo. Se le denominó ‘autogolpe’ de Estado.

Para prevenir estas maniobras antidemocráticas, la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó en 2001 la Carta Democrática. Consiste en una serie de principios y obligaciones que deben cumplir todos los miembros para garantizar la democracia. La OEA está integrada por todos los países de ese continente, desde Canadá hasta Argentina.

Pero claro, no tenía sentido que formasen parte de la OEA los países no democráticos y por esa razón Cuba fue expulsada en 1962. Ahora se analiza el caso de Venezuela: la OEA quiere aplicar la Carta Democrática, lo cual significa pedir a Venezuela que respete los derechos humanos y la democracia. Si no lo hace, puede ser expulsada de la OEA.

Ser expulsada de la OEA no arruina la economía de un país, pero es un serio golpe a su imagen. Significa que ese país no es democrático.

Y ahora veamos la última movida del gobierno venezolano. Dado que Maduro controla al Tribunal Supremo, ha obligado a los jueces a despojar y suspender de su poder nada menos que a la Asamblea Nacional. Se ha cargado a la Asamblea. La ha disuelto.

Maduro lo hace porque la Asamblea ha apoyado las condenas de la OEA al régimen de Maduro. Para Maduro es alta traición. Por supuesto, Maduro no controla la Asamblea desde las últimas eleciones generales. La mayoría de la Asamblea es de la oposición.

Imaginen que el Congreso de ls Diputados español no aprueba las leyes de Rajoy, y este, enfadado, le pide al Constitucional que suspenda cualquier ley emanada del Congreso. Ridículo.

Pero en Venezuela, lo ridículo no hace reír a nadie porque el presidente Maduro es el poder. Todo el poder. Controla al Supremo y ahora quiere aplastar a la Asamblea, la cual representa a los venezolanos. El secretario general de la OEA lo ha calificado de ‘autogolpe’, como el de Fujimori. Es la frase que se exhibe en el portal de la OEA (foto de arriba).

Maduro además ha despojado a los diputados opositores de inmunidad parlamentaria. De modo que puede detener y encarcelar a quien proteste. Y es lo que ha hecho con varios diputados de la oposición.

Maduro ha saltado de la sartén al fuego, porque cada paso que da, le pone más lejos de la OEA, de la democracia, de los derechos humanos, y del sentido común. Pero es un animal acorralado y como tal solo tiene reacciones animales. Nada humanas.

Mientras tanto, los que se están friendo son los venezolanos. Maduro ha hundido económicamente al país. Le ha despojado de su industria. Ha anulado a las redes comerciales, y ha anulado al bolívar como divisa internacional. Y es incapaz de detener al hampa, que asesina a 30.000 personas al año. Más de los que mueren en un año en Siria, que está en guerra.

Los venezolanos salen por puñados del país. Son los nuevos refugiados, aunque no se les reconoce ese estatus. Y los que quedan, se acercan cada día a un desenlace que solo pueden adivinar los guionistas más truculentos de Hollywood.

(Estoy esperando que el la web de Podemos aparezca algo sobre este golpe de Estado, pero por ahora solo les preocupan los saharauis y algo de Palestina)

 

 

Maduro sigue dando golpes a la prensa pero ya ha perdido esa batalla

17 febrero 2017 - 9:41 - Autor:

 

Pocas horas después de cortar la señal a la CNN, el presidente Maduro se encontró con una sorpresa: la CNN abría un canal en YouTube. Ya tiene 236.000 seguidores, y se puede ver en directo a la CNN, mejor dicho, a la CÑÑ. Y encima el canal ha creado el hashtag #CNNEcensurado.

Zasca a Maduro.

El presidente de Venezuela bloqueó la señal de la CNN cuando este canal informó de algo que le cabreó mucho. El vicepresidente de Venezuela, Tareck El Aissami, podría estar involucrado en la entrega de 173 pasaportes falsos a ciudadanos iraquíes, entre los cuales habría miembros del grupo islamista Hezbollah.

Maduro ha actuado igual que cuando El Nacional publicó los lazos del gobierno venezolano con el narcotráfico. Persiguiendo al director, que ahora no puede entrar en Venezuela.

Maduro ha hecho barbaridades para amordazar a la prensa: comprar medios (El Universal, Cadena Capriles), quitarles la señal (RadioCaracasTV, CÑÑ, TNT24…), lanzar órdenes de busca y captura contra periodistas (el director de El Nacional), limitar el papel de las bobinas (a toda la prensa venezolana), quitarles publicidad institucional…

Pero no ha podido con la verdad. Las noticias de los abusos en otras épocas no llegaba a la calle sino por ligeros rumores, pero ahora se filtran por Twitter, Facebook, WhatsApp y YouTube. Parar a la tecnología de la información es más inútil que poner un muro de corcho frente a un tsunami.

Con sus amenazas, Maduro ha convertido a la prensa mundial en su mayor enemigo. Pero esa batalla la tiene perdida. Solo se mantiene en el poder por abuso de fuerza. Ya ni sus partidarios pueden recurrir a la legalidad de las elecciones de 2013, puesto que no se ha sometido al mandato constitucional de aceptar un referéndum revocatorio a mitad de mandato, o sea, el año pasado.

Le quedan dos años más en el poder. Y mientras tanto, la situación económica, política y social del país seguirá hundiéndose en el abismo. Quien no denuncie este abuso, es parte del abuso. ¿Lo han entendido algunos partidos políticos españoles como Podemos?

 

Maduro solo quiere ganar tiempo para evitar que muera su revolución

13 noviembre 2016 - 22:54 - Autor:

 

Gracias a la presión de la Iglesia, la oposición y el gobierno de Maduro están iniciando un diálogo. El sábado se pactaron cinco puntos importantes. La oposición mantendrá la paz en las calles. ¿Y el gobierno? El gobierno liberará a algunos presos políticos, convocará elecciones en el estado Amazonas (había impugnado a los representantes elegidos), respetará a la asamblea nacional, permitirá que la asamblea elija dos nuevos rectores del Consejo Nacional Electoral y el gobierno permitirá pasillos de alimentos y de medicinas,

Vuelvan a leer dos puntos de lo que acabo de escribir. El gobierno respetará a la asamblea. El gobierno permitirá la entrada de alimentos y medicinas. Eso es como si el gobierno de Rajoy lograse un acuerdo con Ciudadanos y el PSOE para permitir a los españoles comer paella.

Es ridículo.

¿Qué hay detrás de todo esto? Hacer estas concesiones para negar otras. No aceptará por ejemplo que se realice en referéndum revocatorio. Este año ya está perdido porque el CNE lo suspendió “hasta nueva instrucción judicial”.

La Constitución establece que al tercer año de mandato, se puede convocar un referéndum para revocar al presidente. Eso sucedió en tiempos de Chávez, y Chávez lo ganó. Ahora su sucesor, que se llama a sí mismo ‘el hijo de Chávez’, no quiere convocar ese referéndum porque lo perdería.

Esa es la clave de esta negociación. Maduro ha llevado al país a un caos social y al hundimiento económico. Ha perdido el control de la Asamblea y ahora solo le queda el poder presidencial. Como no está dispuesto a perderlo, se ha sentado con la oposición  y le ha condedido cosas que le corresponden por derecho.

Pero no hay que perder la perspectiva: Maduro y los chavistas piensan que la revolución es algo que debe seguir extendiéndose por Venezuela. Ahora, solo han parado para tomar aire. Hay muchos vídeos que atestiguan esta postura radical de ‘o con nosotros, o la muerte política’. Hace poco, la ministra de Felicidad de Venezuela (un nombre que con la situación de Venezuela es una burla), amenazó con despidos a quien no siguiera el chavismo.

Lo hizo en una reunión con representantes del Sistema Nacional de Orquestas. Este sistema, creado en los años 70, ha logrado integrar a miles de jóvenes y niños en la sociedad gracias a la música. No tiene nada que ver con el chavismo.  Pero da igual: la ministra  Carolina Cestari le dijo a un empleado del Sistema de Orquestas lo siguiente; “¿Usted no está de acuerdo con el proceso revolucionario? Sea coherente, con su posición política y busque trabajo en otra parte”.

 

 

El periodista socialista que Nicolás Maduro quiere dejar “en los huesos”

24 octubre 2016 - 21:45 - Autor:

Uno de los mayores enemigos de Nicolás Maduro es el periodista Rafael Poleo.

Nacido en 1937, ha sido director del prestigioso vespertino El Mundo (Caracas), jefe de noticias del canal Globovisión y fundador de otros medios como El Nuevo País o Zeta.

Ahora vive exilado en Miami. No puede viajar a Venezuela porque lo meterían preso. Está amenazado. Sobre todo por lo que publicó hace pocos días sobre PDVSA, la mayor empresa de Venezuela y una de las mayores petroleras del mundo.

PDVSA es la gallina de los huevos de oro de Venezuela. Siempre lo ha sido. Lo que pasa es que ahora sus cuentas no están claras. Se sospecha que los chavistas desde tiempos de Chávez la usan como caja B para apoyar a las FARC (como cuenta Emili Blasco en su libro Bumeran Chávez), o para financiar lo que al gobierno le dé la gana sin pasar por controles.

Resulta que la agencia de noticias financieras Bloomberg publicó a principios de este mes un reportaje sobre PDVSA titulado “Venezuela está empeñando trozos de su marca americana Citgo para sobrevivir” (Venezuela is pawning pieces of iconic american brand Citgo to survive).

PDVSA es propietaria de la red de gasolineras norteamericanas Citgo. Aunque no lo crean, esta compañía tiene una imagen muy buena en EEUU. Primero porque está en muchos sitios de ese país. Y segundo porque, si mal no recuerdan, Chávez ordenó una vez suministrar gratis el carburante para la calefacción de las familias pobres en EEUU. Y Citgo lo sigue haciendo cada invierno.

Era una forma de burlarse del imperio.

Pero sigo.

El problema de Citgo no es Citgo sino PDVSA.

Los bonos de PDVSA son el último recurso de Maduro para obtener divisas en unos momentos en que nadie presta dinero a un gobierno que ha provocado una inflación gigantesca y que no tiene prestigio financiero.

Hasta ahora, PDVSA tenía cierta credibilidad porque vende petróleo, el petróleo mueve al mundo y el petróleo se paga en dólares.

Durante mucho tiempo, PDVSA ha estado emitiendo bonos con una jugosa rentabilidad: 20%. Esas emisiones pagaban emisiones anteriores.

El esquema funciona bien siempre que confíen en ti y te sigan comprando bonos. Pero en los últimos meses, PDVSA ha tenido problemas para colocar los bonos. Se queda corta de dinero. Es más, en una colocación, se tuvo que comer la mitad de los bonos. Y eso a pesar de que estuvo dando largas, diciendo que ampliaba el plazo, y presumiendo de que tenía debajo el prestigio de Citgo, a la que valoró en más de 8.300 millones de dólares.

Pero la agencia Bloomberg consultó a varios analistas los cuales la valoraron en menos de la mitad. Todo eso lo contaba un periodista de Bloomberg llamado Joe Carroll, que debe ser ahora otro enemigo público de Maduro.

Y aquí es donde entra Rafael Poleo.

En su diario digital El Nuevo País se publicó la historia de Bloomberg con pelos y señales pero en castellano (pinchar aquí). Entre los detalles, se leía que a PDVSA le están esperando como lobos otras multinacionales petroleras norteamericanas que se quieren quedar con Citgo. ¿Saben por qué? Porque los chavistas nacionalizaron sus propiedades en Venezuela. Esas petroleras creen que ha llegado la hora de la venganza.

La situación es alarmante porque Venezuela se está quedando sin divisas. No tiene dólares para pagar las importaciones. Y encima su prestigiosa PDVSA ya no logra colocar bonos. Peor aún: entre algunos analistas empieza a correrse el rumor de que PDVSA podría entrar en default, en impago o quiebra.

Fue contado así, tal cual, por El Nuevo País de Rafael Poleo, y también por cientos de medios en todo el mundo conectados a Bloomberg.

Pero, ¿contra quién arremetió Maduro? Contra Poleo. Ha exigido a un ministro chavista que demande a Poleo “hasta dejarlo en los huesos”. Y el colmo es que quiere prohibir que Poleo y sus medios mencionen la palabra PDVSA. Es como prohibir decir “buenos días”.

Para Poleo esta batalla no es nueva. Hace muchos años, publicó que el antiguo presidente socialdemócrata venezolano Carlos Andrés Pérez había extendido a cuenta de su amante un cheque de más de 400 millones de dólares para cobrar en EEUU.

Pérez mandó a los servicios secretos a liquidarle, razón por la cual, Poleo se tuvo que refugiar en Miami. Volvió al cabo de los años a Venezuela. Pero cuando publicó que Hugo Chávez iba a acabar “colgado de los tobillos como Mussolini”, el gobierno chavista también le persiguió, acusándole de incitación al asesinato. Y vuelta a Miami.

Muchos pensarán que Poleo era un periodista antichavista. Pues no. No habla mal de Chávez. Fueron amigos hasta donde un periodista y un político pueden ser amigos. Poleo piensa que Chávez era un hombre de buena fe y nada codicioso; solo buscaba el mito y la gloria. Pensó en los pobres. Pero se echó a perder por culpa de Fidel Castro.

Chávez tuvo mucho aprecio a Poleo hasta que le dijo dos verdades.

Poleo cree que el chavismo, como cualquier dictadura, caerá tarde o temprano. Piensa que se está preparando una transición en Venezuela que no tardará en llegar, y que se vivirá una recuperación económica impulsada por Venezuela, Brasil y Argentina.

Poleo, por cierto, es socialdemócrata. Ha sido senador venezolano por Acción Democrática. Tiene muy buenas relaciones con el PSOE. Pero por encima de todo Poleo es periodista. Hace poco le escuché decir que un periodista es “un historiador del presente”.

(Poleo estuvo en España y dio una rueda de prensa organizada por Venezuelan Press, una asociación donde hay muchos periodistas exilados. Todos los que quieran contactar con ellos pueden hacerlo por la página web www.venezuelanpress.com o bien por Twitter @VenezuelanPress o bien facebook  www.facebook.com/venezuelanpress).

 

El mayor enemigo de Maduro son las urnas y por eso prohíbe votar

22 octubre 2016 - 8:45 - Autor:

Pocas horas antes de que Venezuela supiese que no iba a haber un referéndum para echar al presidente Maduro, estuve hablando con un periodista venezolano muy influyente en aquel país.

Le pregunté si creía en la posibilidad de que se llevase a cabo el referéndum y me dijo que no. “Porque Maduro lo perdería e iría a la cárcel”.

Lo mismo pensaba yo desde hace tiempo. En abril escribí un post en este blog casi con las mismas palabras: “Maduro no quiere dejar el poder porque sabe que irá a prisión”.

Y hace poco escribí otro post donde dibujaba los escenarios para Venezuela, arriesgándome a calcular los porcentajes de cumplimiento. Y al referendum revocatorio le daba menos del 5%.  (Pinchar aquí para leerlo).

La razón es sencilla: Maduro, Diosdado Cabello, la cúpula chavista y los cargos importantes de Venezuela han robado, vaciado, esquilmado, violado las leyes y arruinado el país, por lo cual saben que el día que caigan irán a la cárcel o tendrán que salir huyendo.

Maduro controla al poder judicial y al Consejo Nacional Electoral. Basándose en pruebas muy débiles, los ha combinado para suspender el referéndum. El mismo día en que se anunció la suspensión, se fue de viaje por el mundo sin solicitar permiso al parlamento. Y poco antes había aprobado los presupuestos del estado saltándose a la Asamblea Nacional. ¿Asamblea? Le ha cortado el dinero, la ha atacado por traidora y dice que no la reconoce. Y por último el Consejo Nacional Electoral, en manos chavistas, ha pospuesto las elecciones regionales y municipales de este año, al año que viene. Si es que se celebran.

Todo lo que sea pasar por las urnas o por votaciones, es ignorado por Maduro. Si eso no es una dictadura, que alguien le ponga un nombre.

El líder de la oposición Henrique Capriles ha reaccionado diciendo que es “un golpe de estado” y que el pueblo debe “tomar la calle” para protestar. Hace poco me llegó un recorte de periódico donde Chávez dijo lo mismo cuando, siendo presidente, convocó un referéndum y dijo que la Corte Suprema de Justicia no lo podría impedir.

Eso parece no importase a Maduro. La popularidad de Maduro cae por semanas. El pueblo le odia. Y hasta ya hay chavistas que le odian. En la web chavista aporrea.org salen publicados cada vez más artículos contra Maduro. El pueblo pasa hambre y sufre abusos. Ni el chavista más convencido puede taparse los ojos.

Lo peor de todo es que cuanto más se aferre Maduro en su cargo, peor será su caída.

Maduro no acepta las caravanas de medicinas porque le ponen en ridículo

12 septiembre 2016 - 8:03 - Autor:

El presidente Maduro impidió hace unos días que unos envíos de medicinas para enfermos de Hepatitis puedan llegar a Venezuela. El jugador de fútbol Dani Alves era la cara amable de este envío pues es el Embajador Mundial contra la Hepatitis C. No le ha valido a Alves ser una de las estrellas mundiales del balompié.

Para Maduro, los envíos y caravanas de medicamentos que pretenden llegar a Venezuela son un insulto. Claro. Le ponen en ridículo.

Un país que jamás ha sufrido de provisiones de medicinas ahora tiene que mendigar por el planeta para mitigar sus dolores. Se han creado grupos en Facebook como “Medicinas para Venezuela”. Los venezolanos emplean Twitter y WhastApp para intercambiar y pedir medicamentos. Lilian Tintori, la esposa de Leopoldo López, líder socialdemócrata detenido en Caracas, recogió más de cinco toneladas de medicamentos en su último viaje a España. Llevarlas a Venezuela fue una odisea.

Enviar medicinas no es como enviar leche en polvo. Algunas medicinas se estropean si no están a determinadas temperatura. Otras tienen una temprana fecha de caducidad. Hay que crear una logística enorme y diligente para hacer llegar las medicinas. Y al final, puede suceder que en los aeropuertos, los oficiales chavistas paralicen la distribución porque han recibido órdenes de sus superiores. Y entonces, se estropean la mitad de los medicamentos.

Como muchos de esos medicamentos son críticos para enfermos de cáncer, de hepatitis o de otras enfermedades graves, los bloqueos de Maduro significan empeorar su situación o dejarles morir. Desesperados por este bloqueo, algunos venezolanos asaltan farmacias. Las saquean. O viajan cientos de kilómetros para conseguirlas en Colombia.

Todos los días hay casos de personas que han fallecido por falta de medicinas. Incluyendo niños. Basta poner en Google las palabras “Venezuela, medicinas, muerto” para que vean la realidad.

lainformación.com publicó hace unas semanas la lista de las más urgentes. Pero no solo se requieren medicinas sino material de hospital como catéteres o pósitos. (Pinchar aquí para ver la lista).

Este bloqueo se unirá algún día a la lista de crímenes contra Venezuela que Maduro y sus secuaces han puesto en marcha. Son criminales. Son culpables de muertes inducidas por su irresponsabilidad, porque no saben gestionar y porque impiden el flujo de los productos y hasta medicinas.

 

Venezuela se encuentra al borde de un momento decisivo de su historia

30 agosto 2016 - 0:26 - Autor:

 

El próximo 1 de septiembre miles de venezolanos saldrán a la calle a exigir un derecho elemental: votar.

Se trata de un referéndum. Los venezolanos quieren decidir si el presidente Nicolás Maduro debe seguir al frente del país.

Las elecciones presidenciales en realidad deberían realizarse dentro de tres años, en 2019. Pero según la Constitución se puede echar al presidente a mitad de mandato.

Como Maduro fue elegido presidente (por los pelos) en 2013, el referéndum para revocarle debería tener lugar este año.

Ya Hugo Chávez se sometió a ese referéndum anteriormente y ganó. Nada que discutir. Ahora, correspondería a los venezolanos votar de nuevo pero el presidente Maduro quiere impedirlo.

En primer lugar, Maduro y los chavistas han puesto toda clase de obstáculos para iniciar el primer paso. Se necesitaban unas 190.000 firmas para solicitar el referéndum revocatorio. Millones de venezolanos se movilizaron. Ocho de cada diez firmas fueron invalidadas por el Consejo Nacional Electoral (en manos de chavistas), sin dar más pruebas que sus ganas de invalidarlas.

Aun así, era tal la cantidad de firmas que se sobrepasaron los mínimos. Ahora tendría que realizarse el segundo paso que es recoger el 20% de las firmas de los ciudadanos con derecho a voto, cosa que se podría conseguir sin problemas.

Y aquí es donde el abuso de Maduro y los chavistas ha sobrepasado los límites: sencillamente el presidente y su gobierno han dicho que no les da la gana que se celebre. Se han saltado a la torera la propia constitución aprobada por el pueblo.

Si no tiene lugar ese referéndum este año, podría tener lugar el año que viene. Pero hay un problema: según la Constitución, al cuarto año de mandato, si el presidente es revocado, no se celebran elecciones presidenciales sino que toma su puesto el vicepresidente. Con lo cual un presidente chavista seguiría en el poder hasta 2019.

En cualquier diccionario de política, lo que está haciendo Maduro y sus secuaces tiene un nombre: dictadura.

Pero dictadura de la peor calaña. Porque mientras tanto, los venezolanos están pasando cada vez más dificultades. Le asesinan por las calles. No tienen alimentos, no tienen medicinas, y, como decía el video de una pequeña niña de un barrio humilde, no tienen ni para lavarse el pelo con jabón.

Como están hartos de la situación, los venezolanos quieren salir a la calle este 1 de septiembre en una manifestación masiva para exigir el referéndum. No va a ser fácil. Se han movilizado 15.000 policías y soldados, que tratarán de bloquear la manifestación por la fuerza.

El mayor éxito que puede conseguir esta convocatoria es que los medios de comunicación de todo el mundo den cuenta de lo que está pasando. Y lo que está pasando solo tiene un culpable: Nicolás Maduro. Es hora de echarlo y de juzgarlo por crímenes contra el pueblo.

Imaginen un país donde el salario mínimo sube un 50%: ¿paraíso o infierno?

14 agosto 2016 - 9:30 - Autor:

 

Nicolás Maduro acaba de  subir el salario mínimo de los trabajadores venezolanos un 50%.

Es la tercera vez que lo sube. Maduro además subió un 128,5% el bono de alimentación, de modo que los trabajadores venezolanos deberían estar felices.

Cuando se suben los salarios mínimos y los bonos de esa forma es que la economía se está colapsando. ¿Cómo es posible?

Hasta un economista recién graduado sabe que el mayor enemigo de un país es la inflación. Lo fue en la Alemania de Weimar, lo ha sido en Zimbabue y ahora en Venezuela.

La inflación anualizada en Venezuela es de más del 400%. Según el FMI es del 700%.

De modo que la subida que ha decretado Maduro en realidad está por debajo de la inflación. Con subir los salarios mínimos Maduro no arregla nada porque el problema de Venezuela es que se ha desmoronado la confianza en la economía y en la moneda. La prueba es que Maduro ha venido subiendo el salario mínimo todos los años. Los empresarios suben los salarios varias veces al año. Pero la inflación crece más.

¿Cómo empezó todo? Con las nacionalizaciones. La producción industrial cayó en picado porque los funcionarios no sabían gestionar empresas. No hay carne, ni leche, nu huevos porque no se produce suficiente carne, leche o huevos. Y la que llega a los mercados, cae en manos de especuladores que la suben de precio para ganar más. ¿Y quién especula? Gente del pueblo que gana más haciendo estraperlo que trabajando de peón.

El culpable de lo que pasa en Venezuela no es la CIA, ni los empresarios, ni la oposición. NI siquiera los especuladores. Es el gobierno chavista, que hace años puso en marcha su revolución económica. Y ha fracasado.

 

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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