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Podemos elige si debe seguir el modelo de Hugo Chávez para llegar al poder

11 febrero 2017 - 12:17 - Autor:

Voy a resumir lo que se vota en el Congreso de Vistalegre II de Podemos: decidir si el modelo de partido y de líder debe ser el mismo de Hugo Chávez o no.

Podemos ha sido un partido a un líder pegado: Pablo Iglesias. Emergió como fuerza política en las elecciones europeas de 2014 gracias al carisma de Pablo Iglesias, a su dominio de la retórica, su hábil uso de la televisión y su discurso. Lo mismo que Hugo Chávez en Venezuela, pero sin uniforme.

Conocimos a Iñigo Errejón después. Al principio era casi invisible porque todas nuestras miradas estaban en el fenómeno de ese chico con coleta que hablaba tan bien, era tan radical y que estaba todo el día enfadado: Pablo.  Luego nos fijamos en Íñigo, porque se le veía inteligente, sonriente, más moderado y muy hábil con los medios de comunicación. Todo un estratega.

Han pasado casi tres años desde aquellas elecciones. Y ahora, aquellas dos imágenes se han acentuado. Pablo e Íñigo. Radicales y moderados. Igual que como hace 100 años se dividieron los rusos comunistas entre bolcheviques y mencheviques.

¿Y qué es lo que en realidad se elige? Muy sencillo: se decidirá si a los militantes les gusta más el modelo de Hugo Chávez para llegar al poder. Iglesias es más partidario de salir a la calle, de no osificarse en el Parlamento, de manifestaciones, movilizaciones y puño en alto. La revolución sin ambages.

En Venezuela funcionó. Y lo hizo porque el país arrastraba décadas de corrupción de los dos principales partidos políticos. Hasta ahí se parece al modelo español. Pero solo hasta ahí. España, a diferencia de Venezuela, no atraviesa ahora lo que atravesaba Venezuela antes de llegar Chávez: aquí no hay inflación, no hay crímenes impunes, y, por lo que se vio en las últimas elecciones, ya no hay hastío de los dos grandes partidos políticos.

Más todavía: la situación económica española es mejor que la de Venezuela hace 18 años, es más sólida, tiene un sistema social bien cimentado, y las perspectivas de que todo eso mejore son bastante altas. Según el último CIS, cada vez más españoles piensan que la economía mejorará en los próximos meses, y que está mejor que hace un año.

Si Podemos elige el modelo Hugo Chávez, o sea Pablo Iglesias, en el PP y el PSOE bailarán de alegría. Una sociedad que mejora económicamente, se hace más conservadora, menos radical, no quiere experimentos con gaseosa. Por eso, Errejón quiere una vía más moderada para llegar al poder. Sin asustar.

Pero hay muchas probabilidades de que, quien gane en este congreso de Vistalegre, sea Pablo Iglesias. Un triunfo para él. Pero no para el partido.

(La imagen de arriba corresponde a un homenaje a Chávez realizado por Iglesias en la sede de CCOO de Madrid en marzo de 2014. Yo estuve allí).

 

Las tres fechas de 2017 que pondrán en un aprieto a Pablo Iglesias (y alguno más)

3 enero 2017 - 23:08 - Autor:

Hay tres fechas críticas este año que van a poner en un aprieto a Pablo Iglesias y a alguno más.

Golpe de Hugo Chávez. El 4 de febrero es el 25 aniversario del intento de golpe de Estado de Hugo Chávez. En 1992, el comandante de Hugo Chávez con otro grupo de militares como Diosdado Cabello, se levantaron en armas contra el gobierno de Carlos Andrés Pérez. Un detalle: se levantaron contra el gobierno “democrática y constitucionalmente elegido por el pueblo”. Es importante decir esto último porque para los admiradores de Hugo Chávez, como Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero, ese intento de golpe fue bueno. Nunca he entendido la diferencia entre dar un golpe bueno y uno malo. Tengo la impresión de que depende si es ‘de los míos’ o no lo es. ¿Repetirá Pablo Iglesias sus loas al comandante golpista ‘patriota’ tal y como lo ha hecho el televisión o en el homenaje de 2013 en Madrid?

Revolución Rusa. Se cumplen cien años del comienzo de la Revolución Rusa, que empezó con un levantamiento en las fábricas contra la participación de Rusia en la Guerra Mundial, y acabó con la Revolución Bolchevique en octubre (noviembre, según el calendario juliano). Fue entonces cuando Lenin puso en marcha la conquista del Estado mediante Comités Revolucionarios que fueron controlando las instituciones del poder. El comunismo se instaló en Rusia, y no lo abandonó hasta 1991. En el primero periodo, hasta 1925, fallecieron de hambre 3 millones de personas. Luego, hubo purgas, persecuciones, invasiones de otros países, gulags y terror. La del Partido Comunista de la Unión Soviética fue una de las mayores carnicerías planificadas de la historia, solo superada por el Partido Comunista Chino. Mi pregunta es: Pablo Iglesias, que procede de las Juventudes Comunistas, ¿se desvinculará de este aniversario a pesar de que se define comunista?

Legalización del PCE. El 10 de abril se cumplen 40 años de la legalización del Partido Comunista de España. La idea que tienen los militantes de este partido es que trajeron la democracia y la prosperidad a España. Lo sentimos, pero no. Cuando hablan de ‘democracia’ se refieren a la misma que se se instauró en las repúblicas populares del este de Europa. Es decir, el gobierno del partido único. Vale la pena recordar que en los años 70, el Partido Comunista quería hacer en España lo mismo que en Rusia. Esperaba que las masas les votaran. Hacer la ansiada revolución. Pero se quedaron boquiabiertos cuando el país les redujo a un porcentaje: el 10%. Mientras tanto, su activismo empujó a muchas empresas al cierre, aparte de que ETA y Grapo eran grupos terroristas marxistas-leninistas, no una ONG como Aldeas Infantiles. ¿Va a celebrar Pablo Iglesias este aniversario?

Pablo Iglesias por fin ha elegido su nicho de mercado: al fondo a la izquierda

19 octubre 2016 - 23:06 - Autor:

Cuando un grupo de personas reventó la conferencia que iban a dar Felipe González y Juan Luis Cebrián en la Universidad Autónoma, muchos pensaron en la mente que podría haber detrás de este movimiento: Pablo Iglesias.

Es algo que no está probado pero como dicen los italianos, se non e vero, e ven trovato: si no es verdad, se parece. Los reventadores llevaban pancartas que reproducían la frase que pronunció Iglesias en el Congreso contra el PSOE de Felipe: “Tus manos están manchadas de cal viva”. Además, Iglesias no condenó este acto violento. Quien calla…

Y es que en los últimos días la estrategia de Pablo Iglesias es bastante manifiesta: poner al partido más a la izquierda, hacerse más radical.

Ha cambiado el lema ‘Sí se puede’ por el de ‘Luchar, crear, poder popular’.

Lo del poder popular no es nuevo en la política. Hugo Chávez viró más a la izquierda a medida que se asentaba en el poder y se hacía más castrista. Cambió el nombre de los ministerios anteponiendo a todos las palabras Ministerio del Poder Popular. El diario El País recordaba que el nuevo lema de Podemos procede de Salvador Allende, cuando dijo: “Sí, camaradas, reafirmo el grito de ustedes: luchando y creando poder popular. Sí, camaradas, luchando y creando poder popular”.

La impresión que reciben los analistas políticos es que hasta ahora Pablo Iglesias ha convivido entre dos mundos: el de un socialdemócrata y un marxista tapado. Pero ahora se ha quitado la careta y se muestra como lo que siempre ha sido. ¿Cómo lo llamamos? ¿Izquierdista radical? ¿Marxista-leninista? ¿Comunista?

No lo sé. Pero todo indica que se trata de un giro a los orígenes. La radicalidad.

Si Pablo Iglesias ha dado ese giro es porque ha visto que allí hay, como dicen los expertos en marketing, un nicho de mercado. Hasta ahora pensábamos que ese nicho estaba ocupado por Izquierda Unida, que se definía como comunista sin rodeos. Ahora Pablo toma la bandera y además aplicará toda la estrategia que, supongo, se desprende de esa ideología.

Creo que sociológicamente, ese nicho solo abarcaba a un núcleo pequeño de la población, no más del 10% según las encuestas. Iñigo Errejón trataba de hacer un izquierdismo con cara amable, casi tecno-izquierdismo, para hacerlo más digerible en un país con una clase media que aún marca la pauta en las elecciones.

Pero Errejón está quedando cada día más fuera de este juego y ahora habrá que saber si hay una oportunidad para esta izquierda radical y populista. Lo habrá mientras dure el cabreo y los casos de corrupción en los partidos hasta ahora se han disputado el poder: PP y PSOE.

Pero a medida que los casos de corrupción sean juzgados, y purguen su pena, y a medida que la situación económica mejore, no veo que ese nicho de mercado sea un acierto.

Como eslogan, el poder popular suena bien, hasta esperanzador. Pero el poder no lo puede ejercer el pueblo ya que las decisiones las toman pocas personas, y esas personas determinan los objetivos del partido.

Cuando escucho lo del ‘poder popular’ me viene a la cabeza una frase de una obra de teatro, no sé si de Camus, cuando un personaje decía: “Todo para el pueblo… aún a costa del pueblo”.

Es lo que pasó en Venezuela.

 

¿Qué habría hecho Pablo Iglesias el 12-O si hubiera sido presidente?

13 octubre 2016 - 9:58 - Autor:

Pablo Iglesias, el líder de Podemos, no fue al desfile del 12-0 ni tampoco se pasó por el Palacio Real en el habitual encuentro con los reyes. El lugar de eso dijo que no era patriota asistir al desfile, y añadió que prefería felicitar a las repúblicas americanas por su independencia de España.

Sus electores, seguro que no esperaban menos. Pablo Iglesias está en la oposición, es líder de un partido de descontentos, y ha mucha gente disgustada con el gobierno, el presidente, los políticos, la casta, los partidos, la crisis y las costumbres.

Hasta ahí, Pablo hace su papel.

Pero, ¿qué habría pasado si Pablo hubiera sido elegido presidente de gobierno en esta legislatura?

Pues, si hubiera sido coherente con sus palabras y acciones, habría dado estos titulares:

-El presidente de Gobierno no asiste al desfile de las FFAA porque dice que eso “no es patriota” y que los que van son “hipócritas”.

-El presidente de Gobierno dice que el desfile de la Fiesta Nacional es “un coñazo”.

-El presidente de Gobierno deja plantados a los reyes en la recepción oficial en palacio a la que asistieron los principales políticos del país.

-El presidente de Gobierno aprovecha el Día de La Hispanidad para elogiar a los países que se rebelaron contra España hace dos siglos.

-El presidente de Gobierno arría la bandera nacional en La Moncloa, y pone en su lugar la bandera indígena whipala.

-El presidente de Gobierno acude a Badalona para animar a los funcionarios a boicotear la Fiesta Nacional con el lema “la nostra pàtria és aquesta”.

Y ahora, imaginen la cara de los españoles.

Puedes leer también:

-La alcaldesa de Badalona debería saber lo que pasó en su ciudad en 1493

 

 

Lecciones griegas para Pablo Iglesias: no mientas a los pensionistas

5 octubre 2016 - 22:56 - Autor:

Hace unos días, un grupo de pensionistas griegos fueron dispersados con gases por protestar en la calle. Los pensionistas se quejaban de que el gobierno les ha reducido las pensiones entre un 20 y un 40%. El gobierno es del izquierdista Alexis Tsipras, amigo de Pablo Iglesias.

Aquí hay algo que no encaja: ¿un gobierno de izquierdas que recorta las pensiones?

En 2015, Tsipras ganó las elecciones en Grecia y se convirtió en presidente del país. Pablo Iglesias se desplazó a Atenas a apoyar a su amigo. Entre otras cosas, Tsipras denunció los recortes sociales perpetrados por lo gobiernos anteriores, recortes exigidos por Alemania, Bruselas, el FMI y el Banco Central Europeo para que tuvieran acceso a los créditos internacionales.

Tsipras y su famoso ministro de Economía, Varoufakis, denunciaron las presiones de los mercados, del sistema, de la banca y de los hombres de negro para que Grecia cumpliera con sus compromisos internacionales, pagase sus deudas y estrujase al país.

¡Eso nunca!, gritaron. Pablo Iglesias llegó a decir que Tsipras hasta supo negociar con Alemania para arreglar la situación del país, porque “en democracia cuando una cosa no funciona se puede cambiar”.

Ambos llegaron a decir que los dos partidos “cambiarían el rumbo de Europa”. Muchos pensionistas les escucharon y confiaron en ellos. Meses después llegaron los recortes. Hoy en Grecia, hay muchos pensionistas que cobran pensiones que están a nivel de la pobreza.

Como imagino que ni Tsipras ni Iglesias mintieran a propósito (soy un iluso, sí), me pregunto: ¿qué falló en sus cálculos?

Pues falló lo que siempre falla en los políticos: no entienden de economía. Sobrevaloran la fuerza de sus palabras (se llama demagogia y populismo) e infravaloran la fuerza de los mercados, los acreedores, los fondos, Alemania o lo que sea.

Y por eso, han metido la pata. La diferencia entre Tsipras e Iglesias es que el primero tomó el poder y lo ha vivido en carne propia. El sistema lo ha puesto de rodillas. Y Tsipras ha traicionado sus promesas. Los más débiles lo están pagando.

Iglesias en cambio, sigue sin entender el equilibrio que debe haber entre sus promesas y su fortaleza económica. Iglesias sigue sin comprender la economía y lo peor es que muchos se tragan sus mentiras.

Pero las manifestaciones de los pensionistas griegos han puesto a todos en su sitio: a Tsipras y a Iglesias.

 

Pablo Iglesias y su campaña: así copia palabras, eslóganes y motivos de Chávez

3 junio 2016 - 17:45 - Autor:

Hugo Chávez ganó las elecciones presidenciales de Venezuela en diciembre de 1998. En sus 14 años en el poder, dejó un rastro polémico. Polémico porque sus partidarios elogian su política social como eliminación del analfabetismo, donación de viviendas, acercamiento de la sanidad a los barrios pobres y extensión del gasto del estado a las capas más modestas.

Sus detractores en cambio afirman que dividió a Venezuela, devaluó el bolívar, incrementó los crímenes, destrozó la sanidad, no supo contener la inflación, arruinó la producción con nacionalizaciones, aumentó desmesuradamente los funcionarios, fomentó el odio a los empresarios y persiguió a la prensa.

Ahora la verdad es que Venezuela, uno de los países más ricos del mundo en recursos naturales, está arruinada. No tiene dinero, no tiene divisas, se ha hundido su producción, no hay alimentos, la gente protesta por falta de comida, los crímenes han llegado a costas históricas y el gobierno no aplica las mismas leyes que aprobó hace años, como la posibilidad de realizar un referéndum para echar al presidente.

Que la campaña electoral española se haya centrado en Venezuela se explica por una sola razón. Pablo Iglesias admiraba a Hugo Chávez. Cuando el mandatario venezolano falleció en 2013, Iglesias dijo en televisión que los demócratas “hemos perdido a uno de los nuestros”.

La gente se pregunta, si este era su modelo, ¿entonces eso es lo que pasará en España si Podemos gobierna?

Iglesias no solo lo admiraba a Chávez sino que hay muchas similitudes entre sus actos y los de Chávez. Estos son solo algunos.

Mitin de Podemos en Valencia el 25 de enero de 2015. Pablo Iglesias emplea la metáfora ‘tic tac’ para amenazar a Rajoy con que tiene los minutos contados.

Hugo Chávez pronuncia el discurso en la toma del poder en Venezuela en febrero de 1999. Habla de ‘tic tac’ para referirse a la bomba de tiempo que tiene en sus manos, significando la crisis que le va a estallar si no resuelve los problemas de Venezuela. Minuto 1:23:48

 

Pablo Iglesias toca la guitarra y canta canciones de Javier Krahe en el programa de Pablo Motos.

 

Hugo Chávez toca la guitarra y canta a un autor mexicano Vicente Fernández tras un consejo de ministros.

 

Pablo Iglesias decía en 2014 en Tele K que no se puede ganar un país “sin reivindicar el concepto de ‘patria’. Minuto 5.25.

Chávez da su primer mitin tras ganar las elecciones el 6 de diciembre de 1998. Habla del “gobierno patriótico”. Minuto 26.50

 

La alianza Unidos Podemos (IU y Podemos) emplea un corazón para la campaña del 26J.

Hugo Chávez usó un corazón para una campaña política.

 

Pablo Iglesias ataca a Angela Merkel haciéndole la causa de todos los males de España.

Hugo Chávez atacó duramente a Merkel en enero de 2008, al criticar una gira de la canciller por Latinoamérica. “Señora canciller, vaya usted a… Y no voy a decir más porque es una mujer. Ella es de la derecha alemana, la misma que apoyó a Hitler y la misma que apoyó al fascismo”.

 

Pablo Iglesias y los líderes de podemos calificaron de ‘casta’ a los políticos del PP y del PSOE que se habían aferrado al poder.

Hugo Chávez ya había usado la definición de ‘la casta’ para demonizar a sus enemigos.

La prensa aupó a Pablo Iglesias y ahora nos paga con insultos

22 abril 2016 - 9:10 - Autor:

 

 

La cadena conservadora de televisión Intereconomía invitó hace años a Pablo Iglesias a participar en los programas de El Gato al Agua, gracias a lo cual empezó a ser conocido este profesor de políticas.

Aunque Intereconomia tenía una pequeña cuota de mercado de televisión, le dio una gran proyección porque ese programa era visto por mucha gente influyente. Luego, su partido ganó cinco escaños en las elecciones europeas de mayo de 2014. Le ayudaron los periodistas, que le veían como un gran comunicador y buen polemista.

Poco después de la victoria de Podemos en esas elecciones, la inmensa mayoría de los analistas políticos lo acogió como algo novedoso, un político con gran fuerza oratoria y con una extraordinario carisma. Yo mismo escribí: “Pablo Iglesias es el mejor comunicador político de este país”. Sigue siendo un gran comunicador porque no hay día en que no esté en las portadas o abra los informativos, aunque sea con extravagancias. Decía Oscar Wilde que “hay algo peor que hablen mal de ti y es que no hablen de ti”.

Todo los medios dedicábamos paginas o espacios en TV a hablar de Pablo Iglesias porque siempre tenía algo que decir que atrapaba a la gente. O provocaba.

Y ahora resulta que Pablo Iglesias dice que los periodistas no le queremos. Dice que la mayor parte de los profesionales que siguen a Podemos “habla mal de Podemos”. Más o menos que somos unos pelotas con nuestros medios, y que alguien nos ordena dar caña a Podemos. Es lo que ha dicho de un periodista de El Mundo.

¿No será que hablamos mal de Podemos porque Pablo Iglesias es malo?

No me refiero a malvado sino a que hace las cosas mal. ¿Qué es lo que ha hecho mal?

Si te alías con los mismos que apoyaron a el terrorismo de ETA, ¿cómo quiere que le califiquemos? ¿Micky Mouse? Si tus alcaldes izan la bandera republicana y repudian la constitucional, ¿qué decimos? ¿Qué gran idea has tenido, Pablo?

Si elogias el régimen venezolano, el más abominable régimen de América Latina en estos momentos, ¿qué respondemos? ¿Decimos que en Venezuela existe una democracia ejemplar y que los supermercados están llenos?

Si apoyas a un representante de Podemos que agredió a un concejal socialista, ¿te felicitamos por tu atinado concepto de las relaciones humanas?

Si sales en un mitin al lado de la bandera de la URSS con una imagen de Lenin, ¿nos tronchamos de la risa?

Pablo Iglesias sale en los medios igual que Donald Trump en Estados Unidos: porque siempre dirá o hará cosas que son ‘alimento’ para los medios. Como Trump, Pablo se queja de que los medios tergiversan lo que dice y lo que hace. ¿En serio?

A ver: ¿cómo vamos a interpretar el hecho de que Pablo Iglesias presente un libro en la Facultad de Filosofía  de la Complutense, y ponga a parir a un colega porque no cuenta lo que a él le gusta? Ni a Luis Bárcenas, ni a Rita Barberá, ni a la infanta Cristina le gusta lo que dicen los medios, pero los medios dicen lo que ellos representan.

No, Pablo: si no tienes un buen director de comunicación, es quizá por tu soberbia. Hace unos meses, cenando con un periodista de izquierdas, que apoya a Podemos y que conoce a Pablo como la palma de su mano, me dijo que el gran problema del líder de Podemos es su soberbia. Se quiere más que Narciso ante el reflejo de su cara en el agua.

La prensa le ayudó a darse a conocer y ocupa más espacio en la prensa, en la radio y en la televisión que otros líderes que consiguieron más votos. Incluso tiene más espacio que el presidente del país. Lo que pasa es que su treta es aparecer en los medios, como Nicolás Maduro, y hacerlo muchas veces mediante la provocación, los insultos o las extravagancias.

Ahora Pablo nos paga con insultos porque no le hacemos la pelota. Vaya.

 

Detén, oh Pablo, tu emoción: este país puede gobernarse sin Podemos

22 diciembre 2015 - 22:19 - Autor:

Oyendo a Pablo Iglesias en las últimas horas  parece que en las elecciones del domingo obtuvo la mayoría absoluta y que en enero será presidente por aclamación parlamentaria.

Detén, oh, Pablo, tu emoción. Las cosas no son como tú piensas.

Para empezar, parte de los votos que Podemos obtuvo en las elecciones vienen de votantes catalanes o vascos que no le votaron a él sino a su promesa de celebrar un referéndum. Votos legítimos, sin duda, pero de conveniencia. Hoy contigo, mañana si ti.

Otra parte del voto ha provenido del cabreo. Cabreo con los políticos de la vieja escuela donde hay muchos  corruptos.

Muchos de esos votantes ahora están con Pablo a pesar de que hay cosas que no acaban de entender. Por ejemplo, eso de la España plurinacional. Pluri… ¿qué? Y sobre el referéndum prometido a Cataluña, hay votantes no catalanes que llegado el momento, dirían, ¿no hemos ido demasiado lejos, Pablo?

Aunque 69 votos dan para mucho, son 69 votos. El PP tiene 123 y el PSOE 90. Y encima, en el Senado, el PP tiene mayoría. Pero oyendo a Pablo Iglesias parece que a Podemos le han tocado 180 diputados. No, 69. Exactamente el 19% del Congreso. Nada mal pero cualquier niño que estudie matemáticas sabe que 19% no es ni la cuarta parte. Ni la tercera parte. Es la quinta parte.

Lo que pasa es que Iglesias ha hecho el siguiente cálculo: si desde las europeas a las generales hemos sacado cada vez más votos, eso significa que en unas hipotéticas elecciones anticipadas en 2016 sacaríamos, ¿el 30%? ¿el 50%?

Eso es una falacia cognitiva.

Las falacias cognitivas se basan en creer que lo que sucedió en el pasado se puede proyectar en el futuro. Es la misma falacia cognitiva que los inversores de bolsa. Piensan que si el valor de una acción sube y sube, hay que comprar porque seguirá subiendo. Pues no necesariamente. Puede subir o bajar. Mire a Marine Le Pen. Pensó que su éxito sería imparable. No ganó en ninguna región de Francia. Su techo se derrumbó.

¿Ha alcanzado Pablo Iglesias su techo? Nadie lo sabe. Él piensa que no. Piensa como cualquier político: las masas me votarán. Pero Pablo Iglesias tiene que pensar que, según las encuestas del CIS, la mayoría le ve como una persona de extrema izquierda y él no está entre los líderes más valorados. Es más, suspende.

Como su impaciencia le está consumiendo, ha amenazado al PSOE, al PP y a quien se ponga por delante. Está prepotente. Es la disfunción postelectoral. Está diciéndole a los españoles que su revolución es imparable.

Pero si el PP logra el consenso de otras fuerzas, tendremos gobierno del PP para rato. Con una recuperación económica indudable, con datos de empleo cada vez mejores, y si el PP hace pactos sociales con el PSOE, y anticoprrupción con Ciudadanos,  el fenómeno Podemos puede perder gran parte de su impulso.

No digo desaparecer porque Podemos ha venido para quedarse. Pero desinflarse, sí. Quizá Pablo Iglesias piensa que Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, por no ser tan buenos oradores, son más tontos que un pez. Pero no: no son tontos.

Este país puede gobernarse sin Podemos.

 

-Por qué Pablo Iglesias subió y Albert Rivera bajó en la recta final

-Once preguntas para la resaca electoral

Hay algo que a Pablo Iglesias le pone “muy nervioso”: su pasado

18 diciembre 2015 - 10:11 - Autor:

Algunos pensarán que mis críticas contra Pablo Iglesias son algo personal. Lo son desde el momento en que supe que Pablo Iglesias asesoró al Gobierno venezolano, dio formación ideológica a las bases chavistas, manifestó su admiración por Hugo Chávez y ha tomado muchas cosas de ese modelo chavista.

Eso se destapó a partir de mayo del año pasado, cuando la formación de Iglesias saltó a la fama tras recolectar una buena parte de los votos en las elecciones europeas. Admiré y sigo admirando su oratoria, su capacidad de sintetizar y de conectar con un auditorio. Pero creo que ha apoyado a un estado criminal. Una persona que ahora se está presentando como alguien moderado y aspirante ‘al centro del tablero político’ sencillamente engaña.

En el currículum que aparece en internet, hay varios cursos que demuestran cómo fue un comisario ideológico del gobierno de Hugo Chávez.

-Profesor en el Curso de formación ideológica y constitucional (segunda edición) para funcionarios y asesores CONATEL (Venezuela) (Convenio Fundación CEPS/CONATEL). Modulo impartido: “Neoliberalismo, Globalización y reacción social”. Caracas, Junio de 2007.

-Profesor en el Curso de formación ideológica y constitucional para funcionarios y asesores del Ministerio del Interior y Justicia de la República Bolivariana de Venezuela (Convenio Fundación CEPS/Ministerio del Interior y Justicia de la RBV). Modulo impartido: “Neoliberalismo, Globalización y reacción social”. Caracas, semana del 5 al 9 de Junio de 2006. Programa: http://sindominio.net/~pablo/curso_caracas.htm

Esos cursos y muchos más que ha impartido en los últimos años, me recuerdan la retórica que viví en la universidad en los años setenta y ochenta. Es una retórica antigua. Pensaba que se había ido derrumbando con la caída del Muro de Berlín y de los regímenes de Europa del Este.

A pesar de eso, muchos jóvenes están fascinados con Iglesias y Podemos. Entiendo que los jóvenes se ilusionen con algo nuevo porque como decía Mafalda, si no quieres cambiar el mundo cuando eres joven, el mundo te irá cambiando a ti. A los jóvenes les gusta el programa social, le retórica, las críticas a la corrupción, al viejo sistema, al bipartidismo, a los causantes de la crisis y todo lo demás.

Pero quien sostiene esas críticas apoyó un régimen corrupto, acusado de narcotraficante, que ha amordazado  a la prensa, que ha arruinado la economía, que produce colas en los supermercados, que es incapaz de evitar 25.000 asesinatos al año y que controla los tres poderes de forma abusiva. Si ese es el modelo de Pablo Iglesias, ¿qué piensa hacer en España?

Por eso critico y criticaré al personaje. Porque creo que oculta la verdad. Ha provocado ensoñaciones en la gente joven, pero bastaría invitar a un paseo por Venezuela a sus potenciales votantes para que se asustaran. Se preguntarían, ¿y Pablo ha colaborado con eso?

Con eso y mucho más. Hace unos días, el expresidente de Gobierno Felipe González denunció algo incluso más grave: que Pablo Iglesias asesoró al gobierno venezolano para saber cómo hacer escuchas ilegales a las conversaciones privadas de la oposición.

Pablo Iglesias ha intentado desvincularse de Venezuela. Cuando un candidato trata de recordarle el pasado, Iglesias dice: “Ya, claro, ahora me vas a hablar de Venezuela y de la URSS”. Y yo me pregunto: ¿se pone nervioso cuando habla de eso?

Detrás de la oratoria vibrante y convincente de Pablo Iglesias, hay una persona que no dudaría de emplear los mecanismos más viles para destrozar a sus opositores. Buena parte de su catecismo ideológico se ha ido plasmando en vídeos que ahora está empleando el Partido Socialista para mostrar eso que a Pablo Iglesias le pone nervioso: su pasado.

(La imagen de arriba de de la web chavista aporrea.org)

 

Tics de comunicación que ya no le funcionan a Pablo Iglesias (y algunos que sí)

4 noviembre 2015 - 8:13 - Autor:

Cuando Pablo Iglesias aterrizó en el panorama político español en mayo del año pasado, dije que era el mejor comunicador político del momento. Había muchas razones: hablaba claro, no usaba el metalenguaje político, miraba directamente a los ojos, y parecía que se creía lo que decía . Encima lo decía con vehemencia lo cual encajó perfectamente con el estado de cabreo del país.

Además, en las tertulias sabía mantener la calma ante los ataques, tenía respuestas para todo, su vestimenta era informal y juvenil (espontánea), y no tenía un pasado político complicado.

Había más cosas: era de Vallecas (muy de barrio, sí), estaba intelectualmente preparado y sabía cómo aprovechar los medios.

Lo estuve viendo en el programa de Pablo Motos (El Hormiguero), y ahora pienso que algunas de esas cosas que le ayudaron, se han esfumado, aunque le quedan algunas que funcionan.

Hablar cabreado en un programa de TV para todos los públicos donde se intenta echar unas risas no creo que le favorezca. Pablo parece que está cabreado siempre. Eso le ayudó en el pasado, pero si quiere vender esperanza, temo que ya no le sirva.

Lo del pasado limpio ya no es cierto: hay muchos vídeos en internet donde aparece junto a una bandera con la imagen de Lenin, y hay declaraciones sobre Hugo Chávez y la URSS que no le van a sacar de donde le han puesto las encuestas: extrema izquierda.

Luego, la vestimenta informal, la coleta y las camisas sin corbata que tanto gustaron a las señoras y a los jóvenes hace un año y medio, no parece ser el uniforme de un futuro presidente. La gran masa es conservadora y les gusta la gente repeinada.

Creo que sigue manteniendo una vocalización muy buena, mira con franqueza a la cara, lanza lemas y mensajes ocurrentes que conectan con la mayoría y por lo menos es valiente manteniendo posturas extremas.

Luego habrá que probar si lo que propone va a ayudar al país o no.

Y sobre Cataluña, creo que se equivoca. Hablar de que es una ‘nación’ me parece que no gusta a la mayoría de los españoles. Da la impresión de que los catalanes tienen grandes tradiciones y milenarias, y el resto nada. Es hacerle el juego a Artur Mas y a los independentistas.

Por eso, creo que está cayendo en intención de voto en las encuestas y si sigue así, seguirá cayendo algo más.

Creo en cambio, que el gesto de tocar la guitarra al final del programa es lo que más se va a comentar. Iglesias estaba tenso, pero ese gesto le relajó y le acercó mucho al público en un programa que pretende eso: acercar a los políticos al público. Ha hecho bailar a la vicepresidenta, y jugar a baloncesto al secretario general del PSOE.

Por favor, ¿para cuándo Mariano contando chistes de Lepe?

 -Hay que admitirlo: Pablo Iglesias es el mejor comunicador político

 

 

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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