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Septiembre de 2017 va a ser el mes más crítico para España: tomen nota

1 enero 2017 - 22:52 - Autor:

En la agenda de los acontecimientos más importantes de este año, reserven un hueco para septiembre: si las cosas siguen su rumbo, ese mes se celebrará un referéndum ilegal sobre la independencia de Cataluña.

El parlamento catalán, con una mayoría de independentistas de derechas y de izquierdas, va a lanzar su mayor desafío al Estado. Creo que es el mayor desafío desde que en 1934 Lluys Companys decretara el Estado Catalán. En los últimos 40 años, desde la Transición, todo habían sido amagos y negociaciones entre los gobiernos catalanes y el Estado.

Esta vez la cosa va en serio. Un parlamento regional desafío al parlamento nacional.

A su favor, los independentistas tienen una labor de educación en los últimos 40 años, mediante la cual han ido inculcando en las escuelas el odio o la ignorancia al resto de España. Hace poco un amigo me contó que conoció una catalana que tuvo que ir a estudiar a Salamanca, y no sabía nada de Castilla León. Nada de nada.

Además los independentistas catalanes tienen unos medios públicos como TV3, que ha sido la máquina de colocación de comisarios ideológicos para ir preparando a las masas a pensar en que la independencia les traerá prosperidad.

Y por último, no hay cosa mejor que crearse un enemigo para insuflar energía a las masas. Es la teoría del enemigo, exista o no exista. Todos los argumentos que han empleado los independentistas para construir su Show de Truman, han acabado estrellándose contra la realidad económica, política y social.

Y la realidad es que quienes les robaban no era el Estado español sino los políticos catalanes, la familia Pujol. Quienes exigían comisiones a las empresas eran los miembros de sus partidos catalanes, con CiU a la cabeza.

El problema es que el Estado solo puede combatir al independentismo por las vías legales y constitucionales. Pero la batalla de la propaganda la tiene perdida ya que los políticos independentistas siempre pueden ir de víctimas, y cualquier movimiento del Estado como anular constitucionalmente sus decisiones o incluso llevarles ante la justicia, les da mecha para su pólvora. Es tan bonito ser un político perseguido en una democracia como la española…

Además, los independentistas saben que no se puede dejar de salir en los medios porque cuando el asunto muere, cae el deseo de independencia. La prueba es que debido al perfil bajo de los últimos meses, las encuestas revelan que el deseo de independencia ha caído hasta el punto de que ahora ganan los que se oponen a la independencia.

También los independentistas saben que no va a haber manifestaciones de millones de españoles en plazas de todo el país para decirles que desistan, ya que cada español prefiere opinar desde el salón de casa, y dejar que el Estado haga su trabajo.

De modo que a medida que pasen los meses  y llegue septiembre, la situación para el Estado será cada vez más complicada. ¿Cómo parar esa convocatoria? ¿Enviar a la policía? ¿Romper urnas?

Ya en febrero tendremos el primer choque porque se juzga a los dirigentes catalanes como Artur Mas por sus convocatorias ilegales de 2014. ¿Enviarles a prisión? Es lo que sueñan porque sería como si al Barça le robaran un partido a ojos de todo el mundo y que encima expulsaran a Messi, Neymar y Suárez. Qué hermoso ser víctima.

No le veo una fácil solución. Por eso creo que esa fecha, septiembre, va a ser la más importante de este año. O el problema crece, o se estanca. Pero no le veo solución.

Italia no ha cambiado: tan inestable y grandiosa como siempre

5 diciembre 2016 - 14:23 - Autor:

¿Por qué los italianos han votado No al referéndum?

Para empezar, ¿entendían la pregunta del referéndum? Más bien la tesis doctoral porque era una pregunta que contenía muchos temas. Los expertos en referéndums creen que las preguntas deben ser claras y cortas. En el caso de Renzi, había puesto muchas preguntas en una (ver imagen de arriba). Se trataba de preguntar a los italianos si querían suprimir el Senado,  si querían reducir los parlamentarios, si querían reducir los costes de las instituciones políticas, y si querían suprimir el CNEL, que es el Consejo Nacional de Economía y Trabajo.

Renzi pedía el Sí. ¿Por qué? Porque para poner en marcha una ley en Italia, había que pasar por tantos procesos burocráticos, que al final no salía, o salía torcida. En España fuimos más prácticos: el Senado no sirve para casi nada. Hagan lo que hagan, el Parlamento les puede tirar abajo a los senadores cualquier cambio en las leyes.

Como el primer ministro Renzi había metido en el referéndum tantas cuestiones, al final los italianos no sabían lo que votaban. Y suprimir el Senado era muy peliagudo. La palabra Senado es casi un sinónimo de Italia. Todos recordamos a las legiones romanas desfilando con portaestandartes que decían SPQR, Senatus Populusque Romanum. El Pueblo y el Senado de Roma. Suena egregio.

Al final dijeron No. De modo que volvemos a la primera casilla, la Italia inestable de siempre: el primer ministro ha dimitido. Les esperan nuevas elecciones y quién sabe qué más. ¿Caos en la Unión Europea?

Italia es así. No se rompe la Unión Europea con ello. Solo es una escena más de los actores políticos italianos. La Commedia dell’Arte nació en Italia. Es su esencia.

El referendum de Italia ha servido para que los españoles sepan una cosa sorprendente: desde la Segunda Guerra Mundial, han pasado 76 años, pero Italia ha tenido 63 gobiernos. Casi a uno por año. Es como si nos dijeran que desde que llegó la democracia a España, hace 40 años, hubiéramos tenido 40 presidentes, con sus gobiernos respectivos. Pero solo hemos tenido cinco.

Eso quiere decir que España, a pesar de todo, es un país estable.

Pero también quiere decir que Italia, a pesar de parecer inestable, es un gran país porque ‘a pesar de’ esa inestabilidad es la tercera potencia de Europa, es una de las mayores del mundo y su imagen turística, empresarial y artística es de primera categoría.

 

 

 

El mayor enemigo de Maduro son las urnas y por eso prohíbe votar

22 octubre 2016 - 8:45 - Autor:

Pocas horas antes de que Venezuela supiese que no iba a haber un referéndum para echar al presidente Maduro, estuve hablando con un periodista venezolano muy influyente en aquel país.

Le pregunté si creía en la posibilidad de que se llevase a cabo el referéndum y me dijo que no. “Porque Maduro lo perdería e iría a la cárcel”.

Lo mismo pensaba yo desde hace tiempo. En abril escribí un post en este blog casi con las mismas palabras: “Maduro no quiere dejar el poder porque sabe que irá a prisión”.

Y hace poco escribí otro post donde dibujaba los escenarios para Venezuela, arriesgándome a calcular los porcentajes de cumplimiento. Y al referendum revocatorio le daba menos del 5%.  (Pinchar aquí para leerlo).

La razón es sencilla: Maduro, Diosdado Cabello, la cúpula chavista y los cargos importantes de Venezuela han robado, vaciado, esquilmado, violado las leyes y arruinado el país, por lo cual saben que el día que caigan irán a la cárcel o tendrán que salir huyendo.

Maduro controla al poder judicial y al Consejo Nacional Electoral. Basándose en pruebas muy débiles, los ha combinado para suspender el referéndum. El mismo día en que se anunció la suspensión, se fue de viaje por el mundo sin solicitar permiso al parlamento. Y poco antes había aprobado los presupuestos del estado saltándose a la Asamblea Nacional. ¿Asamblea? Le ha cortado el dinero, la ha atacado por traidora y dice que no la reconoce. Y por último el Consejo Nacional Electoral, en manos chavistas, ha pospuesto las elecciones regionales y municipales de este año, al año que viene. Si es que se celebran.

Todo lo que sea pasar por las urnas o por votaciones, es ignorado por Maduro. Si eso no es una dictadura, que alguien le ponga un nombre.

El líder de la oposición Henrique Capriles ha reaccionado diciendo que es “un golpe de estado” y que el pueblo debe “tomar la calle” para protestar. Hace poco me llegó un recorte de periódico donde Chávez dijo lo mismo cuando, siendo presidente, convocó un referéndum y dijo que la Corte Suprema de Justicia no lo podría impedir.

Eso parece no importase a Maduro. La popularidad de Maduro cae por semanas. El pueblo le odia. Y hasta ya hay chavistas que le odian. En la web chavista aporrea.org salen publicados cada vez más artículos contra Maduro. El pueblo pasa hambre y sufre abusos. Ni el chavista más convencido puede taparse los ojos.

Lo peor de todo es que cuanto más se aferre Maduro en su cargo, peor será su caída.

Venezuela se encuentra al borde de un momento decisivo de su historia

30 agosto 2016 - 0:26 - Autor:

 

El próximo 1 de septiembre miles de venezolanos saldrán a la calle a exigir un derecho elemental: votar.

Se trata de un referéndum. Los venezolanos quieren decidir si el presidente Nicolás Maduro debe seguir al frente del país.

Las elecciones presidenciales en realidad deberían realizarse dentro de tres años, en 2019. Pero según la Constitución se puede echar al presidente a mitad de mandato.

Como Maduro fue elegido presidente (por los pelos) en 2013, el referéndum para revocarle debería tener lugar este año.

Ya Hugo Chávez se sometió a ese referéndum anteriormente y ganó. Nada que discutir. Ahora, correspondería a los venezolanos votar de nuevo pero el presidente Maduro quiere impedirlo.

En primer lugar, Maduro y los chavistas han puesto toda clase de obstáculos para iniciar el primer paso. Se necesitaban unas 190.000 firmas para solicitar el referéndum revocatorio. Millones de venezolanos se movilizaron. Ocho de cada diez firmas fueron invalidadas por el Consejo Nacional Electoral (en manos de chavistas), sin dar más pruebas que sus ganas de invalidarlas.

Aun así, era tal la cantidad de firmas que se sobrepasaron los mínimos. Ahora tendría que realizarse el segundo paso que es recoger el 20% de las firmas de los ciudadanos con derecho a voto, cosa que se podría conseguir sin problemas.

Y aquí es donde el abuso de Maduro y los chavistas ha sobrepasado los límites: sencillamente el presidente y su gobierno han dicho que no les da la gana que se celebre. Se han saltado a la torera la propia constitución aprobada por el pueblo.

Si no tiene lugar ese referéndum este año, podría tener lugar el año que viene. Pero hay un problema: según la Constitución, al cuarto año de mandato, si el presidente es revocado, no se celebran elecciones presidenciales sino que toma su puesto el vicepresidente. Con lo cual un presidente chavista seguiría en el poder hasta 2019.

En cualquier diccionario de política, lo que está haciendo Maduro y sus secuaces tiene un nombre: dictadura.

Pero dictadura de la peor calaña. Porque mientras tanto, los venezolanos están pasando cada vez más dificultades. Le asesinan por las calles. No tienen alimentos, no tienen medicinas, y, como decía el video de una pequeña niña de un barrio humilde, no tienen ni para lavarse el pelo con jabón.

Como están hartos de la situación, los venezolanos quieren salir a la calle este 1 de septiembre en una manifestación masiva para exigir el referéndum. No va a ser fácil. Se han movilizado 15.000 policías y soldados, que tratarán de bloquear la manifestación por la fuerza.

El mayor éxito que puede conseguir esta convocatoria es que los medios de comunicación de todo el mundo den cuenta de lo que está pasando. Y lo que está pasando solo tiene un culpable: Nicolás Maduro. Es hora de echarlo y de juzgarlo por crímenes contra el pueblo.

Los británicos nos han enviado un mensaje en una botella: ¿lo hemos entendido?

26 junio 2016 - 12:21 - Autor:

Los reporteros que se han desplazado a Reino Unido para informar sobre el referéndum han escrito muchos reportajes entrevistando ‘gente del lugar’. La mayor parte de las personas que votaron salir de la UE decían lo mismo: porque no queremos más inmigración, porque no tenemos trabajo, porque cierran nuestras fábricas,  porque damos dinero a Bruselas y se lo quedan los funcionarios…

A los británicos les ha sucedido lo que a muchas parejas: cuando falta el amor y dinero, sale a relucir ‘aquello que nos callamos durante mucho tiempo’.

Por ejemplo, ellos ahora temen a la inmigración.

La convivencia de razas y culturas diferentes en el Reino Unido no ha sido un problema relevante cuando la economía ha ido sobre ruedas. Pero ahora, los británicos confiesan sin rubor a los periodistas que están rodeados de demasiados extranjeros y no quieren más: califican de extranjeros a búlgaros, polacos, rumanos… Imaginen a los que vienen de Paquistán.

Los británicos más viejos echan de menos el pasado, cuando salían de casa y sus vecinos hablaban inglés. Ahora, salen, y escuchan un idioma extraño.

En el terreno económico, los británicos echan de menos cuando las fábricas estaban a pleno rendimiento y daban trabajo a todos. Acerías, minas de carbón, fábricas de automóviles, televisores. Eran tan felices…

Con el referéndum, los británicos han escrito un mensaje en un papelito, lo han metido en una botella y lo han enviado a través del canal: “A vosotros os puede pasar lo mismo”.

Las fuerzas que se han desatado sobre Reino Unido se pueden desatar sobre el resto de Europa. De hecho, son las mismas: movimientos migratorios intensos y en grandes masas. Cierre de fábricas obsoletas. Falta de empleo.

Hablemos de empleo. La revolución tecnológica actual no crea tantos empleos como las revoluciones industriales. Por ejemplo, Volkswagen tiene 610.000 empleados en todo el mundo que producen 42.000 vehículos al día. Su valor de mercado es de 61.000 millones de euros.

Facebook vale 300.000 millones de euros en bolsa, y tiene 13.000 empleados. ¿Lo van entendiendo? Con el 2,1% de los empleados de Volkswagen, Facebook vale casi cuatro veces más que Volskwagen.

Hablemos de inmigración.

La falta de empleo, sumada al empobrecimiento de las clases medias, han desembocado en un instinto de autodefensa que impulsa a los europeos a votar a los partidos nacionalistas, antibruselas, y  anti-inmigración… Los votantes se dicen: si Europa significa más inmigración, no quiero esa Europa porque compiten conmigo o con mis hijos.

Las olas migratorias sucesivas han creado grandes bolsas étnicas dentro de los países europeos. De turcos en Alemania, de magrebíes en Francia y en Bélgica, de asiáticos y europeos del este en Reino Unido… ¿Integración? La verdad: menor de la deseada.

La prueba es que –debido a la crisis económica–, los votantes en Francia, en Alemania, en Grecia, en Finlandia, en Dinamarca y en otros países, han hecho lo mismo que los británicos. Votar cada vez más a partidos que defienden una Europa con pocos inmigrantes o una Europa que se parezca más a la Vieja Europa. ¿Qué Europa? No sé cómo decirlo: a una Europa que ya no existe y que probablemente no exista nunca más.

Las señales que enviaron los británicos deben ser bien interpretadas. No han dado la espalda a Europa. Solo han dado un aviso a Europa.

Maduro no quiere dejar el poder porque sabe que irá a prisión

29 abril 2016 - 17:59 - Autor:

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, no va a dejar el poder por la vía legal. Hará todo lo posible por suspender la convocatoria de un referéndum para echarle.

En estos momentos, millones de venezolanos están firmado o dispuestos a firmar la convocatoria de un referéndum para decidir si el presidente de Venezuela debe seguir o debe abandonar el cargo. Este referéndum lo creó Hugo Chávez cuando amplió el mandato presidencial de cinco a seis años.

A mitad de mandato, a los tres años, se podría revocar al presidente, si el pueblo lo quería. Chávez lo convocó en 2004 y lo ganó con el 59% de los votos. Maduro lo perderá.

Cuando Chávez ganó el referéndum en 2004, el barril de petróleo había pasado de unos 10 dólares a 30 dólares de media desde 1998, año en que ganó las elecciones. Había empezado con las Misiones (ayuda a los más desfavorecidos), la economía estaba en expansión y no había escasez. El estado se estaba encargando de correr con todos los gastos, desde expropiaciones de tierras y empresas, hasta los recibos de la luz o regalo de viviendas.

Eso funciona mientras haya dinero en la caja. Ahora no hay dinero en la caja. No hay alimentos en los supermercados. No hay empleos. No hay ayudas para pagar la electricidad. No hay dinero para regalar viviendas. No hay nada.

Si un referéndum obligase a Maduro a abandonar el poder, ¿que creen que pasaría con él? ¿Piensan que se iría a un retiro tranquilo en el atolón maravilloso de Los Roques?

No. El nuevo gobierno abriría procesos judiciales contra Maduro por malversar los fondos del estado, abuso de poder, violación de las leyes y muchas cosas más. Maduro acabaría entre rejas.  Maduro y los suyos, por supuesto.

Maduro no va a dejar que eso pase. Ya ha hecho todo lo posible por retrasar algo tan sencillo como entregar el formulario para pedir el referéndum. La oposición lo viene pidiendo desde hace meses y no fue hasta la semana pasada que el Consejo Nacional Electoral, en manos de chavistas, les entregaron lo que se llama ‘la planilla’. El permiso.

Así será el hastío de los venezolanos, que en pocos días se superaron las 200.000 firmas mínimas. Se requería el 1% de los inscritos en el Registro Electoral reciente: había 197.000 inscritos. Primera prueba, superada.

Ahora hay una segunda fase en la cual tienen que recaudar por lo menos el 20% del censo electoral: necesitan 4 millones de votos. La oposición da por hecho que lo conseguirán.

El tercero y último es convocar el referéndum y obtener mismo número de votos (más uno) que los que obtuvo Maduro cuando ganó las pasadas elecciones en 2013. Necesitarían más de 7.587.535 votos.

Después de eso, si Maduro pierde, tendría que abandonar su cargo. Lo sustituiría el presidente de la asamblea, quien convocaría nuevas elecciones. Entonces sería el fin del chavismo en el gobierno.

Maduro y los suyos no van a dejar que eso pase tan fácilmente. Apelará a un Poder Judicial que de independiente tiene lo que yo se físico nuclear: nada. Retrasará el recuento porque con funcionarios que solo trabajan dos días a la semana, todos los pasos del proceso pueden dilatarse meses.

La lucha de la oposición para vencer a Maduro por la vía legal será larga y tortuosa. Y la lucha de Maduro para impedir que le saquen del gobierno será ilegal y perversa. Lo veremos en los telediarios.

 

Supongamos que los políticos catalanes pudieran organizar un referéndum

29 diciembre 2015 - 8:42 - Autor:

Hace unos días, hablando con un amigo, reflexionamos sobre qué sucedería si dejáramos que Cataluña realizase un referéndum sobre la independencia. Posiblemente, ganaría el No.

Posiblemente. ¿Y eso es el fin de la historia?

Ni mucho menos. Imaginemos que se pone en marcha ese referéndum (que Podemos también propone). Pasarían varias cosas: el gobierno catalán –que controla con sus comisarios ideológicos los medios de comunicación públicos–, iniciaría una estrategia de comunicación para insuflar independentismo hasta en los anuncios de Cola Cao. Quizá perdiera el primer referéndum. Pero exigirían un segundo referéndum, un tercero, un cuarto… Hasta que lo ganara.

Pero imaginemos que se celebra el referéndum en una Diada, o aprovechando una ‘happy hour’ catalana, en la que las emociones corren por las calles y los políticos enamoran al pueblo. Es posible que ganara el Sí.

Gane el sí o el no, esa convocatoria daría paso a consultas por todo el país. Nadie querrá ser menos. “Si pierden o ganan el derecho a decidir sería una constante serie de consultas en el País Vasco, Navarra, Canarias, Galicia, y por último Cartagena. Sería más sensato y más barato disolver la Nación y que cada uno se fuera con su horda o tribu a una sociedad preestatal, predemocrática”, escribe hoy Raúl del Pozo en El Mundo.

Al final, este país dejaría de existir. Seríamos una plurinación, como dice Pablo Iglesias. ¿Y eso es bueno o malo? ¿Acaso no lo elegiría el pueblo? ¿Es la democracia?

Resulta que varios países europeos llevan décadas tratando de formar una entidad mayor llamada Unión Europea para competir con China y EEUU, y al mismo tiempo aquí algunos quieren ir en dirección contraria. Muy sensato, sí.

Que los pueblos voten algo no significa que no se equivoquen. Ahí tienen a Venezuela eligiendo al chavismo durante 17 años hasta que el país se arruinó.

-La democracia de risa de la CUP: pucherazo y rueda de prensa sin preguntas

-¿Por qué Manuela Carmena sigue permitiendo la estatua de un golpista en Madrid?

 

El referéndum de Grecia, una jugada maestra de comunicación (y otras cosas)

6 julio 2015 - 8:33 - Autor:

A los griegos se les preguntó ayer en referéndum si querían recortar su sistema de pensiones, reducir sus gastos militares y aumentar los impuestos.  Eran las condiciones impuestas por el FMI, el BCE y el Eurogrupo para seguir recibiendo dinero. El 61% de los griegos dijo ‘no’ aceptamos esas condiciones.

¿Qué podemos extraer de este referéndum?

1. El referendum convocado por Tsipras ha sido una jugada maestra de comunicación. Las imágenes en la televisión y las fotografías en la prensa de miles de griegos gritando ‘no’ tienen una fuerza emocional indiscutible. Hoy puede entrar en los pasillos de Bruselas con el pecho henchido.

2. Angela Merkel podría desactivar esta oleada popular griega si convocara hoy un referéndum para preguntar a los alemanes si desean seguir rescatando a los griegos.

3. La popularidad de Angela Merkel y de su ministro de Finanzas (Schäuble), en Alemania es superior a la de Tsipras y Varoufakis en Grecia. ¿En qué electores piensan Merkel y Schäuble? ¿En los griegos o en los alemanes?

4. La dimisión del ministro griego de Finanzas forma parte de la teoría de juegos: gana el referéndum, pero presenta su cabeza ante los países de la Eurozona para que no se sientan ‘tan’ derrotados. Magistral.

5. Los europeos siguieron los resultados (por cierto, en tiempo real) con tanta pasión como si estuviéramos en la final de la Champions. Las redes sociales estaban repletas de comentarios. Estas cosas hacen más por la construcción de Europa que Eurovisión o el concierto de Año Nuevo.

6. Para hablar del euro, los medios españoles siguen recurriendo a las opiniones de la prensa anglosajona como Financial Times, The Wall Street Journal y The Economist. Pero no están en el euro. La opinión más importante ayer era de la prensa alemana como Frankfurter Allgemeine Zeitung o Handelsblatt. Y su reacción fue: “los griegos nos quieren extorsionar”, o “esto es lo peor que les puede pasar”.

7. De un lado están quienes dicen ¡bravo! a los griegos por “desafiar al capital y a los especuladores”. De otro, quienes avisan que los griegos “se han disparado un tiro en el pie” y que merecen salir del euro. Una pelea entre izquierdas y derechas. Pero es mucho más serio que eso: se trata de cómo salvar a un país europeo en quiebra técnica.

8. El pueblo griego tiene derecho a expresarse en referéndum, pero también debería hacer un acto de confesión para explicar qué ha hecho con las ayudas desde que entraron en la UE en 1981 (antes que España). Sus infraestructuras no tienen nada que ver con las españolas. ¿Adónde fue la pasta?

9. Grecia debe en estos momentos 322.000 millones de euros a sus acreedores, y por primera vez en cinco años, ha dejado de pagar sus compromisos. Los únicos que le pueden sacar de ese trance son sus socios europeos, los mismos a los que Grecia llama ‘terroristas’.

10. En relación a su PIB, los españoles ha puesto en Grecia más dinero que Alemania, Francia e Italia. Ese dinero ha salido de los impuestos. ¿Hay que convocar un referéndum para saber si lo queremos recuperar?

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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