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La contradicción de pedir a España acoger refugiados y atacar a lo español

19 febrero 2017 - 0:25 - Autor:

 

Unas 160.000 personas se manifestaron en Barcelona para pedir que se acojan más refugiados. El gobierno español se había comprometido a una cifra de 10.700 refugiados, cifra que no se ha cumplido. También exigieron al gobierno catalán que acogiera por lo menos a 4.500.

De esta manifestación hay algo que entiendo y hay algo que no.

Entiendo que se exija cumplir con un compromiso internacional. El Estado español dio su palabra.

Pero lo que no entiendo es que en esa manifestación haya habido personas de partidos que no aceptan al estado español, que agreden verbalmente a representantes de la justicia española, que apoyan un sistema educativo que criminaliza lo español, que quieren eliminar la lengua española de todas las instituciones,  que arremeten contra el ejército español y que, para decirlo claramente, odian a todo lo que huela a español.

A ver si me aclaro: ¿odiar lo español y amar a los refugiados? No tiene mucho sentido.

La diputada de la CUP, Gabriela Serra, no solo ha exigido al gobierno catalán acoger refugiados sino “al estado español”. Que se lo exijan al gobierno local tiene cierta coherencia, pero que se lo exijan a un estado que ellos mismos no reconocen, eso, no tiene nada de sentido.

Voy a ser más directo: esos mismos radicales empujarían hasta expulsarlos de Cataluña a cualquier persona que defienda lo español, y ahora tenemos que juntar las manos y llorar porque resulta que les encantaría acoger a refugiados sirios. Lo siento: o una cosa u otra. Pero sostener las dos se llama contradicción.

Lo más chocante es que a esa manifestación han asistido todos los partidos independentistas. Los mismos que se saltan la ley convocando un referendum ilegal, ahora apelan a los compromisos internacionales del Estado para decir que hay que cumplirlos. Aquí hay algo que me he perdido.

(La fotos están sacadas de la web de la CUP).

 

 

 

 

Al documental de Évole sobre los refugiados le falta una segunda parte

17 octubre 2016 - 8:44 - Autor:

Jordi Évole hizo un documental sobre los refugiados que ayer emitió La Sexta. Si alguien tenía dudas sobre de dónde vienen los refugiados, por qué huyen de sus países, cuánto pagan a los mafiosos, cómo les tratan y adónde creen que van, que vea este documental.

El documental se realizó a bordo del velero Astral, que es un yate de lujo reconvertido en barco de rescate para la ong de Badalona Proactiva Open Arms (Brazos Abiertos). En uno de los días de rodaje se rescataron más de 4.000 personas en el Mediterráneo. Fue el mayor rescate realizado hasta la fecha.

Una de las cosas más sorprendentes del documental es la candidez con la que los refugiados se embarcan hacia Europa. Cuando se suben a esos botes inestables de goma, los mafiosos les dicen que tiren para adelante pues Europa está ahí al lado. Después de navegar horas o días, los que tienen la suerte de ser rescatados, piensan que ya están casi en las cosas de Italia o de Grecia.

Y entonces, Evole les enseña un mapa diciéndoles que están a pocas millas de dónde salieron. No se lo creen.

También piensan que cuando pisen Europa van a encontrar trabajo, paz y vivir felices.

En el caso de España, lo que no saben es que acabarán en un Centro de Internamiento de Extranjeros.  Allí se verifican sus papeles y la mitad son devueltos a sus países. Si en 60 días no han sido devueltos, entonces quedan en libertad.

Quedar en libertad no significa encontrar empleo. Los refugiados vagan de un lado a otro de Europa tratando de reunirse con algún familiar o yendo adonde cree que hay más oportunidades.

Muchos se dirigieron en el pasado al Paso de Calais para entrar en el Reino Unido. A los británicos les entró pánico y en un referéndum votaron salirse de la UE porque así se sentían más seguros.

Otros han entrado en Alemania (más de un millón en año y medio). Resultado: están surgiendo partidos nacionalistas que ganan las elecciones propugnando la expulsión de los refugiados.

Los francoparlantes sueñan con ir a Francia. Un partido que propone salirse de la UE y cerrar las fronteras a la inmigración se ha convertido en el más votado.

Esa es la respuesta a lo que se preguntaba uno de los rescatadores del velero Astral. El miembro de la ong se preguntaba qué iba a pasar cuando llegara a Europa esa pobre gente.

Salvar vidas humanas es parte del deber de cualquier europeo. Pero como decía uno de los rescatadores de Open Arms, aunque tengamos una flota aquí rescatando gente, no se soluciona el problema.

¿Y cómo solucionarlo?

Una de las propuestas que he escuchado es ir a los países de dónde salen estas personas y acabar con la raíz del mal.

Por ejemplo, los nigerianos decían que huían porque les mataba el grupo terrorista radical islámico Boko Haram.

Para combatir a Boko Haram hay que enviar soldados de cualquier país de la UE. Eso significa implicarse en una guerra. ¿Está la opinión pública española preparada para enviar a sus soldados a la guerra? ¿Está preparada para sufrir una respuesta terrorista como el del 11M en 2004?

España ya ha enviado soldados a zonas de conflicto como Mali y otros sitios de Africa (foto de arriba). Pero se limitan a entrenar a los soldados locales y prestarles ayuda logística, al tiempo que dan apoyo a los militares franceses que combaten al AQMI, la rama de  Al Qaeda en esa parte de Africa. Pero lo que se ha hecho es contener a los malos, no erradicarlos.

Eso costaría mucho más dinero y recursos. ¿Estamos dispuestos a aprobar más partidas para defensa ahora que aun hablamos de crisis? ¿Subimos los impuestos para pagar eso?

Otros refugiados huyen porque pasan hambre en sus países. Para solucionarlo, no solo basta con enviar alimentos, sino que hay que controlar las redes de distribución. Esas redes están en manos del gobierno, cuyos funcionarios se quedan dinero, ayudas y medicamentos. Es decir, en manos de gobiernos corruptos. ¿Damos un golpe de estado y tomamos el control del país? ¿Volvemos a colonizarles?

No creo que lo admitiera la opinión pública.

Es decir, todos estamos confundidos. Queremos ayudar a esa pobre gente a sobrevivir porque lo sentimos como un deber moral. Pero salvarles a ellos de morir ahogados solo soluciona la primera parte del problema porque luego vienen otros.

Y si tratamos de cortar la raíz del problema, nos vemos metidos en guerras o en golpes de estado.

Los que dicen que ‘hay que hacer algo’ se refieren a hacer algo con la primera parte del problema que es rescatarles. Eso me parece bien. Pero no solo hay que rescatarles, hay que darles cobijo, empleo y calidad de vida. Si lo lográsemos, lo primero que va a pasar es que el millón de personas que está esperando en Libia se crean de verdad que Europa es el paraíso, de modo que vendrán más.

Y llegará un momento en que no tengamos tantos recursos para todos. ¿Cómo lo solucionamos a largo plazo?

Todo eso formaría parte de la segunda parte del documental que aquí propongo. Hablaría del impacto en el ciudadano medio, el brexit, los grupos xenófobos que están surgiendo en toda Europa, Boko Haram, el hambre en Eritrea, las tropas españolas en Africa y las ayudas europeas con destino incierto…

 

 

Las preguntas sobre los refugiados que nadie se ha hecho hasta ahora

8 abril 2016 - 19:54 - Autor:

Quien no se conmueva con las imágenes de miles de refugiados tratando de entrar en Europa no tiene corazón. Quien no se conmueva con las imágenes de los niños tiritando, de madres sosteniendo bebés o de padres envueltos en mantas es que no tiene corazón.

Son personas que huyen de la guerra, del hambre, de las enfermedades y de la insalubridad. La mayoría salen de campos de refugiados en Turquía para entrar en campos de refugiados griegos, donde son devueltos a los campos de refugiados turcos.

Las ONG han denunciado la poca moral de Europa por pactar con Turquía que los vuelva a acoger a cambio de dinero. La pregunta que solemos hacernos todos es: ¿Por qué no acogemos a esos refugiados?

Pero esa no es la pregunta que hay que hacerse. La verdadera pregunta es: ¿Qué podemos hacer para acabar con el sufrimiento de esos refugiados y no suponga un problema aún mayor para las futuras generaciones?

Tomar la decisión ahora de acoger a cientos de miles de refugiados no es fácil, pero con voluntad, se puede hacer: supondría un enorme gasto de intendencia, avituallamiento, y por supuesto, integración.

Hacerlo, supondría llamar la atención de millones de personas en todo el mundo, que querrían el mismo trato. acogimiento, manutención, trabajo, integración.

Supongamos que los acogemos. Suponganmos que tenemos dinero para hacerlo. Supongamos que nos salen las cosas bien al principio.

Pero no se ha respondido a la pregunta: ¿supondrá un problema para las futuras generaciones de europeos?

Esa es la pregunta. Hay que mirar diez, veinte, cincuenta años adelante, digamos, 2050, e imaginar el impacto en la Unión Europea de los cientos de miles o millones de personas que acogió en 2016. Ahí vienen más preguntas. ¿Saldrán lobos solitarios que atenten contra la sociedad que les acogió? ¿Habrá guetos? ¿Se integrarán? ¿Qué es integrarse? ¿Es mejor que abandonen su cultura y adopten la nuestra? ¿Por qué?

Muchos economistas afirman que ellos sulucionarán el problema demográfico europeo y nos ayudarán a cobrar nuestras pensiones. Desde el punto de vista económico, es un argumento incontestable. Pero las cultura europea no ha sido solo economía. No es solo dinero. Hay más cosas. ¿Seguirán siendo las mismas en el año 2050? ¿Era eso lo que queríamos?

Quizá alguien se ha hecho la pregunta y la ha respondido. Seremos otra cultura, con otros valores, y otro sistema. Será diferente. ¿Mejor? ¿Peor?

Como no es posible adelantarse a ese futuro con una máquina de tiempo, solo nos queda hacernos preguntas. Pero no cualquier pregunta, sino la pregunta exacta: ¿podemos ayudar a los refugiados sin crearles un problema a las futuras generaciones de europeos?

Esa pregunta suena políticamente incorrecta. Sería un indicio de que es la pregunta correcta.

La otra cara de ‘Refugees Welcome’: los radicales imponen su ley en los refugios

5 octubre 2015 - 7:11 - Autor:

La Unión de la Policía Alemana alertó la semana pasada de un fenómeno que ha pasado desapercibido en muchos medios: los campos de refugiados en Alemania están reproduciendo en pequeña escala los mismos males de sus países de origen.

La policía ha constatado que hay peleas entre musulmanes sunnies y chiíes, que se abusa de las mujeres y que los diferentes clanes tratan de imponer sus reglas a la mayoría. Rainer Wendt, el presidente de a Unión de Policías, afirmaba al diario Passauer Neuen Presse, que el fenómeno no era nuevo sino que llevaba semanas: “Grupos formados por etnias, religiones o clanes pelean unos contra otros armados con cuchillos o armas de fabricación casera”, decía Wendt, según recogió la edición de Stern.

Parte de esa violencia nace de la mala calidad de vida: están apiñados en campos de refugiados mientras se les busca mejores viviendas. Pero también sospecha la policía alemana que hay algo que se ha colado dentro de los refugiados: los eternos clanes y grupos religiosos que quieren dominar a los demás, como lo han hecho en sus países de origen.

Al final, los débiles son los que salen perdiendo. Según confiesa Wendt, los musulmanes radicales obligan a rezar a todos los refugiados, y a las mujeres a cubrirse el rostro.

En el caso de los cristianos, la policía tiene que alojarlos en lugares especiales para que no los persigan los musulmanes, lo cual es una paradoja porque están siendo refugiados en un país cristiano. Según Wendt, a los cristianos se les acosa masivamente.

En algunos campos denuncian la existencia de abusos y de violaciones sufridas por mujeres y niños no acompañados, según la policía alemana. Para ellos, Wendt pedía la expulsión inmediata.

Es la otra cara de la foto con el lema ‘Refugees Welcome’.

Una nota de lainformacion.com publicada hace pocos días hablaba de la facilidad con la que estallan los conflictos en los campos, donde se hacinan sirios, iraquíes, afganos… Y de cómo las minorías cristianas y jazidíes son obligadas por los musulmanes a seguir la sharía.

¿Eran estas las normas que esperábamos cuando se les concedió asilo?

 

Unicef alerta de que “millones de refugiados” van a llegar hacia Europa

15 septiembre 2015 - 8:15 - Autor:

El director regional de Unicef para Medio Oriente y Norte de África Peter Salama ha lanzado una estremecedora llamada de alerta: millones de refugiados adicionales pueden venir en los próximos meses.

Muchos pensarán que se debe al efecto llamada, es decir, a la humanitaria reacción de muchos europeos de acoger refugiados. No: Salama se refiere a algo más dramático: la guerra en Siria, en la que el Estado Islámico sigue amenazando a los ciudadanos.

En Siria hay ocho millones de desplazados, o mejor, dicho, de refugiados internos. Salama afirma que si no se detiene la guerra, vendrán más refugiados a Europa que se van a enfrentar a vallas, policías, cruces de fronteras a través de alambradas, trenes abarrotados…

“Podría haber millones y millones de sirios y yendo a Europa o más allá”, dijo en unas declaraciones recogidas por Al Jazeera. Y esto empeorará “si no se logra un mayor esfuerzo para poner fin al prolongado conflicto en Siria”, según recogió Die Welt.

Desde mi punto de vista, el lado humano mostrado por los europeos y por alcaldías no va a resolver el problema. Los expertos dicen que es la mayor migración desde la Segunda Guerra Mundial. Los países europeos no están preparados, y sobre todo, la raíz del problema sigue sin atajarse. La solución supone meterse en una guerra, la guerra de Siria.

Francia y Gran Bretaña, que tienen más experiencia moderna en esas cosas que España, ya lo han reconocido.

Muchos europeos incluso lo están admitiendo. Pero eso supone dar un salto emocional: de acoger refugiados con los brazos abiertos, a enviar a tus hijos a una guerra.

Y cuando más tiempo se tarde, mayor será la oleada de refugiados. ¿Alguien sabe si hay otra solución?

 

 -El complejo de los europeos que explotó por una terrible foto

 -Un video explica por qué los refugiados huyen de Siria

-Alemania espera un millón de refugiados este año: ¿quién aguanta eso?

-¿Por qué los refugiados no se compran un billete de avión para Europa?

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El complejo de culpa de los europeos que explotó por una terrible foto

6 septiembre 2015 - 11:59 - Autor:

El día en que vi la foto de un niño sirio ahogado en las costas de Turquía pensé lo mismo que muchos periodistas: millones de personas van a presionar a sus gobiernos para que hagan algo. Es una foto de alto impacto emocional.

¿Nuevo?

Hace dos años, pasó lo mismo. Un grupo de 426 niños sirios morían asfixiados en Damasco por culpa de gases venenosos lanzados por Al Asad, el hombre que gobierna Siria. Acababa de empezar la guerra civil. ¿Qué hicieron las potencias occidentales presionadas por la opinión pública? Apoyar a los rebeldes que combatían a Bashar al Asad.

Las imágenes de niños siempre dan un giro en la opinión europea respecto a un conflicto. En 1999, miles de personas trataban de huir de Kosovo, provincia Serbia, hostigados por las tropas serbias. Cuando aparecieron imágenes de niños y sus familias destrozados a bombazos, los europeos dijeron ya basta. Desde Saramago hasta Felipe González, todos exigieron que la OTAN bombardeara a los serbios y así fue. Se paró la matanza.

En 1995 fueron los niños chechenos víctimas de las bombas rusas. En 1994 fueron los niños ruandeses muertos a machetazos. Y cuando salían las fotos, los europeos exigían a las potencias occidentales que interviniesen para acabar con esas matanzas. Era una mezcla de humanidad y complejo de culpa.

Pero,  volvamos al presente. Esta oleada de refugiados, ¿de dónde parte? De la Primavera Árabe.

En enero de 2011, un grupo de jóvenes tunecinos se rebeló contra su presidente Ben Alí y lo echó en un plazo de 15 días. Era el país más occidentalizado del norte de Africa y su presidente era un corrupto. Aquello prendió en otros países, y meses después los egipcios echaron a su presidente, Hosni Mubarak.

Los europeos estaban emocionados. Los periodistas también. El pueblo árabe, armado con internet y mucha esperanza,  se levantaba en las plazas contra los tiranos. La rebelión se contagió a Libia, pero allí se desató una guerra civil. Gaddafi respondió con dureza. Tenía armas. Empezaron a morir civiles. Niños también.

La presión de la opinión pública europea se puso en marcha y la OTAN envió barcos y aviones de guerra. Machacó a Gaddafi y a sus tropas. Gaddafi fue ejecutado ante la cámara de un móvil. Hoy Libia es un caos ingobernable.

La Primavera Árabe saltó a Siria, otra dictadura gobernada por una dinastía. Los Al Asad. Apoyamos a los rebeldes, y como entre ellos estaba Al Qaida y el Estado Islámico, pues sin quererlo apoyamos al mayor grupo terrorista islámico antioccidental de la historia.

Resultado: el Estado Islámico está conquistado Siria y los sirios huyen más que nunca para salvar la vida.

Es decir, por ayudar a los sirios rebeldes a combatir a Al Asad, provocamos el exilio de millones de sirios: huyen porque quieren un futuro mejor, pero muchos de ellos mueren en el camino, incrementando el complejo de los europeos.

Es lo que ha pasado con la foto del niño que se ahogó frente a las playas de Turquía. Desató millones de comentarios, de editoriales, de viñetas, de debates, de ‘likes’ en Facebook, de condolencias, de carteles y de lágrimas. De remordimientos. El europeo siente que debe compensar su actitud, y mostrarse más solidario.

Es un gesto de nobleza y de compasión natural.

Pero Europa sí ha ayudado a los sirios desde el principio. Ha presionado al gobierno sirio para que no use armas químicas. Ha ayudado a los rebeldes de forma más o menos velada con sistemas de comunicación y espionaje. Ha donado montañas de dinero para los campos de refugiados en Turquía, en Jordania y en Líbano.

Y ahora está ayudando a acoger a los refugiados sirios.

Pero eso no va a acabar con la causa del problema: la guerra civil de Siria. Para acabar con la guerra civil y de paso aplastar al grupo terrorista Estado Islámico, habría que enviar aviones, carros de combate y, supongo, soldados en masa. Participar en una guerra.

¿Hay muchos europeos solidarios dispuestos a eso? ¿Les entrará complejo de culpa cuando vean morir a soldados europeos? ¿Les entrará complejo de culpa al ver cómo usamos máquinas de destrucción masiva? ¿Sentirán remordimientos por participar en una guerra?

Lo sorprendente es que, al igual que muchos europeos olvidaron a los 426 niños sirios que murieron asfixiados por armas químicas en 2012, olvidarán también al pobre Aylan que se ahogó en una playa de Turquía. El complejo de culpa acaba secándose con el bienestar.

 -Un video explica por qué los refugiados huyen de Siria

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Un video explica por qué los refugiados huyen de Siria y vienen a Europa

4 septiembre 2015 - 10:04 - Autor:

¿Por qué están huyendo de Siria? ¿Cuántos refugiados vienen a Europa? ¿Cuántos refugiados hay en el mundo?

El profesor Hans Rosling, célebre por sus explicaciones sencillas basadas en objetos y en gráficos impactantes, da algunas de las claves.

En Siria existían 20 millones de personas. Actualmente, más de la mitad, es decir, 12 millones, han huido a otros sitios dentro y fuera del país debido a la guerra civil que se desató hace tres años, tras las rebeliones producidas por la Primavera Árabe.

De esos 12 millones, 8 millones permanecen en otras poblaciones de Siria. Lo que se llama ‘refugiados internos’. Pero 4 millones han salido y están viviendo en campos de refugiados o en ciudades de los países fronterizos como Turquía, Jordania y Líbano.

El número de refugiados ha seguido aumentado porque el cruel y violento Estado Islámico está controlando cada vez más ciudades.

¿Cuántos están intentando ir a la Unión Europea? Para la fecha en la que se hizo este video, antes del verano, eran un cuarto de millón. Europa para ellos representa estabilidad y posibilidades de conseguir empleo.

Para conserguirlo, tratan de acogerse al llamado ‘derecho de asilo’. La UE está planteando unas cuotas para que puedan acogerse al asilo. Eso incluso les garantizaría a los refugiados el paso legal por las fronteras. Pero hay más personas que huyen que cuotas permitidas.

Por eso, la UE está tratando de enviarles el mensaje de que no pueden admitir más. Para ejercer ese derecho los refugiados tienen otra fórmula que es entrar ilegalmente en la UE y una vez allí, pedir acogerse a la convención de Refugiados. Y por eso ponen en peligro su vida viajando en pateras, camiones, lanchas o lo que sea.

En 1967 se aprobó el Estatuto del Refugiado. Protege a “las personas que tienen un temor fundado de persecución debido a su raza, religión, nacionalidad, membresía en un grupo social específico, u opinión política. Además se encuentra fuera de su país de nacionalidad y no puede obtener la protección de su país, de donde es nacional, o de residencia habitual, o no puede volver ahí, por temor de persecución”.

Las últimas imágenes, como la de un niño ahogado en una playa de Turquía, están aumentando la presión para que se incrementen las cuotas. Eso será sin duda una buena noticia para miles de refugiados, pero puede tener el ‘efecto llamada’ y crear un tapón de botella aún mayor. Está por ver.

Muchos se están haciendo otra pregunta: ¿por qué los países árabes más ricos no acogen refugiados? En teoría, ellos son los más adecuados para hacerlo porque están más cerca de los sitios cultural y socialmente. Pero hasta ahora solo se han conformado con poner dinero y nada más.

La ONU calcula que en el mundo hay hoy 15 millones de personas que viven desplazadas de sus países de origen. Los países de la ONU tienen el deber de acoger a estos refugiados, bajo ciertas condiciones.

La web Inspiraction hace un resumen que copio y pego sobre los tipos de refugiados. Afirma que hay campos de refugiados en todo el mundo que acogen desde 50 personas hasta casi medio millón.

-Refugiado Económico: la situación económica que existe en sus países no le permite encontrar un trabajo o prosperar. Estas personas escapan hacia otros países que le ofrezcan esperanzas de vida mucho mejores.

-Refugiado Político: a causa de su activismo político o por sus ideales son perseguidos por las fuerzas de su país. Eligen huir de su país por temor a perder la vida y la de su familia.

-Refugiado Ambiental: muchos refugiados han tenido que abandonar sus casas porque las inundaciones les han dejado sin nada. El cambio climático que causa sequías y desertización ha acabado con las cosechas de miles de somalíes, y la deforestación, que ha afectado a sus medios de vida y a sus hogares, ha provocado que otros cientos de ciudadanos emigren de sus ciudades.

-Refugiado de Guerra: estos han tenido que abandonar sus casas y campos porque ha estallado, en su país o zona en la que vive, una guerra o un conflicto social. Las causas pueden ser por conflictos internos o entre países, una división de estados o cuestiones étnicas.

-Refugiado Sanitario: estas comunidades se ven en la obligación de desplazarse a otras regiones porque las enfermedades, el hambre y la pobreza afectan gravemente a sus familias y vecinos.

 

-Alemania espera un millón de refugiados este año: ¿quién aguanta eso?

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Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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