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Los desgarradores relatos de quienes perdieron a sus seres queridos luchando contra Maduro

17 junio 2018 - 13:29 - Autor:

A lo largo del primer semestre de 2017, miles de venezolanos se lanzaron a las calles para protestar ferozmente contra el régimen dictatorial de Maduro. Bloquearon calles, levantaron barricadas y marcharon en manifestaciones durante meses.

El gobierno respondió enviando a las fuerzas del orden, que mataron a más de 150 ciudadanos, la mayoría jóvenes estudiantes. Al final, exhaustos y deprimidos, los manifestantes volvieron a sus casas.

La periodista venezolana afincada en España Carleth Morales se propuso no olvidar. En septiembre de ese año, pocas semanas después del fin de las manifestaciones, decidió recoger en un libro los testimonios más dolorosos de los familiares de los asesinados.

Con la ayuda de otras informadoras en Venezuela, Morales logró juntar hasta 26 testimonios de padres, hermanos, familiares y amigos de algunos fallecidos. Lo tituló 26 crímenes y una crónica. Un editor venezolano consiguió a duras penas bobinas de papel e hizo una primera tirada especial de mil ejemplares. 

Las historias son desgarradoras. Caso por caso, el libro cuenta el día en que esos jóvenes salieron a protestar con la ilusión de cambiar Venezuela, pero en un momento dado, los familiares reciben la noticia de que “algo ha pasado”.

A la madre de Juan Pablo Pernalete (19 años) le tocó buscar el hospital donde su hijo, aparentemente, estaba herido. Pero nada más llegar alguien le dijo:”Tienes que ser fuerte: tu hijo ha muerto”.

Para el gobierno de Maduro, su hijo era un terrorista. No. Había sido asesinado.

David José, 22 años, era hijo de los Vallenilla Luis. Lo primero que les llegó era que su hijo había “caído preso” en una manifestación. En realidad, dos guardias nacionales se le acercaron a menos de dos metros y le dispararon tres veces. Le impactaron el el corazón, en el pulmón y en el hígado. Murió casi instantáneamente.

“David José era mi único hijo. Como padre siempre le dije que lo iba a apoyar en todo aquello que despertara en él algún interés, y efectivamente, siempre lo hice”, dice el padre en el libro de Morales. Para el gobierno, David José era “una víctima”. En realidad fue un asesinato.

Paúl René Moreno formaba parte de los Cascos Verdes, una organización humanitaria formada por médicos para socorrer a los afectados por las marchas. Les trataban contra los efectos de las bombas lacrimógenas. Llevaban casos y guantes verdes. En Maracaibo, un todoterreno arremetió contra un grupo de Cascos Verdes que estaba descansando sobre la acera. Atropelló y mató a Paúl.

Su hermano Carlos, que estaba en Madrid, recibió llamadas de madrugada. Intentó contactar con familiares en Venezuela quienes solo le decían que “pasa algo con Paúl”. Entró en Google y tras teclear el nombre, apareció la noticia de que “Estudiante de Medicina Paúl Moreno fallecido hoy en protestas”. 

Era su único hermano. A raíz de la muerte de Paúl, su hermano Carlos y su cuñada crearon en Madrid la Fundación Dr. Paúl Moreno Camacho, gracias a la cual se ha creado un pasillo verde donde se canalizan medicinas a Venezuela.

Los testimonios de los familiares de los asesinados, junto con las anotaciones de Carleth Morales crean un profundo e impactante documental escrito del período más sangrante de la historia de Venezuela después de la Guerra de Independencia. 

El contexto en que se produjeron las manifestaciones es el de un país ferozmente empobrecido por un gobierno corrupto y despótico, dirigido por una banda de delincuentes y expulsado de las organizaciones internacionales,. Ese gobierno ha amañado las elecciones para perpetuarse en el poder porque sabe que, el día en que caiga, todos sus miembros irán directamente a prisión a pagar sus delitos.

Y seguramente el libro de Carleth (imagen derecha) servirá para que los jueces reconstruyan aquellos crímenes, y para que el mundo no olvide nunca a las víctimas del peor periodo en la historia de Venezuela.

(26 crímenes y una crónica se puede obtener en Amazon pinchando aquí).

Cómo invadir Venezuela con un ejército de miles de libros

30 marzo 2018 - 16:55 - Autor:

Los venezolanos no tienen semillas para sus cultivos, no tienen medicamentos, no tienen papel higiénico, no tienen carne ni leche, no tienen libertad de expresión, y aunque no lo crean, no tienen libros. 

María Beatriz Medina, directora del Banco del Libro de Venezuela, afirma que los venezolanos está sufriendo una escasez de libros por lo difícil que es producirlos o traerlos del exterior, según informaba el diario Publimetro.

De modo que además de las estanterías de los supermercados, hay otras estanterías vacías: las de las librerías.

Pero una iniciativa española permite mitigar esa escasez. Desde la página web bluebottlebiz se puede acceder a más de 4.000 recursos gratuitos en formato de libro o video. 

El objetivo: “ayudar al pueblo de Venezuela a superar la dificultad de acceso a información, y especialmente a la de recursos de formación empresarial, que vive el país. Queremos defender la libertad de lectura en Venezuela”, afirman los promotores.

Detrás de esta campaña hay un gigantesco esfuerzo “de miles de autores y decenas de editoriales que mantienen con respecto a otros países su catálogo con el precio habitual y accesible solo a suscriptores, pero han aceptado ponerlos de forma gratuita en Venezuela”.

BlueBottleBiz se define como “una comunidad de conocimiento en la nube”. En el caso de Venezuela, quieren invitar a todos a participar con sus seguidores, familiares o amigos en Venezuela para “poder llegar a todo el pueblo venezolano”.

Dentro de esta iniciativa también ha cabido el lanzamiento del libro “Salvemos Venezuela: la lucha por la libertad y la paz” (Editorial Lid). Es un texto escrito por varios autores venezolanos, que detalla las maniobras de los dirigentes venezolanos para destruir al país mediante una ideología (el socialismo del siglos XXI, lo llaman) que ha sido nociva en todos los países donde se ha implantado.  En el prólogo se puede leer: 

“Los ensayos de este libro han sido escritos por ciudadanos indignados con el proceso de involución institucional de Venezuela porque, desgraciadamente, año a año, hemos observado cómo se ha ido deteriorando la democracia para implantar un régimen colectivista al servicio de una oligarquía extractiva de los recursos de la población y destructiva del marco institucional que permitía una convivencia pacífica”.

Con todas estos movimientos, se trata de promover una invasión pacífica y silenciosa: una invasión de libros. Al pueblo venezolano le han quitado muchas cosas, pero no sus opiniones ni sus pensamientos.

Venezuela, cada vez más cerca de estallar: ¿qué va a hacer Estados Unidos?

26 junio 2017 - 21:04 - Autor:

 

En marzo de 2015, cuando aún era presidente, Obama dijo que Venezuela representaban una amenaza para la seguridad nacional de EEUU. Estas declaraciones fueron vistas por muchos venezolanos con enorme esperanza, pues hasta llegaron a imaginar que escondían el deseo de una invasión para acabar con el mandato de Maduro.

Desde entonces, es una obsesión permanente, tanto de los opositores, que lo celebrarían, como de Maduro, que denuncia a cada rato una conspiración.

Sea una exageración o no, la prensa norteamericana cada vez está más alarmada por la inestabilidad en Venezuela. “El petroestado del señor Maduro podría causar mayores dolores de cabeza a los Estados Unidos y a América Latina que Cuba aislada”, afirmaba hace pocos días un artículo escrito por dos analistas para The Wall Street Journal. “Una implosión podría significar mayores envíos de cocaína a América Central y los EEUU, así como un aumento masivo en el flujo actual de decenas de miles de refugiados que ya huyen del país para los Estados Unidos, Colombia, Brasil y otros lugares. Y una consolidación del poder podría permitir a Maduro profundizar su asociación con los adversarios estadounidenses”.

Lo que viene es para echarse a temblar.

El próximo 30 de julio se realizarán elecciones para formar la nueva asamblea constituyente. Las condiciones impuestas por Maduro impedirán que sean unas elecciones libres. En su lugar, esas elecciones permitirán que organizaciones chavistas por todo el país nombren a los nuevos representantes del pueblo, con lo cual la vieja asamblea elegida apenas hace dos años y medio será neutralizada.

Esa nueva asamblea se pasará meses o años redactando la nueva Constitución. Mientras tanto, el gobierno cerrará su mano sobre la oposición y la neutralizara. Y lo más probable es que cuando esté lista la nueva Constitución, no se celebrará referéndum, o si se hace, no será con las garantías legales.

A partir del 30 de julio empezará una nueva Venezuela. Será algo así como la República Socialista Soviética de Venezuela. En ese momento, sí representará una amenaza para todo el continente porque, como decía el artículo de The Wall Street Journal, Venezuela será como”una nueva Cuba sentada sobre trillones de dólares de reservas de petróleo”.

¿Qué hará Estados Unidos?

Para empezar, para el norteamericano de a pie, Venezuela no representa una preocupación. Lo único que podría movilizar a la opinión pública sería una amenaza militar, pero eso no existe pues cualquier analista replicaría: ¿es que Venezuela tiene misiles balísticos? No. ¿Tiene unas fuerzas armadas temibles? No. ¿Poseen una poderosa flota aérea? No. ¿Nos pueden invadir? No.

“Apenas pueden alimentar a su gente”, decía hace poco Alex Jones, un comentarista que tiene su propio canal en YouTube.

De modo que, para el norteamericano medio, Venezuela no es una prioridad. Hay cosas que les preocupan más como Corea del Norte y su potencia nuclear, Irán, el Estado Islámico y Rusia.
Sin embargo, cuando más pase el tiempo, peor: Venezuela en manos de Maduro y sus militares se irá convirtiendo cada vez más en una amenaza. Y cuando empiecen a subir los precios del petróleo, aún más porque contarán con más recursos para asentar su dictadura.
Lo que nadie pensaba que iba a pasar está pasando: que la influencia cubana en el mundo en lugar de decaer, está creciendo.

 

Venezuela, cada vez más cerca de ser la Corea del Norte del continente

27 abril 2017 - 20:16 - Autor:

Desde que ganó por los pelos las elecciones presidenciales en 2013, el presidente Maduro se ha convertido en el peor mandatario de la historia de Venezuela y en uno de los peores del mundo.

La economía, que estaba mal, ahora está  colapsada. No hay economía. El bolívar se ha devaluado a niveles insólitos. El estado no tiene recursos ni para pagar a los pensionistas. El gobierno chavista ha arruinado a la industria petrolera, pero también a la credibilidad internacional del país pues no logra que le presten más dinero.

Ni siquiera tiene capacidad de refinar petróleo, pues lo tiene que hacer fuera del país.

Los sistemas de abastecimiento no funcionan porque ya no hay nada que abastecer. El gobierno ha hundido la producción agrícola y de casi todas las industrias a fuerza de nacionalizaciones. Controla los medios de comunicación ya sea comprándolos, prohibiéndolos o cortándoles el papel.

No hay comida, el pueblo pasa hambre y además se muere en los hospitales porque no hay medicamentos. Por no haber, no hay ni aire acondicionado.

Maduro ha metido en la cárcel a sus enemigos políticos. A otros los ha inhabilitado. Y además reprime al pueblo con violencia, usando a la policía, a la guardia nacional y a los paramilitares, que son los ‘colectivos’ armados por el gobierno. Y por otro lado, suprime y encarcela a los militares disidentes, pero premia con sospechosos negocios a los adeptos al régimen.

Tiene casi todas las condiciones para parecerse a Corea del Norte: es un gobierno comunista (no socialista, sino comunista), controlado por una élite que no admite elecciones, controla los medios de comunicación, asesina a sus enemigos y ha desabastecido al país, como suele suceder con ese tipo de regímenes. ¿Qué le falta para ser Corea del Norte?

Cerrar las fronteras.

Para empezar, está cerrando las fronteras diplomáticas. La última ha sido anunciar su salida de la OEA, la Organización de Estados Americanos. Ahora solo le falta imponer el toque de queda (cosa que no tardará), y amordazar definitivamente al pueblo. Luego, cerrará las fronteras e impondrá definitivamente y con todo el horror, la dictadura de los chavistas.

Muchos esperan que caiga este régimen chavista en las elecciones. No caerá así porque no convocará elecciones. Se mantendrá allí mientras pueda. Con violencia, por la fuerza y con locura. Solo una gran conmoción puede echarle del poder.

La verdad que hay detrás de los últimos escándalos políticos en Venezuela

1 abril 2017 - 19:38 - Autor:

El Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ha dado marcha atrás. Le había arrebatado sus poderes a la Asamblea nacional (un golpe de estado judicial se le llegó a llamar), pero ante la presión nacional e internacional, ha decidido devolver a la Asamblea el poder soberano que le quitó.

Voy a intentar  explicar lo que ha pasado desde el principio.

Cuando se formó la nueva Asamblea nacional en diciembre de 2015, los chavistas perdieron el poder legislativo. Les quedaba el Ejecutivo, ya que al presidente lo elige el pueblo, no como en España, que lo elige el Congreso. Para controlar al Judicial (y tener dos de los tres poderes), Maduro adelantó un cambio de jueces a última hora y obtuvo así el control del Supremo.

La primera medida del nuevo Tribunal Supremo en diciembre de 2015 fue aceptar una queja por la cual quedaban suspendidos tres nuevos diputados. La razón, la imaginan: irregularidades en el recuento de votos, bla, bla, bla… Con ello, quitaba a la Asamblea la mayoría parlamentaria para aprobar importantes medidas.

La Asamblea se reunió y dijo que el Supremo no podía hacer nada porque a los diputados los elige el pueblo, no el Supremo. Desde entonces, el Tribunal Supremo de Venezuela, por orden de Maduro, ha ido tumbando todas las iniciativas de la Asamblea. Maduro se ha burlado de la Asamblea, ha dicho que no la reconoce, no le presenta las cuentas, la ignora, la insulta y hasta no les paga los salarios.

Pero sucedió algo recientemente. Dado que Venezuela se ha quedado sin dinero, Maduro quiere formar empresas mixtas con China y Rusia para operar el petróleo, concretamente con la rusa Rossneft.

Pero para operar empresas petrolíferas mixtas del estado, se necesita el permiso de la Asamblea . Como la Asamblea no se lo iba a permitir a Maduro, entonces el presidente presionó al Supremo para suspender a la Asamblea, y arrebatarle el poder, basándose en la idea de que estaba en desacato. Una argucia más. (vean aquí la resolución del TSJ).

Pero la furia nacional e internacional ha sido tan fuerte, que Maduro ha tenido que dar marcha atrás. Bueno, el Tribunal ha dado marcha atrás, que es lo mismo.

Pero el problema sigue ahí. Maduro no puede obtener dinero con la creación de empresas petrolíferas mixtas con Rusia o China, que también son sus principales prestamistas.

Maduro necesita dinero urgentemente. Tiene que devolver créditos en abril: 3.600 millones de dólares.

Si no los paga, el escaso crédito de Venezuela se disolverá. Su modelo se seguirá cayendo a pedazos. La situación interna empeorará. Pero él no renunciará. Sus planes de destrucción continúan porque él cree que hay que destruir a la oposición. Ha dicho varias veces que no entregará el poder.

Ahora solo falta saber qué idea infernal se le ocurre para seguir destruyendo a Venezuela.

Cuando la ideología te ciega: las últimas tonterías de IU y de Podemos

23 febrero 2017 - 23:11 - Autor:

El coordinador de Izquierda Unida dijo hace poco que el preso político Leopoldo López, encarcelado desde hace tres años en Venezuela, está allí por golpista. Para él, no es un preso político.

¿Golpista? Esto es lo que pasó de verdad.

A principios de 2014, estallaron una serie de rebeliones populares en las principales ciudades de Venezuela. El motivo se lo imaginan: no hay alimentos, no hay medicinas, no hay seguridad, y el gobierno no hace nada. Leopoldo López, líder de un partido socialdemócrata llamado Voluntad Popular, encabezó muchas de las marchas contra el gobierno. Resultaron muertas más de 40 personas por la represión de la policía.

Dado que el gobierno de Maduro jamás ha reconocido haberse equivocado (su ideología se lo impide), acusaron a López de ser el instigador, lo encarcelaron y abrieron un juicio. Se le condenó a 13 años de prisión.

Sin embargo, en meses posteriores se supieron cosas sobre ese juicio. Uno de los fiscales, Franklin Nieves, afirmó que le habían obligado a presentar acusaciones falsas, so pena de destituirle. “Leopoldo López es inocente”, dijo a The Wall Street Journal. “Fue un juicio netamente político y debe ser un juicio nulo… Se violaron todos sus derechos humanos al negarle sus testigos y todas las pruebas que solicitó”. El fiscal tuvo que huir a EEUU con su familia. ¿Y por qué tiene tanto miedo? “Los fiscales y los jueces temen que si alguien disiente con la ejecución de una orden puedan ser detenidos o se invente contra ellos un caso criminal y se les envíe a prisión”. Eso dijo en octubre de 2015.

Un mes después, Rosa Amelia Azuaje, una perito lingüista venezolana que analizó por petición de los jueces las declaraciones de López en la asonada, dijo que el tribunal tergiversó sus palabras. Jamás dijo que de las declaraciones de López se pudiera razonar algún tipo de llamado a la violencia. Hoy la lingüista sufre persecuciones y amenazas.

En resumen, fue un juicio amañado. Leopoldo López está en la cárcel como preso político. No es un criminal.

Pero Alberto Garzón ni se entera. Bueno sí. Lee los periódicos, pero le pasa como a esas personas que no quieren que sus prejuicios se derrumben. Su mundo, es tan bonito…

Si Leopoldo López se hubiera levantado contra un gobierno conservador, seguro que Garzón habría dicho que en Venezuela hay presos políticos, habría encabezado manifestaciones y se habría encadenado ante la embajada de Venezuela. También habría dicho que la violencia de estudiantes era el resultado de la “dialéctica histórica de los débiles contra los fuertes”. De modo que no es una cuestión de principios sino de ideología: yo, con los míos a muerte, hagan lo que hagan.

Lo mismo pasa con Podemos. Estoy esperando que en la web de Podemos se mencione algún día la crisis de Venezuela. Tienen palabras para cualquier opresión en el mundo, pero nada para Venezuela. Han criticado la reciente visita de Macri, el presidente de Argentina, diciendo que “en un año de gobierno ha aplicado un tarifazo de gas, agua y electricidad, tiene en un año de gobierno un saldo de 200.000 despidos al mismo tiempo que salen los Papeles de Panamá”.

También defienden a Milagro Sala, una dirigente sindical que está detenida por manifestarse como lo hizo Leopoldo López, y acusada de extorsión, intento de asesinato y fraude. Para ellos no es una criminal, sino una presa política.

En cambio, en Podemos nunca han dicho nada de lo que pasa en Venezuela, donde hay cientos de presos políticos y cada día el pueblo es más pobre. Sufren recortes de agua, de energía eléctrica y con los bajos salarios no pueden afrontar la inflación. En Venezuela se asesinan 30.000 personas al año, la mayor parte pobres.

Una de dos: o se defiende a los dos presos (López y Sala), o se acusa a los dos. Pero a uno sí, y a otro no, es un contrasentido.

Lo que pasa es que esos partidos están cegados por su ideología. Para cualquier ser humano razonable, las opiniones de Podemos e IU no deberían ser tomadas en cuenta, ya sea que opinen de los nuevos planetas descubiertos por la NASA hasta el Día Internacional del Gato. Siempre se dejarán llevar por la ideología,

 

El dilema venezolano: caer en manos de delincuentes o quedar atrapados en la dictadura

9 febrero 2017 - 21:55 - Autor:

 

Hace unos días, un grupo de delincuentes secuestró a un joven venezolano en Caracas y pidieron 20.000 dólares. La familia pagó. Ahora están haciendo sus maletas. Se largan de ese país.

Esta noticia ocuparía la portada de todos los medios españoles. Allí, ni un breve. Es tan normal que secuestren a jóvenes y pidan rescate…

El escritor gallego Juan Tallón fue invitado en octubre pasado a la Feria del Libro de la Universidad de Carabobo (FILUC). Era la primera vez que iba. Fueron ocho días en los cuales escuchó, vio y escribió. Cuando le alojaron en el Guaparo Inn y bajó a desayunar, no había ni leche ni azíucar. Y al servirse mermelada, alguien le avisó: “Cuidado, está caducada”. Lo cuenta en un reportaje para Jot Down titulado: Ocho días encerrado en Venezuela. 

Cuando hablaba con venezolanos, lo único que le contaban eran historias de la inflación, de los cortes de luz y de agua y de los secuestros. Una venezolana le confesó que deseaba irse porque le sucedió algo grave a su hijo. “Estaba acompañado por un amigo, sacando una bebida de una máquina. No era en una zona peligrosa, aunque aquí ya todas la son, y tampoco era de noche. Pero apareció un carro con tres hombres y los metieron dentro a punta de pistola. Les preguntaron dónde vivían, y qué medidas de seguridad había en su comunidad. Les pareció más fácil asaltar la casa del amigo de mi hijo, y allí se presentaron, amordazaron a su mamá y a sus hermanos, y saquearon todo lo que tenían de valor».

Cuenta este escritor gallego, que al hijo de esta mujer y a su amigo también se los llevaron, y que luego los dejaron abandonados.

Esto está afectando tan seriamente a la población, que un amigo me contó que ya ha ensayado varias veces qué hacer en caso de que alguien secuestre a sus hijos. Sabe cómo negociar.

Ese mismo amigo me envió un WhatsApp que resumía así la situación: “Nuestro dilema es caer en manos de la delincuencia, o quedar aquí atrapados por la dictadura”.

Muchos españoles han tenido que salir de España para buscarse la vida porque aquí no encuentran trabajo. Los venezolanos que salen de Venezuela tiene trabajo, tienen casa, y se quedarían allí de no ser porque pueden secuestrarles o matarles. Y si se quedan, verán que la situación económica es cada vez peor. Sin visos de cambiar.

Ese es su gran dilema.

 

 

Nunca pensé que haría esto: enviar una caja de medicinas a Venezuela

21 noviembre 2016 - 22:02 - Autor:

Acabo de enviar medicinas a Venezuela. Me las pedían para una persona sin recursos que estaba muy enferma. No eran medicinas raras o difíciles de conseguir. Era amoxicilina y vitamina B12.

Nunca pensé que haría eso: enviar medicinas a Venezuela.

Cuando yo vivía en Caracas, recuerdo que tenía uno de los sistemas de farmacias más adelantados del continente y mucho más avanzado que en España. Las farmacias estaban por todas partes y abrían 24 horas. En España, entonces, solo unas pocas estaban de guardia y había que recorrer media ciudad para encontrarlas.

El sistema de farmacias venezolano llegó a ser tan eficaz que se exportó. En las afueras de Madrid abrió hace años un hipermercado de farmacia: era más que una farmacia porque se podía encontrar toda clase de medicamentos, y además lo mismo que en los súper de las gasolineras.

Como la inmensa mayoría de las medicinas que se venden en Venezuela son importadas, y como no hay divisas para pagarlas, el país se ha quedado sin medicinas. La gente se muere de infecciones estúpidas. Por decirlo claramente, un venezolano de clase alta tiene más dificultades de acceder a medicamentos básicos que el español más humilde. Y más posibilidades de morir.

Para colmo de males, el gobierno venezolano controla estos envíos de medicinas y a veces los bloquea. Cada medicamento que entra en ese país es una prueba vergonzante de su incapacidad.

¿Saben quiénes sufren esto más que nadie? Los pobres. No tienen familias en España o en Miami que les envíen las medicinas. Solo pueden enviar un mensaje por Twitter y esperar misericordia. Su gobierno hace tempo que se ha olvidado de ellos.

(Pero los que sienten cariño por ese país no se han olvidado. El 21 de diciembre, Bertín Osborne, Carlos Baute y Franco de Vita darán un concierto en Madrid para recaudar medicamentos para Venezuela. Toda la información aquí).

 

Brasil, Palestina, Colombia: ¿por qué no sale Venezuela en la web de Podemos?

25 octubre 2016 - 20:44 - Autor:

“Comunicado de Podemos sobre la preocupante situación política en Brasil”.

“Pablo Iglesias visita Ecuador y Colombia”.

“Pablo Iglesias se reúne con el presidente Barack Obama”.

“Podemos ante el resultado del Reino Unido”.

“Podemos ante el ‘no’ en el plebiscito de Colombia”.

“Podemos ante la agresión del gobierno polaco a los derechos de las mujeres”.

“Podemos ante el abordaje del barco de ‘Mujeres Rumbo a Gaza’.

Estas son las noticias internacionales destacadas en la web de Podemos. Reflejan preocupación o puntos de vista sobre Colombia, Brasil, Reino Unido, Palestina… pero nada sobre Venezuela.

Venezuela es desde hace tiempo el país latinoamericano que está creando más preocupación a escala internacional. Inflación, escasez, amenazas de golpe, hambre, abusos, asesinatos, muertes en hospitales, confrontación entre la asamblea y el presidente Maduro…

A pesar de todo eso, resulta extraño que en la web de Podemos no se le dedique ninguna línea. Ni siquiera poniendo el nombre ‘Venezuela’ en el buscador. Sorprende que no digan nada de acontecimientos recientes muy graves sucedidos en Venezuela.

Resulta extraño que, si pretenden ser un partido con sensibilidad social por la gente, prefieran destacar en su capítulo de noticias la “visita de partidos de Corea del Sur para conocer el sistema de transparencia y finanzas de Podemos”, que opinar sobre el asalto a la Asamblea de Venezuela por chavistas hace pocos días. ¿Es más importante una visita de coreanos a la sede de Podemos que el asalto a la sede de la democracia?

Tampoco se entiende que Podemos se queje de la destitución de Dilma Rousseff como presidenta de Brasil, a pesar, como dice Podemos, de “haber sido elegida democrática y legítimamente”, pero no diga nada de los insultos, bloqueos y abusos del presidente Maduro a los diputados “elegidos democrática y legítimamente” por la gente venezolana.

Y resulta incomprensible que Podemos defienda el viaje de un barco de mujeres a Gaza, pero no defienda las gigantescas manifestaciones callejeras de la gente en Caracas y venidas de todas partes de Venezuela para protestar contra el gobierno chavista.

Más raro es que Podemos tome posiciones “ante la agresión del gobierno polaco al derecho de las mujeres”, pero no diga nada sobre la agresión y humillación del gobierno de Maduro a las mujeres de los presos políticos venezolanos.

¿Por qué?

(Pueden pinchar aquí para ver la sección de noticias de Podemos)

La diferencia entre las cunas de cartón de Venezuela y Finlandia

23 septiembre 2016 - 8:37 - Autor:

Cada vez que nace un niño en Finlandia, la madre tiene derecho a un regalo del estado que consiste en una caja de cartón con ropa, sábanas, un colchón pequeño, pañales, productos de aseo y juguetes. Usan las cajas como cunas porque cuando se lanzó  la idea, antes de la Segunda Guerra Mundial, había familias pobres que no tenían ni cuna y los niños estaban obligados a dormir con las madres.

Las cunas de cartón  también se están promoviendo en Argentina. Es una forma de apoyar la natalidad.

En Venezuela, se ha filtrado una foto de un hospital en la que un grupo de neonatos están metidos en cajas de cartón. Al principio, el responsable del hospital dijo que era una noticia falsa, pero al final sus comentarios en Twitter le desmintieron. Era verdad.

Como suele pasar con las noticias que vienen de Venezuela, hay ciertas personas que salieron en defensa de las cunas de cartón pues si los finlandeses las entregan, ¿por qué no Venezuela?

Hay una gran diferencia. Las cajas de Finlandia son bastante amplias y resistentes. Están hechas para ese propósito y llevan muchas regalos.

¿Y las cunas de cartón de Venezuela? No están fabricadas para servir como cunas. Están ahí porque en ese país no hay cunas. Y a falta de cunas, usan cajas de cartón como se puede ver en alguna foto. Hasta se ve que una contenía apósitos o algo parecido. No estaba hecha para ser cuna. Hay otras fotos que muestran cajas de plástico. Y una foto bastante espantosa que salió en 2013 muestra cajas de cartón y plástico con bebés en el suelo, junto a las bacterias y a las cucarachas.  Es la foto de abajo. procede de un hospital de Maracay.

Quien esté interesado en saber la realidad de los bebés de Venezuela no lo tiene difícil. Hay muchas noticias. Cada día mueren muchos bebés en ese país por falta de cuidados. Uno de los reportajes más estremecedores lo publicó un enviado especial de The New York Times que recorrió los hospitales del país de arriba abajo.

Una médico le dijo que cuando les llegaban bebés enfermos solo podían saber que entraban vivos pero muchos salían muertos. No había medicamentos ni aparatos.

Siempre que salen noticias estremecedoras de Venezuela, hay un grupo de personas en España que hacen piruetas para defender a Maduro.  Por ejemplo, cuando ven fotos o videos de colas ante supermercados, dicen que es un montaje. Sí, claro, la CIA envía cientos de miles de espías a los supermercados de Caracas para que hagan cola y hacerse fotos.

En el caso de los bebés, algunos respondieron por Twitter que Finlandia usaba cajas para los bebés. Lo dicen porque no han visto las cajas de Finlandia, por supuesto.

Y ahora yo me pregunto: ¿qué pasaría si un gobierno español, cualquiera, se pusiera a repartir cunas de cartón en los hospitales públicos? Lo voy a decir: causaría el estupor publico, y los mismos que admiran las cajas de cartón en Venezuela, saldrían diciendo que es una vergüenza y culparían a los recortes en sanidad. El titular de la prensa sería: ‘El escándalo de las cunas de cartón”.

Vamos, que hasta podría caer el gobierno por dar cunas de cartón.

 

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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