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La Liga fracasa en La 1: los motivos del error estratégico de TVE

24 agosto 2015 - 15:34 - Autor:

Televisión Española ha vuelto a La Liga y ha decidido programarlo por la primera cadena, olvidando que el hábitat de esta competición está en Teledeporte y no en La 1. El motivo: este tipo de encuentros no logra congregar las audiencias generalistas que sustentan La 1.

Da la sensación de que los responsables de TVE han creído que la emisión de un encuentro liguero iba a ser un reclamo para subir media de cuota de pantalla. Pero se equivocaban de cuajo.

Los tiempos han cambiado y el fútbol no es siempre infalible. De hecho, en los noventa, cuando TVE se repartía con las autonómicas estos mismos derechos, la emisión se producía los sábados por La 2.

El Levante-Celta de Vigo de este domingo se ha quedado en un pobre 8 por ciento de cuota de pantalla, con 1.073.000 espectadores, dato muy bajo para el primer canal de TVE, que suele cosechar excelentes resultados en esa franja con su tradicional contenedor de cine La película de la semana.

Sin ir más lejos, hace 7 días, la cinta Sígueme el rollo aupó a La 1 a 17,1 por ciento de cuota. Y es que las proyecciones cinematográficas incluso duplican la cuota de pantalla de la liga BBVA. No es nada nuevo, esta competición tampoco destacó el pasado año en Cuatro.

Este movimiento estratégico, no sólo supone una pérdida puntual de share: peligra la estabilidad de uno de los pocos prime time de la cadena pública en los que cuenta con un público fidelizado.

Los espectadores tienen interiorizado que el domingo por la noche en La 1 de TVE se proyecta un potente título cinematográfico. Por tanto, fomentar un vaivén de programación, por las necesidades de las emisiones ligueras en esa franja horaria, es dar vía libre a El Peliculón de Antena 3 y dejar escapar una marca consolidada.

En domingo o en sábado (donde se programarán los encuentros de forma más habitual), La Liga debería ir a su parcela natural: Teledeporte. También el programa Estadio 1 (5.9 por ciento de cuota y 516.000 seguidores), que sólo evidenciará síntomas de debilidad en el late night  de La 1 ya que entronca con la esencia de una cadena más minoritaria. Por ritmo, por narrativa y por forma de presentar los contenidos.

Este movimiento sería, además, un aliciente para Teledeporte, único canal deportivo en abierto. Porque la forma de programar la televisión ha cambiado desde los noventa, ahora cada contenido tiene su medio natural. Y los deportes no son siempre un reclamo para un canal generalista. Por tanto, el porvenir de una cadena pública, como La 1, no pasa por caer en el tópico del fútbol como salvavidas, que ni fideliza público ni crea marca. La salvación del primer canal de TVE está en la inversión en una consistente identidad propia a través de otros mundos creativos, alternativos e imaginativos. Pero esa ya es otra historia.

@borjateran

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Los trucos de la TV para favorecer la telegenia de sus presentadores

1:43 - Autor:

Antes de la existencia de Instagram, la tele ya utilizaba sus filtros…

Salir guapo en la tele es incómodo por naturaleza. Desde que se inventó la pequeña pantalla son habituales necesidades escénicas para favorecer a actores, presentadores, colaboradores y, por supuesto, invitados. O, al menos, intentarlo.

Lejos quedan aquellas medias (de vestir) que las actrices obligaban a calzar en los objetivos de las cámaras. De ahí que, en determinadas ocasiones, percibiéramos a Sara Montiel algo borrosa y con un brillo excesivo en su vestido. Incluso había estrellas internacionales, como Catherine Deneuve, que en las campañas de promoción de sus películas portaban, de plató en plató, su repertorio de medias para incorporar amablemente en la lente. Pura artesanía destinada a crear ese ambiente nebuloso que inevitablemente embellecía al personal, ya que provocaba una especie de miopía instantánea en el espectador.

Por suerte o por desgracia, todos estos trucos han ido sustituyéndose por filtros digitales que se han democratizado como nunca, sobre todo, gracias a la red social que más fomenta el retoque, Instagram. Aunque con la alta definición, ya no sirven las medias y sus sucedáneos ni para atracar bancos. Son otros elementos los que mandan en la televisión.

1. La iluminación

La iluminación siempre ha sido crucial. Es el gran as en la manga. De hecho, las antiguas folclóricas sabían localizar en los platós donde estaba la “buena luz” y no se movían de su foco ideal para, así, impedir cualquier evidencia de imperfección y aparecer radiantes ante el público. Cuanta más luz en los primeros planos, mejor. Y a más edad (y menos operaciones de cirugía estética), aún más luz.

Los platós de El Programa de Ana Rosa (en la foto de arriba), Espejo Público, Zapeando o el desaparecido Alaska y Segura son ejemplo de lograr puestas en escena con una iluminación que favorece a los protagonistas del formato y, además, hace sentir al espectador en un espacio acogedor.

2. La cámara lo más lejos posible

Es preferible que el camarógrafo esté lo más lejos posible del protagonista del show. De esta forma, se suavizan rasgos y otras susceptibilidades. Sin embargo, no siempre se puede. Menos aún si hay que leer el ‘autocue’ (chivato que tiene la cámara para dictar el guion al comunicador de turno). Entonces, el conductor necesita la cámara bien cerca. Excepto si es Alaska, que es capaz de descifrar lo que pone en el ‘cue’ aunque esté situado en la otra punta del estudio. Como si nada.


 
Otra argucia es la altura de la posición de cámara. Determinados presentadores piden un plano con cierto picado. Se trata de poner la cámara un poco más alta del protagonista del show, ya que los cenitales (casi) siempre favorecen. Es suficiente con que el encuadre mire un poco por encima ‘del hombro’ para hacer vivir un tiempo más feliz a más de un maestro o maestra de ceremonias.

3. Sofás incómodos

Los sillones o sofás confortables deben estar prohibidos en televisión, pues el invitado en cuestión cae repanchingado. La tele exige estar erguido, como si estuvieras a la defensiva. Los asientos de los platós suelen ser de un diseño original, pero poco o nada hospitalarios para el que los ocupa. Así, el protagonista mantiene el tipo, como les sucede, por ejemplo, a los miembros del jurado de Insuperables en La 1: Ana Milán, Santiago Segura y Pitingo, que disfrutan del show, sin posibilidad de bajar la guardia.


 
4. Maquillaje invisible

El maquillaje en televisión es fundamental para proteger la piel de la virulencia de los focos, que matan el color natural de la piel y sus rasgos. Los presentadores más coquetos, utilizaban un maquillaje tan denso que generaba una especie de “segunda piel”, borrando casi todas las imperfecciones. Consecuencia: hace más joven, pero te mata la personalidad. Además, desde la llegada del HD o alta definición, este método tiene un efecto adverso, transmite una cara acartonada. Y es que la minuciosidad de la alta definición no perdona y está obligando a la reinvención de las técnicas de maquillaje.

Cuesta más disimular. Incluso con los tradicionales juegos de sombra para perfilar el rostro y disimular determinadas partes que, a partir de una edad, destacan en imagen. Por ejemplo, la temida papada. Ya lo decía la canción: Sombra aquí, sobra allá, maquíllate, maquíllate.


 
El poder de la iluminación es incuestionable en televisión, aparato que es pura luz. La posición, la colocación de cámaras, la realización y el maquillaje dependen de la luz. Pero sobre todo y, por encima de las superficialidades, lo más importante es la confianza y seguridad en sí mismo del comunicador en cuestión. Que se acepte con sus bellezas e imperfecciones, que se deje llevar por su carisma (si lo tiene). Porque ese es el mejor truco para salir atractivo en la tele: transmitir desde la personalidad propia que entierra cualquier dictadura de los insípidos cánones de la guapura estándar.

La emotiva despedida de Concha Velasco a Lina Morgan en ‘Cine de Barrio’ (VÍDEO)

23 agosto 2015 - 14:46 - Autor:

 
Este sábado, en horario de máxima audiencia, Cine de Barrio ha rendido homenaje a Lina Morgan con un emocionante repaso a su trayectoria a través de la mirada propia de Concha Velasco.

El programa divulgativo cosechó un buen resultado de cuota de pantalla (10.5 por ciento de share y 1.164.000 espectadores) con la emisión de la película Dos chicas de revista. Aunque el momento más especial del espacio, del que la propia Morgan fue madrina en 1998, llegó cuando Concha Velasco se despidió de su compañera y amiga María de los Ángeles López Segovia, Lina Morgan.

@borjateran

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‘Sálvame Deluxe’ y los invitados de saldo

11:56 - Autor:

Este verano, Sálvame Deluxe ha duplicado con éxito su presencia. Ahora se emite en el prime time de los viernes y, además, los sábados. En plena sequía de contenidos en la televisión por el estío, el programa de La Fábrica de la Tele sale fortalecido con su fórmula de cotilleo, peleas, polígrafos y delirios incontrolables, donde ni siquiera ya necesitan grandes cabezas de cartel como reclamo.

Cada vez más, los invitados de Sálvame Deluxe son poco o nada populares. De hecho, tienen bastante poco que contar. Los preferidos: las posibles amantes de hijo de folclórica o, en su defecto, amigos folclóricos de hija de folclórica (ayer, Sema). En definitiva, vale cualquier sucedáneo de folclórica. Incluso también se convierten en entrevista perfecta los propios jefes del programa, como Carlota Corredera que narró el nacimiento de su hija.

Es la cualidad del programa: convertir en tele-realidad todo lo que toca. Y es que, al final, lo que menos importa es el invitado. Lo crucial es dibujar la trama con inteligencia para que despierte el interés del espectador, ya sea a través de una poligonera recauchutada con ganas de popularidad, cueste lo que cueste, o con un colega de Chabelita, que se sienta en el plató soltando como si nada que ‘está en lo más alto‘.

¿Ser entrevistado en Sálvame Deluxe es estar en lo más alto? No, pero para una parte de la población sí. Existen varias generaciones que han construido sus referentes televisivos con este tipo de programas, made in Telecinco, que ejemplifican una variante de fama efímera en el que lo que menos importa es el oficio, el esfuerzo, el talento o la coherencia con uno mismo.

El superpoder de la factoría Sálvame es su capacidad para convertir en espectáculo casi cualquier instante. No es fácil de hacer y ellos siempre logran el más difícil todavía, conquistando a la audiencia más fiel. Aunque también es importante que toda esa audiencia sepa consumir los contenidos con una mirada crítica, entendiendo que el programa es sólo un show de entretenimiento sin más pretensiones y trascendencias que entretener. No todo el mundo lo digiere de esta forma. Quizá tampoco Sema, que fue el protagonista venido arriba de la noche.

Una noche de miserias convertidas, en gran medida. en comedia. Y eso es lo mejor y más complicado del magnético universo de Sálvame Deluxe, un programa construido con habilidad para conectar con grandes cuotas de pantalla y evitar un posible desgaste, a pesar de contar con una edición extra más los sábados.

Al contrario, han transformado el posible obstáculo en virtud. El Deluxe de los sábados no ha sido un problema, ya que han convertido el formato al modo miniserial de fin de semana. El viernes te presentan la primera parte del culebrón y te van cebando para engancharte para el sábado, donde se producirá el desenlace de prácticamente todo lo que te cuentan el viernes. Con pruebas definitorias del polígrafo, claro. La magia de la televisión que sabe como dejar pegada a la audiencia. La telenovela hecha tele-realidad.

@borjateran

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10 años del final de ‘A dos metros bajo tierra’: 6 minutos magistrales para la historia de la TV

22 agosto 2015 - 12:20 - Autor:

Todos los capítulos arrancaban con un epitafio. Todos, menos el último.

Era difícil imaginar que una serie sobre un tanatorio iba a hablar de forma tan certera de la vida. A dos metros bajo tierra lo consiguió. Así, con mayúsculas. Y HBO fue la cadena que tuvo la visión de producir las cinco temporadas de la mano de su creador, Alan Ball.

Esta semana, se han cumplido diez años de la emisión de su final. Fue el 21 de agosto de 2005 cuando la serie de culto terminaba para siempre.

Una década después, los conflictos y personajes de A dos metros bajo tierra siguen más que vigentes. También el cierre de su episodio de despedida: emocionante, sencillo y honesto. Un reflejo de la propia vida.

La narrativa de los seis últimos minutos de la ficción es uno de los finales más magistrales y redondos de la historia de la televisión. Es el mejor fundido (a blanco) que podía tener A dos metros bajo tierra.

> Puedes ver el final pinchando aquí

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Frank Cuesta carga contra su propio canal, Discovery (VÍDEOS)

10:03 - Autor:

Tras mostrar su indignación por el programa de Telecinco Vaya Fauna o las corridas de toros, Frank Cuesta vuele a lanzar una intimidatoria advertencia desde su canal de Youtube. El destinatario del mensaje: su propio canal, Discovery. “No soy un americanito que todo lo hace porque sí“, ha sentenciado el aventurero, mirando a cámara, a través de la popular red social de vídeos.

De nuevo, Frank de la Jungla muestra su irritación en público, aunque no dice los motivos del enfado con la compañía televisiva. Sólo resalta: “nos quedan dos años de contrato, el programa se esta viendo en 30 países, es un exitazo, pero hay cosas por las que no puedo pasar”.

Una declaración que grabó justo antes de irse a rodar una nueva edición de su programa Wild Frank, que emite el canal al que lanza el enojado mensaje. Se trata de Discovery Max, la cadena temática de documentales asentada en España que más producción propia realiza en este género. Y lo exportan, aprovechando las sinergias de los canales internacionales de la compañía matriz internacional.

La aventura salvaje continúa en Wild Frank, aunque el más indomable del programa parece el propio presentador. Sus comentarios aireados en Youtube, que entremezclan reivindicación, altanería e indignación, han sido protagonistas de un verano de escasa actualidad televisiva.

No se salva de ser diana de las críticas desde Youtube ni el canal que acoge su show, Discovery. Tampoco lo medios de comunicación, a los que acusa de la descontextualización de sus controvertidas declaraciones en determinadas informaciones sobre sus vídeos en las redes sociales.

El altivo temperamento que muestra Frank Cuesta en Youtube está robando protagonismo al trabajo que desarrolla en sus programas aunque, al mismo tiempo, también está dando más visibilidad mediática al presentador y a su cadena Discovery. Paradojas de la televisión… y las redes sociales.

> Frank Cuesta, el triunfo de la lucha en la jungla de las redes sociales

@borjateran

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4 lecciones que la TV de hoy debe aprender de Lina Morgan

21 agosto 2015 - 9:05 - Autor:

Las cadenas de televisión dedicaron en la jornada de ayer una gran parte de su programación a recordar la figura de Lina Morgan. No podía ser de otra manera. Especialmente TVE, que lideró la noche (13.5 por ciento de cuota) con su homenaje Gracias por vivir, donde se rescataron grandes momentos de la trayectoria de la actriz gracias al valioso fondo documental de la cadena pública. Una trayectoria en la que Lina Morgan demostró que los tópicos están para desmontarlos y hasta reírse de ellos. También en televisión, donde rompió con tabúes gracias a la perseverancia de su talento.

1. Lo antitelevisivo es televisivo

Lina Morgan no era una cabeza de cartel al uso. A primera vista, no era el prototipo ni de guapa ni de actriz protagonista. Pero su carisma, capacidad de trabajo e intuición sobre las tablas lograban un cóctel explosivo que no podías dejar de mirar. Y así, sus obras de teatro, retransmitidas por TVE, arrasaron en audiencias de forma inaudita, reuniendo a 20 millones de espectadores.

Estas emisiones teatrales eran antitelevisivas: sólo había cuatro cámaras enfocando la estática puesta en escena del falso decorado de un teatro. Pero funcionaba y triunfaba, porque mostraba lo más extraordinario: una historia contada con un carisma arrollador, donde lo que menos importa es el físico o el envoltorio visual. Lo crucial es el talento.

2. La importancia de reírnos de nosotros mismos

Los grandes éxitos de Lina Morgan eran una retrato tácito de un país que venía de una cruenta guerra, superaba una dictadura en blanco y negro y descubría la explosión de la libertad. Morgan reflejaba en sí misma ese país de prejuicios, apariencias, picaresca e ingenuidad. Y así sus obras se convirtieron en un fenómeno que conectaba con toda la sociedad, sin exclusión. Porque se reía de España, pero también Lina Morgan se reía de Lina Morgan. Sus interpretaciones siempre sabían meter la morcilla cuando tocaba o sonreír al espectador si el telón bajaba antes de tiempo. Hacía autocrítica latente y se transmitía al patio de butacas o en cámara.

Porque Lina Morgan sabía que era Lina Morgan, pero cuando estaba sobre las tablas trataba al espectador con la complicidad de ser una más. Haciendo, así, partícipe a la audiencia de su experiencia, algo crucial que no siempre se consigue en la televisión de hoy que, a veces, ha primado en exceso comunicadores perfectos sin capacidad de autocrítica. Pero el éxito está del otro lado: del de la confianza próxima.

3. El plató vivo

Uno de los grandes secretos del éxito de Hostal Royal Manzanares es que era una comedia de situación adaptada a la idiosincrasia española. Contaba con público en el rodaje. Y ese público en la grada era vital. Valerio Lazarov, productor de la ficción, supo intuir que cada trama de la serie necesitaba estar arropada por la reacción sonora de los propios espectadores a los que Lina Morgan subía a saludar, rompiendo la cuarta pared de la televisión al final del programa. Era el clímax perfecto para concluir cada capítulo. De nuevo, esa cercanía con el público convertía cada episodio en un acontecimiento especial.

No eran, como suele suceder en la actualidad, público de agencia de figuración: contratado, que mecaniza su función en los programas hasta transmitir aburrimiento, automatismo y dejadez. En Hostal Royal Manzanares eran personas que acudían a los estudios de Prado del Rey con la ilusión de vivir un evento único que jamás vuelve a pasar. Conocer a Lina Morgan, ver las tripas de la tele y sorprenderse con el show. Y ese ruido ingenuo de la gente de la calle siempre es un valor añadido para cualquier formato. También hoy… y siempre. De hecho, la propia Lina Morgan en series que no contó con una grada con audiencia real (Compuesta sin novio, Una de dos, Se puede), no alcanzó los mismos resultados de audiencia.

4. Pensar en el público hasta el último día

La última vez que Lina Morgan apareció en televisión fue en el portal de su casa, lugar en el que realizó unas pequeñas declaraciones para el programa Espejo Público de Antena 3. Ya estaba enferma, aunque, como buena artista, intentaba frenar cualquier tipo de especulación. No podía casi hablar, estaba afónica, pero no bajaba la guardia de bromear a través de la mímica. Su último gesto en esa grabación describía a la perfección su talante y talento: lanzó un emocionante beso mirando a cámara. Un beso que surgió espontáneo, pero con la fuerza de una gran mujer de los escenarios.

Porque Lina seguía siendo esa artista que no dejaba de pensar en el público e incluso de jugar con su personaje hasta cuando no estaba interpretando ningún personaje. Siempre intentando acabar en alto el show, aunque sólo fuera una entrevista callejera. Y es que Lina era de esas intérpretes que transmitía siempre la aureola de artista, que cuando la ves en el teatro, en el cine o en la televisión sientes que estás viendo algo especial. Y esa es la mejor meta que puede tener la televisión: conseguir que el espectador se sienta especial.

@borjateran

(IMAGEN: ACADEMIA TV)

Lina Morgan: sus entrevistas más sinceras en televisión (VÍDEOS)

20 agosto 2015 - 11:35 - Autor:

Con su sentido del espectáculo, Lina Morgan supo consumar una radiografía cómplice de una época trascendental de España. La cómica brillaba sobre el escenario, pero poco quiso que se conociera de su vida privada. Al contrario, en su día a día prefería pasar desapercibida entre una multitud que no olvida. Su hogar, cerca de El Retiro, en un inadvertido bloque de 12 plantas, con terrazas y piscina, era su escondite. Pocas veces habló de sí misma, pero rescatamos las entrevistas más sinceras de la gran cómica, donde Lina Morgan dejaba paso a María de los Ángeles López Segovia:

AUTORETRATO

http://www.youtube.com/watch?v=aPAK9H0IFDM

TATUAJE

MOMENTOS (Con Fernandisco)

AHÍ TE QUIERO VER (Con Rosa María Sardá)

QUERIDOS CÓMICOS

PASA LA VIDA (Con María Teresa Campos)

INFORME SEMANAL

DE TÚ A TÚ

CINE DE BARRIO (Celebrando cumpleaños de Lina con Carmen Sevilla)

LINA MORGAN (Con Pedro Ruiz -primera parte de 6 vídeos)

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A FONDO: Lina Morgan, la actriz que sabía el guiño que necesitaba el público en cada momento

Lina Morgan ha muerto: la actriz que sabía el guiño que necesitaba el público en cada momento

11:32 - Autor:

Nació a muy pocos metros del que después se convertiría en su propio teatro, La Latina. Allí, llegó a colgar el cartel de ‘no hay localidades’ a diario. Lina Morgan ha fallecido, tras dos años luchando contra su enfermedad, primero en el hospital madrileño Beata María Ana y después en su casa del barrio Niño Jesús.

Lina Morgan alcanzó, durante décadas, una popularidad imposible hoy en día que la convirtió en la actriz más querida de todo el país. Una admiración común que no entendía de edades, ni de clases sociales.

De familia humilde y nacida en plena Guerra Civil, Lina empezó su trayectoria como bailarina hasta que se transformó en una vedette particular, su instinto sobre el escenario contagiaba al público. Rápido, destacó en la compañía del gran productor teatral del Madrid de ‘la revista’, Matías Colsada (antiguo propietario de los teatros La Latina y El Monumental, entre otras míticas salas).

Visto su desparpajo, este magnate confió en María de los Ángeles López Segovia el papel protagonista de la obra Mujeres o Diosas (1956). Entonces, no quedó más remedio que buscar un nombre más a tono con el universo del espectáculo. Así que Lina cogió su diminutivo y, a la caza de la palabra con sonoridad perfecta, se inspiró en el pirata y la Banca Morgan, un símbolo que en la época parecía lo más cosmopolita y glamouroso.

Ya no había marcha atrás, había arrancado un carrerón imparable en teatro, cine (más de 25 películas, su favorita: La tonta del bote, 1970) y televisión. Mucha televisión, donde participaría en prestigiosos Estudio 1 con La chica del gato (1966), El landó de seis caballos (1968) o diferentes formatos de variedades.

Pero, tras la muerte de Franco, Lina, que empezó a invertir dinero propio en sus funciones, se arruinó, pues en la resaca de la dictadura el público comenzó a dar la espalda al humor más castizo de la revista del destape. Sin embargo, fue con una invitación de José María Íñigo a Directísimo cuando la artista recuperó el foco de atención perdido y despertó la curiosidad masiva de la audiencia. De esta forma, con ayuda de la promoción televisiva, pudo estrenar obras como Casta ella, casto él, junto a Florinda Chico y Antonio Ozores.

Aunque fue con Vaya par de Gemelas cuando todo cambió. La obra arrasó en taquilla, desde 1980 hasta 1983. Se recaudaron casi 3000 millones de pesetas y ahí surgió un revolucionario flirteo entre Morgan y la pequeña pantalla. Y es que TVE decidió grabar, tal cual, la función teatral sobre las hilarantes hermanas gemelas. Sólo bastaron cuatro cámaras y el poder de Lina (y su pierna) sobre las tablas de su Latina.

EL CARISMA DEL TEATRO QUE TRASPASÓ LA TV

Lo que pudiera parecer una estática retransmisión escénica que rozaba lo antitelevisivo, se transformó en un colosal éxito que sedujo a 20 millones de telespectadores y que alimentó más las ansias de ver a Lina, en directo, en el teatro con su particular radiografía de España. La actriz consumó la fusión perfecta entre tele y teatro como acontecimiento mediático.

En la misma línea, luego vendrían Sí al amor (1984-1987), El último tranvía (1987-1991) y Celeste no es un color (1991-1993), donde compartía escenario con Marisol Ayuso, Doña Eugenia en Aída. Todas estas comedias fueron taquillazos y su emisión televisiva era una cita obligada.

Y, claro, con la llegada de las privadas, Antena 3 tentó a Lina para protagonizar una serie de verdad: con sus exteriores reales, sus cambios de localizaciones… Compuesta y sin novio, dirigida y escrita por Pedro Masó, fue la historia elegida. Lina Morgan intentaba crecer como actriz. Tuvo buenas audiencias, aunque esta producción pasó más desapercibida con el paso del tiempo. ¿Por qué? Le faltaba el runrún del público del teatro.

De hecho, su gran triunfo televisivo fue Hostal Royal Manzanares. Un invento de Valerio Lazarov, ideado al milímetro por y para la actriz. Cuatro temporadas de audiencias millonarias con un papel por el que la actriz cobró 24 millones de pesetas por capítulo.

Después de Hostal Royal Manzanares se intentó reproducir el éxito catódico de Lina con otras producciones: Una de dos (otra de gemelas, 1998), Academia de baile Gloria (2001), o, en 2004, la insípida tira de sketches de ¿Se puede?, que fue un fiasco y que despertó el malestar de la intérprete con TVE porque consideraba que había sido mal programada.

EL SECRETO DE SU ÉXITO Y SU FRACASO

Al final, sus últimas series no lograron repetir aquellas audiencias millonarias y pincharon. Y es que todas estas producciones se olvidaron de la clave del éxito de Lina Morgan: la esencia del teatro de la comedia. Porque la actriz es de esa estirpe de artistas que lograba la magia de ir más allá del guion para interactuar con la emoción del público en directo, ya fuera con el suspiro, la sonrisa o la carcajada.

Una cercanía que se traducía en miradas cómplices con su público que estaba sentado en su teatro y, también, en su Hostal Royal Manzanares, una serie que se grababa como una función y en la que, al final, Lina subía a saludar a sus fieles a la grada. Lo hacía con un simbólico ramo de flores en la mano. Un momento que transmitía un gran derroche de emoción también desde casa.

La televisión impulsó la imagen de diva teatral de Morgan, pero de diva tangible, cercana, real, intuitiva. Es la última gran cómica de la España que sabía reírse de sí misma, la artista que sabía el guiño, el gesto y el gag que necesitaba el público en cada momento.

http://www.youtube.com/watch?v=hGVReHUd5sQ#t=53m56s

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Así ‘destroza’ Youtube a los cantantes: las 4 mejores actuaciones manipuladas (VÍDEOS)

1:57 - Autor:

Youtube se ha convertido en el gran archivo mundial de videoclips musicales. Los artistas han relegado a la cadena MTV y utilizan esta plataforma para promocionar con fuerza sus carreras. Aunque, también, los usuarios aprovechan el lado participativo de Youtube para destrozar temas emblemáticos por obra y gracia de la manipulación del sonido.

Backstreet Boys, Celine Dione e incluso The Beach Boys han sufrido delirantes reinvenciones de actuaciones míticas, al ser post-producidas por internautas que dedican horas y horas a doblar su gag de la forma más real posible.

Nunca unos desafines fueron tan creativos, pues logran una parodia desternillante del desentone. Es el triunfo de la inventiva de la gente que crea contenidos en las redes sociales, primero utilizando Youtube y ahora expandiéndose a otras aplicaciones como Vine (que sólo permite colgar 6 segundos de ocurrencia).

Estos son 4 imprescindibles ‘montajes-desafinados’ de la historia de Youtube (recomendable bajar el volumen de sus receptores).

Backstreet Boys – I Want it That Way

Celine Dione – Titanic

Beyoncé (y Obama)

The Beach Boys – I Get Around

Por suerte, estas cuatro piezas son puros montajes. Porque luego también están los desafines reales, como el que estos días ha protagonizado Enrique Iglesias, en el Starlite Festival de Marbella. Él no necesita doblaje para destrozar un icónico tema como La Chica de Ayer. Rigurosa versión original:

@borjateran

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Borja Terán, editor


“Soy licenciado en periodismo y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en diferentes soportes (televisión, radio e Internet). Con la mirada siempre puesta en la creación, el estudio de los viejos y nuevos escenarios audiovisuales y el desarrollo de nuevos formatos para contar historias. Porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo mediático.

Esa curiosidad es el cimiento de este blog dedicado a la televisión que nos toca vivir, sin dejar de recordar la del pasado y permitiéndonos soñar con la del futuro.”

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