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‘La Sexta Noche’ y su particular versión de ‘Juego de Tronos’ en el Congreso de los Diputados

24 enero 2016 - 3:24 - Autor:

Cualquier parecido con la ficción pura coincidencia. O tal vez no. La “batalla” por La Moncloa parece estar a la altura de la táctica por el trono de hierro en Juego de Tronos.

Así lo ha plasmado el equipo de grafismo de La Sexta Noche, que ha realizado una particular versión de la sintonía de la serie de HBO para ilustrar su programa de anoche.

Porque, tras las elecciones del 20D, el particular juego de pactos de los diferentes partidos se está convirtiendo en una trama de estrategia digna de enrevesada ficción norteamericana.

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Los programas e informativos de La Sexta disparan su audiencia

23 enero 2016 - 16:37 - Autor:

Como un juego de estrategia. Como una partida de ajedrez. Este viernes ha sido un día de órdagos de la táctica de la política y La Sexta ha realizado el seguimiento más exhaustivo de nuestra televisión, que se ha traducido en buenos datos de audiencia.

Antonio García Ferreras, en Al Rojo Vivo, (con 15.1% y 915.000 espectadores) y la edición de las dos de la tarde de La Sexta Noticias, (con 16.7% y 1.740.000 espectadores, más share que el resto de informativos de todas las cadenas) han visto como se disparan sus resultados de audiencia.

También Mamen Mendizábal, con Más Vale Tarde, que ha logrado récord de espectadores (9.6% y 1.064.000). Lo mismo que la segunda edición de La Sexta Noticias, que ha cosechado máximo de cuota y televidentes con 14.2% de share y 1.823.000 seguidores.

En los últimos años, La Sexta ha sabido construir su programación a través de grandes franjas de programas informativos que se han convertido en referencia. Lo ha hecho a través de periodistas reconocibles y con agilidad a la hora de estar en el lugar de la noticia con conexiones en directo. Porque el periodismo está en la calle.

Y ahí La Sexta ha desarrollado su marca. Una identidad fortalecida, además, gracias a la apuesta en programas como Salvados o El Objetivo, con el periodismo de datos como cimiento.

La sociedad comprometida con la información se ha visto reconocida en el canal verde: acude a La Sexta en momentos informativos de calado. Saben que la cadena estará explicando y conectando con la noticia. De esta forma, La Sexta ha ocupado la posición que históricamente ocupaba TVE, en plena crisis de credibilidad por el control por el actual Gobierno, ya en funciones, de sus informativos.

Esta situación queda reflejada estos días en las audiencias. Y previsiblemente continuará en este fin de semana con programas como La Sexta Noche, con Pablo Iglesias en directo, o El Objetivo, que además contará con una entrevista de Ana Pastor a Íñigo Errejón. Justo en pleno choque de tácticas políticas por el poder en donde la televisión sigue siendo clave para lanzar mensajes.

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Los 6 tipos de apoteósicos tartazos de Silvia Abril (VÍDEOS)

0:00 - Autor:

El magnetismo de un tartazo es inquebrantable. Es uno de los elementos básicos de la comedia clásica más inocente, esa comedia que conecta con la corrosión de la incontrolable carcajada del espectador. El pegajoso tartazo, por tanto, no pasará de moda.

Y Silvia Abril se ha convertido en la musa del tartazo. Lo ha hecho con sus ya esperados lanzamientos de tartas en Tu cara me suena que, en esta temporada de éxito, han existido para todos los públicos: por sorpresa, con premeditación e incluso inventando el selfie-tartazo. O, lo que es lo mismo, estampándose a sí misma el pastel. No es nada nuevo, y es que esta afición de Abril ya viene de lejos. Como sus caídas y tropezones.

Es lo que tiene llevar el instinto del show incorporado, Silvia Abril no teme ningún pringue. Todo sea por entregar al público esa pasión por el espectáculo sin complejos ni remilgos.

1. TARTAZO POR AGRADECIMIENTO

2. EL AUTO-TARTAZO

3. EL TARTAZO BOOMERANG

4. EL TARTAZO REVANCHA (EN PLENA APOTEOSIS MUSICAL)

5. EL TARTAZO POR SORPRESA

6. EL TARTAZO POR AMOR

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Foto José Irún

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Así ha revivido el ‘Un, dos, tres’ en ‘Cuéntame’: la ilusión de la televisión auténtica

22 enero 2016 - 0:09 - Autor:

Un, dos, tres… responda otra vez ha regresado, por una noche, a TVE gracias a Cuéntame cómo pasó. Mercedes y Antonio Alcántara se han convertido en concursantes del formato de Chicho Ibáñez Serrador en un capítulo brillante, que ya debe estar enmarcado en fosforito en la historia de Televisión Española.

Porque el episodio de Cuéntame sobre aquel Un, dos tres de la Botilde no se ha quedado en el evidente ejercicio melancólico y ha sabido retratar el sentir social que generaba el mítico programa.

Y lo ha logrado con una habilidad sublime. Porque el éxito perpetuo en la memoria colectiva de Un, dos, tres… responda otra vez no es cuestión de nostalgia, es fruto de la autenticidad que desprendía un show pluscuamperfecto, con el que Chicho Ibáñez Serrador supo tomar el pulso al momento en el que se encontraba el país y sacar más partido a la televisión, incorporando al género del concurso técnicas del universo de la ficción: como los actores y cómicos que entraban por la escalera (irrumpiendo al estilo de una sitcom), como la apuesta por los malvados como contrapunto del presentador y azafatas (las Tacañonas, por ejemplo), como las grandes escenografías temáticas de cada edición, como las músicas de fondo para aderezar los sentimientos del público y disimular los cortes de edición. Como tantos otros elementos creativos que hicieron mejor nuestra televisión.

Y Cuéntame, en un capítulo escrito por Joaquín Oristrell (que fue guionista en los años ochenta de aquel icónico Un, dos, tres…) ha conseguido mostrar la poderosa fuerza de aquel inolvidable programa a través de la reacción de la gente, sobre todo en las escenas finales. La emoción del público sintiéndose partícipe del espectáculo con una inocencia irrepetible.

No han faltado tampoco ciertos guiños irónicos al mito de la temperamental personalidad de Narciso Ibáñez Serrador, como en ese instante en el que la azafata insinúa a los concursantes que han estado de suerte porque hoy el director “estaba de muy buen humor” o cuando se escucha decir a Chicho aquello de “os he dicho que no me traigáis gente tan mayor”, en clara referencia a los Alcántara.

Unos toques de guion para aderezar un palpitante retrato de la televisión pública de una época a través de la mirada de Antonio y Mercedes. Además, aprovechando para la grabación del episodio localizaciones reales de Prado del Rey, sede de TVE, que siguen casi intactas treinta años después de aquel Uno, dos, tres. Como los baños o la sala de maquillaje, junto con algunos pasillos.

Todo narrado con un montaje que ha sabido equilibrar, con inteligencia, las imágenes reales con las recreaciones. No perdiéndose en alharacas para poner el punto de mira en lo que mejor define al Un, dos, tres: el nervioso cosquilleo de la emoción que sentía la sociedad al vivir el programa desde sus casas. Ese siempre será uno de los mejores sentidos de la televisión: contagiar en el espectador la experiencia de la ilusión. Esa ilusión que desprendía el Un, dos, tres… responda otra vez. Esa ilusión que desprende, con capítulos como el de esta noche, Cuéntame cómo pasó. La ilusión de la televisión auténtica.

@borjateran

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Aprende a triunfar en la tele como Bertín Osborne (en cuatro sencillos pasos)

21 enero 2016 - 0:00 - Autor:

  • 4 trucos (inconscientes) con los que Bertín Osborne despierta la complicidad en la audiencia.

Ni Jesús Vázquez ni Jorge Javier Vázquez ni Pablo Motos. Bertín Osborne es el presentador que más expectación mediática está generando en la presente temporada. Su programa, En la tuya o en la mía, ha dado la sorpresa en tiempos de sequía televisiva. Dicen que parte de su éxito es su campechanía. No se equivocan, y es que el cantante de “Buenas noches, señora” cuenta con cuatro osbornadas infalibles para subir la cuota de pantalla del prime time español. O eso parece.

1. Batallitas sin fin

Si quieres triunfar en la tele como Bertín Osborne no dudes en compartir historietas sobre tu existencia. Cuantas más, mejor. Si eres presentador en España, los espectadores quieren sentirte cercano y mejor aún si pueden cotillear sobre tu vida. Así que nada de ponerse corazas y evitar compartir tus intimidades. De hecho, ganarás adeptos si sacas a la parentela. Ya sea familia o amigos, ya sea mujer o amante, hijos o nietos. O todos juntos. Nada de cortarse, las batallitas son siempre un valor añadido. Haz como Bertín, que tiene una anécdota para cada invitado e incluso para cada tema político. El secreto es ser el ‘cuñado’ por excelencia: saber de todo y no tener respeto a soltarlo. A mojarse. Caiga quien caiga.

2. Pucheros humeantes

Si quieres triunfar en la tele como Bertín Osborne, no dudes en realizar guisos. Aunque no sepas cocinar. Aunque no tengas ni idea de la manera en la que se enciende tu vitrocerámica táctil. No pasa nada, así el público te amará más. Ser patoso siempre es un aliciente para atraer a la audiencia y generar comentarios en los sofás de las casas. Mejor aún si se te ven alrededor de una buena encimera, con jamón colgado. Porque la televisión también entra por el apetito. Y en España la cocina siempre es un valor añadido para subir el share. Así que intenta que tus invitados sufran el síndrome Elena Santonja, y de paso te dejen los tuppers llenos.

3. “Joé macho”

Si quieres triunfar en la tele como Bertín Osborne, no dudes en utilizar un lenguaje de tasca. Nada de ir de fino. La naturalidad por encima de todo. España es un país de bares, habla como si estuvieras en la taberna de Los Serrano. Siente el palillo en tu boca. “Joé macho”, es tu expresión comodín.  No te importe comerte los participios y soltar algún que otro taco. Eso te humaniza, macho.

4. La catarsis de la ingenuidad

Si quieres triunfar en la tele como Bertín Osborne, debes hacerte el memo. Sí, el memo. Es fundamental. Ya lo hacían los reporteros de Españoles por el mundo, ahora también Bertín. Es el viejo truco de la ingenuidad. Aunque tengas bien documentada la entrevista, debes hacerte el sorprendido constantemente. Sin miedo a transmitir una ingenuidad pasmosa en ciertos momentos. Ese es otro de los trucos del éxito de la televisión campechana: una simpleza que, en realidad, está revestida de una curiosidad que saca los instantes más jugosos a los convidados y subraya las características más peculiaridades de la historia que están narrando. No es baladí, en el éxito de las entrevistas acogedoras de Bertín es crucial su habilidad para borrar cualquier rastro de intermediarios e institucionalismos. Lo importante es asombrarse. Aunque ya te sepas de memoria lo que te está contando.

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Las debilidades y fortalezas de las canciones de los aspirantes de TVE a Eurovisión 2016

20 enero 2016 - 9:30 - Autor:

TVE ha regresado a la fórmula de gala de selección para elegir a su representante en Eurovisión 2016. El tema se decidirá el próximo 1 de febrero. Será en un programa conducido por Anne Igartiburu. Y ya tenemos las canciones. No hay grandes sorpresas sonoras. Examinamos las posibilidades de los candidatos:

Barei: Say Yay!

Es la apuesta más innovadora y compacta. La producción parece la más profesional y sigue la estela de éxitos internacionales actuales: Jess Glyne, Ellie Goulding… El sonido club, donde destaca las melodías soul y piano percutido. Destaca claramente entre sus rivales españoles y puede ser una gran candidata para Eurovisión porque, además, Barei demuestra una talentosa fuerza vocal y seguridad en escena.

Electric Nana: Now!

La larga sombra de Lena, la vencedora alemana de 2010, está presente en Now! Se trata de un tema muy corto, con sonido muy año 2000, que en España luce por su diferenciación. Se nota la mano de Guille Mostaza (líder del grupo musical Ellos), detrás de la canción, que se marca un estribillo rompe-pistas-indi-rock. El problema es si dará la talla fuera del estudio de grabación, en plató. Necesitará de mucho carisma en su versión en directo para que acabe siendo una propuesta firme, que destaque entre las más de 40 de una competición que va más allá de canciones. Porque Eurovisión también es una competición de fuerza televisiva. Por suerte, Electric Nana y su canción cuentan con molduras para realizar una puesta en escena de hoy.

María Isabel: La vida sólo es una

Ganó Eurovisión Junior. Y tal vez por eso mismo no se entiende la necesidad de María Isabel por malograr el recuerdo de aquel “Antes muerta que sencilla, ay, que sencilla“. Porque, aunque la nostalgia del eurofestival infantil podría ser un buen aliado promocional en Europa, lo cierto es que el tema es más apto para una verbena de pueblo que para el gran talent show europeo. En los noventa estaba bien. Ahora no tiene la suficiente consistencia para conquistar Europa. La mano de David Santisteban, autor y productor, es evidente. Fue responsable, junto a David Demaría, de muchos éxitos en la década pasada. Pero el Eurovisión del siglo XXI no es una gala de Murcia, qué hermosa eres. De hecho, a día de hoy, la canción con la que María Isabel conquistó Eurovisión Junior parece más moderna que La vida sólo es una. Tenía personalidad contundente, esta no.

Maverick: Un mundo más feliz

Llega en un momento en que es reconocible en televisión gracias a su paso por La Voz y viene impulsado por el productor que más hits anuales consigue en España y Latinoamérica (Juan Magan). Sin embargo, su estribillo es digno del Caribe Mix 2002. Sólo falta que se lleve una coreografía de Poty. Un euro-error diferenciarse del reggaetón en su propuesta, porque ese sí es un sonido que ahora en Europa podría tener cabida.

Salvador Beltrán: Días de alegría

Beltrán puede tener un gran futuro en la industria discográfica de este país, pero Eurovisión no parece el lugar más adecuado en este punto de su carrera. No obstante, la gala de preselección será una gran oportunidad para amplificar su popularidad en España. Lo mejor de Días de alegría es que, como bien indica un nombre, es alegre. Con influencias de pop latino, que dan a la candidatura un carácter diferenciado. Pero por ahí no van los tonos de Eurovisión de la actualidad, que busca un espectáculo más completo. Eso sí, la propuesta necesitaría envolverse con una escenografía lejana al tópico lerele folclórico que, tradicionalmente, ha sido el enemigo de España en Eurovisión.

Xuso Jones: Victorius

La televisión nos ha enseñado que Xuso Jones es un intérprete muy solvente en un gran escenario. Así lo ha demostrado en Tu cara me suena, aunque su trayectoria va más allá. Hijo de YouTube, Jones entiende el universo viral y puede tener amplitud de miras para crear un espectáculo global, que es lo que demanda Eurovisión. Pero el tema contiene un problema: suena demasiado prefabricado con elementos que ya han funcionado en los últimos cinco años del eurofestival. Los Glorious, Heroes y familia. Es la enésima “suecada” hecha en España. Seguimos teniendo el síndrome de que lo Sueco es lo que tira en Eurovisión, aunque se nos olvida de que nos falta lo más importante: no somos suecos, somos imitadores. Un tema de estas características debe ir acompañado de una apoteósica presencia escénica. Y aún (ni en Tu cara me suena) hemos visto a Xuso en esa tesitura.

La gala de elección del próximo 1 de febrero será decisiva para ver las propuestas al completo. Porque lo que atisban los temas por si solos es que quizá en TVE se ha confundido juventud y frescura con falta de personalidad. Y la televisión (y la música) es personalidad. Y los temas andan escasos de personalidad y las candidaturas vienen poco trabajadas. Lo que puede dar como resultado un inevitable desinterés (una vez más) de la audiencia por la gala de selección del representante.

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Las siete diferencias entre ‘Casados a primera vista’ y ‘Un príncipe para tres princesas’

19 enero 2016 - 1:31 - Autor:

1. Ambos programas juegan con la idea clásica del amor, pero Casados a primera vista cuenta una historia de parejas de desconocidos sustentadas en clichés como el romanticismo, el sentimiento y el lloro de la frustración. Todo aderezado con músicas de pretendidas emoción y tensión, claro. En cambio, Un príncipe para tres princesas parece querer romper con cualquier etiqueta, desmontando conceptos básicos y asumiendo que, quizás, el amor es de todo menos una cuestión de inteligencia.

2. Casados a primera vista apuesta por una fotografía más antigua y desfasada. La realización visual del programa se centra en la luminosidad blanquecina, con un montaje de imágenes tradicional y poco atractivo, plagado de música constante y machachona (“emociónate, llora”, se le dice al espectador), mientras que en Un príncipe para tres princesas destacan los colores, los trucos visuales, los cromas, siendo un formato mucho más cercano al lenguaje actual de la red y, sobre todo, consciente de que, antes de nada, debe entrar por los ojos para captar la atención del disperso espectador de 2016.

3. Casados a primera vista se centra en narrar un docushow con un planteamientro estándar: se arranca con la boda entre desconocidos y luego se cuenta qué viene después entre ellos. En Un príncipe para tres princesas, por su parte, se revolucionan las narrativas convencionales y el montaje se adapta a cada situación y personaje, recreando su personalidad. Así, el programa se centra en una cualidad destacable de cada protagonista y la exprimen hasta sus últimas consecuencias. Los guionistas y editores del programa exageran ese perfil, como en la parodia de toda la vida, pero ahora gracias a las posibilidades de un montaje de imágenes en el que no importa sacar las cosas de contexto con tal de conseguir la carcajada del espectador.

4. Casados a primera vista cuenta con un mayor abanico de edades. Un príncipe para tres princesas prefiere nuevas generaciones de concursantes. Los candidatos de la saga tróspida de formatos de Cuatro suelen ser más telegénicos que el casting del programa de Antena 3. El espacio de Cuatro cuenta con un as en la maga en su plantel de chicas y chicos que despiertan el instinto aspiracional para la audiencia. En casados a primera vista también, pero menos y poniendo el foco en perfiles de público muy adultos.

5. Casados a primera vista no cuenta con presentador. Sólo necesita una solvente voz en off para ir dibujando la trama y que el espectador la siga. Muy diferente a Un Príncipe para tres princesas, donde sí existe una muy presente maestra de ceremonias. Luján Argüelles es la conductora del formato, explica al espectador la dinámica de las pruebas y desempeña su función más importante: chincha, pica y, en definitiva, descoloca a los concursantes con sus salidas de tono.

6. Casados a primera vista sigue la estructura de una telenovela. Incluso entre los asistentes a los casamientos se incorpora a menudo la figura de la villana para crear tensión en la ceremonia (y después, claro). Como en el mejor culebrón. Un príncipe para tres princesas apuesta por una estructura de telecomedia, con sus running gags y chistes surrealistas. Como si fuera una sitcom que no da tregua: lo importante es que te rías, no que te creas lo que está pasando.

7. Y de ahí viene la principal diferencia entre ambos programas: Casados a primera vista se toma muy en serio a sí mismo, al contrario que Un príncipe para tres princesas, que es un formato que nunca pretende ser más de lo que es. Casados a primera vista prefiere forzar conflictos, provocar que sus participantes sobreactúen y machacar con una emoción que no es real ni como nos la cuentan: el resultado que consiguen es pura falsedad, poco se intuye auténtico ni verdadero. Por su parte, Un príncipe para tres princesas tampoco resulta verosímil en ningún momento, pero es que ni siquiera lo intenta y por tanto es mucho más eficaz: juega a ser un cartoon, una telecomedia donde lo de menos es la realidad. Se ríe de los participantes, pero también con los participantes. Y en casa, inevitablemente, nos reímos todos.

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El reencuentro de ‘Compañeros’

1:07 - Autor:

Es habitual ver a los actores de grandes series norteamericanas reunirse y compartir sus selfies en las redes sociales. En España no tanto. Pero esta tendencia está cambiando. Y ha empezado por la inolvidable Compañeros.

Eva Santolaria, Julian González, Lara de Miguel, Manuel Feijóo, Nicolás Belmonte y Virginia Rodríguez se han reencontrado y la propia Lara de Miguel ha compartido el selfie a través de sus redes sociales, Twitter y Facebook.

Han pasado casi 18 años desde el estreno de Compañeros, el 25 de marzo de 1998, la primera gran ficción española de prime time que narró la vida de los alumnos de un colegio llamado Azcona.

Pero no era sólo una serie sobre adolescentes en los que era fácil sentirse reflejado. Era mucho más que eso. Compañeros nos mostró a la generación que creció en los noventa y que aprendía a vivir con ayuda de sus profesores, sus familias, sus amigos, sus amores y sus desamores.

Sueños, torpezas e ilusiones eran el alma de esta producción familiar de Globomedia que abrió camino a otras apuestas televisivas que vendrían después, como Física o Química.

Aunque Compañeros no fue un éxito desde el primer capítulo. Las tramas fueron cuajando muy poco a poco y el furor por la historia no llegó hasta la tercera temporada, cuando ya Concha Velasco había dejado su puesto en el centro escolar a Beatriz Carvajal.

Fue entonces cuando estalló la catarsis colectiva por el amor entre Quimi y Valle, aquella extraña pareja interpretada por Antonio Hortelano y Eva Santolaria, actores que vivieron uno de los mayores acosos de fans de nuestra televisión.

Y es que la expectación por la ficción era imparable: la pandilla congenió a la perfección con la emoción de la audiencia. Tanto que incluso se publicó un libro y se realizó un filme, No te fallaré, que también triunfó en taquilla.

Manuel Ríos San Martín o Manuel Valdivia, entre otros, estuvieron detrás de unos guiones que supieron entremezclar el drama, la conciencia social y el humor. Una historia que, más allá de los líos de escuela, también supo plasmar las ilusiones de la juventud española de finales de los noventa.

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Sálvame: así ha revolucionado Telecinco (y la TV convencional)

18 enero 2016 - 9:06 - Autor:

En marzo de 2009 arrancaba un programa noctámbulo bajo el nombre de Sálvame. Su función: comentar el devenir de la edición de Supervivientes de turno, pero de una forma especialmente divertida y desenfadada. La aceptación por el formato fue rápida, tanto que, apenas un mes después, Telecinco decidía que Sálvame probara suerte también en formato diario en la tarde.

Casi 7 años después, lejos de desgastarse, el programa de la compañía ‘La fábrica de la tele’ está cosechando competitivos resultados de audiencia. Los logra con una forma de entender la televisión que ha descolocado la parrilla televisiva tradicional.

Ruptura con lo preestablecido

Los grandes creadores de la historia de la televisión aprovechaban la parte trasera de la televisión para enriquecer el espectáculo de sus programas. Valerio Lazarov, Chicho Ibáñez Serrador, Emilio Aragón e incluso Jesús Hermida salían del plató en pleno show cuando tocaba. Hasta se atrevían a mostrar a los cámaras y el equipo técnico. Hacían a la gente partícipe de las bambalinas del estudio. También sucede en Sálvame, es una de sus señas de identidad, aunque este particular magazine ha dado un paso más allá y ha convertido con inteligencia el plató en un reality incontrolable, donde nunca hay cuarta pared, donde lo importante es la historia por encima de los tradicionales protocolos de la televisión.

Picnic

En tiempos de vídeos caseros de Youtube, grabaciones de móviles y nuevas narrativas audiovisuales, el equipo de Sálvame no ha tenido complejos a la hora de compartir con el público las necesidades humanas más terrenales y no atarse a esos previsibles protocolos del supuesto buen gusto catódico. No importa tanto la calidad de la imagen de un vídeo si existe una historia detrás. Tampoco ver a Belén Esteban comiendo, o correr al baño sin disimulo. La audiencia de Telecinco se siente (más) cerca de sus particulares estrellas. No usan eufemismos ni se pierden en (excesivas) formas.

Terrenalización del famoseo

Sálvame ha terrenalizado el universo del corazón. Los vividores de la fama han dejado de ser millonarios con chalet en Marbella para dar paso a un abanico de personajes más reconocibles por parte de la audiencia. Del barrio. El sentimiento de ‘aspiración’ ha pasado el testigo a la ‘identificación’ de un determinado tipo de público. La democratización del personaje por encima de su pedigrí.

Imaginario colectivo

Y en esa pérdida de importancia del pedigrí, Sálvame ha revolucionado el panorama de famosos de las revistas rosas. Los propios colaboradores del formato de Telecinco se han convertido en lo más comentado del cuore. El corazón español ya no es tan pomposo, ahora es más de andar por casa. Sálvame ha mutado el imaginario colectivo de famosos.

Desdramatización

El género de programas del corazón se tomaban ron la crónica rosa demasiado en serio. Vivían instalados en un ‘peloteo’ por encima de sus posibilidades. Ahora el tóxico tratamiento ‘cortesano’ ya no abunda. Programas como Qué me dices tuvieron mucho que ver en este natural cambio de tendencia, pero uno de los secretos de Sálvame es que todas las polémicas de culebrón van salpicadas con cierto humor. Porque este tipo de programas mejor si son digeridos con la trascendencia intrascendente que merecen. Y ahí Jorge Javier Vázquez (también Paz Padilla) ha tenido mucho que decir: ha sido el maestro de ceremonias que ha salvado el show por su ironía, corrosión y humor. Sabe cuando no toca estar más serio de la cuenta. El espectador observa el programa al lado de su complicidad.

Por encima del presentador

Y siete años después, el formato ha logrado un estatus que no es tan habitual como parece en la televisión: Sálvame está por encima de sus presentadores. Es un producto coral, que no depende de nadie para lograr un gran dato de cuota de pantalla. Jorge Javier Vázquez, Paz Padilla, Terelu Campos, María Patiño. Incluso los directores se transforman en maestros de ceremonias, como Carlota Corredera. Es un programa que es versátil, se adapta a las necesidades de cada momento, de cada contenido, pero sin perder su esencia de reunión golfa. Un valor crucial en la televisión en directo: la versatilidad (y la picaresca, claro).

Cuatro horas en directo

La fórmula de Sálvame es inaudita en las grandes cadenas de nuestro entorno. Un gran formato, de cuatro horas de duración, que genera grandes dosis de contenido y que se adapta a las necesidades de la cadena con una rentable elasticidad empresarial. Un único show con un público muy fiel, en donde otras emisoras deben emitir varios productos diferentes. Y es que Sálvame ha sabido dar en la diana de la telenovela de toda la vida, pero a través de las poderosas realidades del día a día de unos rostros que no son actores y se han convertido en parte de la familia de los espectadores de Mediaset. Esa telenovela de barrio, sin fin y sin decorados de cartón-piedra, que evade con dramas en los que (casi) siempre termina ganando la comedia.

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La mentira del regreso de ‘Friends’ y el efecto del ‘teléfono averiado’ en las redes sociales

17 enero 2016 - 2:40 - Autor:

El teléfono averiado. Ese mensaje que se va desvirtuando a su paso por los diferentes emisores que lo comunican es un fenómeno constante en las redes sociales. Pero, cada vez más, también en los medios de comunicación, que sucumben al rumor infundado sin contrastar, inmersos en la loca vorágine de conseguir clics y retuiteos.

Así ha sucedido esta semana: ese teléfono averiado ha convertido en noticia el regreso de Friends, la mítica sitcom de NBC. Medios y más medios se han lanzado a difundir la noticia como si, por fin, se hubiera llegado a un acuerdo para realizar una reunión, en un capítulo especial, de los personajes de la serie. Mentira.

La cadena sólo ha invitado al casting de la ficción a participar en un tributo dedicado al director James Burrows, en honor a su trabajo en la industria de la ficción norteamericana, donde ha dirigido series como Cheers, Will & Grace, Frasier, Dos hombres y medio, el piloto The Big Bang Theory y, por supuesto, Friends.

Se trata, por tanto, de un especial conmemorativo donde jamás se ha asegurado que el elenco de Friends estaría de nuevo junto en ningún Central Perk y menos aún retomando sus personajes. El programa se emitirá el domingo 21 de febrero a las nueve de la noche, hora de la costa este (sobre las tres de la mañana, hora peninsular española), y contará con una larga lista de actores de las series del sello James Burrows, no sólo de Friends. Y ni siquiera se sabe si estarán algunos de los actores de Friends o si serán grabados sus testimonios por separado. Mathew Perry, sin ir más lejos, ya ha asegurado que no podrá acudir a la cita.

Sin embargo, el fervor que sigue generando Friends ha provocado todo tipo de especulaciones al respecto, incluso hay medios que han lanzado titulares rimbombantes asegurando que se rodará un nuevo capítulo de la sitcom. Y se han quedado tan anchos. Es el peligroso teléfono averiado que se contagia también de las redes a los medios tradicionales. Contrastar la noticia o ir al origen de los datos… no parece una prioridad.

Casi doce años después de su fin, está claro que cualquier contenido relacionado con la serie sigue funcionando en la red, porque marcó a generaciones que ansían su regreso. Pero no. Friends no vuelve. Ni probablemente volverá nunca. Y hay que asumirlo. Como también debemos asumir que los rumores sobre su regreso son cíclicos, y que no pasarán muchos meses hasta que cualquier otro asunto los reavive.

@borjateran

Y ASÍ NOS MARCÓ ‘FRIENDS’…


 
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Borja Terán, editor


“Soy licenciado en periodismo y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en diferentes soportes (televisión, radio e Internet). Con la mirada siempre puesta en la creación, el estudio de los viejos y nuevos escenarios audiovisuales y el desarrollo de nuevos formatos para contar historias. Porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo mediático.

Esa curiosidad es el cimiento de este blog dedicado a la televisión que nos toca vivir, sin dejar de recordar la del pasado y permitiéndonos soñar con la del futuro.”

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