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Por qué las malas noticias son buenas (y viceversa)

14 diciembre 2009 - 7:00 - Autor:

El mundo económico y financiero es como la física de partículas: las cosas no se comportan normalmente sino todo lo contrario. Hay casos en que las buenas noticias son malas, y las malas son buenas. ¡Vaya lío!

Bueno, eso tiene su explicación.

Por ejemplo: el indicador adelantado de la inflación (IPCA) en noviembre subió un 0,4%. Hasta hace pocos meses, creíamos que todo lo que tuviera que ver con subida de precios era malo. Ahora es bueno. Buenísimo. Que suban los precios es lo mejor que podía pasarnos porque llevábamos ocho meses de caídas, y estábamos ya rozando la deflación, destructora de la economía.

Otra noticia mala que es buena: el Banco Central Europeo está retirando las subastas de dinero a un año. Para comprender eso, hay que explicar el funcionamiento del BCE. Los bancos comerciales acuden cada lunes y martes a “comprar dinero” al BCE (recuerden que el dinero sólo lo crea el BCE). Mejor dicho, lo piden prestado: y tienen que devolverlo con intereses. Y al igual que nosotros dejamos en prenda nuestra casa (la hipoteca) los bancos dejan depósitos o papel comercial.

Los bancos piden prestado para unos días, para semanas o para devolver el dinero en un año. Ellos sabrán por qué. Pues bien, a partir de ahora ya no podrán pedir prestado a un año porque el grifo se cierra. ¿Por qué lo hace el BCE? Porque teme que si da mucho dinero a los bancos (al 1%), la inflación empezará a subir. La inflación, en este caso y en esta crisis, es un signo de recuperación, pero al igual que los caballos, hay que procurar que no se desboque. La interpretación de esta medida es que el BCE confía en la recuperación y cree que los bancos ya tienen suficiente gasolina.

A principios de diciembre supimos también que el paro subía en EEUU. ¿Mala noticia? No precisamente, porque el paro subió solamente en 11.000 personas. Saquen la cuenta. Un país con más de 320 millones de personas que sólo produce 11.000 parados de más en un mes es que está en buena forma. Y un país con ocho veces menos de población, España (con 47 millones), produjo 65.000 personas más en el mismo mes es que está fatal.

El caso es que la noticia “mala” fue tan buena que la bolsa norteamericana subió aquel día, tirando de las demás.

Y ahora las buenas que son malas. Alemania y Francia han salido oficialmente de la crisis. Bueno, oficialmente se entiende por dos trimestres de crecimiento positivo. Eso que es una buena noticia, puede volverse contra España. Si siguen creciendo, su inflación subirá, y llegará un momento en que el Banco Central Europeo, que por norma no debe permitir una inflación superior al 2%, cortará por lo sano subiendo los tipos de interés. Ahora están al 1%. El año que viene, en el segundo trimestre, pueden empezar a subir. El problema es que España estará económicamente débil, y una subida de tipos de interés, puede retrasar la esperada salida de la crisis.

Y es que el BCE, cuando habla de controlar la inflación, se refiere a las economías más poderosas de la zona: Alemania y Francia. No a España.

La frase preferida en España: “No, we can’t”

12 diciembre 2009 - 11:55 - Autor:

¿Cómo se enfrenta un norteamericano a un desafío? Dice: “Vamos a ver cómo lo hago”.

¿Cómo se enfrenta un empleado de una empresa española? “No se puede hacer”.

El periódico El Mundo publica una entrevista con James Cameron, director de la película Avatar, en la cual se aprenden varias cosas. La más importante: se aprende a conocer por qué EEUU está a la cabeza de la tecnología, de las empresas, de la economía…

La razón de todo ello se resume en una pregunta que hace el periodista de El Mundo a Cameron. ¿Qué es el éxito para usted? Y Cameron responde: “Es muy sencillo. Para mí el éxito es poner a un equipo a trabajar en un problema y solucionarlo”.

O sea, que vivan los desafíos. Es el primer mandamiento del norteamericano: “Honra a los problemas y resuélvelos”.

Cuando un director de cine de EEUU plantea un desafío como rodar en tres dimensiones, inventar cámaras especiales o hacer una de las películas más revolucionarias de la historia, su equipo dice: “Let’s try”. Vamos a intentarlo. Es la filosofía del “Yes, we can“, sí podemos.

Si en España planteas lo mismo, la mayor parte de la gente te responde: No se puede. Y no se puede porque “es que nunca lo hemos hecho”. Esa es una de las respuestas más curiosas del mundo laboral español. No lo hacemos porque nunca lo hemos hecho. No we can’t.

Si Edison, Juan de la Cierva o Arquímedes hubiesen pensado así no tendríamos la bombilla de luz, el helicóptero o la palanca. Hace un par de años, la revista Fortune entrevistó a Steve Jobs, presidente de Apple. Jobs relataba que se reunió un día con su equipo y les planteó la posibilidad de que Apple fabricara móviles, pero no cualquier móvil, sino un móvil como nunca se había visto: que usara el sistema operativo de los ordenadores Apple (el OS); que aprovechara la miniaturización del iPod, y sobre todo, que enamorase por ser un móvil agradable, fácil de usar, táctil… Algunos miembros de su equipo le dijeron que Apple no había fabricado nunca móviles (la filosofía de “nunca lo hemos hecho, ergo…”), y otros dijeron que ya estaba inventado todo lo que había que inventar de los móviles (la filosofía de “no se puede hacer”). Pero otros, los chicos listos de Apple, le dijeron que sí podían hacerlo.

Y como Jobs era el jefe, ordenó: “¡Let’s try!”. Hoy es el producto estrella de Apple.

Eso me recuerda algo que viví cuando fui director del diario Metro. En una reunión en Amsterdam de los directores de Metro a escala mundial (era el mayor diario del planeta, con ediciones desde Hong Kong hasta Toronto o Santiago de Chile), planteé la posibilidad de aprovechar el 14 de febrero, día de los enamorados en casi todo el mundo, para hacer un número igual que fuera diseñado por Agatha Ruiz de la Prada.

Sería la primera vez que una diseñadora de modas se ponía al frente de un periódico, y encima, haría un record Guinness porque sería un diseño implantado en el mayor periódico del mundo: 11 millones de ejemplares y 22 millones de lectores. Aceptada la propuesta, al regresar a España propuse este desafío a mi equipo más cercano y, salvo dos o tres personas, la mayoría me miró con escepticismo y movió la cabeza. Eran más jóvenes que yo pero pensaban como si fuesen ancianos prematuros.

Agatha, por supuesto, estaba encantada. Estuvimos trabajando con ella y su equipo de diseñadores para que preparasen todos los modelos para el 14 de febrero de 2008. Eso suponía que los titulares, los subtítulos, los fondos de color, las cajas y todo lo demás estuviera diseñado por ella. Agatha usó sus colores preferidos, lo cual suponía pintar el periódico de fucsia y azul, desde la primera página.

Uno de los mayores problemas era usar su tipografía, una tipografía que no existía en las bases de datos de las TrueType que usaba nuestro sistema. “No se puede usar la tipografía de Agatha”, me dijeron casi todos en la redacción. Como yo sabía que era cuestión de encontrar una vía, la encontramos pidiendo al equipo de Agatha que nos elaborasen pequeños titulares con su tipografía para cada una de las secciones: Internacional, Nacional, Madrid, Ocio, etc. Esas tipografías se fotografiaron y se metieron en las cabeceras como si fueran fotos en formato jpg o pdf.

Hubo más problemas pues Agatha quería enmarcar las imágenes y las fotos en corazones y nubes. A los “no se puede”, les respondí con el “hay que hacerlo por c…” (una de las ventajas de ser director). Agatha estuvo cambiando el diseño del periódico hasta el último minuto antes de entrar en la rotativa, desde las nubes del mapa del tiempo, hasta los signos del horóscopo, pues ella tenía sus estilos Agatha para todo ello. Yo le di carta blanca porque era su día y su diseño. La mayor parte de la redacción de Metro se agarraba la cabeza con las manos.

Al final, no sólo en España sino en un montón de países salió una edición especial pintada de fucsia que se convirtió en un modelo para los grandes diseñadores de periódicos como Alfredo Treviño (para algunos, el mejor diseñador de periódicos del mundo). Todo ello demuestra algo que solía decir entonces cuando alguien me decía “tenemos un problema”. Yo solía responder: “Estupendo, así nos divertiremos solucionándolo”. La vida sería demasiado aburrida sin problemas.

En la entrevista de El Mundo, Cameron dice algo parecido. El periodista pregunta:” ‘Avatar’ es la película de la primera vez. La primera vez que se usa la llamada cámara virtual, la primera vez que el 3-D se emplea con personajes de carne y hueso… Suena un poco arrogante”.

Y Cameron responde: “No, para nada, es mi forma de ser. Si veo un tiburón en el agua, me tiro de cabeza para conseguir una buena foto. No tengo ningún miedo a cosas de las que la mayoría de la gente huye. Recuerdo el discurso de John F. Kennedy cuando empezó a desarrollar el proyecto Apollo en 1962. Él dijo: «Hacemos esto porque sabemos que es difícil». Pues eso. Si no hago algo que es completamente nuevo no me interesa”.

Eso expone cómo es la psicología del técnico medio norteamericano: si le plantean un desafío y lo supera, sabe que su valor profesional aumenta, su conocimiento se expande, puede colocarse mejor en el mercado de trabajo, y hasta ganar más dinero. Ser imprescindible.

La filosofía del técnico español es que los experimentos, ni con gaseosa, porque eso supone más esfuerzo y más riesgo y, quién sabe, si no sale, pues pierdo dinero y tiempo.

Por eso EEUU inventa IPhone o películas como Avatar, donde se ensayan nuevas tecnologías, y por eso España es después de China, un país de copiones porque prefiere que otros ensayen y triunfen.

Avatar: el cine nunca visto

11 diciembre 2009 - 10:19 - Autor:

La semana que viene se estrena oficialmente en todo el planeta la película que va a sacar a la industria del cine de su abismo. Se llama “Avatar”. Está dirigida por James Cameron, el director de Titanic. Ha costado 240 millones de dólares que se elevan a 500 millones si contamos con los gastos de marketing.

¿Cómo va a salvar esta cinta al cine?

En primer lugar porque es la primera cinta que se rueda con la moderna tecnología 3D (tres dimensiones), pero que incluye a actores de carne y hueso. También incluye animación por ordenador. Es decir, emplea las dos cosas. Ya se han estrenado muchas películas en 3D (con la nueva tecnología), pero lo llamativo de Avatar es que logra algo que no había logrado ninguna cinta de 3D hasta ahora: envolver al espectador como nunca lo ha hecho ninguna película de la historia. Al menos así lo han retratado los pocos críticos que han asistido a pases privados.

El hecho de ver una película en 3D ya supone dar un salto adelante en el cine. Eso es algo que han podido comprobar los que se han puesto las gafas especiales para ver en tres dimensiones, en las pocas salas adaptadas.

“Cameron ha evitado los viejos truquitos del 3D”, decía el crítico de cine de The Telegraph. Se refería a esos trucos en los cuales “los objetos eran lanzados contra el espectador a gran velocidad”. En este caso, la cinta de Cameron da otra sensación: “La de estar envuelto suavemente en un mundo donde cada hoja de un árbol parece como si pudiera ser tocada”.

Para Hollywood esta cinta puede ser su salvación. Las salas de cine se están vaciando poco a poco debido a la piratería y a la manía de los jóvenes de ver pelis en sus ordenadores (ya ni siquiera en la televisión de salón porque eso significa estar con papi y mami, y no es plan).

“Avatar” conjuga todas las ecuaciones que, según los magos de esta industria, pueden crear un blockbuster, un superventas: ciencia ficción, historia de amor, nuevas tecnologías, nuevas sensaciones y James Cameron. Ah, y además, la mejor forma de disfrutarla es en un cine de 3D y con gafas especiales.

Cameron ha triunfado en casi todas las películas que ha rodado: desde Abyss, hasta Titanic. Por cierto, antes de estrenarse ésta última, muchos críticos dijeron que iba a ser su gran patinazo. Y sucedió algo que ni el propio Cameron se esperaba: once Oscars de la academia de cine y uno de los mayores taquillazos de la historia. Ayer fue la premiere en Londres pero las primeras opiniones tienen más que ver con los vestidos y el maquillaje de las actrices en el photocall que con la calidad de la cinta.

“Avatar” que en sánscrito es el nombre que se da a cada una de las reencarnaciones de una persona, narra la historia de un marine espacial que está lisiado. Los terrícolas quieren inspeccionar un planeta lleno de recursos naturales (muy adecuado tema ahora que se celebra la cumbre de Copenhague sobre el Cambio Climático), y para estudiar de cerca a los extraterrestres esos, deciden que el marine sufra una transformación genética y se convierta en uno de esos seres azules, es decir, le crean un avatar.

Los críticos han dicho que al principio, los seres azules sorprenden pero luego uno se acostumbra a ellos y se hace de su causa. Quizá ese es el mensaje que quiere transmitir Cameron.

Lo único cierto de esta película es que va a ser una de las emociones más fuertes que un espectador puede sentir en el celuloide desde que los hermanos Lumière proyectaron, por primera vez en la historia, las imágenes en movimiento de un tren: fue el 28 de diciembre de 1895, en el Gran Café del Boulevard des Capuccines de París. Aquello echó para atrás a los espectadores en sus asientos porque pensaron que se les venía encima la locomotora. Ahora pensarán que se les echan encima unos seres azules montados sobre aves aun más extrañas.

Pánico en Suiza: el paro sube al 4,2%

10 diciembre 2009 - 7:00 - Autor:

Una foto con un ejecutivo llevándose las manos a la cabeza y con aspecto de pasar por un momento de desesperación es lo que muestra la portada del diario económico digital Cash. El titular: “El desempleo sube al 4,2%”. Los suizos están preocupados.

Si los suizos se pasaran por España se les olvidarían las penas. En los últimos treinta años, la cifra más baja de paro en España ha sido del 7,9% de la población activa. Fue a finales de 2007. Fue un triunfo.

Pero cada país es como es. Los suizos están desesperados porque hace un año el paro sólo castigaba al 2,7% de la población activa y ahora casi al doble.

Técnicamente, en los países turísticos como España que absorben mucha mano de obra en determinados meses, un paro del 5% sería considerado paro técnico, es decir, el desempleo flotante necesario para suplir la demanda de trabajo en los meses fuertes. Pero para los suizos, tener al 4,2% de su población en desempleo es una ignominia nacional. Sobre todo, porque comprueban que este mal crece a medida que pasa el tiempo. El paro en octubre había sido del 4,0%. O sea, ha subido dos décimas en noviembre. Terrible.

¿Y cuántas personas hay en paro en Suiza, país famoso por sus relojes, sus chocolates, sus bancos y por no estar siquiera en la Unión Europea?

Tomen nota: 163.950 personas. Han leído bien. En España son alrededor de 4 millones. Una de dos: o el problema suizo es muy pequeñito, o nuestro problema es muy grandote.

El Zapatero del Golfo Pérsico

9 diciembre 2009 - 7:00 - Autor:

El jeque de Dubai Mohammed bin Rashid al-Maktoum es el Zapatero del Golfo Pérsico. El país dependía demasiado del petróleo. Los expertos decían que su subsuelo albergaba reservas para no más de 20 años. De modo que, sabiendo eso, a principios de los ochenta, el jeque decidió aprobar su plan de economía sostenible.

Ese plan consistía en suplantar la dependencia del petróleo con otras cosas de valor añadido: turismo de alto nivel (lo mismo que pretende hacer ZP en España); un centro financiero de última generación; un centro de diversión (aquaparks, pistas de nieve en el desierto, centros comerciales); puerto libre de impuestos y edificios que quitaban el aliento…

Muchos lo criticarán ahora pero la idea del jeque era visionaria para un país donde sólo hay arena. Así lo confesó en un libro titulado “Mi visión” (en árabe y en inglés), donde llegó a basar su sueño en la Córdoba andalusí, emporio de saber multicultural y de convivencia de razas y religiones. Quiso ir demasiado rápido, y le pilló una de las mayores crisis financieras de la historia. Su principal defecto fue apostar por el ladrillo, los edificios imponentes, los rascacielos. Si hubiera levantado fábricas de nuevas tecnologías, hoy su crisis sería menos profunda. Como decía The Wall Street Journal, “no se puede levantar una economía fuerte sobre la arena”.

El sueño de Maktoum se ha detenido, pero no se ha destruido por la sencilla razón de que los edificios están ahí, las grúas esperan el dinero, y sólo es cuestión de meses o quizá de un par de años para que la economía de este país se recupere.

Es verdad que ahora depende de las ayudas de su hermano mayor, el emirato de Abu Dhabi, que tiene más petróleo y más dinero. Y de las finanzas internacionales, que tienen ahí enterrados más de 80.000 millones de dólares que vencerán en los próximos meses.

Pero la apuesta del jeque era de las pocas que le quedaba a un país erigido en medio del desierto, donde sólo habían camellos, betún y un calor de 50 grados.

Escándalo, cotilleo y exclusivas: bienvenidos a la web más divertida de EEUU

8 diciembre 2009 - 7:00 - Autor:

Fue el primer medio de comunicación en destapar que Michael Jackson estaba hospitalizado. El primero en decir que el cantante había fallecido. El primero en informar que Tiger Woods no se había estrellado con su coche por azar sino que se había estrellado su matrimonio.

Bienvenidos a TMZ, la web más divertida de EEUU y seguramente una de las más exitosas. ¿Su fórmula? Escándalos, cotilleos del mundo del cine y del entretenimiento y, eso sí, exclusivas. Sus reporteros son más rápidos que Dani De Vitto en “Los Angeles Confidential”, aquel Sancho Panza que lograba exclusivas para la revista “Hush Hush” (Rumor-rumor).

Los medios convencionales, si alguien sabe decir qué es ahora un medio convencional, se sienten superados por las fuentes de información de TMZ. “TMZ se ha convertido en una fuente de noticias sobre celebridades, ciertamente, y por sus exclusivas sensacionales” afirmaba a Neil Henry, decano de la escuela de periodismo de la Universidad de Berkeley. “En los últmos 18 meses ha demostrado ser un medio de noticias sobresaliente”, afirmaba Henry, según lo citaba la web McClatchy.

Su fama ha saltado las fronteras de EEUU y ahora es uno de los “favoritos” en las pestañas de muchos medios on line, que quieren rebotar las exclusivas de TMZ porque eso da mucho tráfico.  TMZ no sólo es prensa rosa y escándalos a base de cuernos. También mete el hocico en la economía.

El día de Acción de Gracias, a finales de noviembre, TMZ afirmaba que el déficit fiscal de EEUU, que ya es desmesurado, iba a crecer si un famoso culturista del cuerpo no pagaba sus deudas. Se refería al gobernador de California y actor, Arnold Schwarzenegger, que de acuerdo a unos documentos, debía al estado varias cantidades sobresalientes de dinero: 39.047 dólares no pagados en 2004, y 40.016 dólares en 2005.

Para despejar las dudas, el portal incluía una copia de la demanda del servicio IRS contra Schwarzenegger en mayo. IRS son las siglas de Internal Revenue Service, la Agencia Tributaria local.

TMZ tiene más de 10 millones de usuarios únicos, por delante de People, la revista on line del grupo Time, a la que nadie batía en papel, pero sí en internet.  Sin embargo,  no es la número 1. Según comScore, un medidor de audiencia, la primera en su género es OMG, del grupo Yahoo!

Eso sí, TMZ es la primera web de famoseo en lo que refiere a videos consultados. Lo que demuestra que la red es cada vez más visual y que la gente, a la hora de los cotilleos urgentes, suele decir. “No me lo escribas: ¡enséñame el video!”.

Además, según comScore, cada vez más norteamericanos se enganchan a los portales de cotilleo, y en estos, aumentan el número de clicks a los videos.

TMZ es el acrónimo de “Thirty Mile Zone”, (Área de treinta millas), refiriéndose a una zona que rodea la parte de Los Angeles que engloba a los estudios de Hollywood y a las urbanizaciones. TMZ nació en octubre de 2005. Tiene cuatro añitos.

Fue fundada por un hombre procedente del conglomerado Time Warner, Harvey Levin, 58 años, que trabajó como reportero de TV en Los Ángeles.

Levin ha demostrado que en la era en que la prensa sufre la mayor metamorfosis de su historia, triunfa el periodismo de siempre: contenidos y exclusivas.

De modo que para los que van buscando ideas: ¿quieren más pistas para saber cómo triunfar en la Red?

Un senador socialista arremete contra Enrique Dans, el gurú de la rebelión internauta

5 diciembre 2009 - 22:23 - Autor:

Félix Lavilla, senador del Partido Socialista, arremetió contra Enrique Dans, el gurú que ha encabezado la rebelión de los internautas contra el Gobierno. Dans  y muchos internautas han firmado un manifiesto contra un apartado de la Ley de Economía Sostenible que pretende atacar las webs piratas.

Desde su blog titulado El blog de Félix Lavilla, este senador pregunta dónde estaba Enrique Dans y Esteban González Pons (portavoz del PP) en 2002, cuando las libertades en internet “estuvieron en peligro”. Se refiere el senador a la Ley de Servicios de Sociedad de la Información (LSSI), que tramitaba por aquellas fechas el PP. Un apartado de la ley decía lo siguiente, según adjunta Lavilla en su blog:

“4. Los operadores de redes y los proveedores de acceso a una red de telecomunicaciones que presten un servicio de la sociedad de la información deberán retener los datos de tráfico generados por las comunicaciones establecidas durante la prestación de un servicio por un período de doce meses.

“Estos datos, almacenados de manera automática, relativos al proceso de comunicación serán retenidos, de manera confidencial, a los solos efectos de que pueda ser necesaria su puesta a disposición de las autoridades judiciales o policiales en el marco de una investigación criminal como consecuencia de la comisión de un delito utilizando los servicios de la sociedad de la información.»

¿Qué hacían Dans y Pons?, se pregunta de nuevo Lavilla.

La respuesta le ha llegado vía Twitter. En el famoso servicio de micromensajes, Dans ha respondido qué es lo que hacía en 2002 respecto a esa propuesta de PP: oponerse y criticarla. En efecto, Dans muestra un artículo en pdf que recogía El País, y donde Dans, profesor del Instituto de Empresa, criticaba el cierre de las webs peer to peer (de intercambio de archivos). Lo mismo que ahora.

Esto es lo que decía Dans entonces:

“Pero pensemos hasta qué punto ha sido bueno el desarrollo de Napster [un portal que fue cerrado por permitir descargas de música peer-to-peer]: ha posibilitado la popularización de un nuevo tipo de tecnologías, las conocidas como peer-to-peer, y su aplicación a entornos de trabajo colaborativos, motores de búsqueda distribuida, aplicaciones de computación cooperativa, y lo que vendrá. Una tecnología, P2P, por la que ya han apostado gigantes como IBM, Hewlett-Packard, Microsoft o Intel. Todo esa serie de desarrollos y otros parecidos posibilitan que hoy en día las exportaciones de los Estados Unidos pesen mucho menos que hace unos años, pero valgan mucho más. Un entorno legislativo excesivo dificulta la aparición de nuevas posibilidades creativas ligadas a escenarios como Internet…”

Dans criticaba entonces claramente la LSSI del PP: “La LSSI no aporta nada, absolutamente nada, digno de mención. No legisla algunas cosas, como los medios de pago, que podrían haber ayudado a consumidores y usuarios a vencer esa injustificada sensación de inseguridad, y sí legisla cosas imposibles de cumplir, que añaden molestias innecesarias o que no importan a nadie. Las posibilidades y aplicaciones de la tecnología son infinitas.  Y querer legislar antes de tiempo es como ponerse una venda  antes de hacerse la herida. Absurdo, pero fundamentalmente y ante todo, un ejercicio innecesario”.

La pelea no ha quedado ahí: el senador y el gurú han comenzado a intercambiarse mensajes a través de Twitter, y el nivel de la batalla ha subido varios grados. Lavilla criticaba a Dans por oponerse a la ley “sólo con un artículo en El País”. Dans a su vez respondía: “Según @felixlavilla, en el 2002, “no me opuse suficiente”. Genial. Félix, ¿vas a atacar igual a todos los ciudadanos que no lo hicieron?”. Y luego decía Dans: ” ¿te explico la diferencia entre un ciudadano y un político? Tú te dedicabas a eso, yo NO”.

La pelea ha incendiado Twitter pues miles de usuarios de este servicios copiaban y publicaban los mensajes del senador y del gurú de internet.

Un gurú, un libro y una revolución

4 diciembre 2009 - 7:00 - Autor:

Clay Shirky estuvo en Madrid, ¿y?

¿Quién es este Clay Shirky?

Hace algunos años, Clay tuvo una ocurrencia: se dio cuenta de que Internet había cambiado la forma de hacer negocios. ¡Vaya descubrimiento!

Bueno, dijo algo más: se dio cuenta de que los negocios tradicionales se basaban en una gama de productos de los cuales se vendían sólo unos pocos, aunque en grandes cantidades: por ejemplo, una editorial como Random House vendía muchas copias de “El código Da Vinci”, pero pocas cantidades de otros títulos como por ejemplo, “La vida de las mariposas solitarias” (me lo he inventado).

En cambio, las pequeñas editoriales vendían poco de pocos títulos.

Internet cambió eso: una pequeña editorial situada en Huesca podía vender sus libros a todo el mundo gracias a internet. Y otra de Minnesota o Tokio podían hacer lo mismo. El mercado es el planeta. Es decir, el acceso casi gratuito a internet y la intercomunicación permitía que un pequeño empresario accediera a clientes en todo el globo.

Y a eso lo llamó Long Tail, la larga cola, pues escribió un ensayo titulado ” “Power Laws, Weblogs and Inequality” (Leyes de Poder, Weblogs y Desigualdad”. La Larga Cola es una gráfica en la cual al principio está muy arriba, como una chepa de camello, y luego cae y se extiende al infinito. Una curva de Pareto, para hablar con propiedad.

La idea de la Long Tail la copió su amigo Chris Anderson, director de la revista de tecnología Wired, y la convirtió en un libro, eso sí, adjudicando a Clay la maternidad de la idea. Nobleza obliga. Por cierto, Clay es escritor, consultor en tecnología y profesor, y ha estado en Madrid hablando del futuro gracias a una invitación de la Fundación Telefónica.

En cualquier caso, eso demuestra que Clay sabe de lo que habla. Acaba de escribir un libro titulado “Here comes everybody” (Aquí llega todo el mundo), donde nos amplía esa vieja idea de la larga cola. Ahora, lo que tiene fuerza es la comunidad. En cristiano: antes este negocio consistía en que los clientes de una empresa no se conocían. Ahora, pueden conocerse, conectar, hablar de tu empresa aunque estén a miles de kilómetros y destrozar tu fama o alabarte. Esa es la revolución organizada sin organizaciones, incluso sin instituciones.

Pone el ejemplo de una chica que perdió su móvil y que logró ponerse en contacto con la persona que se había apropiado del móvil llamando al aparato y enviando mensajes. La persona que se había apropiado del aparato, una joven, no lo quería devolver y encima amenazó a su legítima propietaria. Esta chica y su novio hicieron una campaña por internet para recuperarlo, con la fortuna de que en todas partes de EEUU (pues esta historia sucedió allí), le empezaron a dar datos para ayudar a localizar a la suplantadora.

Y lo lograron: dieciséis agentes de policía entraron en casa de la usurpadora y fue llevada justicia. Al final, la verdadera propietaria retiró la demanda, pues se apiadó de la pobre ladronzuela. Pero este cuento revela cómo las redes sociales logran juntar una fuerza inimaginable. El Estado no le sirvió de nada. Ella y su novio lo hicieron solitos.

Y ahora, la gran lección de los últimos tiempos. Hemos visto revoluciones contadas por Twitter (Moldavia 2009), golpes de estado transmitidos por Facebook o blogs (Indonesia 2006) y levantamientos colgados en la red (en Irán, este año). Hemos visto campañas de empresas echadas a perder por comentarios en un blog, o productos que fracasan porque unos internautas lo masacran.

De modo que quien no se entere de esta revolución (atención, empresarios del siglo XIX) es que sigue viviendo en la era de las señales de humo.

“Una revolución no acontece cuando la sociedad adopta una tecnología, sino cuando la sociedad adopta nuevas costumbres (behaviors)”, dice en le tapa de su libro. (Editorial Penguin).

Shirky fue preguntado en su conferencia en Madrid cómo se podía ganar dinero en este negocio que parece un puzzle. Y respondió que una de las claves del éxito es montar una plataforma. Google, Amazon o Facebook son plataformas que sirven para conectar miles de cosas y personas entre sí. Eso triunfa.

Si quieren seguir la pista a Clay no hay más que acercarse a su página http://www.shirky.com/

¿Entiendes los anuncios de la tele?

3 diciembre 2009 - 7:00 - Autor:

¿Alguien entiende el anuncio del Mercedes clase B?

Un niño es recogido en el cole por su padre. Cuando el chico sube al asiento, dice: “Mi amiga Nerea es negra”. El padre lo mira, sonríe y arranca.

Y nos arranca una mueca de tontos. ¿Qué #@&% ha querido decir con eso?

Más ejemplos: un hombre lleva a su familia a un Peugeot y cuando todos están dentro, él abre la puerta varias veces y aparecen personajes diferentes. ¿Qué diablos significa eso?

Coches, teléfonos, servicios… Cada vez es más difícil entender los anuncios. El problema es que antes eran los viejos quienes no los entendían. Ya se sabe: estaban fuera de onda. Pero ahora son los jóvenes.

En Yahoo Respuestas, la sección del famoso portal dedicada a responder las preguntas más raras, se encontraba la cuestión con la que empieza este post:” ¿Alguien entiende el anuncio de Mercedes clase B?”. Lo más curioso del asunto, es que Yahoo siempre pone en primer lugar la “mejor respuesta” y en este caso, la mejor respuesta fue: “No sé que tiene que ver con un coche”.

¿Acaso es una estrategia comercial? Nadie me lo ha dicho pero creo que esa es la clave. Ante la falta de imaginación de nuestros publicitarios, no les queda más remedio que una campaña viral, es decir, que la gente pregunte en las redes sociales y en internet “qué diablos significa ese o aquel anuncio”. Es una forma de dar publicidad.

Si es así, me parece muy arriesgado. No tiene sentido hacer a nuncios “teaser”, los llamados así porque no revelan hasta el final su contenido. Son como cajas de sorpresas. Pero en este caso no hay “final sorpresa” porque ése es el anuncio y punto.

Cuando veo esos anuncios por televisión, me asalta la siguiente aventura: crear una lista de “anuncios malos y estúpidos”, abrir un blog y castigarles con no comprar ese producto o servicio hasta que hagan algo manifiestamente mejorable.

Diez preguntas a ZP antes del café

2 diciembre 2009 - 7:00 - Autor:

Señor presidente:

1.- Gracias por poner en marcha un proyecto de ley para cambiar el modelo productivo de este país para el año 2020. ¿Le importaría decirnos cómo salimos de la crisis el año que viene?

2- ¿Por qué no ha sido capaz de obligar a los sindicatos y a los empresarios a llegar a un Gran Pacto contra la Crisis?

3- De una escala del 1 al 5 y de menor a mayor, responda: ¿cuál es su responsabilidad en la crisis?

4- ¿Repetiría con nosotros la siguiente frase: “Estamos en la Champions League del Desempleo”?

5- ¿Qué es lo que le paraliza más?: a) una huelga general; b) perder las elecciones generales de 2012; c) ambas.

6-  Alemania atacó la crisis con medidas de estímulo fiscal y laboral el año pasado, y por eso el paro no ha crecido en ese país. Usted perdió todo un año. ¿Qué es lo que no vio que los alemanes sí vieron?

7- ¿A qué película española cree que se parece más su gestión de la crisis?: a) Agora nos fastidiamos; b) Spanish Movie: the cachondeo total; c), Vivo en Planet 51.

8- ¿Cómo prefiere pasar a la historia?: a) Como el hombre que echaba la culpa a todos; b) Como el político que logró la segunda mayor tasa de paro de la historia; c) Con una sonrisa.

9- ¿Quién piensa usted que crea más empleo?: a) el estado;  b) las multinacionales; c) las pymes y los autónomos.

10- Si la respuesta es ‘c’, ¿por qué no les echa una mano? (digo, de verdad)

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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