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La gran peli que no recauda casi nada

6 marzo 2010 - 7:00 - Autor:

“En tierra hostil” (The Hurt Locker) es una de las cintas nominadas al oscar como mejor película. Mañana sabremos si gana. Lo que no sabíamos en España es que esta cinta, que está teniendo tan buenas críticas en todo el mundo, apenas ha recaudado 14 millones de dólares en EEUU. No es un fracaso pero lo roza.

Según una informacion de The Wall Street Journal, “The Hurt Locker” puede batir el record como la cinta ganadora del oscar que menos recaudó en la historia. El triste record lo tenía hasta ahora “Annie Hall” de Woody Allen, que ganó el oscar al mejor director en 1977 y que recaudó entonces unos 38 millones de dólares. En esta década el record lo tiene “Crash“, una película aplaudida en Europa, ganadora del Oscar a la mejor cinta, que solo recaudó en EEUU 53 millones de dólares.

Estrenada en verano del año pasado en EEUU,  “The Hurt Locker” ha recaudado un 2% de lo recaudado por la descollante “Avatar”. En su mejor momento, “The Hurt Locker” era exhibida en unos 500 cines, algo bastante pobre para una cinta que pretende llevarse el mayor galardón mañana. Hoy la exhiben unas 250 salas.

¿Qué razones hay para que los norteamericanos den la espalda a un film sobre la guerra de Irak? Pues que es sobre la guerra de Irak.

Esa es la conclusión que han sacado los productores. La cinta cuenta la vida de un desactivador de explosivos, sometido a situaciones límite. Rodada en Jordania con actores desconocidos, la película costó 11 millones de dólares debido a que los exteriores fueron cedidos a coste cero por el gobierno de ese país árabe.

No es una película de acción con muchos tiros y cuerpos volando por los aires, sino una película de tensión emocional pues a todo el mundo le atrae asomarse a ese mundo tan extraordinario de las personas que se juegan el tipo cortando el cable azul (o rojo) antes de que el trasto haga pum.

Pero por mucha tensión emocional que haya, no ha logrado sus objetivos porque, según el productor, Rob Friedman, la película“es muy intensa, sobre todo para las mujeres mayores”.

Si mañana gana un oscar, Friedman espera un empujón a las ventas. Pero si esas ventas no despiertan, entonces batirá el record como la película ganadora de un oscar que fue menos vista en la historia de EEUU.

Eh, vosotros, no subáis el IVA

5 marzo 2010 - 7:00 - Autor:

Quedan cuatro meses para que el Gobierno suba el IVA. Los productos que ahora se gravan con un 7% subirán al 8%. Eso incluye: los vehículos de dos o tres ruedas de menos de 50 centímetros cúbicos, las prótesis, las gafas, las lentillas, los transportes básicos, la hostelería, las entradas al cine, teatros, parques y sitios culturales, las obras de albañilería…

Luego viene el IVA del 16% que subirá dos puntos, al 18%. Eso significa que pagaremos más por coches, las tarifas de agua, luz, teléfono, algunos servicios médicos…

Tranquilos. El IVA superreducido del 4% no se toca. Es el que afecta a los productos más consumidos por todos: el pan común, la leche, los quesos, los huevos, las  frutas, verduras, hortalizas, legumbres, todo ellos  naturales, los libros, periódicos y revistas, los coches de minusválido, las viviendas de protección oficial.

El gobierno dice que es la única forma de equilibrar las cuentas del estado. Eso me suena conocido. Es lo mismo que hizo Felipe II cuando heredó de su padre una inmensa deuda: asarnos a impuestos.

¿Y qué va a pasar? Unos economistas afirman que si se sube en esa fecha, la economía se detendrá. Lo razonan de la siguiente manera: justo en esas fechas se espera que empiece la recuperación económica, y si el gobierno sube los impuestos, detraerá dinero del bolsillo de los españoles, y estos no comprarán.

Puede pasar, como se ha anunciado, que los comercios no cambien las etiquetas de los productos, es decir, el precio final. Eso significa que las empresas se tragarían el IVA para no asustar a los clientes. pero claro, imaginen que ustedes tienen un comercio: si van a ganar menos por asumir el IVA, ¿contratarán más personal o aguantarán? Seguro que no contratan más personal. Si no contratan más gente, eso quiere decir que la cola del paro será como siempre, y habrá poca gente con dinero. O sea, no habrá consumidores que entren en esas tiendas. Con lo cual, desastre.

Esa es la tesis de Funcas, el servicio de estudio de las Cajas de Ahorro. Y de Manuel Lagares, un eminente economista que en un artículo publicado en El Mundo hace varios meses, afirmaba que si se sube el IVA cuando empiece la recuperación, nos pegamos un tortazo. Lean:

“Los impuestos personales deberían bajarse -y no subirse- justo cuando se inicie la recuperación y los indirectos como el IVA no aumentarse tampoco en ese momento. Con ello se impulsaría y aceleraría la salida de la crisis al dotar a los ciudadanos de una mayor renta disponible cuando, al comenzar la recuperación paulatina del consumo, no se corra el riesgo de que se atesore el ahorro impositivo.Los precios tampoco se verían afectados por los impuestos en ese momento crucial.”

Pone el ejemplo de lo que hizo el PP en 1998: bajó los impuestos (creó los mínimos personales y familiares), y lo hizo en plena crisis asiática. ¿Es que nadie se acuerda de aquella crisis? Oh, vaya, vaya…

Yo estoy de acuerdo con esta hipótesis. Creo que poco a poco recuperaremos la confianza. Las cosas irán mejor. Pero claro, justo en el momento en que estemos saliendo de la enfermedad que nos ha tenido postrados dos años, llegará el médico y nos dirá: te tengo que sacar sangre porque la necesito para otros pacientes. ¿Cómo?

Nota: para ser honestos, hay que decir que otros economistas de la CEOE como José Luis Feito piensan que una de las vías que le queda al gobierno para organizar su desbarajuste contable es subir los impuestos. No es que le guste mucho, pero Feito reconoce que no hay más remedio. Tenemos un déficit que galopa como un pura raza español: imparable.

Que alguien enseñe a escribir a Díaz Ferrán

4 marzo 2010 - 9:26 - Autor:

Ayer por la mañana intenté leer la propuesta de reforma laboral que publicó el diario El País y que venía firmada por el presidente de la patronal, Gerardo Díaz Ferrán.

Lo que más me llamó la atención es que no entendía algunas cosas. Tras 25 años de profesión, y a estas alturas, hay cosas que no entiendo. No me refiero al significado de la propuesta: me refiero a que, a pesar de que como ustedes leo y hablo español,  no entiendo en qué idioma está escrita esa propuesta.

En un lugar dice: “Flexibilidad interna en la empresa. CEOE propone negociar la mejora de la flexibilidad interna en la empresa, tanto respecto a las llamadas modificaciones sustanciales del contrato de trabajo como en lo que se refiere a la movilidad funcional y geográfica, siempre que existan razones económicas, técnicas, organizativas o de producción, a fin de dar una respuesta ágil a las necesidades derivadas de éstas”.

Creo que intentaba decir lo siguiente: “A los empresarios nos gustaría trasladar a los trabajadores de una ciudad a otra y de un puesto para otro, cuando lo requiera la situación económica, pero no lo podemos hacer porque nos limitan las leyes laborales”.

Hay más puntos oscuros. La CEOE se queja del enorme absentismo laboral, es decir, trabajadores que se dan de baja temporalmente por enfermedad común o accidente no laboral y no acuden a su puesto de trabajo. Para ello proponen (cita textual):

“- Que las mutuas tengan la facultad de dar altas a efectos económicos en los mismos términos que el INSS y con similares garantías para el trabajador.

– Alternativamente, la supresión de la obligación empresarial del pago de la prestación de baja por enfermedad entre el cuarto y el decimoquinto día, como sucedía hasta 1992.”

Estos puntos no se entienden porque están mal escritos y no añaden ninguna referencia. La CEOE debería haber explicado que cuando se presenta un parte de baja, quien concede el alta es la Seguridad Social. Los empresarios desean que las mutuas de seguros (privadas) también estén facultadas para esa labor, supongo que porque a las mutuas es más difícil colarles partes de baja falsos (en las que el trabajador simula una enfermedad), mientras que un médico de la SS firma cualquier cosa que le pongan por delante.

El segundo punto tiene un problema de construcción gramatical y de claridad. Cuando se presenta una baja por enfermedad o accidente no laboral, los empresarios pagan el subsidio por incapacidad temporal desde el cuarto día de baja hasta el décimo quinto. Luego lo asume la SS. Pero en el texto, al decir “como sucedía hasta 1992” no se entiende qué es lo que sucedía: ¿hasta esa fecha no se pagaba? ¿hasta esa fecha sí se pagaba?

Me parece un documento mal escrito. Una falta de respeto a los que saben español. Un desprecio a todo el mundo. Si ese documento lo ha redactado de su puño y letra Díaz Ferrán, alguien debería enseñarle a escribir. Y si ha pasado por un director de comunicación, con ese documento no se ha ganado el sueldo.

En general, las propuestas de la CEOE pueden resultar más o menos razonables pero desde luego, están mal expuestas. Mucho peor si se tiene en cuenta de que han usado el diario de información general más destacado del país, y que por tanto, deberían haber usado un lenguaje más llano y más claro.

Todo eso ha complicado aún más la imagen de Díaz Ferrán ante los españoles. Entre el desastroso fin de su línea aérea, Air Comet, y sus torpes intervenciones en público, cada vez que los españoles ven la cara de este hombre en la prensa o en la tele, se preguntan si le comprarían un coche usado.

A los sindicatos y al Ministerio de Trabajo les ha escandalizado que la CEOE haya usado un medio impreso para comunicar sus propuestas de reforma laboral. No lo entiendo. Las propuestas ¿les han pillado en calzoncillos? Es lo mismo que viene diciendo la patronal desde hace meses. En las últimas semanas, han aparecido en la prensa tanto los líderes sindicales como miembros del gobierno expresando sus ideas sobre la reforma laboral, y hasta han examinado el modelo alemán y el modelo danés.

No ha sido este documento el que ha desatado la tormenta de críticas sino las palabras de un representante de la CEOE (el director de Relaciones Laborales) que dijo anteayer en el parlamento que su organización deseaba un contrato laboral para jóvenes, el cual no contemplase ninguna indemnización por despido. Es el llamado “contrato de inserción”, para que los cientos de miles de jóvenes que están sin empleo, se inserten por primera vez en el mercado laboral.

Para el resto de los trabajadores, la CEOE propone un contrato indefinido con una indemnización que sea más baja de los 45 días actuales, y más altas que los ocho de los contratos temporales.

En fin, sea como sea, la CEOE tiene un grave problema de comunicación, tanto hablada como escrita.

El Ministerio de Asuntos Imprevistos: los cazacatástrofes

3 marzo 2010 - 9:46 - Autor:

Fue una de esas ideas que se le ocurren a uno cuando está en la ducha, en la sala de espera de un aeropuerto o mientras espera en la cola del DNI. Se trata de crear el Ministerio de Asuntos Imprevistos. Un lógico diría que es una definición contradictoria porque no se puede prever algo que es imprevisto.

Pero creo que tiene sentido.

Cada año, se producen acontecimientos terribles o dramáticos al final de los cuales siempre dice alguien que “si lo hubiéramos previsto no habría pasado”. Hay inundaciones, caídas de puentes o edificios, terremotos, maremotos, riadas… ¿Se puede prever eso? No, claro. Eso no se puede prever. Pero se puede estar preparado para las consecuencias de esos fenómenos.

Lo digo porque me llamaron la atención dos cosas que leí esta semana en la prensa. La primera en Chile. Cuando este país fue sacudido por un terremoto portentoso, empezaron a conocerse las cifras de víctimas. La presidenta salió por televisión. Se veían equipos de rescate en las ciudades, tratando de encontrar personas bajos los escombros.

Mientras sucedía eso, nadie previó un daño mayor que llegaría horas después: el maremoto. Chile tiene 500 kilómetros  de costa, según leo, y cuando el epicentro de un terremoto tiene lugar en el mar o cerca del mar, se mueven las placas tectónicas que producen olas de tamaños descomunales.

Nadie lo previó en Chile. El diario español  El País informaba que el ministro chileno de Defensa admitió que la Marina de su país cometió un error de predicción al descartar la posibilidad de que llegase un maremoto después de un seísmo. Es algo que no entiendo muy bien pues desde lo que sucedió en las cosas de Asia en diciembre de 2004, todo el mundo sabe lo que es un terremoto y un tsunami.

Los testigos dicen que los pueblos de la costa fueron azotados por paredes de agua que llegaron con un ruido atronador, y que se llevaron a familias que intentaban huir en coche. Se estima que la mitad de los más de 700 muertos contabilizados hasta el lunes hayan provenido de la costa. Y hay sitios a los que no se ha accedido.

¿Cómo es posible que no se haya previsto eso? No entiendo cómo no se puso en marcha desde hace años un plan de prevención a todos los ciudadanos de la costa chilena para que salieran corriendo a las montañas cuando supieran que se había producido un terremoto. Se habrían salvado cientos de vidas. ¿Van entendiendo lo del Ministerio de Asuntos Imprevistos?

Y ahora pasemos a Francia: la semana pasada, la famosa tormenta perfecta o ciclogénesis explosiva (la llaman ‘el orgasmo de los cielos’), pasó por España y realmente descargó su furia en Francia. Este país es más plano que España de modo que allí cae un aguacero y se desbordan todos los ríos. La tormenta inundó la región de La Vendée. Se veían pueblos enteros anegados. Por cierto, la mayoría de ellos se llamaba no sé qué “sur Mer” (sobre el mar), lo cual demuestra que las toponimias ya anuncian los accidentes.

Sarkozy pasó por la región y se quedó asombrado de los daños. Era como si hubieran plantado arrozales de casas sobre el mar. Hasta ahora las inundaciones se habían contenido gracias a un sistema de diques, pero,claro, ante la furia de la naturaleza, las obras humanas parecen construcciones de Playmobil. Muchas familias murieron en pleno sueño pues el agua penetró en sus casas y se ahogaron. Sarkozy echó la culpa al urbanismo salvaje (uno de los grandes dramas de nuestro tiempo), que permitió esas viviendas construidas “demasiado cerca del agua”. “No se puede transigir con la seguridad. Por eso debemos reflexionar sobre los planes urbanísticos para que esta catástrofe no vuelva a suceder”, dijo el presidente de Francia.

Todo eso se habría mitigado en parte gracias a un Ministerio de Asuntos Imprevistos. Ustedes dirán que eso ya existe pues Protección Civil, el Race, el Samur, los bomberos, la Policía, la Guardia Civil y hasta Gas Natural tienen planes para revisar y detectar peligros. Yo quiero ir más lejos: es un departamento compuesto de personas que se dedican a cazar los riesgos realmente dañinos, mortandades en potencia, gigantescas amenazas que pueden llevarse muchas vidas. Para ello solo tendrían que echar la vista atrás y ver en España y otros países cuáles han sido esas catástrofes que se desatan cada cinco años, cada diez, cada cien años. O cada mil.

En las compañías de seguros existen unos señores muy curiosos que se llaman “actuarios“. Son unos licenciados en Matemáticas que se dedican a calcular riesgos. Y en función del riesgo, establecen una prima: el precio del seguro. Si usted es joven, menor de 23 años, y tiene un bólido de color rojo, de más de 200 caballos, las posibilidades de que se pegue un tortazo son muy elevadas. Por eso, el seguro de los jóvenes varones con buga potente es más caro.

Los actuarios harían un gran papel en este Ministerio calculando las posibilidades de que se desate una catástrofe gigantesca en una parte del país, o incluso en otra parte del mundo que nos pudiera afectar. Serían los Cazacatástrofes. Los DoomBusters.

Y tras fijar esa catástrofe latente, el Ministerio de Asuntos Imprevistos tendría que poner en marcha planes de prevención de calado nacional. Habríamos evitado el desastre de la rotura de la presa de Tous o las inundaciones en el camping de Biescas. No sólo ahorraría muchas vidas humanas ese Ministerio. Ahorraríamos mucho dinero pues evitaríamos los gastos que se originan para corregir nuestra falta de previsión.

¿Somos más superficiales?

2 marzo 2010 - 7:00 - Autor:

Me llamó la atención un reportaje que aparece en el número de marzo de la revista Selecciones de Reader’s Digest.

Se titula “Céntrate y activa tu mente”. Trata de nuestra capacidad de centrar la atención en algo. Como siempre, esta revista no sólo expone el problema de la actualidad (nuestro despiste permanente debido a la miríada de cosas que nos distraen), sino que explica cómo puede estar modificándose la mente, y hasta recomienda unas cuantas webs útiles.

Nuestra forma de trabajar y de centrar la atención es realmente caótica: tenemos un ordenador en el cual saltamos de una página de internet a otra como saltamontes. Consultamos el móvil, leemos sms, mandamos mensajitos por la Blackberry, cuchicheamos por Facebook, repasamos Twitter… Nos interrumpen las llamadas, las reuniones, los comentarios, la radio…

La consecuencia de ese bombardeo es que estamos perdiendo la memoria porque nada se queda grabado. Según la revista, el 84% de los españoles es incapaz de recordar una dirección o un número de teléfono. Cita un estudio de Yahoo, según el cual eso se debe a nuestra exposición al exceso de información.

Y otra de las consecuencias es que no somos capaces de concentrarnos para ser eficaces. En resumen, nos estamos convirtiendo en animales superficiales. Lo llaman multitarea.

Algunas personas piensan que es positivo porque así podemos realizar muchas cosas. Los jóvenes son especialmente hábiles para ello.

Otras personas como Maggie Jackson piensan que hemos perdido capacidad de concentración, y eso significa que no somos profundos, que somos más superficiales, y que no sabemos concentrarnos y centrarnos.

Jackson tiene un libro donde lo explica. “Distracted: the erosion of attention and the coming dark age”. (Distraídos: la erosión de la atención y la llegada de la Edad Oscura). Dice, según la cita Selecciones, que “para trabajar es necesario enfocar la atención”.

Una de las clases que suelo dar a estudiantes o en escuelas de negocios consiste en algo tan sencillo como Centrarse y Concentrarse. Consiste en eliminar todo lo que nos perturba y ponernos manos a la obra. No es fácil porque lo más agradable es estar todo el tiempo interrumpiendo nuestra tarea para consultar mails, webs o mensajes. Pero eso no es productivo.

Esos consejos para concentrarse los resumí en un Power Point que pueden encontrar pinchando aquí.

Los mejores resultados se consiguen concentrándose firmemente en una tarea y acabándola de forma perfecta. La palabra perfecto, viene del latín perficio, que quería decir “hacer las cosas hasta el final”. Finalizarlas. Profundizar. Hay una canción de Enya que se titula “Cursum perficio”. Dice así en latín: “Cursum perficio.Verbum sapienti: Quo plus habent, Eo plus cupiunt”. Quiere decir: “Finalizo mi viaje, una palabra sabia, cuanto más tienen, más desean”. Eso es lo que nos pasa: cuanto más información tenemos a mano, más queremos. Un drama.

Para contrarrestar esas pérdidas de memoria y la falta de concentración, están proliferando muchas webs que nos ayudan a ejercitar la mente. Por ejemplo, entrenamientocerebral.plusesmas.com o entrenamientocognitivo.com.

Creo que nuestra forma de pensar está cambiando. Pero no soy tan dramático como Jackson. Quiero decir: creo que está cambiando nuestra forma de procesar ideas. Antes, te venían pocas y te ponías a pensarlas. Ahora te vienen muchas mezcladas con ruido, banners, blogs, frases estúpidas, música…

Es verdad que todo nos distrae mucho más porque accedemos a mucha más información. Pero muchas ideas las he encontrado cuando me he puesto a pajarear por la red, a dejarme llevar, a saltar de un sitio para otro. De repente, mi mente empieza a relacionar las cosas por las que he pasado con el ratón, y obtiene una idea. Le chupa la savia o nace la idea, no sé.

Para los periodistas, la multitarea es casi su forma de vida y de pensamiento. Pero si al final no hay una conclusión, si al final la mente no es capaz de deducir conclusiones, entonces sencillamente estábamos perdiendo el tiempo en internet.

La prensa, contra los sindicatos

1 marzo 2010 - 9:12 - Autor:

No me di cuenta hasta pasados unos días de que la mayor parte de la prensa había enfocado la misma noticia de la misma forma. Fue el miércoles 24. Tres diarios destacados de Madrid llevaban a portada la protesta sindical convocada por UGT y CCOO el día anterior. Se oponían los sindicatos a la ampliación de la edad laboral de 65 a 67 años. Las reforma de las pensiones.

El diario Público tituló “Débil protesta contra la reforma de las pensiones”. El diario El País escribió lo siguiente: “Los sindicatos dan un aviso de guante blanco a Zapatero”. El Mundo publicó: “Pinchazo sindical”.

Dos diarios de izquierdas y uno de centro-derecha coincidían en sus enfoques.

Y en los blogs, eso que se llama “la conversación”, el enfoque era el mismo: los sindicatos habían hecho un paripé.

En los últimos meses, la imagen de los sindicatos ya se estaba deteriorando por su escaso temple en la crisis. El 1º de Mayio del año pasado, en medio de la crisis, se manifestaron de una forma tan infantil contra algo tan abstracto que hasta llamaron la atención de la prensa internacional. No protestaban contra el gobierno sino contra “la crisis”.

Y las manifestaciones del martes 23 de febrero pasado eran contra un estudio, un papel, un proyecto de reformar las pensiones. Ni siquiera ha entrado en el Parlamento. O sea que las manifestaciones sindicales en realidad eran contra un dolor de muelas que no ha venido.

Y encima, muchos economistas afirman que ese dolor de muelas tendrá que venir y habrá que aguantarse.

De modo que tenemos a unos sindicatos que entre manifestaciones de guante blanco, pinchazos y débiles protestas, estarían mejor sirviendo de muñecos en los desfiles de carnaval o en Eurodisney, vestidos de los enanitos de Blancanieves.

Su imagen está cayendo como una piedra en un abismo pero ellos, como los políticos, nunca lo admiten. Dicen que están muy satisfechos con los resultados.

Los españoles no están satisfechos con sus resultados: los sindicatos no han sido capaces de llegar a un acuerdo con los empresarios. Y que yo recuerde, quienes crean empleos en este país son los empresarios, no los sindicatos.

Tres periódicos que ideológicamente no son parecidos han publicado los mismos enfoques en sus titulares. Esto se llama “aviso a los sindicatos”.

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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