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Cabalgata de buenas noticias

16 abril 2010 - 7:00 - Autor:

Desde hace unos meses, guardo en mi archivo las noticias económicas que sugieren que nos estamos recuperando. No sé si me estoy engañando con ello, pero ya empiezo a estar harto de pasarme todo el día quejándome de lo mal que van las cosas. Voy a aportar mi granito psicológico de arena a la recuperación, sabiendo que se trata de porcentajes que parten de un año catastrófico: 2009,  y por tanto, pueden estar desfigurados.

Mejora la creación de empresas y los impagos al comercio (14 abril). Según el Instituto Nacional de Estadística, en el segundo mes del año se fundaron 7.752 sociedades mercantiles. Eso supone un 2,2% más sobre el mismo periodo de 2009, y un 23,7% más que en enero pasado. Los impagos al comercio retrocedieron un 34,7% en febrero en tasa interanual. Según El Mundo, eso confirma la tendencia a la reducción que iniciaron hace ya once meses.

Aumenta el crédito a los hogares (9 de abril). Según el  Banco de España, la financiación a los hogares en medio año ha crecido un 0,1% en términos anuales. Cotizalia afirma que en febrero pasado registró el primer crecimiento desde julio del año pasado.

Un instituto de análisis habla ya de recuperación (8 de abril). Estamos en la senda de la recuperación económica, según la última actualización del Índice Fedea de Actividad Económica, recogido por Terra. Este índice también recoge el consumo de energía eléctrica, que en marzo se anotó su cuarto mes consecutivo con incrementos, que fue del 4,7%.

Más pedidos para el comercio (7 de abril). El índice de gerentes de compra de Markit (PMI, siglas en inglés) que mide las compras en el sector de los servicios, creció hasta 51,3 puntos en marzo, desde los 47,1 de febrero. Fuente: Cotizalia.

Se dispara la matriculación de vehículos (7 de abril). Las matriculaciones de automóviles de turismo en marzo se elevaron a 124.756 unidades, un 63,1% superiores a las 76.501 del mismo  mes del año pasado, informaba Yahoo Finanzas. Al parecer, es la mayor subida de la historia.

Más ventas en las grandes empresas (6 de abril). Las ventas crecieron un 0,9% en las grandes empresas en febrero, según la Agencia Tributaria. La cifra está corregida de efectos de calendario (fiestas y otros días inhábiles en meses cortos) y una vez eliminado el efecto de la inflación. Eso se llama “en términos reales”, informa Cotizalia.

Se firman más hipotecas (26 de marzo). Es la primera vez desde enero de 2008 que las hipotecas no ofrecían valores positivos. El número de hipotecas constituidas sobre viviendas aumentó un 2,3% en enero de 2010 en relación a igual mes de 2009, hasta situarse en 53.747, informaba El Mundo, citando a Europa Press.

Más exportaciones (24 de marzo). El País citaba al Ministerio de Industria para afirmar que las exportaciones españolas de mercancías alcanzaron los 12.091,7 millones de euros en enero, valor superior en un 9% al del mismo mes del año pasado.

Apoyo el plan del Gobierno (a pesar de estar escrito en dialecto indio arapahoe)

14 abril 2010 - 13:24 - Autor:

Hace un año, propuse en un blog un  Plan de Ataque para combatir la crisis.

Entre otras cosas, proponía un contrato con una indemnización por despido improcedente de 20 días por año trabajado, en el cual los empresarios pusieran ocho días, el estado los 12 restantes. Y los sindicatos aceptarían bajar la indemnización de 45 días a esos 20 días. Ese contrato ya existe en caso de despido procedente: son 20 días. ¿Cuál era la novedad? Que yo hablaba de despido improcedente. Como saben, casi ningún juez admite los despidos procedentes,  y por eso inmediatamente se convierten en “improcedentes”. La indemnización sube a 45 días por año trabajado.

Yo proponía bajarla a 20 días. Era demasiado baja. Luego corregí un poco el tiro, y en un artículo en El Mundo, pensé que era mejor partir de un contrato con una indemnización de 33 días por año trabajado, en la cual el Estado pusiera una parte, y los empresarios, la otra. El sacrificio para los sindicatos sería menor, pues ese contrato de 33 días ya existía en algunos casos (mayores de 45 años, mujeres, colectivos especiales). Sólo tenían que abarcar a más colectivos.

Por eso, estoy de acuerdo con gran parte de la propuesta del Gobierno para la reforma del mercado laboral presentada el lunes pasado. Bueno, estoy de acuerdo a pesar de que me costó mucho entender el documento. Está escrito en el dialecto de los indios arapahoes. Para apoyar la creación de contratos estables, el documento habla de “medidas que podrían inspirarse en la exención de una parte de los costes extintivos de los despidos colectivos y objetivos para superar situaciones económicas adversas que existen ya en nuestra legislación, sin afectar a los derechos de los trabajadores”.

Podrían inspirarse, costes extintivos, situaciones adversas… Enhorabuena al redactor. Debe ser un abogado que llegó tarde al curso de redacción.

Aparte de eso, creo que la idea es buena. ¿Por qué?

En tiempos de crisis, los empresarios tienen miedo del futuro. Incluso aunque mejoren las perspectivas económicas, tienen miedo y por eso sólo hacen contratos temporales. Esos contratos no se pueden renovar hasta más de dos años. Luego a la calle. La indemnización: 8 días por año trabajado.

Muy baja.

Un contrato temporal es un verdadero escollo para planificar el futuro. ¿Se pediría usted un crédito si supiera que en seis meses lo pueden echar fácilmente?

Los empresarios lo ven de otro modo. Si hacen fijo a ese trabajador, entonces la indemnización por despido sube a 20 días, que en realidad son 45 pues la mayor parte de los despidos se califican en los Juzgados de lo Social de “improcedentes“.

Por eso los empresarios no quieren firmar contratos indefinidos o fijos.

Como yo soy partidario de esos contratos indefinidos, creo que se puede crear durante esta crisis un contrato especial que en lugar de 45 días, sea de 33 días de indemnización, con aportaciones del estado para que el empresario incluso pague menos. Al final, quienes tiene nla llave del empleo son ellos. Los empresarios. Hay que ayudarles.

No va a ser fácil para los sindicatos aceptar esto y lo entiendo. Pero peor es bloquear todo porque así no saldremos pronto de la crisis. Cada uno tiene que aceptar su parte de sacrificio. Los sindicatos se preguntarán ¿y en qué se sacrifican los empresarios? Pues haciendo más contratos indefinidos, en lugar de temporales. Y si en los próximos dos años estamos mejor, se puede hablar de una conversión al de 45 días. Cuando las cosas van bien, se aceptan más riesgos.

Hay gente que critica que el Estado financie hasta la indemnización por despido. En principio, es un gasto que sólo se hará si se despide al trabajador. Por ahora será un fondo. Si salimos de la crisis, es posible que el Estado no use ese fondo. Además, es parecido al modelo alemán pues allí el Estado financia el salario de un trabajador al que se le ha reducido la jornada laboral.

Además, piensen en lo siguiente. ¿qué es mejor: que el estado pague el subsidio de paro a alguien para que esté inmóvil en su casa, o que guarde un fondo para abonar un posible (no seguro) despido de un trabajador en activo? Lo segundo crea empleo y riqueza, y hasta se pagan más impuestos.

Lo que más me preocupa es el tiempo. Mientras escribo esto, mucha gente está yendo al paro. Hay que cortar eso. El Banco de España ya lo avisó ayer. El problema de la banca en el próximo futuro es el paro. Si sus clientes se quedan en el paro, la morosidad se va a disparar.

¿Esta cosita llamada iPad es lo que buscábamos?

12 abril 2010 - 12:12 - Autor:

Me llamaron el viernes de periodistadigital.com para probar un iPad. Les acababa de llegar fresquito de EEUU. El iPad es como una ventana de colores de nueve pulgadas, digamos que un iPhone o un iTouch tamaño grande.apple-ipad

Lo novedoso no es tanto lo que se puede hacer sino cómo se puede hacer. Muchas de las habilidades de esta cuadrícula ya estaban en los teléfonos móviles de Apple. Ya se podían leer periódicos, o ver videos en esos teléfonos revolucionarios. Pero cuando se ven a un tamaño mayor, cuando se toca la pantalla con tanta comodidad y generosidad como en un iPad, los oh, ah, uh, son más potentes.

En la pantalla de un iPad aparecen los mismos iconos que ahora aparecen en las pantallas de cualquier móvil de última generación: para consultar el tiempo, para ver Televisión Española, para leer un periódico determinado… Uno va añadiendo iconos en función de sus intereses.

Gracias a la conexión a internet, pude ver Televisión Española. Era como tener una pantalla de televisión pequeña pero diáfana, y disfrutar de la emisión.

Una de las cosas que confirmé era algo que sospechaba: los iPad iban a ser los mejores soportes para los cómics. Los cómics clásicos de papel están tirados por imprentas que no emplean más de cuatro colores básicos. El poder de un iPad (con millones de combinaciones de colores) es inmensamente superior. Ver un cómic es un espectáculo.

¿Y leer periódicos? También. Creo que leer periódicos en un móvil es algo difícil. Hay que tener mucha paciencia y buena vista. Pero esta pantalla es cuatro o cinco veces más grande que un móvil, con lo cual, las noticias se leen como si uno estuviera frente a una cuartilla, un periódico pequeño, pero un periódico.

¿Puede cambiar eso la forma de leer noticias? Es muy posible. Si uno entra en France24 a través de un iPad, se encuentra con lo siguiente: a la derecha, un cuadro pequeño donde se están pasando las noticias en video. Y a la izquierda y abajo, una catarata de noticias. Esta página, cuando se ve en un PC o en un portátil, es más estática.

Dado que internet nos ha obligado a tener la visión de una mosca, es decir, en celdillas, nuestro ojo va recorriendo las páginas webs en zig zag para detenerse en lo que nos interesa. Por eso, las empresas de contenidos presentan la información en esa forma quebrada. Imposible en un móvil, pero posible en un iPad.

¿Será la salvación de la prensa? Creo que puede ayudar mucho. Pero con la condición de que los medios de comunicación se adapten a ese formato insertando más videos, y con la condición de que los anunciantes no se limiten a insertar anuncios o banners estáticos. Por ejemplo, imaginemos que estamos leyendo en un iPad la página de un diario on line. A la derecha aparece el recuadro del anuncio de Cola Cao. Si ese recuadro encierra un video ingenioso, alucinante o llamativo, tendré la tentación de pinchar y verlo porque sólo estoy a un toque de dedo. Este efecto ya tratan de explotarlo los anunciantes en las páginas tradicionales que uno ve en su portátil o en su PC, pero creo que el iPad lo potencia porque no estamos manejando teclados, sino que tenemos una pantalla en la mano. La tocamos.

¿Pagará la gente por los servicios suministrados a través de un iPad? Es la pregunta del millón. La gente joven es capaz de pagar por escuchar música de Spotify en su iPhone. Spotify es gratis en cualquier PC, pero hay que pagar si se desea tener en un iPhone y en un iPad. Creo que 10 euros al mes.

Pero claro, una canción se escucha cien veces. Un artículo periodístico se lee una vez, en caso de que se llegue hasta el final. El presidente de The New York Times, Arthur Sulzberger, dijo eso hace poco. “Yo puedo escuchar 694 veces la misma canción. Pero, chicos, os digo la verdad: no voy a leer tres veces ninguno de vuestros artículos”. Era un artículo de El Mundo que analizaba los pagos por visión en la prensa. (El Mundo, sábado 10 de abril de 2010, sección de Comunicación).

No sé si será la salvación de los medios. Se lo pregunté a David Rojo, de periodistadigital. “No lo sé”, dijo. Nadie lo sabe. Pero hay que hacer algo.

Estoy de acuerdo con David en que ser gratis sale caro. La publicidad apenas sufraga los gastos de los diarios digitales. Hay que inventar fórmulas de obtener dinero sin perder lectores. Orbyt, lanzado por El Mundo, es un intento. Todos los medios están haciendo movimientos parecidos.

Pero nadie puede predecir qué va a pasar. El redactor jefe de Economía de The New York Times decía en el mismo artículo publicado en El Mundo que “todo depende de la máquina a través de la que accedas a las noticias”. ¿Hablaba del iPad?

En un mundo tecnológico que te convierte los juicios en prejuicios en seis meses, nadie quiere hacer de gurú. Pero estoy seguro de que mucha gente va a leer periódicos en su iPad mientras viaja en AVE o Puente Aéreo. Es cómodo. Es práctico. Es agradable. Una sensación más agradable que leerlo en un portátil o en una pantalla de un PC porque  “lo tienes entre las manos” y te apetece mover el dedo como una varita mágica, pinchando en videos, ampliando fotos y abriendo enlaces.  Vi en el iPad el anuncio de una portada de la revista americana SportIllustrated. Cuando se tocaba en la portada, uno veía secuencias de partidos de fútbol americano, que al final, se congelaban formando la portada de la revista.

Leer libros electrónicos es muy cómodo en un iPad. Las páginas se pasan con el dedo, y hacen el mismo efecto que cuando nos humedecemos el índice y movemos una página de papel. Se doblan. Además, las ilustraciones a color se ven con enorme belleza. Lo malo es que la batería no pasa de 11 horas. La de un lector electrónico dura semanas.

Es difícil saber si este aparato revolucionará la forma de leer o de entretenerse. Estamos rodeados por un ejército de aparatos. Hace tiempo escribí que el aparato del futuro era el portátil porque lo integraba casi todo: se podía ver videos, ver la tele, escuchar la radio, leer periódicos… Desde entonces hasta ahora, mi punto de vista ha cambiado: las pantallas de los móviles se han hecho más grandes, y permiten hacer todas esas cosas, además de hablar por teléfono. Luego, los portátiles se han hecho más pequeños, gracias a los netbooks. Ha habido una conversión: lo grande se hace pequeño, y lo pequeño, grande. Y al final, el iPad es  el resultado de esa fusión: una pantalla muy grande para ser un móvil, y muy pequeña para ser un portátil.

¿Será eso lo que andábamos buscando?

Los Beatles, la conspiración mundial y la teoría del eterno retorno

10 abril 2010 - 10:03 - Autor:

Yo tenía ocho años cuando mi padre nos trajo un disco de los Beatles. Me pasé todo el día escuchando ese ‘single’. Y al final lo recitaba con mis amigos, rasgándonos la tripa y gritando: “Estenajor dei nai”. No era otro que “It’s been a hard day’s night”. Me enteré años después de lo que significaba

Al año siguiente los Beatles vinieron a España, en 1965, pero yo ni me enteré.

En 1967, Los Beatles sacaron su album más psicodélico. Es el Sargento Pepper. La portada marcó un cambio en las portadas de los LP porque salían los Beatles de uniforme militar (diseñado por el mexicano Manuel Cuevas), y además iban acompañados de personajes de la historia: desde Marilyn Monroe, hasta Oscar Wilde, pasando por Freud. Las caras de Hitler, Gandhi y Jesús fueron quitadas a última hora. Esa carátula está considerada como la más popular de la historia de la música.sargent-pepper

Sucedió algo curioso con ese disco. En España, las emisoras de radio emitían sin problemas algunas canciones como “Lucy in the sky with Diamonds” (Lucy en el cielo con diamantes), pero en Gran Bretaña la BBC censuró esta canción porque sus iniciales querían decir LSD, la droga que hacía estragos en la juventud occidental. Paul McCartney lo negó al principio. Años después reconoció en una entrevista que esas canciones hacían referencia a esas drogas. La BBC también prohibió “A day in the life” pues una de las letras animaba sutilmente a drogarse. En España, como nadie sabía inglés, no había problemas de censura. Paradójico.

Hoy hace 40 años, cuando yo tenía 15 años, me dijeron que Los Beatles se habían separado y entonces escribí una larga reflexión sobre los conspiradores mundiales que habían deshecho este grupo de música pop. ¡Había tanta maldad en el mundo…! Cuando uno es joven y sus mitos caen, siempre piensa en conspiradores.

En aquella época ya llevaba el pelo largo, por los hombros, vestía vaqueros rotos, zapatillas deportivas que hablaban su propio idioma de olores, tarareaba canciones en inglés, usaba camisetas con todo tipo de frases, me metía en manifestaciones, tiraba piedras, le robaba el coche a papá y lo conducía sin carné, lo choqué varias veces, vacié con mis amigos todo el almacén de bebidas de casa, incluyendo el Cointreau, me iba con la pandilla a la playa el 1 de enero a ver cómo salía el sol, fumábamos tabaco rubio y filosofábamos sobre la teoría del tiempo relativo (sin tener ni pajolera idea pues entonces nadie llevaba reloj), o sobre la conspiración que se cernía sobre los ideales de la juventud.

Tras la época de los Pekenikes, Los Brincos, Fórmula V y Los Canarios de Teddy Bautista, tocaba escuchar a Pink Floyd, Grand Funk, Credence Clearwater, Premiata Forneria Marconi, Deep Purple, Chicago… Y siempre que tu padre abría la puerta del salón, te encontraba saltando y gritando con una guitarra invisible, igual que hoy se hace con el videojuego “Guitar Hero”. Papá movía la cabeza y, con lágrimas en los ojos, se preguntaba qué le estaba pasando a la juventud.

Eso es lo que me pregunto ahora: “No sé adónde vamos a ir con esta juventud”.

Ya lo dijo Zaratustra. El eterno retorno de lo mismo.

Encontraron al homínido gracias a Google Earth

9 abril 2010 - 7:00 - Autor:

Para los internautas, la noticia de ayer no era que habían encontrado a un homínido de 1,9 millones de años en Sudáfrica. La noticia era que el señor Berger y su hijo lo descubrieron gracias a Google Earth.

La historia se desarrolló más o menos así:  el señor Lee Berger se puso a inspeccionar una zona de cuevas con sedimentos usando los mapas de Google Earth. Es una zona situada en Malapa, cerca de Johanesburgo. Una vez centradas sus pesquisas, el señor Berger decidió darse una vuelta por esas cuevas con su hijo Mathew, de 9 años. Entonces el niño vio un hueso y gritó: “¡Mira, papi, un fósil!”. Lo era en efecto. Una clavícula. Luego, el padre rastreó un poco y encontró una mandíbula con un canino. La examinó un rato y dedujo que era de un homínido.

A partir de ahí el señor Berger y el antropólogo australiano Paul Dirks (trabaja para la Universidad James Cook, en Australia), decidieron seguir recuperando restos y poco a poco descubrieron más huesos, de una chica y de un niño, todo lo cual, una vez reconstruido pacientemente ha dado lugar al Australopithecus sediba (por A.sedibam que significa manantial en Sotho, el idioma local de esa zona de Sudáfrica). Al parecer, estos dos seres humanoides cayeron por error en un agujero y murieron poco después. Sus restos quedaron sedimentados. (Ver aquí el gráfico de The Australian).

Ese descubrimiento sucedió en 2008. Pero la historia entera se dio a conocer ayer.

No es la primera vez que Google Earth se emplea para descubrimientos fascinantes. En 2005, unos científicos localizaron por Google Earth una extraña zona tupida en Mapu, en Mozambique. Poco después organizaron una expedición y descubrieron un paraíso natural nuevo donde existían especies desconocidas.

Google Earth ha servido también para localizar ciudades de civilizaciones antiguas en Sudamérica o formaciones naturales nunca holladas por el hombre.

Asimismo, Google Earth ha servido para revelar campos de concentración en Corea del Norte, imágenes rocosas curiosas con forma humana, antiguas ciudades romanas, o agujeros causados en la tierra por meteoritos. Claro que, de vez en cuando, aparecen algunas  imágenes que son montajes o efectos visuales, como el supuesto canal rojo en Ciudad Sadr, en Irak, que en teoría tenía ese color porque estaba lleno de sangre humana.

¿Por qué Garzón ahora es “el malo”?

8 abril 2010 - 7:00 - Autor:

El estremecedor día en que la policía descubrió el zulo donde ETA escondió durante más de 500 días a Ortega Lara, todos los españoles se congratularon de haber tenido un juez tan ejecutor y eficaz como Baltasar Garzón. Fue este hombre el que ordenó la inspección de un taller de maquinaria el 1 de julio de 1997, el que lo supervisó personalmente, y el que estaba allí presente cuando un policía tuvo la ocurrencia de mover un pesado aparato, debajo del cual se hallaba la trampilla que daba al zulo. “Bienvenido al mundo de los vivos”, le dijo Garzón al funcionario de prisiones retenido por ETA.

Era solo una muestra de la personalidad de Baltasar Garzón. Habría muchas más.

Por ejemplo, ganó fama internacional por abrir al año siguiente un juicio contra el general Augusto Pinochet, cuando el militar chileno se encontraba realizándose un chequeo médico en Londres. También criticó el trato a los prisioneros dado por el ejército de EEUU en Guantánamo. Ordenó el arresto de Bin Laden. Condenó a uno de los represores de la dictadura argentina…

Muchas de estas cosas las contó la periodista Pilar Urbano en su libro “Garzón, el hombre que veía amanecer”.

Pero dentro de esa biografía de juez echado p’alante había detalles raros. Por ejemplo, se presentó como candidato político por al PSOE en 1992. Ganaron los socialistas. Garzón quería ser ministro. Pero no estaba dentro de los cálculos de Felipe González. Despechado por este desprecio, el juez abandonó su escaño al año siguiente, abrió una causa contra varios miembros del gobierno de González por haber organizado terrorismo de Estado y metió en prisión a varios miembros socialistas. Fue una de las razones por las que el PSOE perdió las elecciones de 1996.

Para los socialistas, Garzón empezó a ser el malo de la película.

Pero Garzón estaba en la cresta de la ola. Salía en reportajes a doble página en los periódicos, y su imagen, con el pelo veteado de canas, abría los informativos de televisión.

Poco a poco, la imagen del superjuez, del juez estrella, de Supergarzón, comenzó a estremecerse debido a unas inexplicables torpezas judiciales. Un ejemplo: en 2009 la Audiencia Nacional ordenó la puesta en libertad de dos supuestos terroristas fundamentalistas musulmantes porque Garzón les había intervenido los correos electrónicos. La policía puede intervenir esa información, pero según las leyes españolas, para hacerlo se necesita una orden judicial, un auto. Qué raro. Garzón había ordenado en 2007 la intervención de los correos electrónicos pero se le había olvidado emitir la orden judicial referente a los correos electrónicos.

Para muchos abogados, Garzón es un mal instructor. Instruir una causa es como construir un edificio. Hay que empezar por los cimientos y elevar cada piso. Pero siguiendo este símil, Garzón empezaba por la última planta, de modo que sus instrucciones eran torpes y al final el edificio se caía.

El caso más sorprendente es el derivado de la Memoria Histórica. En 2008, Garzón se declaraba competente para juzgar a los responsables de los crímenes del franquismo. Para muchos, aquello sonaba bastante bien. Pero extrañamente a Garzón se le olvidó que una ley aprobada en 1977 concedió la amnistía a todos los crímenes, abusos y bestialidades cometidas antes de esa fecha en España, lo cual incluía a etarras, franquistas, comunistas, anarquistas… Todos. Ese mismo año, Garzón daba marcha atrás. Según informaba la prensa, el juez “declara extinguida la responsabilidad penal del general Francisco Franco y otros 44 cargos del régimen tras comprobar que todos han muerto”. ¿Muerto? ¿Es que no lo sabía?

“No obstante”, proseguía una información de aquel año, “el juez defiende que los delitos siguen vigentes y a sus autores no se les puede aplicar la Ley de Amnistía, que de paso recomienda que se derogue”.

Lo contradictorio es que Garzón se había amparado en esta ley de aministía para afirmar que no se podía juzgar a Santiago Carrillo por crímenes cometidos en la Guerra Civil. Rechazó una querella contra el político comunista. Entonces admitía que Carrillo entraba en la lista de amnistiados y no se le podía juzgar. Y a los franquistas, ¿por qué sí se les podía juzgar?

Garzón había olvidado ese detalle, lo cual le impulsó a emprender un proceso judicial contra los responsables de matanzas del bando nacional que vivieran aún. Craso error. La ley vale para todos. En el peor de los casos, ya estaban amnistiados por la ley de 1977. Por eso, Garzón se convirtió en el enemigo de la derecha.

Varias organizaciones decidieron entonces emprender una querella contra Garzón, basándose en que el juez había cometido prevaricación. Eso quería decir, en lenguaje judicial, que a sabiendas de que estaba actuando incorrectamente, el juez estaba prosiguiendo una causa judicial imposible.

Para añadir más leña al fuego, Garzón pensaba que podía autorizar la exhumación del cadáver del poeta García Lorca, pero de nuevo se equivocó. Es una decisión que debe tomar el Juzgado de Instrucción de Granada, no un juez de la Audiencia Nacional. Garzón lo sabía. ¿Por qué no hizo caso a los mecanismos de la Justicia?

Toda esa marea de desatinos es precisamente lo que ha visto con preocupación el Tribunal Supremo [corrección introducida gracias a un lector, porque yo antes había escrito el Consejo General del Poder Judicial]. Admitió las querellas contra Garzón porque era evidente que el juez había cometido unos errores de bulto. Es verdad que las querellas han partido de grupos ultraconservadores pero la Justicia no es un partido de fútbol. Del mismo modo que está establecido el judex damnatur cum nocens absolvitur (hay que castigar al juez que absuelve a los culpables), también hay que castigar al juez que se salta las reglas.

Lo sorprendente del caso, es que ahora los socialistas apoyan a Garzón y los conservadores están en contra. ¿Por qué? Porque ha coincidido el proceso contra el juez, con el llamado caso Gürtel, donde se juzga la supuesta trama corrupta de empresas ligadas al Partido Popular, a la derecha.

Garzón fue el juez que abrió esta instrucción. Hasta ahí todo bien. Pero se le ocurrió poner micrófonos en las celdas donde estaban detenidos los sospechosos, y grabó las conversaciones de éstos con sus abogados. ¿Grabar las conversaciones de una persona con su abogado? Si el Estado no protege el derecho de cualquier mortal a preparar su defensa con un abogado, entonces es que no hay estado de Derecho. Otro error. Al final, esas pruebas fueron desechadas por los Tribunales, para regocijo del PP, y rabia del PSOE.

En decir, en quince años, el juez ha pasado de ser el enemigo de la izquierda a ser enemigo de la derecha. En teoría, esto podría ser visto como la prueba de que es un juez imparcial. Pero en la práctica, lo que parece evidente es que Garzón ha echado su carrera judicial por los suelos por no haber hecho bien su trabajo. Hacer bien su trabajo significa respetar la ley, no saltarse los procedimientos y actuar con el reglamento en la mano. Dura lex, sed lex, decían los romanos. La ley es dura, pero es la ley.

Es como si el árbitro de fútbol italiano Pierluigi Colina, famoso por su dura imparcialidad, comenzara a pitar de forma irregular, sacando tarjetas rojas por un simple empujón, o pitando faltas inexistentes. Tarde o temprano, el consejo arbitral europeo tendría que preguntarse si Colina debe seguir en su cargo. Si el árbitro no respeta el reglamento, entonces ¿para qué diablos organizamos un partido?

Lo más seguro es que Garzón haya sido víctima del “efecto alcachofa”. La alcachofa es como llaman los periodistas de televisión al micrófono que acercan a los entrevistados. Garzón no ha podido resistir esa epifanía diaria de salir en televisión y en los periódicos, de que la gente le reconozca por la calle y que todo el mundo hable de él.

Ni siquiera debió permitirse hacer declaraciones para que se escribiera su biografía porque aquello fue el principio de su fin. Comenzó a sufrir erostratismo. Eróstrato fue un pastor griego que incendió el templo de la diosa Diana porque necesitaba que la gente hablase de él.

La imagen de un juez justo y severo, ese juez “desinteresado” del que hablaba Kant, debe ser la de una persona muy aburrida. Una persona gris. Un personaje callado, poco dado a salir en público, de pocas palabras, aislado, distante y serio, que por las noches lee la Historia de Roma de Theodor Mommsen. Es posible que esto suene muy tópico pero si exponemos lo contrario, por ejemplo, un juez en Harley Davidson con chupa de cuero, saltando en conciertos de Metallica, y apareciendo en Mira Quién Baila con Belén Esteban, entonces diríamos, oh, oh, ¿y este tío nos va a juzgar? Estamos perdidos.

Garzón quería estar en los medios. Lo necesitaba como Eróstrato. Quería estar en la apertura de la fosa de García Lorca como aquella vez en la que vio cómo se abría la trampilla de la que surgió Ortega Lara.

Era capaz de meterse en causas inciertas con tal de seguir siendo popular. Y preparaba las instrucciones sin pensarlas, saltándose todos los semáforos.

Por eso ahora es el malo. Pero no para la derecha o la izquierda sino para los jueces que juzgan a los jueces, el Consejo General del Poder Judicial.

Si los jueces fueran todopoderosos, nadie podría decir: Iustitia omnium est domina et regina virtutum. La Justicia es señora y reina de todas las virtudes.

El blog más influyente del mundo, contra el iPad

7 abril 2010 - 7:00 - Autor:

Boing Boing es el blog de tecnología más influyente del mundo. Siempre aparece en primer lugar en las clasificaciones de Technorati.

Con la foto de Steve Jobs al revés sosteniendo su nuevo iPad (una tableta de nueve pulgadas que sirve como pantalla, teclado, minipc…), el blog empieza dando caña con este titular: “Por qué no compraré un iPad (y usted debería hacer lo mismo)”.

Lo firma Cory Doctorow, uno de los periodistas más influyentes de internet y coeditor del blog Boing Boing. Según Doctorow, Apple se ha esforzado tanto en hacer productos sencillos que ha roto los límites. “Con el iPad parece como si el consumidor modelo de Apple fuera un estereotipo de estúpido tímido, tecnófobo y atolondrado”.

Por eso Doctorow no recomienda a los padres que compren este aparato a sus hijos. Porque la empresa de Cupertino ha creado unos sistemas de seguridad tan cerrados, que es imposible abrir el aparato y ver las tripas, así como jugar con sus programaciones. “Si no lo puedes abrir, no es tuyo”.

Doctorow confiesa que cuando era joven, él se pasaba el día desmontando cacharros y volviéndolos a montar para saber cómo funcionaban. Con Apple es cada vez más difícil. Para Doctorow, gran parte de las innovaciones tecnológicas han venido de la mano de un montón de expertos solitarios, pero con Apple, es difícil que esos expertos puedan experimentar porque la empresa se ha convertido en un Politburó inaccesible. Sus plataformas son cerradas. Quiere clientes que usen el iPad, no que lo investiguen y experimenten.

Pero ahí no está lo más fuerte de su crítica. Según Doctorow, el éxito en la presentación del iPad se debe a la sed de los periodistas por creer que alguien pagará en un futuro por sus contenidos. “La razón por la cual la gente no paga por contenidos no es debida a que sean gratuitos: es porque hay un montón de contenidos competitivos que son gratuitos”. Y afirma que la idea de Rupert Murdoch, el magnate de los medios de comunicación, propietario de Fox, de The Times y The Wall Street Journal, que ahora desea cerrar sus contenidos y hacerlos de pago, no va a triunfar pues esos contenidos equivalen a una millonésima parte de internet, y la red no los echará de menos.

Más o menos por la misma vía discurre el razonamiento de Enrique Dans, profesor del Instituto de Empresa y experto en tecnología. En su blog afirmaba estos días que, la idea de que el iPad sería la tabla se salvación de la prensa es equivocada: “De tabla de salvación, nada. Como mucho, una prueba de lo equivocados que están algunos y de lo poquito que entienden el medio”.

Según Dans, los medios están fijando unas suscripciones al iPad muy elevadas. Incluso más elevadas que la suscripción a internet. Por ejemplo, la revista americana semanal Time ha fijado un precio de 4,99 dólares por cada número, “un precio completamente absurdo si tenemos en cuenta los ahorros en costes de impresión y distribución”.

“¿De verdad creen los editores que la clave de su negocio está en encontrar un número suficientemente elevado de lectores dispuestos a pagar por sus contenidos? “, se pregunta Dans. La propuesta de este profesor consiste en mejorar la forma de captar publicidad por internet, de ser más imaginativos en este campo, usando el iPad como plataforma.

“¿No sería más sencillo intentar convencer a los anunciantes de que sus mensajes pueden ser infinitamente mejor administrados a través del nuevo canal, y pedir por ello un precio mucho más elevado?”.

Wikileaks, la web que desafía a los gobiernos mundiales

6 abril 2010 - 0:14 - Autor:

En abril de 2010, fue la portada en muchos medios digitales. Un video mostraba cómo el ejército de EEUU disparaba y mataba a un fotógrafo de la agencia Reuters y a su chófer en Irak.

Sucedió hace tres años pero entonces, oficialmente, el ejército argumentó que habían respondido al fuego de hombres armados. La agencia Reuters pidió entonces ver el video grabado desde un helicóptero, pero nunca les entregaron el material.

En abril se revelaron por fin las imágenes. Mostraban la localización desde el aire de varios hombres en las calles de Bagdad, su seguimiento, el intercambio de instrucciones entre los pilotos del helicóptero Apache, donde sospechan que uno de ellos tiene un arma, y al final la orden: Disparadles.

Pero no era un arma lo que portaba aquel hombre sino su cámara de fotos con teleobjetivo.

¿Cómo se pudieron escapar esas imágenes secretas que dejan tan mal parada la versión oficial? Gracias a lo que en periodismo se llama un “garganta profunda”, alguien dentro del Pentágono que pasó los documentos a Wikileaks. Desde entonces, ha habido más filtraciones como 94.000 documentos sobre las operaciones norteamericanas en Afganistán revelados en julio pasado. Y desde mediados de octubre, amenazaba con realizar la mayor filtración de secretos militares de la historia: más de 400.000 documentos sobre la guerrra de EEUU en Irak.

¿Y qué es  Wikileaks? Es una web, es una ONG, es un medio de comunicación, en definitiva, es la caja de Pandora que un grupo de periodistas y rebeldes ha puesto al servicio de los que quieren filtrar documentos  secretos en todo el mundo.

Cualquier mortal que tenga en sus manos un documento importante y que quiera darlo a conocer a la humanidad puede enviarlo a Wikileaks con la seguridad (hasta ahora) de que nadie revelará su nombre. Esas son las condiciones que ha creado Wikileaks para que confíen en su veracidad y en el secreto de las fuentes.

Wikileaks significa en castellano Wikifiltraciones o Wikifugas.

Fue creada hace cuatro años y su frase de bienvenida es “Publishes and comments on leaked documents alleging government and corporate misconduct”, es decir, publica y comenta documentos filtrados (revelaciones) sobre supuestas conductas erróneas de gobiernos y empresas.

En teoría, alberga más de un millón de documentos, precisamente esos que implican a gobiernos, empresas y organizaciones en actos oscuros. Son esos documentos que a ningún gobierno o empresa les gustaría ver publicados… pero que se publican gracias a un montón de gargantas profundas. Quienes los filtran son personas interesadas en que se sepa la verdad, como los que filtraron el video del ejército americano ametrallando a un fotógrafo armado con una cámara de fotos.

Esto quiere decir que los gargantas profundas pueden ser funcionarios honestos o empleados enfadados, no importa. Lo importante es que llegue a Wikileaks y que estos internautas lo pongan a disposición del gran público. Dinamita digital.

Fue Wikileaks la web que publicó hace meses medio millón de mensajes enviados por anónimos ciudadanos tras los ataques a las Torres Gemelas. Fue Wikileaks quien albergó los miles de mails cruzados el año pasado por científicos interesados en exagerar el cambio climático, una noticia de hizo mucho daño a la causa ecologista.

Esto demuestra que Wikileaks no se casa con nadie. Ni de izquierdas ni de derechas, ni ecologista ni antiecologista. Es la web que pisa todos los callos.

Una tarea difícil, por supuesto, porque se crea enemigos por doquier. Hace unas semanas Wikileaks ya anunciaba que iba a publicar documentos importantes del ejército de EEUU. También decía que la CIA y la NSA (National Security Agency) estaban acosándoles, y que estaban siendo sometidos a fuertes presiones. Pero los débiles de Wikileaks tienen una fuerza oculta: son expertos en confundir a cualquiera que les quiera seguir la pista. Alojan los documentos en servidores de cualquier punto del globo, creando para ello códigos encriptados y una maraña de puntos repartidos por el planeta. Imposible dar con el origen de un documento.

El diario británico The Guardian ha llevado a portada muchos documentos de Wikileaks, con lo cual el periodismo se está convirtiendo en la caja de resonancia de una ONG creada por periodistas sin dinero, disidentes políticos chinos, tecnofrikis y rebeldes antisistema.

Porque Wikileaks confiesa que no tiene dinero. A finales del año pasado, los responsables de Wikileaks solicitaban donaciones por valor de 600.000 dólares ya que necesitaban dinero urgentemente para sobrevivir. La web estuvo viviendo momentos de zozobra y quedó paralizada varios meses. En febrero de este año, según afirmaron en Wikileaks, consiguieron donaciones y pudieron alargar su vida. Para realizar donaciones desde Europa y Asia, hay que acudir a una cuenta de la Fundación Wau Holland en el Commerzbank en Kassel. Pero para donaciones desde América o Australia, la web sólo muestra un correo electrónico, al que hay que escribir para obtener un número de cuenta corriente. Por cierto: entre sus donantes están muchos medios norteamericanos como Associated Press o Los Angeles Times. Pero sus cuentas han sido bloqueadas por el gobierno de EEUU.

No es una tarea fácil la de Wikileaks porque una web de este tipo, tan abierta a recibir los documentos que nadie quiere ver publicados, es el objetivo de muchos odios. La prueba está en que el Pentágono ya había declarado que esta web ponía en peligro la seguridad nacional, según una información de The New York Times del 17 de marzo pasado. Según un documento interno del Pentágono, “Wikileaks representa una amenaza potencial para la protección y el contraespionaje del ejército de EEUU”. El colmo de la filtración es que hasta ese documento lo filtró alguien a Wikileaks, que a su vez, lo colgó de la web y luego lo captó The New York Times.

Las actuaciones de Wikileaks son arriesgadas pues puede sufrir juicios y condenas por amenazar la seguridad nacional de cualquier país, pero ¿a quién hay que juzgar? ¿Se puede juzgar una web que está en tierra de nadie? Esa es la virtud de Wikileaks, pues publica documentos que a otros medios, incluso  al The New York Times o The Guardian, les supondría un duro castigo, y al periodista que firmase esa noticia, le supondría ser obligado a revelar sus fuentes bajo pena de cárcel.

Por ahora, lo único que se sabe es que detrás de Wikileaks está Sunshine Press y la Fundación Wau Holland de Berlín. Todo hace pensar que buena parte de esta guerrilla digital está compuesta por alemanes, pues muchos de sus mensajes en Twitter están escritos en ese idioma. El único nombre conocido detrás de esta web estremecedora es Julian Assange, un hombre del que realmente se sabe muy poco. Ayer concedió una entrevista que se puede ver en YouTube. Un día antes, Assange presentó el polémico video de los disparos en la sala Holeman del National Press Club en Washington (la asociación de periodistas). Y desde ayer debe ser el enemigo número uno del Pentágono.

Sigan a este hombre, pero no lo pisen

5 abril 2010 - 7:00 - Autor:

Hace más de dos años, la directora de El Semanal me llamó por teléfono: “¿Puedes entrevistar a Luis Garicano”. Yo no tenía ni idea de quién era este hombre. Me explicó la directora que había leído una entrevista en Financial Times donde ponían a este hombre en la cúspide de los gurús económicos.

Garicano era profesor de la London School of Economics y de la Escuela de Negocios de la Universidad de Chicago. Busqué su mail, le escribí, respondió, le llamé por teléfono y dos horas después ya había enviado la entrevista escrita a El Semanal.

Cada vez que leo aquella entrevista (pinchen aquí para leerla en Twitpic), me sorprendo por la cantidad de hechos anunciados por Garicano que se convirtieron en realidad: la bola de nieve de las subprime, las hipotecas basura, el colapso del mercado inmobiliario español, la profunda crisis…

Esto fue en septiembre de 2007 cuando aquí nadie hablaba de crisis. Esto era Jauja.

Desde entonces, sigo con interés los pasos de Garicano. Ahora es columnista de varios medios y de vez en cuando aparece por ahí alguna entrevista. Tiene un blog llamado Nada es Gratis, que comparte con otros economistas muy acertados y amenos.

Hace unos días leí un artículo de opinión (en Expansión, pero lo ha colgado de su blog) donde Garicano explicaba por qué Irlanda, a pesar de estar hundida y peor que España, iba a salir de la crisis antes que España. Según Garicano, Irlanda había aprobado y puesto en marcha un plan de choque económico radical, que consistía, entre otras cosas, en bajar el salario de los funcionarios un 15%.

Ya he comentado antes en este blog que el gobierno español no ha tomado las medidas radicales que hay que tomar en caso de crisis profunda, y que mientras otros países pusieron en marcha sus planes de choque, aquí vamos a toda velocidad hacia el abismo sin cinturón de seguridad.

En esa columna que he mencionado antes, Garicano afirma lo mismo: el Gobierno español no ha aprobado ninguna medida dolorosa en la crisis, con lo cual, saldremos mucho más tarde. Dice Garicano:

“En definitiva, en Irlanda se han adoptado medidas drásticas de forma decisiva, rápida y transparente, y sin mucha resistencia popular. En España, no se ha tomado prácticamente aún ninguna medida impopular (la subida del IVA será la primera).  Como consecuencia, mientras que Irlanda tenía, de partida, una situación mucho peor que la española, es muy probable que la salida de la crisis sea mucho más rápida en Irlanda, cuyo gobierno parece decidido a acabar con la crisis de inmediato”.

Hay que seguir a este hombre, sin pisarle, por supuesto.

Lo que no debes perderte de la economía

3 abril 2010 - 12:01 - Autor:

Se titula “50 cosas que hay que saber de la economía” (Editorial Ariel), y lo ha escrito Edmund Conway.  Este hombre es redactor jefe de la sección de Economía del diario británico The Telegraph.

¿Vale la pena? Por supuesto. Porque es esa clase de libros que salpican las complejas explicaciones económicas, con anécdotas, relatos históricos y curiosidades. Por ejemplo, mucho antes de que se inventara la división del trabajo en la Revolución Industrial, los puertos venecianos ya practicaban esta organización laboral.

Como saben, gracias a la división del trabajo, cada grupo de obreros se dedica a hacer una parte del trabajo. Si estuviéramos en una fábrica de automóviles, unos montarían ruedas, otros pondrían el volante y los de allá instalarían la carrocería.

Es una forma de ganar tiempo. Si todos se dedicaran a hacer todos los trabajos al mismo tiempo, lo harían más lentamente.

Pues bien, en el Renacimiento ya existía esta división del trabajo pues los buques de guerra que partían de Venecia se armaban de la siguiente manera: hacían pasar las naves por los canales de la ciudad, y a medida que transitaban por allí, los obreros iban subiendo las armas. En una parte, instalaban los cañones, en otra, las balas, en la de allá, la pólvora, y así, hasta que el barco salía de los canales ya completamente armado. Todos los barcos en fila ya montados.

Eso lo explica así Conway en este libro con las 50 cosas más interesantes que hay que saber de economía.

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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