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El Banco de Patraña

29 mayo 2012 - 21:46 - Autor:

Poco después de que cayeran las Torres Gemelas,  EEUU bajó los tipos de interés, Bush impulsó la compra de vivienda por los norteamericanos y la banca inventó los derivados basados en hipotecas: armas financiera de destrucción masiva.  Alan Greenspan, el presidente de la Reserva Federal dijo que los derivados eran ‘un vehículo extraordinariamente útil‘.

Luis Angel Rojo quedó sobrecogido por las consecuencias de esas medidas. Ya no era el gobernador del Banco de España, pero durante su mandato (1992-2000) había obligado a la banca española a meter dinero en la hucha (provisionar). A partir de 2001, Rojo era parte del comité de sabios de la UE. Sabía que tarde o temprano vendría el tsunami. Avisó al Banco Central Europeo y a la UE: la crisis se avecina; nos contagiará EEUU con su basura financiera. No le creyeron. Criticó a Greenspan por permitir los derivados: “No me gustaba y todo el mundo me miraba. Y yo les decía ¿qué queréis que os diga?”. (Lean esta entrevista en El País)

En 2000, Jaime Caruana tomó el control del Banco de España. De ahí hasta 2006, España fue construyendo su bola de hipotecas basura spanish fashion. Consistía en endeudarse por encima de las posibilidades. Uno iba a un banco o una caja y decía: ‘Quiero comprar piso’. El banco enviaba a un tasador a valorar el piso. Este personaje comparaba los precios de los pisos vecinos y echaba cuentas. De varios precios elegía el más alto. Así bancos y cajas prestaban más dinero. Era delicioso. Sobre todo porque las tasadoras eran propiedad de bancos y cajas.

¿Y se podía hacer eso? Según la ley, no. Una normativa de 2003 decía claramente que una sociedad de tasación tenía que usar el criterio de ‘prudencia’. “Ante varios escenarios o posibilidades de elección igualmente probables se elegirá el que dé como resultado un menor valor de tasación”.

¿Un menor valor de tasación? ‘Me parto’, dijeron los bancos y las cajas. Hicieron lo contrario. De ese modo, el banco o la caja prestaba más dinero, y ganaba más dinero. Los clientes éramos tan tontos que tragamos. Total, nos daban más pasta.

Llegó MAFO en 2006. Dos años después estalló la madre de todas las crisis. Los grandes prestamistas internacionales dejaron de prestar a los bancos y cajas españoles. Al mismo tiempo, un país atiborrado de pisos, casas y oficinas a estrenar, llegó a su límite. Los trabajadores de la construcción se fueron al paro. ¿Y sus hipotecas? ¿Devolverían la pasta? Pues no: empezaron a fallar una cuota por aquí, otra por allá. Luego varias en cadena. Al final, muchos acabaron entregando los pisos. A los trabajadores de construcción siguieron oficinistas, comerciales, distribuidores, periodistas…

Lo mismo sucedía en Gran Bretaña, en Estados Unidos, en Holanda... Pero allí, ni cortos ni perezosos, los gobernadores de los bancos centrales en combinación con el Gobierno intervinieron, nacionalizaron, expurgaron ejecutivos de la banca y cortaron por lo sano. Si hay que operar, que se haga ya.

Pero el sistema financiero español no movió un dedo. Aquí no pasa nada. Ese sistema que había dejado al mundo boquiabierto por ser el mejor del mundo, tenía que seguir manteniendo las apariencias. Y uno de los mejores bancos centrales del universo, el Banco de España, tenía que seguir manteniendo la imagen de que este país era granito puro. Llegó 2009. Se intervino una cajita. Llegó 2010, se intervino otra cajita. Llegó 2011, empezó a derrumbarse el castillo. Y en 2012, el sistema financiero español, el mejor del mundo, perdió todo su prestigio. Estaba lleno de hipotecas, morosos, impagados, pufos…

¿Y quién era el responsable de controlar, regular y cortar por lo sano a los bancos y cajas?

El Banco de España. En los últimos años, no hizo sus deberes. Dejó crecer la bola de nieve. A partir de 2008, cuando era necesario extirpar, no lo hizo. Ocultó la crisis. Ahora el tumor es enorme. Una metástasis.

A finales de 2008, Alan Grenspan, ex gobernador de la Reserva Federal, compareció ante la Comisión del Supervisión del Capitolio americano que investigaba el origen de la crisis financiera. El senador Henry Waxman le interrogó: ¿Se equivocó usted?. Greenspan respondió en su lenguaje críptico que sí, “porque ‘durante 40 años he tenido la sólida evidencia de que funcionaba extraordinariamente bien”. Greenspan cayó de su pedestal.

¿Comparecerá Miguel Angel Fernández Ordóñez (MAFO) ante una comisión del Parlamento español, la institución que representa al pueblo?

NO.

Los partidos más poderosos, PP y PSOE han decidido que mejor no: podría hablar. Le han hecho adelantar su salida.

Así han creado el Banco de Patraña. Su imagen vale menos que un sello.

@ojomagico

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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