Saltar al contenido

« ver todos los blogs

¿Es Mercadona el paraíso de los trabajadores o es un infierno?

7 marzo 2014 - 10:13 - Autor:

 

“Hay que pagar muy bien a los trabajadores”.

“Hay que tratar bien a la gente”.

¿Quién ha dicho esto? ¿UGT? ¿Comisiones Obreras?

Lo ha dicho Juan Roig, presidente de Mercadona. Dice que el suelo neto mensual mínimo de un trabajador de base con cuatro años en la compañía no baja de 1.400 euros. Y que le paga más si la empresa gana dinero. Como la empresa ha ganado dinero en 2013, los trabajadores recibirán este mes 257 millones de euros en primas, según Roig.

Da la impresión de que Mercadona es el paraíso de los trabajadores: buen sueldo, buen horario, no se trabaja los domingos, no hay turnos partidos…

Sin embargo…

Sin embargo, Mercadona es una empresa asediada por las quejas. Foros, blogs, comentarios en las redes y hasta portales enteros ponen a parir a Mercadona. Denuncian que maltrata a los empleados, que los explota, que les humilla, que los castiga y que incluso, les quiere someter psicológicamente como una secta hasta el punto que algunos la llaman Sectadona.

En el mayor portal de mujeres de España, enfemenino.com, hay decenas de foros dedicados a exponer las mentiras de Mercadona sobre su política laboral. El blog Hacendaño denuncia a gerentes que parecen carceleros, hablan de acoso laboral, de trabajadores amargados, de terrorismo empresarial, suplicio, amenazas, despidos… Un infierno.

¿Infierno? Un momento, aquí hay algo que no pega.

¿Cómo es posible que una empresa que paga tan bien a los trabajadores, que no abre los domingos, que tiene horarios generosos, y que reparte los beneficios entre los empleados, genere tal cantidad de quejas?

Vayamos a la fuente. ¿Qué dice el convenio de empresa?

Firmado en 2009 y vigente hasta el 31 de diciembre pasado, voy a destacar las cosas que me parecen más curiosas.

Idiomas. Se abonará un plus de idiomas consistente en 226,10 euros brutos mensuales a los trabajadores de base  cuando hablen un idioma extranjero.

Incentivos. Si los objetivos previstos por la empresa se han cumplido y el personal aprueba su entrevista de valoración personal anual, la empresa abonará una mensualidad del salario de su grupo profesional.

Subidas.  A los trabajadores de base con menos de 3 años, se le sube el IPC más un 2.4 %.

Descanso en jornada. Siempre que la duración de la jornada diaria exceda de cinco horas continuadas, se tendrá derecho a un periodo de descanso de 30 minutos durante la misma.

Incapacidad. Se establece un complemento desde el primer día sobre la prestación de la Seguridad Social hasta alcanzar el 100 por 100 del salario base.

Maternidad. La empresa completará las prestaciones que abona la Seguridad Social a aquellas trabajadoras que se encuentren cotizando por el tope máximo hasta completar el 100 % de su salario.

Violencia de género. Se garantiza el derecho al traslado de centro o localidad a las víctimas, así como la ayuda psicológica para las mujeres víctimas que lo soliciten. (El acoso laboral sexual se castiga con suspensión de empleo y sueldo y hasta despido.

Igualdad. La empresa se compromete a la consecución de la igualdad real efectiva (de trato y de oportunidades) de mujeres y hombres.

En resumen, este convenio tiene más ventajas que la mayoría de los convenios colectivos. ¿Por qué entonces hay tantas quejas?

En principio, parece una cuestión estadística. Mercadona tiene la plantilla más grande de España: 74.000 empleados.

Es lógico que la empresa con más empleados en España sea la que reciba más quejas de sus empleados. ¿Quién no se ha quejado de su empresa? ¿Quién no pone a parir a su jefe?

Bueno, hay una diferencia. Por ejemplo, El Corte Inglés también recibe muchas quejas a través de portales, foros y blogs. Lógico en una empresa con 60.000 empleados y que abarca toda España. Pero son quejas de clientes. En cambio, Mercadona recibe demasiadas quejas laborales.

La explicación está en el régimen disciplinario, el punto más largo del convenio (punto 34). Para mantener un alto rendimiento, Mercadona incentiva el esfuerzo pero también castiga al máximo la impuntualidad, las ausencias laborales al trabajo, o las horas muertas. O cualquier cosa que un jefe considere una falta. Las graves se castigan con suspensión de empleo y sueldo… o despido.

Cada año salen de Mercadona más de 3.000 personas, el 5% de la plantilla. La mayor parte son despidos. ¿N0 son demasiados?

Es el resultado de la ‘cultura del esfuerzo’ que expone Juan Roig. Por un lado, Roig ha conseguido que el absentismo laboral sea menor del 1%, cuando en el resto del país suele ser más del 5%. Además, la productividad ha subido un 7%.

Pero por otro ha hecho brotar decenas de foros, blogs, y portales contra ‘el método de Roig’, ese método basado en tener una enorme plantilla de médicos y jefes que comprueban si el trabajador está enfermo de verdad, si rinde, si se esfuerza, y si alcanza los objetivos.

Cualquier experto en comunicación le diría: “Presidente, aquí falla algo”. Al propio Roig ha acabado por preocuparle: si la empresa fuera un paraíso, no habría tantos despidos. En una época que se habla tanto de responsabilidad social corporativa, Mercadona tiene ahí un problema que debe resolver.

No creo que Mercadona sea ‘un infierno’. El convenio laboral es una prueba, Además, en los comentarios que circulan en internet, también hay muchos trabajadores que defienden a la compañía. Pero la alta tasa de despidos sigue generándole problemas.

Por eso, Roig ha lanzado una consigna para 2015: que no se vaya nadie o si acaso “muy poca gente”.

Sabremos si ha cumplido su palabra dentro de dos años, cuando presente las cifras de 2014.

Te gustará leer:

-Esta aplicación puede cambiar nuestra forma de leer: mil palabras por minuto

-Nueve hábitos que mantendremos cuando acabe la crisis y uno que olvidaremos 

 

 

 

 

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

Páginas