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La mejor explicación sobre qué es Bitcoin, la moneda virtual

10 abril 2014 - 0:07 - Autor:

 

Un programa de radio -La Noche de la Cope-, me pidió que explicara qué diablos es bitcoin.

He leído bastantes cosas sobre esta moneda virtual y confieso aún que me cuesta entender parte del invento.

Pero como los periodistas somos esos temerarios que impresionamos a los que saben poco, y hacemos reír a los que saben mucho, cometeré una vez más esa temeridad.

La gente no entiende bien la diferencia entre una moneda virtual y pagar con tarjeta de crédito por internet. Es casi lo mismo. Con la tarjeta hacemos operaciones a escala mundial, si queremos, y además nuestro dinero viaja de forma instantánea y digital.

Entonces, ¿qué diferencia hay con bitcoin?

Que cuando compramos un libro a Amazon con una tarjeta de crédito tenemos que pasar por el banco. El banco toma el dinero de nuestra cuenta, y lo envía a Amazon.

Con bitcoin no pasamos por un banco. El dinero, en vez de estar en nuestras cuentas corrientes, está en nuestro ordenador, en una carpeta por así decirlo, en un monedero virtual.

Cuando el dinero sale de esa carpeta hacia, pongamos, Japón, no pasa por un banco sino que va por internet directamente a alguien que tenga un ordenador con una cartera virtual de bitcoins similar. Se llama peer to peer, de colega a colega.

Al no pasar por un banco, ese dinero no paga comisiones. No hay comisiones por cambio de divisas. No hay comisiones por operación. En cambio, si compramos algo en Japón con tarjeta de crédito, el banco nos quita una cantidad por el cambio de euros a yenes, y además cobra a la tienda una pequeña comisión.

Para hacer seguras las transacciones, el creador de bitcoin ideó un sistema difícil de explicar. Lo mejor que se me ocurre es hablar de cerrajeros.

Los cerrajeros están en medio de nuestra transacción de bitcoin como si fueran notarios. De modo que cuando comprueban que dos personas, una en España y otra en Japón, hacen una operación financiera con bitcoin, los cerrajeros la confirman poniendo un candado, un candado virtual por decirlo así. (A los cerrajeros, bitcoin les llama mineros).

¿Qué ganan los cerrajeros? Reciben un premio. No es una comisión pues, como he dicho antes, las operaciones con bitcoin entre dos puntos son gratuitas. ¿Entonces, con qué se les premia? Los cerrajeros son premiados con bitcoin. ¿De dónde salen esos bitcoin? El sistema ‘crea’ dinero de la nada y les premia. Es lo mismo que sucede cuando los bancos centrales crean dinero cada día de la nada.

Es decir, bitcoin no solo es un sistema de operaciones entre dos puntos, sino un banco central.

Si un hacker quiere entrar en bitcoin, meterse en una operación y robar dinero, tiene que ir abriendo los candados que han ido creando los cerrajeros. Cuestión difícil porque cada diez minutos, los cerrajeros ponen candados más complicados a las últimas operaciones. Un hacker, para robar dinero, tendría que ir abriendo los candados desde el último hacia atrás, que es como ir por un castillo abriendo puertas con llaves difíciles hasta llegar a la habitación que contiene el cofre del tesoro.

En teoría, ese sistema de cerraduras es más seguro que los actuales sistemas que todos conocemos para impedir el paso de extraños a nuestras cuentas corrientes.

¿Cómo entramos a nuestras cuentas bancarias por internet? Empleando usuario y password. El problema es que los hackers más taimados del mundo saben que somos muy tontos poniendo claves. Las claves de cuentas bancarias y de correos electrónicos más usadas del planetas son: 12345, password, iloveyou, y algunas más, producto de nuestra pereza para recordar claves difíciles.

Con un ordenador potente programado para ir probando llaves y combinando teclas, los hackers pueden abrir muchas cuentas corrientes, cosa que saben los bancos. Por eso nos recomiendan cambiar de claves e insertar combinaciones difíciles.

Otra de las ventajas de bitcoin es que nuestra cartera virtual se identifica con un código. Cuando realizamos una operación con Japón, los cerrajeros no ven nuestros nombres ni nuestro ordenador. Solo ven claves.

Eso significa que bitcoin es un anzuelo para gente que quiera hacer operaciones ilícitas, o para no pagar impuestos. De hecho, en Estados Unidos ya se ha desmantelado una red de traficantes de drogas que se usaba bitcoin para pagarse entre ellos.

Los expertos afirman que, a pesar de todos esos cerrajeros, cerraduras y claves, bitcoin no es segura. Ya han pasado casos de carteras robadas, y hasta el mercado de mayor compra venta mundial de bitcoin, en Japón, quebró hace unas semanas.

Pero al igual que las iguanas logran que les crezca el rabo si se la cortamos, bitcoin parece tener ganas de reproducirse. En 2010, un bitcoin valía un dólar. En noviembre de 2013 llegó a 1.200. En abril de 2014 bajó a 500. (En mayo de 2017 subió a 1.600 dólares).

Una persona que hubiera comprado 100 bitcoin en abril de 2011 ahora (abril de 2014) tendría 43.500 dólares más o menos. Si quisiera, lo podría cambiar a euros o dólares porque hay muchos mercados en internet para hacerlo. Por eso, hay especuladores que se meten a invertir en esta moneda.

Cada vez hay más tiendas en el mundo que aceptan bitcoin. Cada vez hay más personajes públicos que apoyan bitcoin, como el fundador de Netscape.

Pero como compite con los bancos centrales y se hacen operaciones opacas, en China se ha prohibido y en otros países se está pensando perseguir ese mercado.

Para comprar bitcoin solo hace falta meterse en internet y poner ‘comprar bitcoin’. Hay decenas de sitios. Los pasos para comprar bitcoin son un poco irónicos, porque se necesita una tarjeta de crédito y un banco. Es como cualquier producto. Pero una vez tenemos ese dinero en nuestra billetera virtual -en el ordenador-, ya es un dinero sin trazas, sin comisiones y aceptado en muchos sitios.

Los organismos avisan: ojo, no es seguro, puede ser muy volátil, hay hackers. Pero a pesar de estos inconvenientes tan serios, cada vez hay más aficionados a los bitcoins.

Quizá esta no es la mejor explicación del mundo sobre qué es bitcoin. Pero me apostaría un bitcoin a que no es de las peores.

 

 

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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