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Los 20 días que cambiaron a Patrick Lehoux: un hombre tímido con una extraña idea

29 noviembre 2014 - 9:50 - Autor:

Patrick Lehoux era un tipo tímido y con tendencia a la depresión. Pero 20 días le cambiaron la vida.

Introvertido, perfeccionista, curioso, le encantaba recolectar posavasos y probar cosas nuevas. Una día por la tarde estaba aburrido navegando por internet y se encontró con Kicktarster.

Kickstarter es una web donde puedes conseguir dinero para tus ideas con el simple gesto de grabarte un video, subirlo a esa plataforma y explicar qué quieres hacer. Millones de personas ven tu video y, si les gusta, te van poniendo dólares hasta que se consigues la cantidad que necesitas

Patrick dijo: “¡Esto es magnífico! Solo necesito una idea”.

Al día siguiente, se pasó todo el día tratando de encontrar esa idea. La primera y la segunda, no fueron buenas. Entonces encontró por casualidad un video en YouTube en el cual alguien cortaba una botella con una cuerda fina, un poco de ácido y fuego. Patric pensó: ajá, eso lo puedo superar.

En los siguientes 20 días trató de perfeccionar su propio cortador de botellas. Compró muchas botellas y trató de ver la forma de cortarlas. ¿Para qué un cortador de botellas? Lo veremos en un segundo.

El caso es que tras 20 días de pruebas y errores, y de descartar varios prototipos, dio con un cortador de botellas. Era como una circunferencia dentro de la cual había varias hojillas. Bastaba poner dentro una botella de vino o de cerveza, apretar las tuercas y girar este aparato, para separar el cuerpo en dos piezas. Una idea extraña. Simple.

Una vez hecho esto, se cogían unas lijas y se pasaban por la parte más cortante del cristal para suavizarlo hasta que no supusiese peligro. En ese momento ya estaba listo: la botella se convertía en un vaso de cristal.


Patrick logró obtener lo necesario para patentar y fabricar su cortador de botellas en Kickstarter. Lo llamó Kinkajou. más de mil personas pusieron unos 80.000 dólares para que pusiera en marcha la producción. Era una hermosa forma de reciclar vidrio y de obtener vasos de tus marcas favoritas.

El experimento no acababa ahí porque, ¿que hacer con la otra parte de la botella? Algo muy sencillo: se le introduce un tapón con forma de seta plana, y se le da la vuelta: entonces tenemos una copa.

De este modo, el invento de Patrick permitía convertir esas botellas de cristal que desechamos a los contenedores en un vaso y en una copa. Ha logrado reciclar el vidrio en otros usos.

Ahora tiene una compañía llamada bottlecutting que vende su invento por 44 dólares a 50 países de todo el mundo. Y más productos relacionados como una lijadora de metal, posavasos, kit completo…

Lo mejor de todo es que Patrick ha conseguido un medio de vida que le aseguraba la existencia para siempre.

Eso fue en 2012.

Meses después, la introversión de Patrick  le jugó una mala pasada: todos sus miedos y ansiedades estallaron, se empezó a sentir solo a pesar de contaba con una estupenda familia y cayó en una profunda depresión. Tenía miedo al miedo. No había forma de sacarle de allí porque ni siquiera había explicación a su repentina caída en la sombra.

Un día se puso a pensar en el momento en que tuvo su gran idea y recordó que en aquel día de 2012 tomó una decisión arriesgada: salir de su zona de confort y lanzarse a emprender algo tan loco como patentar un cortador de botella. Había abandonado su trabajo siguiendo la señal proveniente de lo que los norteamericanos llaman el momento ‘ajá’, la ocurrencia, la revelación. Pero recordó que tuvo mucho miedo.

Se dio cuenta que para salir de su última depresión, tenía que hacer lo mismo: convivir con el miedo.

Es así que hoy Patrick es un tipo tímido y feliz que gana dinero con una idea simple y estúpida. Encima da charlas para explicar cómo inventó su cortador de botellas, pero también cómo la gente tímida y depresiva como él puede salir de su agujero.

Por cierto, ¿saben qué es lo que más valora ahora Patrick? “Estar más tiempo con mis hijos”. (vean el video de TED donde lo cuenta).

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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