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España mejora en escuelas de negocios y empeora en universidades

26 enero 2016 - 8:22 - Autor:

España es uno de los países que tiene más escuelas de negocios entre la primeras del mundo.

El último ranking (que no sabemos si es el mejor), es el de Financial Times. Dice que hay tres escuelas de negocios españolas entre las 30 grandes del mundo. Es verdad que algunas de ellas han perdido puestos, pero tomadas globalmente,  estamos mejor que cualquier país europeo: tenemos más escuelas entre las 30 grandes que Alemania, Francia, Italia y que el Reino Unido. Incluso, más que China y que Singapur. ¿Cómo es posible eso en un país donde en los libros de texto y en la creencia popular todos los que montan un negocio son unos bandidos?

Solo se explica porque detrás de esas escuelas hay buenos profesores y buenos gestores. Los gestores han copiado los mejores métodos de las grandes escuelas y han contratado a prominentes profesores. Gracias a lo cual han salido buenos estudiantes que ponen en marcha empresas o son contratados para dirigirlas.

La buena noticia es que cada vez va a haber más escuelas españolas entre las grandes porque el nivel general de los profesores está subiendo. En los últimos meses ha habido una oleada de presentaciones de tesis doctorales como nunca se recordaba en este país. Se debe a que se extinguía el viejo sistema de acceso al doctorado debido a las normas del plan Bolonia. Buena parte de los nuevos doctores son profesores de escuelas de negocios.

Muchos tribunales que han participado en esos exámenes se han quejado de que parece una fábrica de doctorados y que ha bajado el nivel medio de las de tesis doctorales. Puede ser una verdad estadística.

Pero también es una verdad estadística que el nivel medio de los profesores de este país ha subido porque miles de docentes se han enfrascado durante los últimos meses en una tesis para mejorar su saber y su especialidad.

El éxito de las escuelas de negocio en España se debe en gran parte al fracaso de la enseñanza universitaria. Hace poco, el diario El Mundo informaba que en el ranking Mundial de Universidades que se elabora en Shanghai, no había una sola universidad española entre las 100 mejores del mundo.

Las escuelas de negocios vienen a corregir ese fracaso en algunas disciplinas.

En realidad, la historia de las escuelas de negocios ha tenido ese origen: un día, alguien en EEUU se dio cuenta de que la universidad no preparaba a los estudiantes a enfrentarse a la realidad del mundo del trabajo. Entonces, inventó una escuela donde les enseñaran a gestionar problemas, detectar malfuncionamientos, simular crisis, afrontarlas, dirigir equipos, hablar en público y sobre todo, hacer una empresa que funcionase de verdad. Las escuelas de negocios nacieron hace un siglo en EEUU imitando la famosa Ecole des Sciences Politiques de Francia, pero en EEUU pronto derivaron en centros para enseñar a los norteamericanos a dedicarse a los negocios y ser eficientes (en lo posible).

¿Qué es lo que echo de menos en las escuelas de negocios? Que las familias con escasos recursos no tienen acceso a esos estudios. Para mantener su nivel de excelencia, las escuelas deben pagar bien a los profesores, y para pagar bien, hay que cobrar las matrículas bastante caras.

Eso de entrada ya es un filtro para las familias con menos recursos. Y aunque hay becas, creo que es algo que no se ha resuelto.

(Foto: freedigitalphotos.net, cortesía de annankkml)

 

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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