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Aquí no se preocupa de Cervantes ni el Instituto Cervantes ni el ayuntamiento de Madrid

28 enero 2016 - 9:07 - Autor:

Con gran pompa se van a celebrar este año el 400 aniversario de la muerte de Shakespeare. El primer ministro David Cameron ya había bautizado 2016 como ‘el año de Shakespeare”. Habrá una serie de actos culturales magníficos dedicados a recordar a uno de sus grandes mitos literarios de la cultura inglesa, quizá el mejor, además de representar la belleza expresiva de un idioma que se ha convertido en lengua universal.

Un momento: ¿y Cervantes? Este año se cumplen 400 años de su muerte. La leyenda nos ha hecho creer que Cervantes y Shakespeare murieron el mismo día del mismo año, 23 de abril de 1616. Sin embargo, este no será el año de Cervantes porque aquí nadie está moviendo un dedo.

Por ejemplo, el nuevo equipo de gobierno del ayuntamiento de Madrid no tenía en su programa político para las elecciones de mayo pasado ni una sola mención al acontecimiento cultural más importante de la capital en estos cuatro años de mandato. Ni una sola línea. Nada de nada.

Lo último que leí fue que preferían construir un aparcamiento para roulottes con el presupuesto guardado para Cervantes. Además, no quieren convertir el convento donde descansan sus restos en un itinerario turístico, supongo que para que no se colapsen esas calles estrechas del Madrid de los Austrias. Pero tampoco hacer algo muy llamativo.

Bueno, la verdad es que no me extraña porque ni el Instituto Cervantes se preocupó mucho de los restos de Cervantes. Hace un par de años, llamé por teléfono al Instituto y les pregunté si iban a dar apoyo a la investigación para localizar los restos de Cervantes que se había puesto en marcha. Hablé con el departamento de prensa. ¿Restos de Cervantes? ¿Investigación? “No. Aquí no nos ocupamos de eso. No es nuestro papel”.

Claro, pero pregunté si por lo menos iban a hacer algo, no sé, apoyarlo públicamente, expresar sus mejores deseos, buscar fondos, donar algo. “Bueno, cuando lo encuentren podemos montar una exposición con fotitos”.

Grandioso. ¿Qué parte de la conexión entre Instituto Cervantes y Miguel de Cervantes no habían entendido?

Desde que se creó el Instituto Cervantes, nadie ha movido un dedo en esa institución para averiguar dónde estaban los restos del ilustre escritor. Ni en el gobierno, ni en el ayuntamiento, ni en las instituciones ni en el mundo de las letras.

Tuvo que ser un historiador y genealogista llamado Fernando de Prado Pardo quien, con su cabezonería, pusiera en marcha una investigación que dio con los restos del escritor. Los mismos restos fueron una prueba de la desidia española con su cultura. Hace tres siglos, un enterrador del convento cogió los restos, los sacó de su tumba y los lanzó a una esquina de una cripta, en el suelo profundo, sin ni siquiera envolverlo en un féretro y colocarlo un nicho.

Los nichos fueron para los capellanes desconocidos. Cervantes casi a la basura.

Por eso no me extraña que apenas haya actos programados, que nadie sepa qué va a hacer el gobierno, que el ayuntamiento prefiera poner disfraces a los Reyes Magos, y que la Comunidad de Madrid apenas tenga planes.

Si le olvidamos durante 400 años, podemos pasar otros 400 años sin él. Total, era un señor que escribía.

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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