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¿Por qué nos informan tan poco de la histórica Revolución Cultural china?

17 mayo 2016 - 13:34 - Autor:

 

¿Revolución Cultural china? Hagan esa pregunta en su entorno y verán cómo la gente mira el techo. “Me suena”, dirán algunos. “¿Una forma artística?”, preguntarán.

La Revolución Cultural china ha sido uno de los mayores genocidios intelectuales de la historia. Comenzó hace cincuenta años en China, cuando al régimen comunista le había fallado la economía y empezaban a surgir voces críticas contra Mao Zedong, especialmente entre intelectuales. Entonces, el Gran Timonel azuzó a los  jóvenes estudiantes para transformarlos en Guardias Rojos con el objetivo de que volviesen a la esencia del marxismo leninismo y fulminaran a los revisionistas, a los profesores universitarios, a los pensadores, a los burgueses y a esa élites del partido que criticaban el comunismo.

Dicho y hecho. Millones de jóvenes convertidos Guardias Rojos por todo el país comenzaron a exterminar, encarcelar y neutralizar a los disidentes. Perseguían sobre todo a cualquier persona culta.

Las hordas maoístas tenían barra libre para destruir lo que llamaban “los Cuatro Viejos”: las viejas costumbres, los viejos hábitos, la vieja cultura y las viejas ideas. Templos, mezquitas, monasterios y cualquier lugar de culto religioso fueron arrasados. Con ellos libros, documentos, reliquias, estatuas, figuras y arte. A los monjes budistas se les obligó a punta de pistola a contribuir a la destrucción de sus templos. Se saqueó el lugar de nacimiento de Confucio, en Qufu.

Casi 5.000 de los 6.800 sitios considerados como ‘de interés histórico’ fueron saqueados o destruidos.

Mao animó a sus huestes a dejarse llevar por “el gran desorden” porque así se podría crear una nueva cultura. Profesores universitarios fueron asesinados por sus alumnos. Los intelectuales que quedaron vivos fueron humillados y llevados a establos o prisiones.

Se imprimieron 350 millones de ejemplares del Libro Rojo de Mao, que sirvieron como el catecismo de la muerte: se enaltecía a los jóvenes a labrar el futuro de China volviendo a la esencia del marxismo leninismo y de la revolución comunista.

La Revolución Cultural fue uno de los mayores pasos hacia atrás de la humanidad, si es que el maoísmo fue alguna vez un paso adelante.

Nunca se había visto algo en tal magnitud hasta entonces. Las piras de libros eran perennes e inacabables. Los asesinatos se cometieron en masa. La deportación afectó a millones de profesores e intelectuales. Duró 10 años, tras los cuales, los que ordenaron y participaron en aquella locura reconocieron que fue un error.

Ese mortal error acabó con un millón y medio de personas. Muchos más millones acabaron en campos de concentración, torturados y vejados.

Hoy nadie en China quiere recordarlo. Tampoco en Occidente, que sigue tratando a China con enorme confort. ¿Por qué sabemos tan poco? Porque nuestras élites intelectuales y nuestros profesores han estado mirándose en ombligo occidental durante décadas. Hablar del comunismo y de maoísmo era feo. Nada cool.

Aquello solo fue una “desviación” del marxismo leninismo. Claro.

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Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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