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Cómo convertirse en profesor de la mejor universidad del mundo: el MIT

6 septiembre 2016 - 20:45 - Autor:

Ser la mejor universidad del mundo, año tras año, es un galardón que corresponde al Massachussetts Institute of Technology (el célebre MIT). Es la número 1 en todas las clasificaciones, ya sea elaborada por un periódico o por una consultora.

Cuando aparece la noticia de que el MIT ha ganado de nuevo, siempre le sigue una letanía de todos los egresados famosos, desde el inventor de la web, Tim Berners-Lee, hasta el lingüista Noam Chosmky.

¿Y cómo se logra ser profesor del MIT?

El proceso de selección de profesores se abre a final de verano o principios del otoño. O sea, ahora. Por ejemplo, el MIT tiene 120 profesores en la facultad de EECS, la de Ingeniería Eléctrica y Ciencias de la Computación, la más prestigiosa.  Contrata a dos por año. No es una tasa muy alta, pero es que se retiran 40 años después, de modo que la rotación es muy baja.

La universidad entrevista a unos 6 candidatos para cada puesto. Para llegar a esa etapa, antes se han superado muchas pruebas, empezando por la del currículo. Los candidatos son jóvenes con su doctorado recién estrenado, profesores de otras facultades del MIT que quieren experimentar nuevos aires, o profesionales de los laboratorios de I+D de empresas u organismos.

Para entrar en esa rueda de entrevistas, se requiere haber publicado artículos relevantes en revistas relevantes, y que hayan sido citados en conferencias o seminarios. También deben ir acompañados de cartas de recomendación de personas prestigiosas y experimentadas en el mundo científico o profesional relacionado con el puesto que desean cubrir. No vale la carta del director del cole.

Los seleccionadores se fijan en algo especial: que el candidato sea un ‘game changer’, es decir, alguien que tiene una visión original, diferente o incluso rebelde de su campo en concreto. Puede ser alguien que ha escrito un libro o un artículo resolviendo un tema complejo, o que abierto los ojos a la ciencia a un nuevo espacio no estudiado hasta entonces.

A veces, incluso, no les importa si el candidato viene de un área diferente porque eso puede indicar que tiene una visión diferente.

¿Ven por dónde van los tiros?

El encuentro con el candidato es lo mejor. Y lo más difícil. Primero tiene que impartir un seminario o clase de una hora. Así los seleccionadores ven cómo se desenvuelve. Luego, debe asistir a una cena con otros miembros de la facultad, una cena donde le preguntan de todo, y por último, someterse a una serie de entrevistas personales con otros miembros de la misma facultad.

Voy a detenerme en la prueba ante el auditorio. En esa prueba, el candidato debe demostrar cualidades pedagógicas sobresalientes. De nada le vale saber mucho, si no es capaz de entusiasmar a una audiencia exigente sobre un tema difícil como “Los sistemas estocásticos en la reverberación magnética de los metales pesados” (me lo he inventado esto último). Quiero decir, tiene que impresionarles como si fuera un showman. Ser un gran comunicador. Y saber interactuar con la clase. (Arriba he puesto una imagen de una clase de Walter Lewin, uno de los profesores más locos).

Le piden incluso pruebas experimentales de modo que el candidato tiene que montar el show con algún invento de su puño y letra. Si falla, que se olvide de ser contratado. 

Las entrevistas personales de 30 minutos a una hora con cada profesor sirven para conocer la visión profunda del candidato sobre la materia que imparte. Es una cuestión peliaguda porque esta parte está basada en preguntas. Le asedian a preguntas. No quieren sorpresas. Nada de bluff. Quieren estar seguros de que esa persona sabe de lo que habla y puede aportar cosas nuevas.

Cuando el candidato es aceptado como profesor, entra en otro mundo. El salario medio anual en MIT es de 185.500 dólares, unos 166.000 euros. No es de las que mejor pagan porque Stanford o Harvard superan los 200.000 dólares. En Columbia superan a todas con 215.500 dólares. Pero a diferencia de estas, en MIT se paga igual a hombres y a mujeres. Corrijo: las mujeres ganan un 0,1% más según una encuesta realizada en 2014 y publicada en The Tech.

Además, el MIT según la misma encuesta, no se ha burocratizado. Es una queja que sufren otras universidades prestigiosas, donde ha aumentado el número de puestos administrativos en compasión con los pedagógicos. En el MIT, desde 1981 permanece casi intacta esa proporción. Por cada profesor hay 4,3 administrativos.

De modo que, si alguien quiere ser profesor del MIT, le selección ya ha empezado. Go ahead!

 Más info:

-¿Qué debemos hacer para crear universidades como el MIT?

-Los trucos de los mejores maestros del mundo

 

 

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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