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Pablo Iglesias hace un escrache a Gas Natural, pero no al ayuntamiento de Reus

20 noviembre 2016 - 11:53 - Autor:

Pablo Iglesias y miembros de Podemos se han plantado en la sede de Gas Natural en Madrid con un altavoz y la han acusado de ser una empresa asesina. Le han hecho un escrache junto con Alberto Garzón,

Hace unos días, una anciana murió asfixiada porque la vela que usaba para alumbrarse incendió la casa. Gas Natural le había cortado la luz por impago dos meses antes.

En 2015 el parlamento catalán aprobó una ley por la cual las empresas de suministro deben avisar  de impago antes de cortar la luz. El artículo 6 punto 2, dice claramente:

“Debe establecerse, como principio de precaución, un protocolo obligado de comunicación a los servicios sociales y de intervención de estos servicios previamente a la concesión de las ayudas necesarias para evitar los cortes de suministro, en los casos de impago por falta de recursos económicos de las familias afectadas”. (Lo pueden ver pinchando el BOE aquí y yendo a la página 79292).

Al parecer, Gas Natural cortó la luz sin avisar a nadie. Hasta aquí parece que la responsabilidad cae sobre Gas Natural, aunque la empresa se excusa diciendo que el reglamento de esa ley no se ha desarrollado.

Pero como suele suceder en la vida real, las cosas son más complicadas.

En primer lugar, los servicios sociales del ayuntamiento de Reus sí sabían lo que estaba pasando en casa de Rosa Pitarch, pues una asistente social la visitaba con frecuencia. Es más, la atendían desde hace tres años, y el ayuntamiento le pagaba el agua porque Rosa vivía en extrema pobreza. El dueño del piso la quería desahuciar.

En segundo lugar, los familiares de la anciana no culpan a Gas Natural sino al ayuntamiento. Están muy enfadados porque el alcalde ha filtrado algunos datos sobre las relaciones que la familia Pitarch tenía entre sí. Insinuó que eran una familia “desestructurada”. Dijo que la nieta y la bisnieta de la anciana no se llevaban muy bien.

Las cosas se complican aún más porque hace 10 días, la nieta de la anciana fallecida, echó de la casa a los asistentes sociales, según el alcalde de Reus Carles Pellicer (CiU).

¿Por qué la nieta echa a los servicios sociales? No está muy claro.

Lo que se sabe es que, según la declaración de la nieta, el día de la muerte la visitó y le encendió una vela de seguridad. Ha sido esa declaración lo que ha  servido para que la acusen de que ella puede ser culpable de homicidio imprudente. ¿Quién la acusa? Nada menos que otro miembro de la familia: su propia hija a través de una abogado.

Es decir, la nieta y la bisnieta de la señora Rosa (del hijo no se sabe nada), han empezado una batalla entre ellas mismas. No fue la nieta –que la visitaba y le encendió la vela–, la que pagó el entierro sino la bisnieta.

Y es esta bisnieta a través de una abogada llamada Angels Alegre, quien está echando la culpa al ayuntamiento, y a su vez a su madre.

En cualquier caso, Gas Natural tiene que aquí una responsabilidad muy clara porque la ley así lo indica. Pero de igual manera es responsabilidad de los servicios sociales del ayuntamiento que conocían lo que pasaba en casa de Rosa desde hace mucho tiempo. Bastaba con que le hubieran comunicado todo a Gas Natural, compañía que ya tiene a más de 9.211 familias vulnerables bajo su paraguas.

Supongo que a Podemos no le interesa culpar al ayuntamiento de Reus. Es de la casta de los políticos. Pero como se ha visto, el ayuntamiento tiene una responsabilidad enorme en la muerte de la anciana. Los contadores de luz no tienen ojos ni corazón. Solo marcan watios y precios. En cambio, los servicios sociales son los que tienen que dar aviso de la pobreza de las familias y evitar que esto vuelva a pasar.

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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