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Un rabino explica el éxito de Trump: los blancos están hartos de ser los malos

9 noviembre 2016 - 22:39 - Autor:

Cuando se conocieron los resultados de la victoria,  The New York Times hizo lo que suelen hacer los periódicos en estos casos: buscar opiniones de muchos sectores y publicarlas. Una de estas  opiniones viene firmada por Michael Lerner, rabino de una sinagoga en Berkeley, California. Su tesis: “Resulta que avergonzar a los partidarios de Donald J. Trump no es una buena estrategia política”.

¿A qué se refiere el rabino con ‘avergonzar’?

“La izquierda ha culpado a los blancos de la esclavitud, del genocidio de los nativos americanos y de una serie de otros pecados, como si la blancura misma fuera algo de lo que la gente debería avergonzarse. La rabia que muchas personas de la clase trabajadora blanca sienten ante esas afirmaciones se basa en que, una vez más, como les ha sucedido a lo largo de sus vidas, no se les comprende”.

Los blancos estaban hartos de ser vilipendiados por las minorías, dice el rabino sin cortarse. Esas minorías que se meten con ellos son los “afroamericanos, los judíos, los inmigrantes, las feministas, los musulmanes, los liberales…”.

En resumen: que los blancos están hasta los h…

Según el columnista, muchos blancos de clase trabajadora también están hartos de que se metan con su religión. Son creyentes y además su religión les enseña a “cultivar valores humanos y velar por los desfavorecidos”. Por eso no entienden que los liberales, que es como en EEUU se definen a los progresistas o más de izquierdas, se metan con ellos por sus convicciones religiosas, dice el columnista.

“A menudo [esos creyentes] encuentran que la cultura liberal es hostil a la religión de cualquier tipo, y que [los liberales piensan que la religión] es irracional y está llena de odio”. El rabino afirma que esos creyentes buscan el socorro de la religión para defenderse de una crisis espiritual en la sociedad. Y que solo por pensar así “se sienten malinterpretados y denigrados por los intelectuales de clase alta y activistas radicales”.

El rabino de Berkeley además acusa a los liberales de clase alta de ignorar las penurias de la clase trabajadora que vota a Trump. Está “ciegos” a la realidad, dice.

Claro, todo eso ha sido aprovechado por Trump, dice el articulista, usando el racismo y otras cosas. Pero el error de la izquierda americana consiste en pensar que los votantes de Trump son perversos. La única salida para corregir ese error de percepción contra los votantes blancos de Trump, es acercarse a ellos “con un espíritu de empatía y contrición”.

“Sólo entonces podremos ayudar a los trabajadores a comprender que… su dolor y rabia es legítimo”.

(Imagen; una escena de la película La conquista del oeste‘)

 

El estrafalario Trump, presidente de EEUU: ¿en qué nos equivocamos?

9:40 - Autor:

Quizá no nos hemos querido dar cuenta hasta ahora que en Occidente están ganando los candidatos antisistema. ¿A qué sistema nos referimos?

A todo lo que represente la continuidad en el orden de cosas. Porque en Gran Bretaña, en Francia, en Grecia y hasta en España, los movimientos que han cobrado más fuerza de repente han sido los más inesperados. Unos son de derechas, otros de extrema izquierda, unos son conservadores y otros son sencillamente estrafalarios como Donald Trump.

Todo ello, para que lo sepamos, son los coletazos de la mayor crisis financiera que ha vivido Occidente en las últimas décadas. La crisis ha roto los sueños, la convivencia y la tranquilidad.

De la magnitud de este golpe no se ha librado ni Estados Unidos, un país donde para muchos todavía perduraba la sensatez. Ni eso. Donald Trump ha sido elegido presidente de la mayor potencia del mundo, es ahora el señor del universo.

A su lado Marine Le Pen, Tsipras, Farage, Frauke Petry y hasta el propio Pablo Iglesias parecen personas moderadas. Porque por más extremistas que sean estos señores, no se les ocurriría cruzar ciertas líneas rojas como el machismo desmesurado, el racismo sin complejos, la xenofobia radical, el desprecio a todas las instituciones mundiales, la burla de los acuerdos comerciales y el lenguaje más provocador y estrafalario. Todo a la vez, me refiero.

Trump les ha sobrepasado en radicalidad. Sosteniendo todo eso ha ganado las elecciones, venciendo incluso en estados tradicionalmente demócratas. De modo que tenía razón cuando decía a sus fieles: “No creáis en las encuestas”. Nosotros pensábamos que solo le iban a votar los trabajadores blancos empobrecidos por la crisis. Pues parece que le han votado muchos más. Lo veremos en los próximos días.

La gente se ha quedado boquiabierta porque si cumple solo la mitad de lo que ha prometido, Estados Unidos y el mundo entero sentirán unas grandes sacudidas. Estas son algunas promesas.

Construir un muro aún mayor que la Muralla China en la frontera con México, expulsar a 11 millones de inmigrantes, pactar con Putin, aniquilar a ISIS con bombas, salirse de la OTAN, romper los acuerdos comerciales internacionales de EEUU, multar a las empresas norteamericanas que se llevan fábricas fuera de su territorio (Ford), acorralar a Maduro de Venezuela, bloquear de nuevo a Cuba, cargarse la legislación medioambiental, prohibir la entrada a los musulmanes en EEUU y a cualquier refugiado, meter en la cárcel a Hillary Clinton, reforzar el ejército como nunca, dar medios gigantescos a la policía, legalizar la tortura (el waterboarding o la asfixia por inmersión), permitir que todos los norteamericanos puedan jugar al golf (suena a chiste, sí), meter en la cárcel a todos los criminales, y aunque no lo haya dicho claramente, ha insinuado que podría hasta pasar la mano por el botón nuclear si alguien se pone tonto.

Los mercados de valores ya estaban cayendo antes de que se anunciara su triunfo. Los líderes europeos se preguntan qué harán cuando tengan que estrecharle la mano. Medio mundo está en shock.

Pero en realidad, no lo vimos porque no lo quisimos ver. Los signos estaban ahí. Es una consecuencia más de la gran crisis financiera de 2008 que ha acabado con los sueños de millones de personas. A ello se une un desarrollo tecnológico ante el que nos postramos con servilismo, y que nos está dejando sin empleos.

No sabemos si cobraremos pensión. No sabemos si tendremos trabajo. No sabemos si nos van a echar. No sabemos si valdrán nuestros ahorros. No sabemos si vamos a vivir en paz. No sabemos si nos renovarán el contrato. No sabemos si tendremos un trabajo decente.

La mayoría de los norteamericanos siente lo mismo. Nosotros pensábamos que como eran ricos y poderosos, eso no les afectaba. Nos equivocamos. Votaron a Trump porque ese señor les prometió detener su deterioro y recuperar su esperanza.

(Por cierto, para los que piensan que las cosas no pueden ir peor, que mediten qué pasaría si ahora hubiera un magnicidio en EEUU. El país está muy dividido. Trump ha ganado con la mitad de los votos. Pero no se trata solo de una división política. Es una ruptura social nacional de magnitudes inimaginables).

Lo que escribí hace tiempo:

-El gran notición de 2016: Donald Trump, presidente de los EEUU

-Cuando nos reímos de Donald Trump, ¿quién está equivocado? ¿Él o nosotros?

-Gran Torino, la película que explica el éxito de Trump

La Gran Fractura generacional explica el éxito de Podemos entre los jóvenes

8 noviembre 2016 - 7:44 - Autor:

El CIS ha publicado sus últimas encuestas. Podemos pasaría al PSOE y se convertiría en la segunda fuerza política del país si hubiera elecciones.

¿Cómo es posible?

Muy sencillo: todo se originó en la Gran Fractura. Estoy hablando del movimiento telúrico producido por la crisis de 2008. Estamos viviendo su onda de choque. No solo nosotros sino el resto de Europa y Estados Unidos.

Pero hay diferencias. En Estados Unidos, la crisis ha provocado que los varones blancos de más de 50 años vuelquen su rabia votando a Donald Trump.

En Gran Bretaña, quienes han votado la salida de la UE han sido los mayores de 50 años. Estaban hartos de Bruselas y de la inmigración.

¿Y en España? Todo lo contrario. La ruptura provocada por la crisis de 2008 ha movilizado a la gente joven. No tienen empleo, de nada sirven los títulos, no pueden independizarse ni formar una familia, les ofrecen trabajos precarios, saben que no cobrarán una buena pensión… Tienen todos sus sueños rotos. Y encima, ven que los adultos tienen trabajo o seguro de desempleo o pensiones, y ven que los viejos partidos no les representan: son gente mayor, con grandes casos de corrupción.

Por eso han roto con la generación de la Transisión. Han roto con la ideología de sus padres. La inmensa mayoría de los jóvenes entre 18 y 35 años muestra su simpatía por Podemos.

Hace unas semanas, Debate21 que es una publicación digital que reúne a jóvenes politólogos, hizo un amplio análisis de las encuestas de opinión del CIS entre la gente joven de toda clase de condición social, regional y educacional.

Y el resultado fue este:

-Podemos es la fuerza más votada entre los jóvenes entre 18 y 34 años, sean varones o mujeres.

-El PSOE es la fuerza más votada entre jóvenes de 18 a 34 años con estudios de Primaria.

-Podemos es la fuerza más votada entre los jóvenes de 18 a 34 años con estudios de Secundaria.

-Podemos es la fuerza más votada entre los jóvenes de 18 a 34 años con Formación Profesional.

-Podemos es la fuerza más votada entre los jóvenes hasta 34 años con estudios superiores.

-El PP es la fuerza más votada en jóvenes de 18 a 24 años de poblaciones de menos de 2.000 habitantes.

-Podemos es la más votada entre los jóvenes de 25 a 34  años de poblaciones de menos de 2.000 habitantes.

-Podemos es la fuerza más votada entre los jóvenes de 18 a 34 años de poblaciones de 2.001 a 50.000 habitantes, de 50.000 a 100.000; de 100.001 a 400.000 y de 400.001 a más de 1 millón.

-Ciudadanos es la fuerza más votada entre jóvenes de 18 a 24 años de municipios de más de 1 millón de habitantes.

-Podemos es la fuerza más votada entre los jóvenes de 25 a 34 años en los municipios de más de 1 millón de habitantes.

En resumen, en España hay una fractura generacional profunda. Los jóvenes ya no creen en el discurso de las generaciones pasadas. Las razones son muchas: no encuentran trabajo, de nada les valen sus títulos, están hartos de la corrupción y son capaces de votar a un nuevo partido que promete resolver todas esas deficiencias.

En mi opinión, los jóvenes votan a Podemos porque es nuevo y porque no tiene una trazabilidad histórica notable. Su historia es corta y todavía están en la etapa de generar ilusión. Son buenos comunicadores, son originales y sobre todo, son jóvenes. Es tanta la fuerza, que las críticas se estrellan contra ese muro de ilusión.

Ya lo he dicho muchas veces: sus dirigentes vienen de la extrema izquierda, no condenan a los partidos proetarras sino que los apoyan, no critican a los regímenes dictatoriales, piensan que España es una nación de naciones, hacen promesas económicas sin tener ni idea… Me cuesta mucho creer que la mayoría de los jóvenes licenciados españoles esté de acuerdo con eso. Me cuesta creer que jóvenes con Secundaria o FP piense así. Les gusta Podemos porque partido lleno de jóvenes como ellos.

Pero creo que no votan a Podemos, sino contra los viejos partidos. Votan con rabia.

Como en Estados Unidos.

(Las encuestas interpretadas y filtradas están en debate21, y se pueden leer pinchando aquí).

Trump: muchos norteamericanos estaban esperando un mesías sin saberlo

7 noviembre 2016 - 7:53 - Autor:

En 2013 se estrenó en Estados Unidos una película titulada Nebraska. Trata de un anciano con principio de alzheimner al que le toca un premio falso, de esos que salen en las promociones engañabobos.

El anciano insiste en cobrarlo y para ello tiene que emprender un viaje. En medio del viaje, debe pasar por su antiguo pueblo, y ahí se reencuentra con su pasado.

No voy a desvelarles la película, pero me voy a detener en una cosa: retrata un país empobrecido. Es decir, no aparecen personajes salidos de la mayor potencia del mundo, con las multinacionales más grandes, las mejores universidades y las industrias más avanzadas.

Todos son tristes y con poco dinero. Sobreviven. Muchos están en paro. Y ahí es donde aparece una de las secuencias más reveladoras. El anciano se acerca al taller mecánico donde trabajó y pregunta por el viejo dueño. Entonces, el nuevo dueño se gira y responde. Es un latino. No sabe quién era el antiguo dueño. Ahora es su taller.

Los norteamericanos adultos blancos de clase media empobrecida como el de la película quieren volver a su pasado y recuperarlo. Recuperar la seguridad de que cada año era mejor que en anterior, que tenían trabajos para prosperar, y que podían retirarse con unas pensiones satisfactorias.

Piensan que ellos, los blancos, son los auténticos herederos de los padres fundadores, y son los que han hecho grande a Estados Unidos. Solo estaban esperando sin saberlo a un mesías.

Pues bien, ese Mesías ha llegado y se llama Donald Trump.

Uno puede hacer todas las combinaciones posibles para explicar el fenómeno Trump. Pero la principal es que la crisis que estalló en 2008 ha hecho aflorar muchas cosas. Una de las más destacadas es que, con la llegada de este mesías, a ese norteamericano medio se le ha olvidado toda la corrección política como la integración racial, las oportunidades para los inmigrantes, las posibilidades de ascender y triunfar, la igualdad de sexos, el libre comercio con México… Nada. La rabia les ha hecho olvidar todo eso.

Millones de norteamericanos van a votar a un candidato racista, misógino, machista, xenófobo, antimexicano y hasta proteccionista y antiliberal… Estamos asistiendo en directo a la demolición de los valores de un país que hasta ahora nos parecía de granito.

Pero, insisto, Trump no es la causa, sino el reflejo. Cuando los políticos antisistema surgen es porque alguien no se ha ocupado de resolver los graves problemas del pueblo, o no ha entendido a esa sociedad. Creo que aquí en Europa está pasando.

No sé si ganará o perderá Trump. Pero estas elecciones han destapado una cara sorprendente de Estados Unidos. Pensábamos que EEUU era una cosa, y resulta que no.

Es como esas personas correctas y educadas que el primer día que beben alcohol cambian de personalidad y muestran su otro lado. Quizá era el auténtico, y no lo sabíamos.

 

 

 

Las frases de los corruptos cuando les pillan con las manos en la masa

5 noviembre 2016 - 20:39 - Autor:

Políticos, empresarios, sindicalistas, banqueros, alcaldes… Da igual el grupo social. Cuando les pillan con las manos en la masa, todos dan las mismas respuestas.

Estas son las más habituales.

Cuando sale la noticia y hablan por primera vez.

“Es mentira. Denunciaré a los que me calumnian. Todo ha sido legal. No me arrepiento de nada”.

Cuando siguen apareciendo pruebas.

“Se han sacado a las cosas de contexto. Lo he puesto en manos de abogados”.

Cuando ofrece la primera rueda de prensa.

“Yo sé de dónde viene esto. Hay ciertos intereses detrás de esta noticia. Pondré una denuncia contra los que me califiquen de corrupto”.

Cuando la cosa se complica.

“Esto es una conspiración orquestada contra mí. Se trata de una operación bien urdida por … (‘partido de la oposición’, ‘poderes económicos’, ‘prensa dirigida’, ‘mi ex mujer’, etc)

Cuando dimite

“Lo hago para no manchar a mi partido (empresa, sindicato, familia). Lucharé con todas mis fuerzas para restituir mi honor. Esto no va a quedar así.”

Al pasar los años.

“No quiero hablar de aquello”.

 

El curioso caso de Ramón Espinar y su piso: la trama se complica más y más

4 noviembre 2016 - 23:48 - Autor:

Los guionistas de Hollywood suelen usar la expresión “la trama se complica” (the plot thickens), cuando la situación del protagonista da un giro a peor.

Eso es lo que los periodistas pensamos apenas estalló el caso de Espinar y su pisito. “Esto va a ir a peor”.

Lo decimos porque cuando surge un caso así, de un personaje público que intenta defender su honestidad, la trama suele complicarse ya que se abre la veda de la investigación. Los periodistas empiezan a meter la nariz en archivos o se ponen a preguntar. Da igual si el protagonista se llama Espinar o Rita Barberá.

Y el resultado es que salen nuevas revelaciones que ponen al protagonista de esta trama, al senador Ramón Espinar, en un atolladero.

La noticia que dio pie a todo es que Espinar compró y vendió una vivienda pública y sacó un beneficio de casi 20.000 euros. No es ilegal pero sonaba raro en un político que denunciaba la especulación inmobiliaria.

Comprar y vender pisos, y sacar una plusvalía es normal. Pero hacerlo en breve espacio de tiempo sin  habitar la vivienda es especular. Insisto, es legal, pero viniendo de Espinar, había una contradicción moral.

Y entonces se complicó la trama. Espinar pudo venderlo a precio de coste, con lo cual habría salido indemne de este follón. Pero lo vendió con plusvalía: 20.000 euros.

Seguimos: Espinar pudo haber renunciado al piso, al saber que no lo podía pagar. Según ha revelado el presidente de la cooperativa, si renunciaba, habría corrido la lista de modo que el siguiente en la lista de apuntados, habría obtenido el piso, tras pagar lo que ya había pagado Espinar.

Peor aún: los periodistas han averiguado que hay un eslabón entre la construcción de esos pisos y un crédito de Caja Madrid a la cooperativa que los construyó. El eslabón es que el padre de Espinar era consejero de Cajamadrid en esas fechas.

Más coincidencias: el padre de Espinar es uno de los acusados por haberse beneficiado de las tarjetas opacas de Cajamadrid (Bankia), las famosas black. Hay una coincidencia temporal entre los años en que sacó dinero en efectivo con esa tarjeta, unos 178.000 euros, y el dinero que le prestó a su hijo para comprar el piso.

Muchas cosas hay que probarlas. Es decir, probar que hay causa-efecto, y no una pura coincidencia temporal. En lógica se llama post hoc ergo propter hoc, que viene a decir que la sucesión temporal de hechos no significa que estén conectados. Si los perros ladran y luego llueve, no significa que los perros provoquen la lluvia.

Y siguen las coincidencias: el padre de Espinar conocía al alcalde de Alcobendas, que facilitó el suelo donde se desarrolló la promoción. Ambos eran miembros del consejo de Cajamadrid.

Luego, cuando nos ponemos a examinar al detalle su rueda de prensa, descubrimos cosas alarmantes. Espinar dijo que se metió en este piso de 146.000 euros con 21 años siendo estudiante, porque esperaba encontrar trabajo en el futuro y pagarlo. Eso es normal en EEUU, donde los estudiantes se endeudan con la carrera y luego la pagan. Pero aquí en España es muy raro el caso de un estudiante que se endeude por esa cifra tan elevada, y que confíe en su futuro. O es muy optimista o es muy temerario.

Creo que no hace falta ir tan lejos. El problema de Espinar es que dijo una cosa, pero hizo otra. Eso en política es muy feo.

Es más, entre él y su familia pusieron 52.000 euros en efecto, para la entrada del piso. El BBVA, puso el resto. Al deshacerse la operación, supongo que traspasaría el crédito o lo liquidaría con el banco. De modo que con 52.000 euros en efectivo de su patrimonio, ganó 20.000. Un beneficio del 38%. Vamos, ni los especuladores en Bolsa ganan tanto en tan poco tiempo haciendo lo mismo con los bancos y las acciones.

Hasta el antiguo coordinador de Izquierda Unida, Cayo Lara, ha dicho lo siguiente: “Especular es especular. Y hacerlo con una vivienda protegida es especular, lo diga Agamenón o su porquero”.

 

 

¿Por qué siguen Montoro, De Guindos y Báñez en sus ministerios?

3 noviembre 2016 - 21:55 - Autor:

Supongamos que somos presidentes de España, y tenemos que renovar el gobierno.

¿Cambiaríamos a la ministra de Empleo, ahora que el empleo sube? ¿Cambiaríamos al responsable de Hacienda, ahora que se recaudan más impuestos? ¿Cambiaríamos al de Economía, ahora que el PIB crece a tasas insólitas?

Son los tres ministerios con los resultados más medibles. Conocer los resultados de Sanidad, Defensa o Exteriores es más difícil. Como diría un economista, son intangibles.

Por eso De Guindos seguirá en Economía, Montoro en Hacienda y Báñez en Empleo. Echarlos de sus puestos habría significado enviar un mensaje negativo al país en un momento en que las cosas van bien en esos ministerios. Son puestos clave.

Y encima cambiar a esos tres ministros sería dejar pendientes muchas cosas. En el caso de Empleo, Fátima Báñez tiene otra tarea: negociar la reforma de las pensiones. Es una de las primeras negociaciones que va a afrontar el PP.

En el caso de Montoro, imposible cambiarlo ahora que se están negociando los Presupuestos Generales del Estado. Deben ser aprobados antes de fin de año.

Y en el caso de De Guindos, es la cara de España ante el Ecofin, los ministros de Economía de la UE, que están vigilando si cumplimos el déficit. Como no lo cumplimos, Rajoy les envía a De Guindos para convencerles de que todo va bien. Y no lo ha hecho tan mal, porque la UE está pasando por alto las cuentas de España… por ahora.

Pero no seamos tan buenos. También se puede decir de estos políticos que se queda el ministro que perdonó a los defraudadores fiscales, la ministra que ha tenido la mayor tasa de paro de la historia (en 2012), y el ministro que pidió un dineral para el rescate bancario.

¿Con qué nos quedamos?

 

 

 

 

¿Qué pensarán de Ramón Espinar los jóvenes que confiaron en él?

2 noviembre 2016 - 21:51 - Autor:

Imaginemos lo siguiente:

un chaval de 21 años se apunta a la compra de unas viviendas públicas para jóvenes de la Comunidad de Madrid. La vivienda vale 146.000 euros e incluye dos plazas de garaje. Como no tiene dinero, pide prestado a su familia, y lo completa con un crédito bancario. Va pagando poco a poco. Por fin, llega la hora de escriturarla y se compra la vivienda. Es una oportunidad que no hay que dejar pasar. Eso lo haríamos todos si tuviéramos medios, ¿no?

Pero el chaval no puede pagar las mensualidades de 580 euros debido a que no encuentra buenos trabajos, salvo una beca. Así que pone en venta el piso nueve meses después, y se gana unos 20.000 euros netos. Con ese dinero, se compra un ordenador y se matricula en un máster.

Hasta ahí todo perfecto. Le podía haber pasado a cualquier joven español porque todo eso sucedió en los años de la crisis.

Pero imaginen más cosas. Ese chico se mete cada vez más a fondo en política. Milita en grupos de izquierdas, y desde allí se dedica a castigar a los mercaderes inmobiliarios, a los pelotazos, y hasta llega a decir que no se puede especular con viviendas públicas.

En las elecciones de 2015 se gana un puesto de diputado en el Parlamento autonómico de Madrid. Luego, tras las elecciones del 26J consigue un puesto de senador. Y allí sigue dando latigazos contra los mercaderes y especuladores.

De repente, la cadena SER publica la historia del pisito. Medio país se queda boquiabierto. ¿Ramón Espinar? ¿Me estás hablando de Ramón? ¿El chaval que arremete contra los especuladores y el pelotazo? Noooo.

Sin esperar un solo segundo a que se extiendan los rumores, Ramón convoca una rueda de prensa. Explica todo tal cual he escrito aquí arriba. Punto por punto. Transparente. Claro. Reconoce unas plusvalías (palabra horrenda) de unos 20.000 euros. Y sin desmentir la noticia, echa la culpa a los periodistas por publicarla sospechosamente ahora, que hay elecciones internas en Podemos.

Pero claro, millones de jóvenes españoles no se quedan con eso. Se comparan con este chico y se dan cuenta de que ellos no tienen papis que les presten dinero, ni bancos que les ayuden, y desde luego, no tienen ni siquiera la posibilidad de estudiar un máster o comprarse un ordenador chulo.

No tienen 20.000 euros. No tienen ni 20 euros en el bolsillo.

Y se preguntan: ¿cómo es posible que este tipo denuncie pelotazos cuando él, en su pequeña escala, ha dado un pelotazo?

Resumen: Ramón quizá sea legal, pero moralmente ha perdido el crédito.

El pasado es como el bumerán: siempre vuelve.

 

Pedro Sánchez, el hombre que se cree sus propias mentiras

1 noviembre 2016 - 11:31 - Autor:

Existen dos clases de mentirosos: los que mienten a los demás, y los que se mienten a sí mismos.

Los primeros son peligrosos, pero los segundos son peores, porque cae en el terreno de las patologías humanas. Los psicólogos lo llaman ‘mentiras compensatorias’.

Son esas mentiras que soltamos cuando sacamos malas notas y echamos la culpa a los profesores.

Pedro Sánchez padece este tipo de patología porque ha pulverizado al PSOE, ha renunciado a la secretaria general y a su escaño y le echa la culpa al partido. No a él.

Lo peor de este mentiroso es que acaba por engañarse a sí mismo y crea un personaje. Por ejemplo, denuncia ahora a medios y al poder económico –que conspiraron contra él– pero ahora nos enteramos que hace meses decía lo contrario. Es más, El Mundo publica que el mismo Pedro Sánchez fue a Telefónica a pedir ayuda para hacer presión contra El País. Telefónica tiene el 13% de Prisa.

Y así, se le puede seguir pillando a Pedro Sánchez en un montón de mentiras compulsivas. Si levantó una oleada de enemigos en el partido fue porque estaba dispuesto a pactar con Podemos y los nacionalistas. ¿Qué iba a pactar? ¿El color de los sugus de piña? No, un referéndum de independencia. A cambio, obtendría el apoyo de estos grupos y la presidencia de España.

A Pedro parece habérsele olvidado todo eso cuando habló en el programa de Jordi Évole.

Pedro Sánchez renegaba de Podemos y Pablo Iglesias hace un año, y ahora solo le lanza piropos.  ¿Es que hace un año no conocía qué era Podemos y ahora sí? ¿Puede decir eso un político serio?

En el programa de Salvados, se le veía con el rostro de la persona que dice mentiras, y se las cree a fondo. El mundo contra mí. Yo soy bueno. Yo venía a salvar al partido y a España. Pero había brujas malas que me lo impidieron.

Ya el ex presidente González estaba asustado con este hombre porque le mintió. Mintió a una figura del partido tan importante como el ex presidente Felipe González. Le dijo que se abstendría y favorecería la investidura de Rajoy, y luego dijo lo contrario.

Mentir como una táctica temporal para ganar una batalla es una cosa. Es la mentira utilitaria, y todos lo hemos hecho en menos o mayor grado de forma consciente. Pero mentir de forma permanente e inconsciente, cambiando el rumbo de norte a sur, es otra cosa.

Sánchez es un mentiroso que se ha creído su papel. Me recuerda a esos actores como Bela Lugosi que pidió que le enterraran vestido de Drácula. Después de hacer tantos papeles de vampiros, ya se creía un vampiro.

Nuevo gobierno de Rajoy: estos son los vientos a favor y en contra

9:58 - Autor:

Este jueves, Mariano Rajoy anunciará su nuevo gabinete. Sea cual sea, estos son los vientos que soplan a favor y en contra de ese nuevo gabinete.

Vientos a favor:

-Los ingresos por turismo están batiendo récords históricos. La última cifra indica que hasta octubre entraron 60 millones de personas, lo cual es un 10% más que el año anterior. De seguir así, superaríamos a Estados Unidos en un par de años. EEUU es el segundo país más visitado del mundo por los turistas. Francia aún nos queda muy lejos.

-La financiación del reino de España es cada vez más barata. La prima de riesgo ha bajado a 105 puntos básicos. Casi con toda seguridad, seguirá bajando y eso supone a España ahorrar mucho dinero en intereses. Por lo pronto, 2.000 millones al año.

-El empleo crece sin parar. O lo que es lo mismo, cae el paro. Ya está por primera vez en mucho tiempo por debajo del 20%. Estamos al 18,9%. De seguir así se cumplirá la previsión de estar en el 13% en 2019. Incluso antes.

-Recuperación de cotizaciones. Cada vez hay más cotizantes a la Seguridad Social. Esto no arregla el déficit de nuestro sistema de pensiones, pero por lo menos alivia las presiones.

-Cumplimiento del déficit. Con todas estas cifras, es más que previsible que el gobierno vaya cumpliendo con los objetivos de déficit público. Y aunque no los cumplamos en este año, Bruselas sabe que el barco va a toda máquina y que habrá que darnos facilidades.

-Brexit. Está feo decirlo pero si se acelera la salida del Reino Unido de la UE, parece que muchas empresas se mudarán a otros países. España ya está preparando las pistas de aterrizaje y las oficinas para las multinacionales británicas. Salvando el efecto Brexit, de enero a agosto aumentó la inversión extranjera un 54%, y eso a pesar de tener un gobierno en funciones. ¿Se puede pedir más?

Vientos en contra:

-El Partido Socialista está esperando su primera oportunidad para responder al PP en el congreso.  Para empezar, se opondrán a los Presupuestos, que tienen que ser aprobados antes de que termine el año.

-Recortes. España sigue teniendo serios problemas con las pensiones. Estamos agotando la caja de los ahorros, y todo indica que en esta legislatura se aprobarán modificaciones en el sistema de pensiones. Eso puede restarle al PP muchos votos en su electorado tradicional

-Declaraciones independentistas. El nacionalismo catalán espera que 2017 sea su gran año. El presidente de la Generalitat ha dicho que en septiembre se celebrará el referéndum para que los catalanes decidan si quieren ser independientes o no.

-La LOMCE. Se supone que entrará en vigor la enésima ley de educación, pero Rajoy ha admitido cambios siempre que sean pactados con los demás partidos. La verdad es que va a ser uno de los caballos de batalla de la oposición.

-Problemas con la gran amiga. En octubre de 2017 se celebrarán elecciones al Parlamento alemán. En las anteriores, en 2013, Merkel no obtuvo la mayoría así que ahora gobierna en coalición con los socialistas. Pero la gran aliada de Rajoy ha gestionado tan mal la crisis de los refugiados que seguramente perderá muchos escaños. Las encuestas pronostican algo parecido a un batacazo. ¿Se irá Merkel?

 

 

 

 

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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