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El día en que los judíos salieron de su tierra y tardaron 2000 años en volver

25 diciembre 2016 - 13:49 - Autor:

Para los judíos, ha sido una de las peores noticias del año. El Consejo de Seguridad de la ONU ha exigido que se ponga fin a los asentamientos judíos en territorio palestino. Ha sido una mala noticia porque por primera vez en mucho tiempo, su gran aliado, EEUU no lo ha impedido.

Cada vez que escuchamos o leemos frases que contengan las palabras territorio palestino, colonos judíos o asentamientos, nos parece algo rutinario. Otra vez ese conflicto.

Pero ese conflicto es una de las razones de la ira árabe en todo el mundo, y de la inestabilidad permanente en el cercano oriente.

Y todo empezó hace casi 2000 años, poco después de que naciera Jesús.

En el año 70 después de Cristo, los judíos vivían bajo la ocupación del imperio de Roma. Los hebreos se rebelaron contra los ocupantes, y el general Tito mandó arrasar la ciudad y el Templo de Jerusalén, de lo cual solo quedó un muro que hoy se llama Muro de las Lamentaciones.

Allí empezó la primera gran Diáspora de judíos por el mundo. Pocos años después, en 135 después de Cristo, hubo otra rebelión contra Roma. Los romanos derrotaron a los judíos y les obligaron a huir en masa. Desde entonces, lo que hoy es conocido como Israel es un territorio habitado por árabes y, en menor medida, judíos.

La inmensa mayoría de los judíos se repartieron por todo el mundo, desde Bizancio a Roma, pasando por Rusia, España y más tarde América.

Así pasaron diecisiete siglos hasta que a finales del siglo XIX, un judío llamado Teodor Herzl, tomó la decisión de volver a reunir a los judíos del mundo en Israel.  A esta iniciativa se la llamó sionismo.

¿Quién vivía allí? Principalmente árabes. Se llamaba Palestina, y estaba bajo el control del Imperio Otomano hasta que en 1918, tras el fin de la Primera Guerra Mundial, el imperio otomano se desmembró, y a los británicos les tocó Palestina. Era una especie de protectorado.

Los judíos del mundo comenzaron a destinar dinero y esfuerzos para abrirse camino al nuevo Israel. Poco a poco, fueron llegando grandes porciones de judíos, que desplazaban por la fuerza a los palestinos. Se crearon varios grupos terroristas llamados Stern e Irgún, que atentaron contra los intereses británicos, matando a muchos soldados ingleses.

En 1948, al final, los judíos consiguieron sus fines y la ONU declaró el nacimiento del Estado de Israel.

Desde entonces, los colonos judíos han seguido su expansión, siguiendo los preceptos bíblicos de que esa tierra era de ellos.

Es como si los cubanos que están en Miami, después de 2000 años, decidieran volver y tomar el control de Cuba. La pregunta es: ¿tienen derecho? Históricamente sí. Desde el punto de vista legal, es discutible.

Los palestinos viven desde entonces en campos de refugiados: en la franja de Gaza, principalmente. Esta ‘ocupación’ ha soliviantado al mundo árabe, que desde 1948 ha declarado la guerra a Israel, pero las ha perdido.

Sin duda, los israelíes no solo han levantado un eficiente ejército sino un país con una economía más adelantada que cualquiera de los países árabes. También es una democracia más asentada que los regímenes dictatoriales o semidictatoriales que le rodean.

Es verdad que cuentan con el poderoso apoyo económico, político y militar de EEUU, y de su influyente comunidad judía, así como con las indemnizaciones alemanas por los desastres de la Segunda Guerra Mundial.

Pero desde el punto de vista del derecho internacional, la toma de esos territorios por los judíos es discutible, aparte del desplazamiento de los palestinos.

Este conflicto no tiene visos de solucionarse en los próximos dos mil años, y va a ser la fuente de la inestabilidad mundial en las próximas décadas. Pero, ¿qué hay que hacer? ¿Obligar a los judíos a salir de una tierra donde fueron expulsados hace 2000 años? ¿O dejar que sigan ahí, tras haber expulsado a sus recientes habitantes palestinos?

(El óleo de arriba es del pintor Robert Davis, del siglo XIX).

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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