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Algunas llamativas coincidencias entre EEUU y el Reino Unido (que no lo son)

20 enero 2017 - 21:11 - Autor:

Cuando vi a Donald Trump jurando su cargo como presidente de los EEUU, se me ha ocurrido una coincidencia. En cinco meses, los dos países anglosajones más poderosos del mundo han enviado el mismo mensaje. “Idos todos a la porra”.

En junio de 2016, se realizó un referéndum en el Reino Unido para saber si el pueblo quería seguir en la UE. Resultado: no queremos; preferimos cerrar nuestras fronteras.

En noviembre de 2016, cinco meses después, el pueblo americano fue a unas elecciones y el resultado fue: no queremos globalización, preferimos cerrar nuestras fronteras.

¿Es una casualidad?

No lo es.

Quien se ha expresado así es el mismo en Reino Unido que en EEUU: varón, blanco, de más de 40 años, con problemas económicos, antigua clase media venida a menos, y que tiene miedo a la inmigración, a las fronteras abiertas, a perder su empleo, a la globalización, a lo que viene de afuera y, en fin, a lo que todos pensábamos que era lo bueno.

Ellos han dicho no. Punto.

Es como si los anglosajones, a ambos lado del Atlántico, se hubieran puesto de acuerdo para decir algo que se estaban guardando en secreto: primero nosotros, nuestro trabajo, nuestro estilo de vida y al cuerno los demás.

Ya Donald Trump ha dicho que el Reino Unido está mejor fuera de la UE. Y estoy seguro de que Trump va a hacer todo lo posible para compensar las consecuencias del Brexit: aumentará el comercio, mejorará las relaciones comerciales bilaterales y no le importará tanto si las empresas norteamericanas se instalan en Reino Unido.

En el fondo, a pesar de la guerra de la Independencia de 1773 entre EEUU y Reino Unido, ambos países han seguido muy unidos. A los norteamericanos les encanta el acento inglés. Hay muchas películas protagonizadas por ingleses. La policía de EEUU sepulta a sus víctimas tocando el Amazing Grace, compuesto por el clérigo inglés John Newton en 1779. Y las relaciones económicas y comerciales son muy robustas.

Un informe de la OECD publicado por The Guardian afirmaba que aunque el comercio del Reino Unido con la UE es mayor en términos absolutos, no lo es en términos de valor añadido. Reino Unido exporta bienes y servicios a EEUU con mayor valor añadido que a la UE.

Y a partir de ahora, seguramente más.

Tienen dos gobiernos parecidos: nacionalistas, endogámicos, enemigos de los tratados internacionales y de la inmigración. Y encima, anglosajones.

No es una coincidencia.

 

Por qué lo que ocurre en Davos importa un bledo a todos excepto a los periodistas

9:59 - Autor:

Davos es un pueblo en los Alpes suizos que suele estar a dieciséis grados bajo cero.

Tienen un inmenso búnker bajo el suelo para defenderse de ataques nucleares. Es tan grande que un día un señor decidió darle otro uso y pensó en un inmenso centro de reuniones y conferencias. Podía reunir allí con seguridad a políticos, gobernantes, jefes de estado, empresarios y banqueros poderosos, porque era casi inexpugnable.

Entonces lo llamó World Economic Forum. Cada año, por estas fechas acuden miles de empresarios, banqueros, políticos y periodistas a tratar asuntos de calado mundial: el futuro, el desarrollo, el hambre, la inversión, el crecimiento… Muchos de ellos hacen grandes contratos después de conocerse. Para ellos puede ser un buen negocio. Lo que se dice y se hace allí aparece en los medios de comunicación y a veces hasta en la televisión. Pero no interesa a nadie. No hay grandes noticias, la verdad.

¿Por qué vamos los periodistas? Porque es la fiesta a la que hay que ir para ver y dejarse ver.

Yo he estado dos veces y reconozco que es una buena experiencia porque conoces gente a la que normalmente no conocerías. Por eso Davos es bueno para los periodistas.

Una vez en 1992, alguien comentó que en una sala estaba Nelson Mandela y allá me fui. Estábamos unos 10 periodistas con él. No más. De pie hablando, así, tan tranquilos. Mandela sonría todo el tiempo, como si 27 años en la cárcel hubieran sido un balneario.

Bill Gates estaba en otra sala, a la que uno podía acudir a conocer su visión del futuro. Cada año siempre hay un país o región que puede presentarse como ‘centro de atracción de inversiones’. Aquel año de 1992, supongo que por los Juegos Olímpicos, la comarca mundial que se presentaba era Cataluña. Organizaron una extraordinaria comida para todo el gentío y en medio estaba Jordi Pujol.

Yo le pregunté si aquello no era muy caro, y el president me respondió que no, porque al final se podía convertir en negocio para empresas catalanas. Me acuerdo escuchar al president hablar en alemán con inversores. Me impresionó.

También en aquella ocasión estaba yo hablando con alguien de prensa del gobierno de Venezuela (el presidente Pérez estaba por allí), cuando todos los venezolanos salieron corriendo. ¿Qué pasa?, pregunté. “Acaban de dar un golpe de Estado en Venezuela. Un militar”. Era Chávez.

En Davos podías estar tomando un café en una esquina y de repente pararse a tu lado un personaje famoso. A mí me pasó con Newt Gingrich, que era el speaker republicano del Congreso y que por aquellas fechas era muy  famoso porque atizaba a los demócratas y a Bill Clinton.

En otra ocasión en Davos, iba por un pasillo del búnker lleno de pantallas que escupían información económica y financiera, cuando pasé al lado de un hombre en zapatillas deportivas y con un jersey. Parecía el limpiador de cristales de Davos. Pero me detuve. Me di la vuelta y me acerqué. ¿No es usted el señor Michael Bloomberg?, le pregunté.

Me dijo que sí, y que estaba allí ofreciendo los servicios de su agencia de noticias financiera, Bloomberg. “¿Qué me puede contar de la acusación de acoso sexual por la que le están juzgando?”. Y dijo: “Oh, no puedo hablar porque está sub judice”.

Esto fue en 1997, el mismo año en que Hillary Clinton dio un discurso muy aplaudido. Acababa de conocerse el escándalo sexual de su marido con una becaria en la Casa Blanca. Pero ella estaba como si nada. Al final de su charla, el presidente del WEF le preguntó que para cuándo una presidenta mujer en EEUU. Y ella respondió que no sabía, pero cuando saliera esa candidata la votaría sin dudar.

En ese mismo año en Davos, la delegación española se estaba estrenando como país con un nuevo gobierno. El PP había ganado las elecciones y su ministro de Economía estaba en Davos tratando de demostrar que ellos lo podían hacer mejor y que iban a estar en el euro desde el primer momento.

Rodrigo Rato habló en un inglés fluido y se metió a todos en el bolsillo en el auditorio. Estaban exultantes los del PP. Todo les estaba saliendo a pedir de boca.

Y ahora, miren lo que ha pasado años después: Hillary Clinton se presentó el año pasado y perdió las elecciones. Mandela fue presidente de Sudáfrica. Rato está siendo juzgado y puede ir a la cárcel. Gates es uno de los más ricos del mundo. Bloomberg fue alcalde de Nueva York. Y Hugo Chávez fracasó en su golpe, le metieron en la cárcel, salió, se presentó a las elecciones, ganó, fue presidente durante 14 años hasta que murió y dejó destrozado uno de los países más ricos del mundo en materias primas.

Ya ven todo lo que puede aprender un periodista en Davos. Al final, a uno le sale una reflexión muy vulgar. “Las vueltas que da la vida”.

 

El enigma de la luz, desvelado: así se forma el precio de la electricidad

19 enero 2017 - 1:30 - Autor:

Los tres grandes enigmas de la humanidad son dónde está la tumba de Jesús, por qué existe la gravedad y cómo se forma la factura de la luz.

Intentaré despejar el tercer enigma.

Esta tercera semana de enero nos acaban de decir que vamos a pagar más en la factura de la luz. Y el cabreo ha sido tan grande que ha circulado por whatsap un mensaje para castigar a las compañías eléctricas no conectando los aparatos entre las ocho y las diez de la noche.

La verdad es la tercera semana de enero que suele registrar los mayores picos de consumo del año por una razón muy sencilla. Suele ser la más fría del año: consumimos más electricidad porque se conectan más radiadores (eléctricos).

La electricidad se parece a las manzanas en que su precio va cambiando a lo largo del año. Pero a diferencia de las manzanas, a la electricidad no la vemos. Damos a un botón, y allí está. Y ese es el problema: pensamos que es muy fácil obtenerla.

No es nada fácil fabricar electricidad. Es algo complejo. Para que llegue esa electricidad hay que montar unas estructuras costosas.

Una de ellas es construir una represa, contener agua, y hacerla pasar a través de esa represa. Por la fuerza de la gravedad, al caer, mueve unas turbinas que, al igual que las dinamos de las bicicletas, genera electricidad.

Otra vía es hirviendo agua. Las centrales atómicas ponen una olla llena de agua, por así decirlo, sobre material radiactivo, y al calentarse este material, produce vapor, que, a su vez, mueve unas turbinas como la represa.

Es el mismo esquema que las centrales de fuel, de carbón, de biomasa y de gas. Turbinas que se mueven. En el caso de la termosolar, unos espejos concentran la energía del sol sobre unos tubos por donde pasa aceite sintético. Ese aceite se calienta y sirve para hervir agua, cuyo vapor mueve las turbinas.

La energía solar en cambio se basa en el efecto fotoeléctrico. Los corpúsculos de luz golpean una placa. Y esa placa produce energía gracias al efecto fotoeléctrico descubierto por Einstein.

La parte siguiente de todo esto es transportar la electricidad a pueblos y ciudades, mantener la tensión y distribuirla casa por casa.

Nosotros pagamos por la electricidad que consumimos. ¿Punto? No.

El problema es que el coste de la electricidad no es el mismo cada hora, ni cada día, ni cada mes, ni cada año.

A veces no llueve mucho y no hay agua suficiente para las represas. Otras veces, el barril de petróleo sube (el fuel), y lo mismo pasa con el gas. Hay días más cortos del año o con nubes tan densas que no es suficiente para generar electricidad solar. Y por último, en ocasiones no sopla el viento.

En estos días se han juntado algunas de esas cosas: no hay agua, tenemos días cortos y encima no sopla mucho el viento por estas fechas. De modo que hemos tenido que tirar más del fuel y gas que dependen del precio del petróleo.

Al igual que las manzanas, el precio pasa por muchos intermediarios: los campesinos (plantas generadoras), los intermediarios (grandes distribuidores) y la tienda del barrio (comercializadores).

Para fijar la primera fase del precio, se hace lo siguiente. Un organismo prevé cuánta electricidad se va a consumir al día siguiente y entonces los productores (las plantas generadoras) dicen lo que pueden aportar a ese consumo. Se pacta un precio hora a hora.

¿Y cómo lo saben? Por las curvas de consumo. Si se toman la molestia de mirar la web de Redesa (pinchar aquí o ver cuadro de abajo), verán cuánta electricidad se está consumiendo ahora y a lo largo del día. Es una curva que nace con un consumo bajo a las 4.00 horas, y que sube al mediodía, cae un poco a las 16.00 horas pero luego vuelve a subir hasta marcar un pico entre las 20.00 y  las 22.00 horas, para bajar de nuevo.

Es la foto de nuestra vida diaria.

Los generadores de electricidad que hemos visto antes y los que manejan las redes de distribución sabían desde ayer que el consumo de electricidad de hoy podría marcar un récord (se ve en el cuadro). Más de 40.000 megavatios por hora entre las 20.00 y las 22.00. No era un cálculo difícil porque las chicas del tiempo en los telediarios decían que hoy iba a hacer mucho frío. Y lo ha hecho.

De modo que sabiendo esto, calcularon cuánta electricidad se podía generar y quién la podría servir. Y aquí viene la parte más complicada de explicar: quien establece el precio final no es todo el grupo de productores de electricidad, sino el último.

Es decir, si hay mucho sol, mucho viento, mucha agua, y además tenemos la energía atómica y no hace frío, entonces el precio baja. Eso pasó en enero del año pasado por estas fechas. El megawatio nos salió de media un 27% más barato.

Pero esta vez ha pasado lo contrario. Al no haber suficientes fuentes de energía natural o artificial, han tenido que ponerse en marcha a tope las centrales más costosas: las de fuel y carbón y de gas, las últimas que entran en esta cadena de productores. En estos días están aportando el 24%.

Por esa razón, el precio ha sido el más elevado. ¿Lo ven en el cuadro de abajo? Una alta demanda de millones de familias unido a unas centrales caras han hecho que a las 20.00 horas el mercado marcara 95,11 euros por megawatio. (Se puede consultar la previsión pinchando aquí).

Son más de cuatro millones de euros a la hora. Multiplicado por el consumo medio de 24 horas, y por 365 días al año, da como resultado una cantidad voluminosa.

¿Y ese es el precio justo?

Supongo que siempre hay formas de hacer las cosas más baratas. Pero ahí no termina la cosa. Ese precio es ‘parte’ de la factura de la luz. Añadan los impuestos y más cosas. Por ejemplo, según la ley, el precio de la luz debe ser igual para todos. ¿Qué impacto tiene esto?

Pues que hay que llevar electricidad a las Baleares y a Canarias, pero cobrarles lo mismo que a los de Badajoz. En el caso de Baleares hubo que tender un cabo submarino muy caro.

¿Y quién paga eso? Nosotros. Lo meten en la factura de la luz. Somos, por así decirlo, solidarios forzosos.

Además, cada consumidor puede decidir cuánta potencia quiere contratar, y debe pagar el alquiler del contador, así como adaptarse a horarios más baratos, que suelen ser por la mañana.

Y aun así, para muchas familias, un gasto en electricidad de más de 50 euros mensuales es mucho. Por eso, encienden lo mínimo la calefacción, lo cual, sinceramente, es muy doloroso estos días. Pero eso es otro tema.

Con este artículo solo pretendía arrojar un poco de claridad a un sector muy complejo. La electricidad es la energía de la civilización. Tiene menos de 150 años en nuestras vidas, pero nos ha cambiado la vida.

A diferencia de las manzanas, no podemos pasar un día sin ella.

(Si pinchan en esta página tendrán mucha información)

 

 

El video que revela el drama de los jóvenes abducidos por las FARC colombianas

18 enero 2017 - 0:32 - Autor:

Cuando un país está a 10.000 kilómetros de distancia de España, es difícil hacerse una idea de lo que está pasando allí. Sobre todo si ese país es Colombia, y si ha estado sufriendo una guerrilla terrorista durante más de 50 años.

¿Por qué combatían? ¿Cómo están viviendo el proceso de paz? ¿Es complicado?

Una historia exclusiva revelada por el diario digital confidencialcolombia puede servirnos para llegar hasta el fondo de ese drama. Hace unas semanas, el director de ese diario, el periodista español Marcial Muñoz, fue a la selva del Guaviare para hacer un videoreportaje sobre cómo se están preparando las FARC para abandonar las armas e integrarse en la vida civil.

Durante el reportaje, aparecían varios miembros de las FARC en su campamento provisional. Salían comandantes, guerrilleras, soldados… Uno de ellos era un joven de unos 16 años. Su familia lo había dado por desaparecido hacía dos años. Cuando tenía 14 años, fue abducido por la guerrilla. Al verlo en el reportaje, la madre entró en contacto con el periodista.

Y entonces, se organizó un equipo para volver a la selva y procurar un encuentro entre madre e hijo. El video de 5 minutos muestra ese encuentro. Primero llega el chico de acompañante en una moto, y apenas se miran. La madre está deshecha en lágrimas. Y luego se abrazan.

La madre lo ha estado buscando desde hace dos años.

En la entrevista, el chico, llamado Yúlmer Gómez, revela que se enroló en las FARC. De familia sin recursos y lanzado al campo, de dejó engatusar por alguna persona, y se internó en la selva para ser parte de la guerrilla. Tiene una mirada muy fría. Confiesa que ha disparado y asesinado.

Intentó escapar de las FARC pero, ¿adónde ir? Aquello se había convertido en su familia. Le daban ropa y comida. Y tenía una misión.

Ahora, una vez con la madre, el chico confiesa que quiere volver a casa, lo cual hará cuando las tropas se vayan desmilitarizando e integrando en lo que sea.

Confieso que, a pesar de haber estado varias veces en Colombia, este reportaje me ha hecho ver otra realidad: la de jóvenes a los que le han lavado el cerebro. Me parecía estar viendo los niños soldados de Sierra Leona o Ruanda. Los pobres jóvenes colombianos son adoctrinados. Crees que luchan por el pueblo. A esa edad no tienes casi ni uso de razón. Pero has cometido tropelías y crímenes.

Tras ver este video, uno acaba convencido de que el proceso de paz será complicado, largo y tortuoso. Integrar a 7.000 soldados en la vida civil, o en labores agrícolas, no va a ser fácil. Por un lado, habrá que hacer cumplir la ley, y castigar a los criminales. Pero por otro no habrá más remedio que facilitar las condiciones a los que se arrepientan. Los colombianos están muy cansados de la guerra.

Para ver el reportaje y el video, pinchar aquí.

Cada vez más alemanes piensan como Trump: la integración no funciona

17 enero 2017 - 8:51 - Autor:

Dos diarios europeos, el Bild alemán, y The Times, británico han entrevistado a Donald Trump. Dijo que Merkel cometió “un error catastrófico al haber dejado entrar en el país a todos esos ilegales” (refiriéndose a los refugiados). Sus declaraciones han atraído la atención de los demás medios europeos, y la Deutsche Welle tituló: “La entrevista a Trump desconcierta a Alemania”. ¿Cómo?

Lo que ha dicho Trump es lo que piensa una buena parte de los alemanes. Hace menos de un mes, la firma Ipsos publicó una encuesta según la cual el 44% de los alemanes tienen serias dudas sobre el éxito de la política de integración. Temen que aumente la violencia y el racismo, según informaba Die Welt. Un año antes, solo pensaba así un 21% de los alemanes.

Los alemanes del este, incluso superan esa media porque el 61% confesaba estar muy preocupado por la integración. Creen que no funciona.

Ya a finales de 2015, los alemanes quedaron boquiabiertos cuando estalló una ola de ataques sexuales a mujeres en los días de Navidad. Un millar de hombres, apostados cerca de la estación central de trenes de Colonia, acosaron, robaron y agredieron sexualmente a mujeres. Los atacantes provenían de países del norte de Africa, dijo la policía.

Todos los meses hay noticias de este tipo. Incluso peores como asesinatos. Fue lo que sucedió a principios de diciembre pasado, cuando una joven alemana fue violada y asesinada por un refugiado afgano.

Solo en 2015 entraron en Alemania un millón de refugiados. No hay duda de que ha sido el país que ha asumido la carga más pesada, que ha intentado resolver una crisis en Siria, y esa decisión ha sido de gran calado.

Pero el asunto se le ha escapado de las manos, y ahora la palabra ‘refugiados’ (Flüchtlingen) solo causa temor entre la población alemana, como demuestran las encuestas. Lo peor para los refugiados es que ese sentimiento de temor va en alza, lo cual a su vez catapulta la imagen de un partido nacionalista alemán, AfD (Alternative für Deutschland), que se opone a la inmigración y denuncia los excesos.

¿Cómo se va a arreglar esto? ¿Devolviendo a los regulados a sus países de origen? ¿Devolviéndolos a la guerra, al hambre o a la persecución?

Algunos expertos afirman que Alemania necesita esa gente porque el país envejece y alguien tiene que pagar las pensiones, y mantener la maquinaria productiva.

Pero integrar a millones de personas de otra religión, otra nacionalidad, otras creencias y otros valores se va a convertir en uno de los experimentos sociales más notorios de la historia, lo cual va a tener consecuencias sobre la política alemana y sobre toda Europa.

En septiembre se celebrarán las elecciones. Merkel tiene a su favor que la economía alemana sigue a pleno rendimiento, sin casi paro y con una riqueza que crece y crece. Pero lo mismo le pasaba a EEUU, donde Obama redujo el paro y apuntaló el crecimiento.

Hace dos meses, Obama perdió las elecciones.

(Una duda: si Trump dice lo que los alemanes piensan, pero la prensa alemana no dice lo mismo, ¿de qué lado está la posverdad?)

La posverdad ya estaba entre nosotros pero no queríamos verla

15 enero 2017 - 16:24 - Autor:

Una de las primeras clases que recibí en la Facultad fue la de un profesor que entró y dijo. “Chicos, la verdad no existe”. Yo no lo olvidaré nunca porque provocó un enorme debate en cada uno de nosotros.

Se refería a que cada persona tiene un punto de vista, y por ello, nos inclinamos a leer este o aquel periódico, pues encaja con nuestras opiniones.

Ahora lo llaman posverdad.

La posverdad es un término que sirve para definir un fenómeno preocupante que consiste en fabricar noticias que son mentira, pero que la gente se cree. La ola de mentiras que se han publicado especialmente en EEUU en las elecciones presidenciales han dado un empujón al término posverdad. Hasta el diccionario Oxford le ha dedicado unas líneas: “Los hechos objetivos tienen menos influencia en definir la opinión pública que los que apelan a la emoción y a las creencias personales”.

Muchos norteamericanos se creyeron noticias falsas sobre Trump porque querían creérselas como por ejemplo, que los amish o el Papa Francisco le apoyaban. Estas noticias parten muchas veces de webs que sacan dinero de las mentiras, pues atraen lectores incautos que al pinchar en esas noticias, les hacen ganar dinero con la publicidad.

El buscador Google y la red Facebook han dicho que van a crear mecanismos para evitar que esas noticias inunden la red. Y ya hay medios que han creado equipos para detectar y chequear noticias, y evitar que les cuelen una mentira.

Va a ser una tarea difícil porque la gente lee ‘su’ periódico’ porque le dice las ‘verdades’ que le gustan (o sea, le pinta un universo a su medida). Y eso se practica aquí y en Calcuta.

La gente de izquierdas lee periódicos de izquierdas donde los malos son de derechas, y los buenos son de izquierdas (ellos). Y la gente de derechas, lo hace lo mismo pero con los papeles cambiados. Es lo mismo que ver un partido de fútbol de tu equipo. Nunca hacen piscinazos tus jugadores. Siempre son faltas del otro equipo.

Para prevenir esos sesgos en la prensa, hay medios que asumen como lema ‘nosotros, a los hechos’. Solo publican lo que puede apoyarse en datos o informes, lo cual también es una falacia. The New York Times se basó en un informe ‘confidencial y de máxima credibilidad’ procedente de los servicios de inteligencia del Pentágono para afirmar que Sadam Hussein tenía armas de destrucción masiva.

Le colaron una mentira. De nada sirvió su gran departamento de ‘fact checking’ o comprobación de datos. EEUU fue a la guerra.

Luego, los medios afirmamos que debemos ser objetivos entrevistando a una fuente de un lado, y otra con el punto de vista contrario. Eso da lugar a lo siguiente: si alguien afirma que la Tierra es redonda, los periodistas se van a su opositor, quien dice que es plana. De modo que los medios dan tanta credibilidad al estúpido que al listo.

Y ahora viene lo mejor: resulta que esas estupideces pueden hacer cambiar el voto, y poner de presidente a un señor. Pero, ¿quién es el culpable? ¿Él o sus electores? ¿Él o los lectores que consumen mentiras o exageraciones?

Eso es la posverdad, según los analistas de hoy. Lloran porque ha sucedido algo insólito: un señor raro y poco preparado es ahora presidente del país más poderoso del mundo. Como buenos analistas, tenían que inventar un término y han acuñado el de posverdad.

Para ser sinceros, eso es más antiguo que el lenguaje.

Decía Platón en el Gorgias, que uno de los objetivos de la retórica no es expresar la verdad, sino ejercer el arte de la persuasión.

Quizá he ido demasiado lejos, y los lectores vayan a creer que defiendo la mentira y la persuasión. No. Para nada. Solo quería hacer una reflexión más profunda sobre una palabra, y explicar que el problema de la posverdad no es algo que está afuera, sino que procede de adentro, de lo más profundo de nuestra alma.

Vemos el mundo como queremos. La realidad duele a los ojos.

 

 

Gabriel Rufián se dejó seducir por el ‘efecto cámara’ y fue pillado por Risto Mejide

14 enero 2017 - 20:41 - Autor:

 

Risto Mejide estaba entrevistando al diputado de ERC Gabriel Rufián, y en un momento le recordó que había criticado a Amancio Ortega, dueño de Zara, insinuando que era un explotador. Rufián lo había criticado tiempo atrás en Twitter.

Pero en un momento de la entrevista, Risto Mejide se acercó al diputado catalán y le abrió la chaqueta. ¡Es de Zara!

Toda una metáfora de lo que les pasa a muchos jóvenes protestones. En realidad, hay mucha pose. Gritan, mueven las manos, echan manos de comparaciones, componen versos, cabrean a los veteranos…. pero al final, entre ellos hay muchos niños que piensan que la Historia empezó cuando ellos hicieron la Primera Comunión.

A Rufián le encanta salir en los papeles y en los medios. Lo hace muy bien. Pero uno de los riesgos de exponerse públicamente es que todo lo que dices será usado en tu contra y el otro es que puedes caer seducido por el ‘efecto cámara’.

El ‘efecto cámara’ está muy inventado. Es lo que sufrió Ulises a su regreso a Itaca, cuando sabia que iba a pasar por un mar lleno de sirenas seductoras. Para resistir esa seducción, pero a la vez conocerla, Ulises tuvo la idea de que sus marinos le ataran al palo mayor, de modo que podía escuchar a las sirenas (de ahí viene la frase, ‘dejarse seducir por el canto de las sirenas’), y al mismo tiempo, no caer en sus lazos, lo cual te le hubiera llevado directamente al fondo del mar.

Rufián no hizo la primera parte de modo que se dejó seducir por las sirenas de los medios. ¡Es tan seductor salir en la radio, en la TV, en la prensa…! Todo el mundo se acerca a ti al día siguiente, quieren tocarte, se enorgullecen de tener un amigo ‘que ha salido en la tele’, y encima una persona que ha salido a escala nacional ‘dando caña’.

Pero no se ató a ningún poste. Y al no prever la segunda parte, bajó la guardia. Risto Mejide le puso en ridículo.

Rufián descubrió entonces el lado perverso del ‘efecto cámara’. La parte bonita le sedujo. Pues ahora, tiene que apechugar con la parte fea.

Todos a los que ridiculizó, ahora se están tronchando de risa.

En el fondo, ha aparecido ante la opinión pública como un novato, tonto y bastante incauto. Si Risto llega a ser un timador de esos que están a la salida de los bancos, le aplica el tocomocho y cae.

 

 

¿Qué pasó con todas las catástrofes que nos iba a traer la ley antitabaco?

11:12 - Autor:

Hace más de diez años se aprobó la ley antitabaco que prohibía fumar en algunos espacios como empresas y centros culturales. También obligaba a los restaurantes a crear un espacio de fumadores.

Esa ley se amplió en 2010 de modo que ya no se podía fumar en ningún lugar público, salvo que estuviera al aire libre.

Todos nos acordamos de las quejas que surgieron en el sector de la restaurantes y de los hoteles. Unos se quejaban de que tenían que hacer inversiones para habilitar nuevos espacios; otros, que eso obligaba a los clientes de los hoteles a salir a la calle a fumar. También hubo gente que decía que esto iba a fomentar el contrabando, y que era un atentado contra las libertades individuales.

¿Qué ha pasado? Varias cosas.

Primero, que los restaurantes y bares de este país obtuvieron más ingresos porque crearon espacios al aire libre con mesas y sillas. Allí se sientan fumadores y no fumadores, en verano y en invierno.

Muchos no se acuerdan de que las mesas en la calle eran cosa del verano. Llegaba el otoño y nadie se ponía a tomar un vino aunque hiciera un día de sol magnífico, como hacían habitantes de otros países europeos en invierno que no tienen ni sol.

Desde las leyes antitabaco, tomarse una caña en invierno en un chiringuito al aire libre y hasta con frío y lluvia invernal, es normal. Ni se hundieron los ingresos de los bares, y tampoco hubo una revolución de los clientes en los hoteles,

Lo mejor de todo es lo que nos hemos ahorrado en este país en temas sanitarios. Hay 1,5 millones de fumadores menos que en 2006. Y los que siguen fumando, fuman menos que antes. Según el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), cada año había 30.000 muertes por culpa del tabaco. Ahora, muchas menos, gracias a Dios.

Bueno, en realidad gracias al gobierno que aprobó esas medidas. Fueron gobiernos socialistas. En primer lugar, Elena Salgado, que fue ministra de Sanidad en 2005, y que sacó adelante esta ley. Y también Trinidad Jiménez y Leire Pajín, que fueron las responsables de la elaboración de la ley de 2010, que endurecía las medidas contra los fumadores.  Todas del gobierno de Rodríguez Zapatero, un presidente al que yo he criticado mucho en estas páginas por no haber previsto la crisis, ni haber reaccionado a tiempo ante ella.

Pero hay que reconocer que gracias a estas leyes, este país es mucho más sano.

Según el mencionado Comité, los infartos de miocardio y el asma infantil se han reducido en más de un 15%, decía una información de El Español.  Más importante: la salud de los trabajadores de hostelería ha mejorado mucho. ¿Se imaginan lo que es estar 10 horas en un bar aspirando el humo de los clientes sin ser fumador?

El mismo informe indica que ha disminuido en un 60% la exposición al humo en esos locales. Las cosas serían mucho mejores si todos los locales cumplieran la norma, pero muchos aún se resisten, sobre todo el Andalucía.

Creo que lo único que no se ha resuelto es el problema de los empleados que salen a echarse un pitillo en horario laboral. Y los que no fuman, ¿qué? ¿No tienen esos minutos?

Pero, en fin, hay reconocer lo que desde hace más de 10 años hizo un gobierno socialista por la salud de los españoles.

En esta esquina, Donald Trump, y en la otra, lo que queda de la prensa

12 enero 2017 - 23:30 - Autor:

Pocas veces he visto una rueda de prensa como la que dio Donald Trump el miércoles, a pocos días de jurar su cargo como presidente de los Estados Unidos. Un periodista de la CNN trató de hacerle varias preguntas pero Trump le ignoró, le mandó callar y le acusó a él y a su organización de dar noticias falsas.

Como periodista, me he quedado de piedra. ¿Cómo es posible que el inminente presidente del país más poderoso del mundo sea capaz de callar a la prensa antes de llegar al poder? Es un caso insólito. Diría que un récord Guinness.

Pero ¿saben una cosa? Creo que muchos políticos estaban disfrutando. No porque estuviera metiendo la pata Donald Trump sino porque estaba haciendo algo que muchos políticos hubieran querido hacer hace tiempo.

Y creo que también estaban disfrutando los seguidores de Trump, que ven a la prensa como una fábrica de falsedades contra su ídolo: Trump.

La relación de los políticos con la prensa siempre debe ser tensa. Periodista que no haga preguntas comprometedoras es que está haciendo la pelota. Pero esto es diferente. Ya no es un político que sonríe forzadamente y trata de responder a ese periodista inoportuno. Es el mayor poder de EEUU mandando a callar a un periodista y diciéndole en la cara y ante las cámaras que los transmiten a todo el mundo: “Usted es un maleducado y dice mentiras. Cállese”.

¡Y aún no ha tomado el poder!

Eso quiere decir que las relaciones de Trump con la prensa van a ser una de las noticias del año. Quiero decir, aparte de las amenazas de Trump de construir un muro, castigar a las empresas que se vayan de EEUU, combatir a los yihadidtas o llegar a acuerdos con Putin, el tema de conversación de muchos días va a ser: “¿Viste como Trump mandaba callar a The New York Times o The Washington Post?”.

Hay que tener los h… bien puestos para hacer eso ante la prensa más poderosa del mundo. Muy bien puestos.

Si los periodistas no sabemos hacer nuestro papel, en esa lucha vamos a perder mucha credibilidad. No sé si lo poco que nos quedaba, pero sí creo que es un desafío a nuestra credibilidad.

¿Por qué Trump mandó callar al periodista? La prensa norteamericana y mundial se había hecho eco de un informe de un antiguo espía del M-16, el servicio secreto británico, donde decía que Trump, en una visita a Rusia, organizó una orgía con prostitutas en la misma habitación del hotel donde antes se había alojado Obama. El informe decía que las prostitutas habían orinado incluso en la cama, la llamada lluvia amarilla. Y que Trump lo había celebrado.

El espía ha huido. Pero el informe ha sido rebotado por los servicios de inteligencia de EEUU, y nadie sabe quién estaba detrás. Nadie sabe si eso es verdad. Hasta The New York Times se burlaba de la poca solidez del informe. Todos tenemos la impresión de que parece un guion de una película de Hollywood donde no falta nada: sexo, espías y rock & roll.

Lo que nos espera este año va a agotar nuestra capacidad de sorprendernos ante cosas inimaginables. Y la pelea de Trump contra los medios va a ser una de las grandes atracciones periodísticas del año.

¿Adónde diablos fueron a parar los 60.000 millones del rescate bancario?

11 enero 2017 - 23:24 - Autor:

Nada menos que 60.718 millones de euros fueron a parar al rescate de la banca española por culpa de la crisis. En muchos foros de internet, esa fue la excusa para arremeter contra el sistema bancario, pues “con nuestro dinero”, se salvó a los banqueros malos.

Bueno, no es exactamente así.

Ese dinero no fue a parar a los bolsillos de los banqueros. Ese dinero tampoco fue para salvar a los bancos. Ese dinero fue para salvar a las millones de personas que tienen ahorros y cuentas en los bancos, a los pensionistas, a los trabajadores, a los depositantes…

Pues resulta que muchos de ellos, no pudiendo pagar sus hipotecas o sus préstamos, dejaron de pagar al banco y por eso el banco se quedó con sus propiedades: pisos, oficinas, chalets, naves, solares, terrenos…

Los bancos no podían revender esas propiedades pues, debido a la propia crisis, nadie quería comprarlas o no tenía dinero para comprarlas. Se quedaron con un marrón.

Ya que los bancos viven de tomar dinero de los depositantes, y habida cuenta de que ese dinero lo habían prestado a miles de personas que no pudieron devolverlo, ¿de dónde iban a sacar los recursos para garantizar el dinero a millones de ahorradores? Seamos realistas: no tenían dinero. Por lo tanto iban a la quiebra, como esas escenas de Grecia donde los bancos cerraron las puertas porque se quedaron sin dinero.

¿Se imaginan el caos?

El gobierno ya había inyectado dinero pero era insuficiente. Tuvo que pedir más dinero prestado a la UE. Al final, se inyectaron entre una cosa u otra, más de 60.000 millones para evitar que quebraran los bancos. Se evitó un colapso de nuestro sistema bancario.

Un momento, ¿y los banqueros? Tenían un enorme grado de responsabilidad en ese agujero por conceder préstamos a todo el mundo, sin tener las garantías necesarias. Aquello fue la era de la alegría financiera. Te daban hasta el 120% del valor del piso para que te compraras un coche o te hicieras un viaje. ¿Lo recuerdan? Y encima, muchos de ellos se concedieron jugosas indemnizaciones tras el colapso de sus mismas cajas y bancos.

¿Cuántos fueron juzgados y cuántos a la cárcel? Se ha abierto investigación a 247 banqueros, pero menos de 15 han recibido condenas y  no han pasado de dos años, según informaba Cinco Días.

Pero también hay que reconocer que todo esto procede de la Edad de la Codicia, cuando todo el mundo quería dar un pelotazo inmobiliario, cuando todo el mundo pedía créditos era comprar un cochazo, y todo el mundo pedía dinero para una segunda vivienda o viajar a Bora Bora.

Es decir, todo el mundo contribuyó con su granito de codicia a esta gran crisis finaciera. Solo resta decir que nos podemos consolar con algo: pudo ser peor. Estuvimos a punto de quebrar como país, al igual que Argentina en 2000. Pero nos salvamos por los pelos. Aunque nos costó 60.000 millones de euros.

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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