Saltar al contenido

« ver todos los blogs

En qué tienen razón los taxistas y en qué se equivocan cuando critican a Uber y Cabify

30 mayo 2017 - 21:18 - Autor:

Se veía venir una gran manifestación de taxistas contra las plataformas de alquiler de conductores como Uber o Cabyfy. Ayer paralizaron los centros de Madrid y Barcelona especialmente.

Se quejan los taxistas de que ellos pagan unas licencias muy caras, mientras que los VTC (Vehículos de Transporte con Conductor), apenas pagan por sus licencias, y encima están creciendo por encima de lo establecido.

Veamos. La ley de Transporte dice que debe haber una licencia de VTC por cada 30 de taxistas. Dado que hay 64.763 licencias de taxis, no debería haber más de 2.158 VTC. Pero hay muchas más: se acercan a las 6.000 y siguen subiendo. Porque resulta que, según la ley, las comunidades deben establecer la proporción definitiva entre taxis y VTC.

La primera cuestión es: ¿por qué hay tan pocas licencias de taxi? Voy a poner una comparación: en la ciudad de Bogotá (Colombia) hay más licencias de taxis que en toda España: 80.000 licencias.

Lo ayuntamientos españoles apenas han ampliado las licencias de taxistas en los últimos años. Eso ha provocado un mercado secundario de licencias de taxis: cuando se jubilan, los taxistas venden sus licencias a los que quieren entrar, y los precios pueden alcanzar más de 175.000 euros. Sin embargo, ese es un precio privado, porque las licencias apenas cuestan dinero. El problema es que los ayuntamientos las han paralizado.

Lo cual significa que los ayuntamientos son en parte culpables de esto: han deformado el mercado.

Para comprar una licencia, un taxista nuevo tiene que endeudarse. Luego, tratar de sacar cada mes dinero para pagarse sus gastos familiares, la manutención del vehículo, y encima, la licencia.

En el momento en que entran otros competidores que no pagan por esas licencias, los taxistas se ponen en pie de guerra. Entiendo que se enfaden, pero si las VTC han crecido es porque había un mercado que lo demandaba. Y si lo había, era porque los ayuntamientos se habían equivocado restringiendo las licencias.

Y hay algo más: cuando uno contrata un coche de Cabify, recibe un mensaje que dice dónde se encuentra el conductor, cuánto tarda, cómo se llama y cuál es la matrícula. Al entrar el conductor le ofrece a uno botellitas de agua, wi fin gratis y le pregunta si la temperatura es la adecuada.

A mí eso no me ha pasado nunca con los taxistas, y eso que yo defiendo su trabajo.

Creo que esta lucha no se va a resolver con manifestaciones. Si la gente está encantada con Uber y Cabify es por algo. Los taxistas deberían aprender algo de sus competidores, y empezar a mejorar el trato con el cliente. ¿Y las licencias?

Eso solo se puede arreglar si lo ayuntamientos conceden más licencias. El problema es que si abren el mercado a más licencias, las viejas licencias caerán de precio. Y los taxistas se volverán a enfadar.

Por cierto, en EEUU, muchos conductores de Uber y Cabify son taxistas. Se sacan un sueldo extra. Incluso cuentan que muchos de ellos ganan más con estas plataformas que con la de taxistas, porque la tecnología hace que no estén parados.

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

Páginas