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Maduro no acepta las caravanas de medicinas porque le ponen en ridículo

12 septiembre 2016 - 8:03 - Autor:

El presidente Maduro impidió hace unos días que unos envíos de medicinas para enfermos de Hepatitis puedan llegar a Venezuela. El jugador de fútbol Dani Alves era la cara amable de este envío pues es el Embajador Mundial contra la Hepatitis C. No le ha valido a Alves ser una de las estrellas mundiales del balompié.

Para Maduro, los envíos y caravanas de medicamentos que pretenden llegar a Venezuela son un insulto. Claro. Le ponen en ridículo.

Un país que jamás ha sufrido de provisiones de medicinas ahora tiene que mendigar por el planeta para mitigar sus dolores. Se han creado grupos en Facebook como “Medicinas para Venezuela”. Los venezolanos emplean Twitter y WhastApp para intercambiar y pedir medicamentos. Lilian Tintori, la esposa de Leopoldo López, líder socialdemócrata detenido en Caracas, recogió más de cinco toneladas de medicamentos en su último viaje a España. Llevarlas a Venezuela fue una odisea.

Enviar medicinas no es como enviar leche en polvo. Algunas medicinas se estropean si no están a determinadas temperatura. Otras tienen una temprana fecha de caducidad. Hay que crear una logística enorme y diligente para hacer llegar las medicinas. Y al final, puede suceder que en los aeropuertos, los oficiales chavistas paralicen la distribución porque han recibido órdenes de sus superiores. Y entonces, se estropean la mitad de los medicamentos.

Como muchos de esos medicamentos son críticos para enfermos de cáncer, de hepatitis o de otras enfermedades graves, los bloqueos de Maduro significan empeorar su situación o dejarles morir. Desesperados por este bloqueo, algunos venezolanos asaltan farmacias. Las saquean. O viajan cientos de kilómetros para conseguirlas en Colombia.

Todos los días hay casos de personas que han fallecido por falta de medicinas. Incluyendo niños. Basta poner en Google las palabras “Venezuela, medicinas, muerto” para que vean la realidad.

lainformación.com publicó hace unas semanas la lista de las más urgentes. Pero no solo se requieren medicinas sino material de hospital como catéteres o pósitos. (Pinchar aquí para ver la lista).

Este bloqueo se unirá algún día a la lista de crímenes contra Venezuela que Maduro y sus secuaces han puesto en marcha. Son criminales. Son culpables de muertes inducidas por su irresponsabilidad, porque no saben gestionar y porque impiden el flujo de los productos y hasta medicinas.

 

Los escenarios (de mejor a peor) que pueden darse en Venezuela

5 septiembre 2016 - 22:02 - Autor:

Después de que la oposición venezolana organizara una marcha pacífica con cientos de miles de personas por varios puntos de Caracas, es fácil pensar que el gobierno escucharía la voz del pueblo. Porque dentro de unos días habrá más marchas  para presionar al Consejo Nacional Electoral para que convoque un referéndum que revoque a Maduro de su cargo.
¿Mi opinión? Que Maduro no lo va a aceptar. Ni Maduro ni los políticos chavistas. Si lo hicieran sería el principio de su fin. En el momento en que los chavistas pierdan el poder, serán juzgados por crímenes contra el pueblo, malversación, abuso de poder, prevaricación, robo, y hasta de homicidio involuntario por no ser capaz de parar los 28.000 asesinatos que se perpetran anualmente en ese país.
Pero hagamos una lista de los escenarios, de mejor a peor.
Referendum. Imaginemos que el CNE acepta convocar el referendum este año. La mayoría del pueblo votaría revocar los poderes presidenciales a Maduro. Eso implicaría celebrar nuevas elecciones presidenciales, que serían ganadas de forma aplastante por un candidato opositor. El fin del chavismo. Posibilidades de que esto suceda: menos del 5%.
Referendum tardío. Imaginemos que el CNE acepta convocar el referendum pero no este año sino el que viene. Por ley, si el presidente entra en su cuarto año de mandato, puede ser revocado pero su puesto lo ocuparía otra persona, el vicepresidente chavista, hasta que se celebren elecciones presidenciales en 2019. Serían tres años más de vida para el chavismo. Posibilidades de que esto suceda: un 80%.
Pacto de salida. Maduro acepta dejar el poder, atendiendo a la inestabilidad social y a la presión internacional. Pero sería una salida pactada en la cual él y los chavistas más destacados gozarían de inmunidad política. Posibilidad de que esto suceda: 25%.
Rebelión social y toma de poder. Imaginemos que la oposición incrementa la presión en las calles, al mismo tiempo que crece la presión internacional. Llega un momento en que estalla el caos social. Sucedería lo mismo que en 2004, cuando las masas opositoras asaltaron el palacio presidencial y tomaron el poder por unas horas. Habría muchas víctimas. Posibilidad de que esto suceda: un 40%.
Golpe de estado de oficiales. Los mandos intermedios del ejército, que no gozan de los privilegios de los altos mandos que están comprados por el chavismo, se rebelarían y tomarían las principales plazas, cuarteles y canales de televisión. Imaginemos que emiten un comunicado revocando el poder a Maduro, convocando elecciones y siendo apoyados por la mayoría de los venezolanos. Habría víctimas mortales. Posibilidades de que esto suceda: un 60%.
Magnicidio. Un ciudadano enloquecido o una operación bien organizada culmina con el asesinato del presidente de Venezuela. Hace unos días, un grupo de venezolanos acosaron e impidieron a Maduro dar un mitin en una ciudad. De ahí a un atentado hay un solo paso. Sería el peor escenario porque desataría el caos social. Posibilidades de que esto suceda: un 40% y en incremento.

WhatsApp se ha convertido en la salvación social de miles de venezolanos

23 agosto 2016 - 23:10 - Autor:

Todo lo que parecía imposible es posible si sucede en Venezuela. ¿Lo último? WhatsApp como herramienta de salvamento social.

Debido a que el estado venezolano no tiene dólares para pagar el sistema de compensación de llamadas internacionales, los venezolanos no pueden telefonear ni siquiera a Panamá. Están aislados.

Sin embargo, Whatsapp, como ustedes saben, permite realizar llamadas sin cobrar un dólar mientras uno esté conectado a una red wi fi. Pues bien: los venezolanos logran contactar con sus familiares a escala internacional gracias a Whatsapp. Mi familia me llama por ese sistema pues hace tiempo que ya no pueden telefonearme desde sus aparatos fijos o móviles.

El milagro de WhatsApp no queda ahí. Igual que nosotros creamos grupos de WhatsApp para cotillear, los venezolanos crean grupos para alimentarse o buscar medicinas. Si alguien logró comprar dos kilos de harina, puede cambiar un kilo por otro de azúcar o por lo que sea. También, se intercambian direcciones físicas adonde pueden dirigirse y adquirir productos de estraperlo.

Esta fórmula es curiosa: el producto y el precio se pacta por WhatsApp. Luego, la persona interesada se dirige en vehículo a una dirección, llama al telefonillo, alguien sale, le identifica, le da sus productos, le cobra y desaparece. El comprador no hace preguntas.

La ventaja es que WhatsApp convierte este método en muy seguro, porque quien ha abierto la cuenta solo permite el acceso a personas de confianza.

Pero no solo alimentos. También se emplean los grupos de WhatsApp para poner mensajes de SOS y conseguir medicinas para enfermos de cáncer, o antibióticos para alguien con infección, o buscapina para mitigar dolores.

Los venezolanos también usan WhatsApp como un informativo. Suben noticias que no salen en los medios venezolanos, pues estos están controlados o presionados por el gobierno de Maduro para que solo informen de los que los chavistas quieren. Yo estoy en un grupo donde me informan de noticias al día, pero también se ayudan entre ellos y se intercambian productos básicos.

Lo curioso es que como todo el mundo tiene que comprar productos de primera necesidad o medicamentos, ricos y pobres están unidos por los grupos de WhatsApp. Es decir, lo que no ha logrado ningún gobierno en la historia de Venezuela, lo está logrando WhatsApp: unir a todos los venezolanos en una inmensa red de solidaridad social.

 

Cuando dijeron que Venezuela se iba a convertir en Cuba, me reía: ahora no

1 agosto 2016 - 10:20 - Autor:

Estaba en un supermercado en Caracas y de repente un familiar vino corriendo y me pidió que fuera a un pasillo donde estaban trayendo leche en polvo. Daban un kilo por persona. Cuando llegué, otra persona gritó que en otro pasillo repartían azúcar. Salí corriendo a ese pasillo. Agarré mi kilo de azúcar.

Muerto de risa, yo dije a la gente que eso se parecía a Cuba. Una señora mayor me miró muy brava y respondió. “¡No señor! Esto ya es Cuba!”.

Era 2007 y el supermercado estaba lleno de productos. Solo empezaban a escasear azúcar, leche en polvo y huevos. Yo me reía. Ahora ya no me río.

Hace unos días, Nicolás Maduro aprobó un decreto por el cual le exige a las empresas que le cedan mano de obra para trabajar en el campo. Eso me recordó lo que me contaba un amigo cubano exiliado, recién llegado a Caracas en los años setenta. Nos contaba que el régimen castrista usaba a miles de personas para la zafra azucarera. A trabajar para el estado. Trabajos forzosos, claro.

Al decretarse lo mismo, Venezuela ya es Cuba.

Supermercados vacíos, escasez, cortes de agua y luz, falta de divisas, nacionalizaciones, persecución a empresarios, parón de la industria y de la agricultura, y ahora trabajo forzoso para el Estado.

Los cubanos castristas se han metido en Venezuela como virus. Como saben, los virus no son propiamente seres vivos como las bacterias. Son programas informáticos que infectan células. Se acercan a ellas, e inoculan otras instrucciones de modo que la bacteria empieza a enloquecer y a seguir sus instrucciones. En lugar de reproducirse ellas, las células reproducen virus. Llega un momento en que los virus destrozan la célula y así pasan a otra y a otra, hasta que causan una infección letal.

Los cubanos castristas comenzaron a entrar en Venezuela a raíz de las inundaciones que produjeron enormes corrimientos de tierra en 1999. Fueron la ayuda médica. Luego, se instalaron en los barrios más modestos y los venezolanos pobres los acogieron con enorme alegría pues ningún médico venezolano se acercaba a esos barrios, infestados de malandros y llenos de ranchitos con techo de chapa.

Más tarde vinieron los militares, los espías, los controladores, y esos han ido trabajando como los virus: extrayendo la riqueza de Venezuela. Por ejemplo, convenciendo al gobierno venezolano para que les exportase cientos de miles de barriles de petróleo diarios casi gratis. La influencia de los Castro era tan seductora que Chávez no se fiaba de los médicos venezolanos, y trató su cáncer en Cuba. Murió en Cuba.

Lo peor de todo es que Cuba está ahora casi mejor que Venezuela. Hay inversores europeos y norteamericanos yendo y viniendo a la isla, aprovechando el fin del embargo. Lo hacen porque hay más garantías en Cuba que en Venezuela.

Los cruceros siguen yendo a Cuba, mientras que a Venezuela no llegan ni chalupas. Los turistas aterrizan en la isla caribeña, y además saben que no les va a pasar nada porque el régimen tiene una vigilancia permanente.

Venezuela en cambio es uno de los países más inseguros del mundo. Caracas, ciudad del crimen. Si hubiera Juegos Olímpicos del asesinato y el robo, Caracas ganaría año tras año la medalla de oro.

De modo que desde que el chavismo está en el poder en Venezuela, los cubanos castristas han penetrado, vaciado, expoliado y empobrecido el país con las mayores reservas de petróleo del mundo, con más costas turísticas que Cuba, más recursos naturales que Cuba, más selvas, frutos y agricultura que Cuba, y más población que Cuba.

Lo han reducido casi a cenizas.

Por eso, ya no me río cuando los venezolanos dicen que Venezuela es Cuba. Es peor que Cuba.

 

La conspiración de la CIA y del papel higiénico contra el gobierno de Maduro

11 julio 2016 - 11:03 - Autor:

Venezuela se ha convertido en el país de las noticias más aberrantes. Una de las últimas es que los venezolanos ya no tendrán papel higiénico pues la multinacional que lo produce ha detenido las plantas de producción de forma indefinida.

La multinacional se llama Kimberly Clark. Es norteamericana. Es el mayor fabricante de papel higiénico del mundo. Ya no puede fabricar papel Scotttex, toallas sanitarias o Kleenex.

Con esta decisión de parar las máquinas, más de 200 trabajadores se han quedado sin empleo.

¿Qué piensa Nicolás Maduro?

Sospecho que piensa que esto forma parte de la guerra económica de las empresas y de EEUU contra el país. Esto es una conspiración contra los culos de Venezuela. Pues detrás hay una lógica imperialista: si no pueden limpiarse entonces se levantarán contra Maduro y lo derrocarán. No hay peor culo que el culo inquieto. ¡Claro! Un astuto plan de la CIA llamado “Ass Hole”, que en español es “tonto del culo”.

Ahora en serio: todo esto se debe a que Kimberly Clark no puede comprar divisas puesto que el gobierno no se las vende. La empresa lo explica en un comunicado. Se debe a “la inhabilidad para comprar materia prima, lo que en los últimos dos meses ha ocasionado que la mayoría de las líneas de producción cierren”.

Lo más dramático es que los productos de Kimberly Clark son de los más traficados en el mercado negro, el llamado ‘bachaqueo’. Un paquete de 32 pañales de bebé que por precio regulado cuesta 537 bolívares, se eleva a 5.000 en el mercado negro.

La prensa afin al poder culpa a los bachaqueros  de los altos precios de los productos de Kimberly Clark, y no al verdadero culpable: el control de precios, la limitación de divisas y la nacionalización de empresas. El gobierno chavista. Todo eso ha colapsado el mercado libre de modo que junto con la escasez, se crea acaparamiento de productos y estraperlo. Una lección de economía para un gobierno que no sabe de economía.

 

Sorpresa: según Pablo Iglesias, la situación en Venezuela es como Colombia

8 junio 2016 - 8:08 - Autor:

Estuve viendo la entrevista que realizó Ana Blanco a Pablo Iglesias en el Telediario de la noche de TV1. Cuando le preguntó por la situación de los derechos humanos en Venezuela, Iglesias dijo que la situación “no era muy diferente de la que se vive en países del entorno como Colombia”.

¿Colombia?

Da la casualidad de que acabo de llegar de Colombia. Estuve allí casi un mes. Y me gustaría explicarle lo que vi en Colombia que no he visto en Venezuela.

¿Dónde están los vídeos con largas colas de colombianos ante los supermercados? Estuve en Bogotá en barrios ricos y pobres y no vi una sola cola como las que vemos en Venezuela.

¿Dónde están los 28.000 crímenes? En Bogotá hay más seguridad que en Caracas. Hasta el gobierno colombiano y las guerrillas están negociando ahora un acuerdo de paz. En Venezuela hay más muertes violentas que en Siria o Irak.

¿Dónde está el control de los medios por el gobierno? Los periodistas colombianos escriben con libertad. Hay papel para imprimir. Las cadenas de radio y TV son independientes y se puede criticar al gobierno. Me cansé de leer columnas críticas con el proceso de paz.

¿Dónde está el abuso de los poderes públicos? En Colombia, el gobierno no controla al poder Judicial como en Venezuela, ni al Consejo Electoral como en Venezuela.

¿Dónde está la inflación? La inflación en Colombia es del 8% anual. En Venezuela ya no se sabe: se sospecha que ha superado el 700% según el FMI.

¿Dónde está el hundimiento de la moneda? El peso colombiano cotiza en los mercados internacionales. El bolívar no cotiza porque sufre una inflación sideral. No vale nada.

¿Dónde están las guarimbas? En Colombia no se manifiesta la oposición en marchas que el gobierno reprime con violencia. En Venezuela, eso es la costumbre de cada semana e incluso agreden a los representantes de la oposición.

¿Dónde está el hundimiento económico? La economía colombiana está creciendo a un ritmo del 3%. La venezolana cae al 7%.

¿Dónde están los vídeos desesperados? No he visto ningún video grabado con móvil donde los colombianos pidan medicinas, comida, papel higiénico o champú. En Venezuela, de esos vídeos hay cientos cada día.

¿Dónde están los hospitales colapsados? Hablé con personas que visitaron los hospitales y ninguno me dijo que faltaba gasas o medicamentos. En Venezuela no hay nada de nada.

¿Dónde están las farmacias con colas y sin medicinas? Fui a varias farmacias a comprar medicinas básicas y encontré de todo. Sin colas. Hasta encontré en un restaurante popular de Bogotá una caja con medicamentos para Venezuela. ¿Hay cajas con medicamentos para Colombia en los restaurantes de Caracas?

¿Hacia dónde van los inmigrantes? Da la casualidad de que estuve con un funcionario colombiano del departamento de extranjería y me dijo que el 90% de los inmigrantes que entran en Colombia son venezolanos. Piden visas para trabajar. Huyen de un país teóricamente más rico. Antes de Chávez era al revés.

A los votantes de Podemos les molestan los reportajes de Antena 3 sobre Venezuela

31 mayo 2016 - 15:44 - Autor:

Un equipo de reporteros de Antena 3 ha estado varias semanas en Venezuela grabando un programa que se ha emitido en varios capítulos. Ya no son colas: los venezolanos confiesan pasar hambre. En un momento, una mujer le increpa a un policía antidisturbios que no tiene para dar de comer a su hijo pequeño. Otras venezolanas muestran sus neveras: ensaladas hechas con algo de remolacha; restos de carne que les ha pasado un familiar; pasta…

No tener comida en un país que nunca ha tenido problemas de abastecimiento es algo que solo tiene una explicación: el gobierno. Uno de los entrevistados lo explica: desde que se nacionalizó la empresa que distribuía semillas, el campo empezó a fallar.

Muchos votantes de Podemos siguen creyendo que se trata de una guerra económica. Sería verdad si las empresas que ahora controlan la producción fueran privadas. Pero son públicas. Desde las semillas al café, pasando por embotelladoras o ganaderas, todo eso cayó en manos de gestores del estado que no tenían ni idea de lo que es un balance. Las han arruinado.

Dos aerolíneas han anunciado esta semana el fin de sus operaciones con Venezuela. Sería una guerra económica si fueran aerolíneas de Miami o de España. Pero una es la chileno-brasileña Latam, países con gobiernos de izquierdas actualmente, y la otra es la alemana Lufthansa, país que no tiene ningún contencioso con Maduro.

Los programas como el emitido por Antena 3 molestan a los simpatizantes de Podemos porque les van dejando sin excusas. Se les derrumba el edificio.

A esas alturas ese votante no debería tragarse las mentiras de que en Venezuela existe un paraíso. No es un paraíso. Las imágenes son demasiado elocuentes. No solo las de Antena 3 sino las que se pueden encontrar en las redes sociales. Venezolanos que imploran ayuda, venezolanos que piden medicinas, venezolanos que denuncian la dictadura. En el reportaje de Antena 3 salía un padre que había perdido a su hijo pequeño porque no encontraron medicinas.

Estos reportajes duelen a quienes aman ese país porque, sin que exista un cataclismo, un desastre natural o una guerra civil, Venezuela está sufriendo las consecuencias como si todo ello hubiera sucedido a la vez.

Mis padres, enterrados allí, jamás lo habrían imaginado.

 

 

Los que están hartos de Venezuela no se acuerdan del boicot a Sudáfrica

27 mayo 2016 - 8:19 - Autor:

El otro día un columnista tituló así: “Hasta los huevos de Venezuela”.

“Estoy cansado de abrir un periódico, escuchar la radio o las noticias en televisión y que este país latinoamericano se lleve tanta atención”.

Luego sacaba un montón de cifras para demostrar que nuestras exportaciones a ese país eran mínimas, que los venezolanos no son ni de lejos una comunidad potente en España, y por último decía que hay países que están peor que Venezuela.

Según ese columnista, hablamos de Venezuela para desviar la atención de nuestros problemas internos.

Supongo la última movida del gobierno español de convocar al consejo de seguridad le parecerá otra maniobra de distracción.

Claro: no se acuerda de lo que pasó a escala internacional hace décadas para obstruir al apartheid en Sudáfrica.

A finales de los años ochenta, pasaba lo mismo que en Venezuela. El mayor disidente de Sudáfrica estaba en la cárcel tras un juicio sospechoso . Se llamaba Nelson Mandela. Había sido acusado de sabotaje y conspiración para derrocar el gobierno. Intento de golpe de estado. Lo mismo que a Leopoldo López.

En Sudáfrica había una segregación racial. En Venezuela hay segregación política. Los chavistas usan el poder para perpetuarse, impiden maniobrar a la oposición, controlan los medios de comunicación y además roban con todo el desparpajo del mundo.

El boicot internacional al apartheid y al gobierno sudafricano fue terrible. Millones de personas en todo el mundo dejaron de comprar en las gasolineras Shell o Coca Colas porque estas compañías comerciaban con el gobierno sudafricano. La prensa hablaba constantemente de Sudárfrica, denunciando el régimen segregacionista de blancos y negros. Pero Sudáfrica resistía al tener tantos recursos naturales e industriales, y comerciaba sobre todo con el resto de África.

Al final, Sudafrica admitió elecciones libres, sacó a Mandela de prisión y acabó el boicot. Es decir, la presión internacional sobre un país como Sudáfrica obligó a cambiar las cosas.

A los que están hartos de que se hable de Venezuela les pediría que escogiesen un país del planeta donde se estén matando 28.000 personas al año sin que haya una guerra civil, donde el gobierno usa al Tribunal Supremo para bloquear a la asamblea, donde el gobierno usa fondos públicos para subvencionar actividades del partido de gobierno, donde los papeles de Panamá demuestran que el gobierno está lleno de ladrones, donde la inflación está empobreciendo a la nacíón con más petróleo del mundo, donde el país está dirigido desde Cuba y donde el presidente insulta a los presidentes de otros países.

Ese país es Venezuela. Quien no se una a la campaña contra esa dictadura es parte de ella. Como dijo una vez Desmond Tutu, enemigo del gobierno de Sudáfrica de entonces, “si eres neutral en situaciones de injusticia, has elegido el lado del opresor”.

Podemos no quiere que se use Venezuela como ‘arma política’ porque les estalla

25 mayo 2016 - 6:00 - Autor:

Pablo Echenique, secretario de organización de Podemos, dijo hace unas semanas que no se debería utilizar la situación de Venezuela como “arma política” para ganar votos  en España.  Seguro que les molesta que Albert Rivera o Felipe González viajen a Venezuela, y se encuentren con familiares de presos políticos.

Un momento: ¿quién apoyó al régimen chavista? ¿Quién expresó su admiración? ¿Quién cobró por realizar estudios que nadie ha visto? ¿Quién fue a actos públicos en España en apoyo ‘al comandante Chávez’? ¿Quién no condena a los presos políticos? ¿Quién no se atreve a decir que en Venezuela se está pasando hambre? ¿Quién jamás ha dicho nada sobre lo que está pasando en los hospitales? ¿Quién ha viajado a Venezuela a dar doctrina?

Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero, Pablo Echenique y Podemos.

Vamos a hacer una simulación: imaginemos que Mariano Rajoy y el PP hubieran apoyado a un tipo como Donald Trump. Imagimenos que hubieran salido en público diciendo que es un ejemplo. Imaginemos que se hubieran hecho fotos con él. Imaginemos que hubieran recibido dinero de él.

Si eso hubiera pasado, Pablo Echenique, Iglesias, y todos los de Podemos nos estarían recordando día a día que Rajoy es un racista, extremista, sexista, machista, y hombre comprado por un asqueroso especulador inmobiliario.

Y lo harían de aquí a las elecciones sin parar.

Podemos no quiere que se utilice Venezuela como ‘arma política’ porque es un arma de destrucción masiva contra ellos mismos. Ellos se han pringado defendiendo en el pasado al chavismo. Ahora tendrán que apechugar.

Y lo peor es que no se arrepienten mucho. Las pocas declaraciones contra el chavismo que han dado son tan descafeinadas que dan risa.

Me encantaría saber qué piensa en este momento la mujer de Pablo Echenique. Es venezolana. ¿Es que no lee las noticias? ¿Quién le ha comido el coco?

 

Los cruceros entran en Cuba porque es más segura que Venezuela

4 mayo 2016 - 18:20 - Autor:

“Desembarca durante unas horas y prepárate para descubrir el verdadero origen del ron y los puros cubanos, dos artículos de lujo que han hecho famosa la isla en el mundo entero”.

Así describe la compañía de cruceros MSC la atractiva ruta de sus cruceros por el Caribe. Una de las paradas es La Habana.  Llevan años haciendo esto. Hace pocos días atracó en el puerto de La Habana el primer crucero proveniente de Estados Unidos. Ha sido un acontecimiento mundial.

¿Conocen muchos cruceros que se detengan en Venezuela? Los hay pero los pasajeros prefieren permanecer en el barco. Apenas bajan. Y desde luego, no les apetece nada que les den una vuelta por Caracas, una de las ciudades más peligrosas del mundo. De hecho, Venezuela ahora es el país con más crímenes del mundo. El año pasado casi 28.000 asesinatos. Y en el primer trimestre de este año ha batido nueva récords con lo cual este año de 2016 puede ser incluso más violento que el año pasado.

Los cruceros entran en Cuba y los turistas se lo pasan bien en la isla comunista porque es más segura que Venezuela. Gran paradoja. Los dirigentes venezolanos han copiado todo de Cuba excepto su seguridad. ¿Por qué no empezaron por la seguridad? ¿Por qué no imitaron sus ganchos turísticos?

Cuba recibió 2,9 millones de turistas en 2014, según la Organización Mundial de Turismo (pinchen aquí para leer el informe). Cuba recibe más que Venezuela a pesar de que Venezuela tiene muchos más atractivos turísticos que Cuba.

A sus miles de kilómetros de costas caribeñas (la costa más larga del Caribe), Venezuela añade el salto de agua más alto del mundo, el trozo de tierra más antiguo del planeta geológicamente hablando, montañas con nieves perpetuas, selvas, sabanas, extrañas formaciones montañosas como los tepuys, llanos, dunas, y un atolón llamado Los Roques que está considerado una de las playas más hermosas del planeta.

Pero el turismo a Venezuela ya ha sido apartado del catálogo de las grandes agencias porque no se puede garantizar ni la vida de los turistas. Los hoteles sufren cortes de luz y piden a sus clientes que lleven su papel higiénico. Y sobre la inseguridad, hace poco toda Venezuela quedó conmocionada porque un egipcio fue asesinado apenas salía del aeropuerto. Le atracaron.

¿Todavía dudan de que los turistas no quieran ir? La verdad es que hay un tipo de turista que sí está interesado en visitar Venezuela. Es el turista político o social. Quiere comprobar con sus ojos ‘la realidad venezolana’. Huye de los circuitos típicos y se adentra en los barrios y en los sitios donde la ‘revolución bolivariana’ ha sido más intensa.

Hoy ese turista se da cuenta de que donde más se asesina gente, donde hay menos seguridad, donde se pasa más hambre, es en los barrios pobres. Precisamente lo que el chavismo decía querer erradicar es ahora peor.

(Según la OMT, no hay datos de turismo en Venezuela en 2014. Los anteriores, de 2013, hablan de más de 900.000 turistas. Muchos expertos ponen en dudas las cifras oficiales aportadas por el gobierno de Venezuela).

Carlos Salas

El físico Stephen Hawking dice que todo se puede explicar con palabras y con dibujos. La economía también. Por eso me he empeñado en explicar la economía para todo el mundo con descripciones visuales: perfiles que parecen fotos, reportajes que parecen películas… Llevo más de 25 años en la prensa económica y creo que cada vez hay más interés en la economía. He pasado por Actualidad Económica, El Mundo, Capital, El Economista y Metro, y en todos esos medios he tratado de acercarme al lector de una forma amena, convirtiendo lo incomprensible en digerible, a veces con humor.

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